Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 766 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una oscuridad familiar se extendía en todas direcciones alrededor de Spider. La inmensidad de su alma se tejía como un tapiz bajo sus pies, cubriendo las estrellas y silenciando todo salvo el recuerdo del mundo que una vez existió.
La magia se había desvanecido. El dominio del Padre se había desvanecido. Jalen y Garina se habían ido. Ni siquiera las runas de Noé se materializaron en esa parte del alma. Era demasiado profundo. No había sonido, ni luz, ni viento.
Aquí solo había oscuridad.
Oscuridad, Araña y Padre.
El otro hombre estaba de pie frente a Spider, con el rostro esculpido en piedra inmóvil y los ojos convertidos de nuevo en pozos planos e inexpresivos. Observaba a Spider en silencio mientras su magia se retorcía a su alrededor, buscándola.
Padre no se permitiría moverse hasta comprender la situación. Hasta no entender cómo un simple Rango 5 había logrado arrastrarlo hasta lo más profundo de su alma. Al fin y al cabo, Padre era un Rango 7. Ambos sabían que algo no cuadraba para que estuviera allí.
Y las desviaciones de lo esperado eran lo único que mi padre no podía tolerar. Eran una grieta en sus planes meticulosamente trazados, una que debía abordarse con la máxima cautela.
—¿Quién eres? —preguntó el padre.
—Pregunta equivocada —respondió Spider.
La cautela pudo haber atado a Padre con sus cadenas, pero el peligro también ató a Araña. La entidad que había traído a este espacio mental era mucho mayor que cualquiera que hubiera intentado contener antes.
La tensión ardía en los confines de su existencia deshilachada. Una luz blanca y brillante empujaba contra las paredes de sombra. Recordaba el daño que el Profeta de la Renewal había reparado, y sabía tan bien como él que aquella tregua de vida no tardaría en desvanecerse por completo.
Cuanto más recurría a sus poderes, más se desvanecía la fachada que ella había creado y más resurgía el daño. En casi cualquier otra situación, eso no habría supuesto un gran problema. Pocas entidades eran capaces de dañar el alma de Spider hasta tal punto con su sola presencia.
Por desgracia, Padre era uno de ellos. Aunque Spider intentó arrastrarlo a los recuerdos de la Línea, no tenía el poder suficiente para mantener al otro hombre atrapado en ella.
—Has vuelto a cambiar —dijo mi padre, entrecerrando los ojos—. Quizá mi pregunta debería haber sido… ¿qué eres? Desde luego, no eres un demonio. No eres ningún monstruo con el que haya tenido contacto antes, pero tampoco eres humano. ¿Eres algo completamente distinto? Ni siquiera te sientes igual que el hombre con el que hablé hace un momento.
—Ya he respondido a esa pregunta. Esperaría que alguien de su talla fuera menos pesado con las preguntas repetidas —replicó Spider—. Yo soy la montaña.
El padre extendió su mano hacia Spider.
No pasó nada.
Sus ojos se entrecerraron aún más.
Un dolor punzante se apoderó de la mente de Spider. No le prestó atención, pero eso no impidió que el temblor se propagara por la oscuridad a lo lejos. El alma de Padre se agitó mientras intentaba adaptarse para poder liberarse del agarre de Spider.
Púas de esencia irrumpieron en la existencia de Spider, cada una abrasadora como hierro candente.
No era nada comparado con la eternidad. Pero ni siquiera su alma podía soportar semejante daño para siempre. Las grietas acabarían por abrirse. Y, cuando lo hicieran, todo habría terminado.
—No puedes retenerme para siempre —dijo mi padre—. Nuestras mentes se mueven mucho más rápido que nuestros cuerpos. ¿Qué esperas lograr? Solo serán unos instantes en el mundo real antes de que escape. ¿O acaso intentarás eclipsarme con el peso superior de tu alma? La tuya es más grande que la mía, lo admito. Pero el tamaño no lo es todo.
Los pensamientos pasaron fugazmente por la mente de Spider. Teorías. Estrategias. Esperanzas. Todas fracasaron. Un frío terror se apoderó de él al comprender la realidad. Padre era demasiado poderoso. Incluso el más mínimo error le daría una salida.
Y Spider no podía permitírselo.
¿Es esta realmente la única opción que me queda? ¿La única manera de proteger mis chispas?
—No entiendo nada de ti —dijo Spider—. Pensé que alguien con planes tan meticulosamente trazados como los tuyos habría encontrado un camino mejor hacia el poder que el de permanecer sentado en una prisión que tú mismo construiste durante cientos de años. ¿Por qué lo hiciste?
Los labios del padre esbozaron una leve sonrisa.
Entonces juntó las manos. Su alma se liberó del control mental de Spider como una serpiente aceitada y atacó al instante. La mente de Spider la atrapó de nuevo, atando una vez más a la poderosa alma. Era demasiado tarde.
Un crujido resonó en la oscuridad. El suelo bajo sus pies se hizo añicos como cristales rotos, cayendo como lluvia alrededor de Spider y Father mientras se hundían en el suelo.
Una oscuridad aún mayor surgió un instante después para reformarse bajo ellos, pero el daño ya estaba hecho. Un dolor abrasador aún persistía en el alma de Spider, donde Padre la había herido.
—Ah —dijo mi padre—. Ahí está. Eres un enigma, Vermil. Araña. Como quieras que te llamen. Tienes poder. Más del que alguien de tu talla debería siquiera soñar con poseer. Pero te falta el entrenamiento adecuado. No sabes lo que haces. Es casi como si hubieras aprendido a manejar tu alma la semana pasada.
—Sí —dijo Spider. Proyectó su mente hacia el alma de Padre, pero el impacto fue inofensivo. Puede que el alma de Padre fuera más pequeña, pero llevaba preparando sus defensas mentales desde hacía siglos. Padre tenía razón. El poder bruto tenía sus límites.
Mi padre chasqueó los dedos.
Otra capa del alma de Spider se hizo añicos. El suelo volvió a abrirse bajo sus pies. Spider recompuso su alma a la fuerza, uniendo los fragmentos rotos en un instante, pero cayeron varios metros antes de que pudiera terminar la reparación.
—Mmm, Garina debía de estar desesperada —dijo el padre, chasqueando la lengua—. Debes darte cuenta de que ya has perdido. Deberías haberte suicidado. Eso te habría devuelto a esa calabaza donde reside tu fuerza vital. Habrías sobrevivido. ¿Por qué desperdiciar tu vida?
—Tú eres el experto en eso —respondió Spider.
El padre soltó una carcajada gélida. —¿De verdad te crees eso? Supongo que nunca fuiste muy listo.
—La Larga Noche se ha desmoronado —dijo Spider—. Perdiste hace mucho tiempo, Padre. Esto solo está terminando el trabajo.
Los labios de Padre se curvaron en una sonrisa. Chasqueó los dedos de nuevo. Su alma se liberó una vez más del poder que la aprisionaba. Se transformó en una hoja que se clavó profundamente en el núcleo de Araña. Araña apretó los dientes mientras el alma de Padre atravesaba la oscuridad y el suelo volvía a desaparecer bajo sus pies.
Un siseo de dolor escapó de los labios de Spider mientras, con la mente, intentaba arrebatarle la oscuridad que lo rodeaba. Él y Padre se detuvieron en seco, pero el dolor persistía.
Cada golpe de Padre era más rápido. Incluso cuando Spider volvió a sujetar el núcleo de Padre para impedir que escapara de nuevo, sabía que no duraría. El hombre era un auténtico escurridizo. Spider simplemente no tenía la experiencia suficiente para controlarlo.
—De entre todos mis rivales, tú eres quien merece cierto respeto —dijo mi padre—. Estar a ese nivel siendo de rango 5… si hubieras estado a mi nivel, creo que podrías haberme derrotado. No me da miedo admitirlo.
Su alma se liberó de nuevo de su prisión. Estalló como las hojas de una sierra que cobran vida, mientras Spider intentaba contenerla. Destellos cegadores de luz blanca rasgaron la oscuridad. El mundo a su alrededor se tambaleó, y entonces ambos cayeron.
El suelo se reformó. Spider cayó de espaldas, y grietas blancas y brillantes se retorcían sobre su cabeza mientras su mente palpitaba. Padre los estaba acercando a su núcleo. Estaba desmantelando capa tras capa de las defensas de Spider como si no fueran más que telarañas.
—Ignoras que la Larga Noche ha terminado. Ninguna palabra puede cambiar eso —gruñó Araña, poniéndose de pie con dificultad. Padre ni siquiera intentó detenerlo con magia ni con fuerza física. Ambos sabían que era inútil.
Aquí solo importaba un tipo de fuerza: la de sus almas. Todo lo demás era una mera distracción.
—Tienes razón. Me has causado muchísimos inconvenientes —dijo mi padre con calma—. Mis planes se han retrasado mucho más de lo que hubiera querido. Pero el poder que reside en la Sombra de la Noche seguirá siendo mío. ¿De verdad crees que la llave de la jaula era mi objetivo final, cuando el verdadero poder reside en la prisión misma? La Sombra de la Noche es el verdadero objetivo. Es un bastión del Orden en este mundo maldito, uno que cosecharé una vez que haya terminado contigo.
Ese era su objetivo.
“¿Crees que el Profeta te lo permitirá? Esa oportunidad se esfumó en el momento en que la Sombra de la Noche escapó de Arbalest.”
Spider tropezó cuando el mundo se estremeció, volviendo a perder el control bajo sus pies. Logró recomponerse, pero el tiempo se agotaba y ambos lo sabían. Padre se acercaba al núcleo.
Su tiempo estaba a punto de agotarse.
Padre inclinó la cabeza. “La Profeta derrotará a la Sombra de la Noche. Pero no tomará lo que necesito de su interior. Eso permanecerá. Pero creo que se nos ha acabado el tiempo, Araña. Ha sido un placer. Me pregunto qué encontraré en el centro de tu ser. Nunca dijiste lo que realmente eras”.
Entonces Padre rompió la última capa de defensas de Spider.
La oscuridad se hizo añicos.
Spider inclinó la cabeza mientras el crujido resonaba en su alma como un trueno retumbante. Cayó de rodillas. Ya no había nada más que pudiera hacer.
Brillantes líneas doradas irrumpieron en la oscuridad como rayos bifurcados. Surgieron en un instante, esculpiéndose bajo Araña y Padre con tal certeza que ni siquiera un dios podría haber negado su existencia. Eran tan intensas que todo a su alrededor parecía una mera mentira.
El alma de Spider retumbó. El poder la inundó en oleadas de brillante presión dorada que los golpearon a él y a Padre sin piedad.
Y entonces la Línea, en toda su horrible majestad, se alejó.
Los labios de mi padre se entreabrieron mientras miraba hacia abajo, con las manos alzadas frente al rostro, formando un escudo desesperado con su alma. Presenció en silencio, incrédulo, cómo los senderos se desvanecían. Luego dio un paso atrás, inútil.
—¿Un patrón? —preguntó el padre con un suspiro—. ¿Qué es esto?
—Lo que querías encontrar —respondió Spider.
Desde abajo, un ojo de oro puro nos miraba fijamente, y la Línea no era más que las venas que lo recorrían. El ojo parecía mirar más allá de ellas, completamente ajeno a su presencia, como si contemplara la eternidad. Sombras goteaban de sus comisuras como un río de lágrimas que fluían hacia la inmensa oscuridad marina que lo rodeaba.
El terror se apoderó de Spider. No había nada más que se pudiera hacer.
Se acabó.
—¿De qué estás hablando? —susurró mi padre. Recurrió desesperadamente a su alma, pero ya era demasiado tarde.
Para todos ellos ya era demasiado tarde.
Un escalofrío le recorrió el ojo. Luego parpadeó. El flujo de sus lágrimas oscuras cesó. Los últimos muros de la prisión que Spider se había impuesto se derrumbaron, demasiado dañados para seguir en pie. Ya no quedaba nada que mantuviera todos esos recuerdos aprisionados. Nada que protegiera a Noah de sí mismo. Nada que protegiera a ninguno de ellos.
No había escapatoria. No había forma de evitar los recuerdos. No había forma de que Padre moldeara su alma ni de esconderse, porque no había ninguna parte del alma de Noé que se hubiera librado de sí mismo.
Tras milenios y milenios de espera, el alma de Noah Vines —junto con todos los que la habitaban— no tuvo más remedio que recordar.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 766
Estás leyendo el capítulo 766 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.