Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 640 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La reunión del Programa Avanzado estaba mucho más concurrida de lo habitual. Noah no sabía si de repente habían intensificado la campaña de reclutamiento o si un grupo de profesores que normalmente ni se molestaban en asistir habían decidido por fin que era hora de recordarles a todos que existían.
Llevaba una sencilla máscara metálica que Todd le había fabricado horas antes de la reunión. No tenía ningún rasgo distintivo, salvo una línea plana para la boca y dos hendiduras similares para los ojos, lo que hacía algo molesto mirar a través de ella, pero cumplía su función a la perfección al ocultar sus rasgos.
Junto a él, y todos sus alumnos normales, no demoníacos, estaban Moxie y Vermil. Una leve sonrisa se dibujó en los labios de Noah al pensar en ello. Karina lo estaba imitando a la perfección hasta el momento.
A pesar del estrés que había sentido antes, había logrado imitar ese aire arrogante y despreocupado que parecía ser común en la mayoría de los Linwick. El disfraz funcionaría a la perfección siempre y cuando nadie le dirigiera la palabra demasiado.
Lee estaba de pie junto a Karina, con una capucha que le cubría la cabeza. En la parte superior, dos pequeños salientes dejaban ver sus cuernos. No era el disfraz más convincente, pero sería suficiente por el tiempo que lo necesitaban.
Cada uno tenía su papel.
Todos, incluido Jalen, que se había largado a mitad del informe de Noah y aún no había vuelto a aparecer.
¿Qué demonios está haciendo? Contaba con él para que me ayudara a mejorar mi presencia escénica. No puedo creer que se le haya escapado algo así. Es justo lo que mejor sabe hacer.
Por desgracia, no tuvo mucho tiempo para preguntarse por la presencia de Jalen. Las cosas estaban a punto de ponerse en marcha. Un Rango 6 habría facilitado mucho las cosas, pero Noah ya sabía que Jalen a veces estaba un poco… distraído.
Tampoco pudo evitar notar que su grupo estaba recibiendo más atención de lo normal. Mucha más atención de lo normal. Casi todas las miradas en la sala estaban dirigidas a ellos. Incluso Godrick, el jefe del Programa Avanzado, los miraba fijamente desde donde estaba sentado a la cabecera de una larga mesa en el centro de la sala.
Tal vez Contessa hizo su trabajo mejor de lo que esperaba. Parece que la noticia de la llegada de Spider se ha extendido con bastante eficacia.
Si eso era cierto, Noah estaba impresionado con Godrick. El hombre inspiraba el suficiente respeto como para impedir que una sala llena de poderosos magos intentara atacar al demonio que todos sabían que estaba entre ellos.
Uno que tenía un historial de asesinatos bastante impresionante contra varios Inquisidores.
Hablando de eso, me pregunto si alguno apareció. La verdad es que espero que sí. Serán muy útiles para algunos de mis objetivos. Sobre todo esa Inquisidora que se mostró receptiva a lo que les comenté en la subasta.
Puede que haya olvidado su nombre.
Bueno, qué se le va a hacer. Seguro que volverá a salir el tema pronto.
Un fuerte golpe resonó en la sala cuando Godrick desplomó el puño sobre la mesa. No parecía un arrebato de ira, sino más bien un intento de llamar la atención. La conversación que resonaba en la sala se apagó, pero Noah no pudo evitar notar que muchas miradas seguían fijas en su grupo.
—Creo que todos somos conscientes de que esta reunión es anormal —dijo Godrick, con una voz que resonó en la sala silenciosa como un tajo. Sus ojos se clavaron en Noah—. Quienquiera que haya organizado esto se ha asegurado de que la noticia se difunda con bastante eficacia. Querías llamar nuestra atención, demonio. La tienes. Te sugiero que uses bien el tiempo que te queda. Desconozco por qué Vermil consideró oportuno invitar a uno de nuestros mayores enemigos a nuestras filas. No importa. Eso se discutirá, si es que sobrevive. Pero si crees que puedes derrotar a todo un grupo de magos preparados para tu llegada, eres un necio.
¡Maldita sea! ¿Qué demonios hizo Contessa? Tengo que darle un aumento o algo así.
—Vaya presentación, Godrick —dijo Noah, cruzando las manos a la espalda mientras daba un paso al frente, tanto para asegurarse de que todos lo vieran como para alejarse de los demás por si algún idiota intentaba atacarlo mientras hablaba—. Pero olvidaste mencionar mi nombre. Eso no tiene sentido, ¿no crees? Me conocen como Araña.
—Sabemos quién eres —dijo un profesor regordete pero de aspecto competente. Noah lo reconoció: era George. Era el profesor de Fiona, una de las alumnas más brillantes del programa avanzado. —¿Qué quieres, Spider? ¿Y cómo puedes ser tan arrogante como para traer un demonio a nuestra reunión, Vermil?
—¿De verdad me preguntas eso? —preguntó Karina/Vermil, ladeando la cabeza y arqueando una ceja—. Escapé de las Llanuras Malditas. Derroté a Wizen. Creo que sé lo que hago. La pregunta es… ¿tú también?
¡Maldita sea! Nos estamos pasando un poco, ¿no?
—Por muy brusco que sea Vermil, no es tonto. Supongo que hay un propósito en esto —dijo Silvertide desde el otro lado de la habitación. Había llegado por separado para asegurarse de que nadie dedujera de inmediato que estaban trabajando juntos. Silvertide entrecerró los ojos y golpeó el suelo con su bastón—. Sugiero que averigüemos ese propósito cuanto antes, Demon.
—Con mucho gusto —dijo Noé—. Mi tiempo es valioso. No tengo ningún deseo de desperdiciarlo, así que iremos directo al grano.
—Seguro que muchos se preguntan por qué me aliaría con el demonio más poderoso que jamás se haya manifestado en el Plano Mortal —dijo Karina—. Pero, para aquellos que tienen algo más de dos dedos de frente, quizá ya se hayan dado cuenta de que solo hay una buena razón para estar al lado de uno de nuestros mayores enemigos. ¿Alguien se anima a adivinar?
Decenas de miradas los taladraron. Noé permaneció lo más quieto posible. Cuanto menos humano pareciera, más incómodos se sentirían los demás, y menos probable sería que alguno intentara interrumpir su obra cuidadosamente preparada.
Venga, que alguien quiera hablar. Respondan a la pregunta para que parezcan listos. No es difícil.
Y, para deleite de Noah, fue Otto quien dio un paso al frente. Hacía tiempo que no veía al adinerado hombre, ya que la mayoría de sus tratos los había realizado con su asistente, Bird. A Noah le caía bien Otto. Era un hombre sensato, y además pagaba una fortuna por las runas.
—Un enemigo común —dijo Otto, clavando la mirada en Noah—. Eso es lo que insinúas, ¿no? Que Vermil colabora contigo porque existe un gran enemigo que amenaza tanto a demonios como a humanos.
—¡Tonterías! —exclamó otro profesor casi al instante—. Es una historia muy poco creíble. Piénsalo un momento. Verrud y Jakob murieron durante el examen. Justo antes de que Vermil regresara. ¿Nos vas a decir que no sabes qué les pasó, Vermil?
—No. Sé lo que les pasó —dijo Karina. Sus palabras eran sombrías; imitaba a la perfección la expresión de angustia y dolor en el rostro de Noah. Era bastante impresionante—. Yo estaba allí cuando murieron.
—¡Maldito arrogante! Ni siquiera lo niegas —gritó otro profesor—. Se sabía que tenían problemas contigo, Vermil. A ver si adivino: vas a decir que conspiraban contra todos nosotros y que te obligaron a matarlos haciendo un pacto con un demonio.
—¡Te equivocas! —exclamó Karina—. Teníamos nuestras diferencias. Jakob era arrogante, y peor aún, un Torrin. Verrud era un poco sinvergüenza… pero éramos compañeros. Jakob y Verrud no eran nuestros enemigos. A pesar de todo lo que pasó entre nosotros… estoy aquí hoy para decir que no eran nuestros enemigos. Al contrario. Jakob y Verrud eran héroes.
Un silencio atónito se apoderó de la sala.
No había una sola persona que hubiera asistido a una reunión de la Vía Avanzada en los últimos tiempos que no hubiera visto a los alumnos de Noah enfrentados con los de Jakob. Todos lo habían visto humillar tanto a alumnos como a profesores en una de las primeras reuniones a las que asistió. Era bien sabido que la tensión entre ellos era máxima.
Afirmar que quienes más lo odiaban en la sala eran héroes era inconcebible. Nadie haría jamás tal cosa, sobre todo cuando esas personas ya no estaban para defenderse. Habría sido una oportunidad fácil para denigrarlos.
Ningún noble jamás desaprovecharía esa oportunidad.
Noé sonrió tras su máscara.
—¿Qué? —preguntó George, parpadeando sorprendido—. ¿Héroes?
—Héroes —repitió Karina, siguiendo el guion que Noah prácticamente le había dado. Él no sabía con exactitud qué dirían los profesores, pero tenía una idea bastante general de cómo reaccionarían. Ella dio un paso al frente y juntó las manos a la espalda—. Jakob y Verrud murieron intentando proteger a los estudiantes.
—Es cierto —dijo Yulin, saliendo de detrás de Emily—. Nos atacaron durante el examen. Alguien nos quitó los medallones.
—Y no solo sus propios alumnos —exclamó Isabel—. Un grupo de personas con uniformes de Arbitage nos atacó. Jakob y Verrud intentaron salvarnos a todos, pero estaban armados con una magia que jamás habíamos visto. Fue una masacre. Murieron protegiéndonos. Si Vermil no hubiera aparecido de las Llanuras Malditas con Spider justo a tiempo para ahuyentarlos… estaríamos todos muertos.
—Por desgracia, fui demasiado lenta para impedir que se llevaran los cuerpos de Jakob y Verrud —dijo Karina con tristeza—. Y resulté gravemente herida en la pelea, incluso con la ayuda de Spider. He estado escondida, recuperándome. Les dije a los estudiantes que no contaran lo que vieron para no revelar demasiado, pero ahora es el momento de actuar.
¡Genial, Karina! ¡Muy bien! ¡Los tienes bailando a tus pies!
—¿Actuar para qué? —preguntó Gordrick, su enfado inicial transformándose en confusión—. ¿Qué estás diciendo, Vermil?
—Usa esa cabecita que tienes —dijo Noé, aprovechando para tomar el control de la conversación—. No me importan tus jueguecitos políticos. Me he enfrentado al Señor de la Muerte y lo he dejado mortalmente herido. He presenciado más vidas de las que la mayoría de vosotros jamás podréis comprender, y conozco los patéticos secretitos que intentáis ocultar… como que los Bastiones no son más que depósitos de armas antiguas.
—¿Y qué? —preguntó Godrick, pero Noah percibió inquietud en su postura. Aquello no era información que la gente quisiera divulgar… y un torbellino de pensamientos comenzaba a arremolinarse tras los ojos del corpulento hombre.
—¿Por qué crees que me aliaría con un insignificante mortal? —preguntó Noé, sin dar tiempo a nadie a responder—. Wizen ya logró robar una de tus armas, y no fue el primero. No estaba solo.
Venga ya. Que alguien lo diga por mí. Que me explique lo que me falta.
—Traidores —susurró Godrick con los ojos muy abiertos—. ¿Estás diciendo que hay traidores intentando desenterrar las armas de la Larga Noche?
—Ningún humano jamás representaría una amenaza para mí. Soy superior a cualquier demonio que hayas conocido. Incluso los Inquisidores no son nada comparados conmigo —dijo Noah—. Pero las armas de la Larga Noche… están selladas por una razón. Hay armas en los Bastiones que podrían acabar con la existencia tal como la conocemos. No quiero que se liberen, igual que tú.
No tengo ni la más remota idea de lo poderosas que son las cosas en los Bastiones, pero seguro que hay alguna superarma por ahí. Es bastante plausible. Apuesto a que nadie aquí sabe cuáles son las armas más poderosas, e incluso si lo saben, probablemente asumen que hay alguna aún más poderosa.
—¿Pero quién querría eso? —preguntó Ulya desde el otro extremo de la habitación, justo a tiempo. Noah apenas había tenido tiempo de advertirle de sus planes antes de la reunión, pero bastó con esa frase.
“Ya he matado a muchos de estos traidores. No me importan las familias mortales, pero Vermil me los identificó. Son los Torrin.”
Alguien resopló. “Claro. Sí…”
—Son los Linwick —continuó Noah—. Son los King. Son los Herron. Son los Rivven. Son todos ustedes —exclamó Noah, ocultando su sonrisa tras la máscara mientras revelaba la última pieza de su plan—. La corrupción llega hasta la médula. Permea a cada una de sus familias. Si desean encontrar a los traidores, díganlo entre ustedes. No me cabe duda de que están presentes incluso aquí, en esta habitación.
Todo lo que dije es una completa estupidez, pero da igual. Todo está ahí, y los nobles ya desconfían unos de otros. Vi lo que pasó cuando Wizen usó sus clones de plantas, y esto es mil veces peor.
A Noah le subieron a la garganta las ganas de reír, pero las reprimió y no hizo más que observar cómo el caos se desataba en la habitación y todos estallaban en fuertes gritos.
A ver si vosotros, bastardos, os atrevéis a atacar a Isabel cuando estáis todos peleándoos entre vosotros por unos traidores al imperio que ni siquiera existen.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 640
Estás leyendo el capítulo 640 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.