Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 581 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El Bosque de los Hongos retumbó cuando Jakob arrancó raíces de la tierra a puñados. La furia le ardía en los ojos mientras la tierra removida burbujeaba y se agitaba bajo sus pies. Entonces, extendió las manos con un grito mudo de furia y rabia.
Las raíces se extendieron hacia adelante en una ola.
—¡Corran! —gritó Alexandra, lanzándose hacia las raíces que se abalanzaban sobre ellos. Sus movimientos eran fluidos mientras su espada surcaba el aire, cortando todo a su paso.
Yulin luchó a su lado. La hoja de Torrin se asemejaba más a un látigo de metal que a un arma sólida. Parecía fluir y ondular como un líquido, alargándose y encogiéndose a medida que la hacía girar a su alrededor.
No hubo tiempo para apreciar ninguno de sus estilos de lucha. A pesar de sus esfuerzos, Jakob los hacía retroceder. Por cada raíz que cortaban, dos más brotaban en su lugar. Espinas surgían del follaje blanco, largas y afiladas como espadas.
Perdían terreno a cada segundo. Alexandra y Yulin no podían contener a Jakob solas. A pesar de su habilidad, Yulin seguía siendo de Rango 2 y Alexandra solo de Rango 3. El hecho de que hubieran logrado contener a Jakob durante tanto tiempo ya era impresionante, pero no podían simplemente mantenerlo a raya.
Isabel apretó los dientes mientras rebuscaba en su mente una solución. Necesitaban refuerzos, pero no llegaban. Y a pesar de la orden de Alexandra de huir, eso tampoco serviría de nada.
Jakob controlaba las plantas. En ese momento, se encontraban en un claro. Adentrarse en el bosque solo le facilitaría el ataque. Su única ventaja era la superioridad numérica, pero eso no duraría mucho cuando Jakob comenzara a eliminarlas una a una.
¿Cómo podemos vencerlo? Tiene que haber una manera de lograrlo. ¿Qué haría el profesor Vermil si estuviera aquí ahora mismo?
—Todd, ¿puedes repetir eso que acabas de hacer? —preguntó Isabel mientras luchaba por recuperar el aliento. Los músculos de su cuello le palpitaban tensos mientras una oleada de dolor y debilidad la recorría desde la herida en el hombro, pero la reprimió.
—No —respondió Todd con gravedad—. Agoté hasta la última pizca de energía que tenía para usar ese ataque, incluyendo la energía que reciclé para lograr la explosión tan concentrada. Todavía tiene demasiados fallos.
Genial. Entonces, ambos estamos prácticamente sin energía. Solo quedan Emily y James.
El suelo ante Isabel se retorció. Sus ojos se abrieron de par en par y se echó hacia atrás. Su reacción no fue lo suficientemente rápida. Una fina raíz brotó de la tierra, con la punta afilada, y se dirigió directamente a su garganta.
Un destello de luz se arremolinó en el aire y un escudo se formó frente a Isabel. La enredadera lo golpeó y la magia se hizo añicos, pero le dio el medio segundo extra que necesitaba para apartarse del camino.
—Están haciéndonos perder el tiempo —gruñó Jakob, dando un paso al frente. La presión de las raíces sobre Alexandra y Yulin se intensificó, obligándolas a retroceder.
Una de ellas rozó el brazo de Alexandra, rasgando su camisa pero sin llegar a penetrar su piel. Otra se dirigió hacia Yulin, pero James intervino con un disco de luz, bloqueando el ataque y dándole a la chica un momento para reposicionarse.
Una flecha de hielo cruzó el aire a toda velocidad. Atravesó las raíces y se estrelló contra Jakob, pero su escudo, que se activó de repente, la bloqueó. Apenas reaccionó. El profesor simplemente dio otro paso hacia Alexandra y Yulin, intensificando aún más su ataque.
—Te estás esforzando demasiado solo para matar a unos cuantos estudiantes. Eso no te da buena imagen, tío —se burló Todd, alejándose de Isabel y alzando la voz lo suficiente para asegurarse de que Jakob pudiera oírlo.
—Espera tu turno —gruñó Jakob. Hizo un gesto con la mano y una raíz surgió del suelo detrás de Alexandra, golpeándola de lleno en la espalda.
La fuerza del ataque la lanzó por los aires, y otra enredadera surgió de repente y la derribó como a un insecto. Cayó al suelo con un fuerte crujido.
A Isabel se le encogió el corazón, pero Alexandra rodó hacia un lado justo cuando otra raíz cayó donde había aterrizado. Se puso de pie de un salto; la ropa estaba dañada, pero solo sangraba por unos pequeños cortes, no por una laceración grave. Sus runas corporales la protegían del grueso de la magia de Jakob.
—Necesitamos algo más —siseó Emily mientras corría hacia Isabel—. No puedo romper su escudo, y no puedo acercarme lo suficiente para usar mi patrón sin que me ataque. Alexandra y Yulin tienen su atención, pero eso no durará para siempre. James está intentando apoyarlas, pero también tiene poca magia.
—Lo sé —dijo Isabel, apretando los puños a los costados. La frustración la invadía como un océano embravecido. Todos esos años escondiéndose de las familias nobles. Todos esos años sabiendo lo que les habían hecho a ella y a Todd, los años esperando venganza... y lo único que había logrado era apuñalar a uno de los bastardos que habían destruido a sus familias.
Las cosas no pueden terminar así, pero ahora mismo, lo único que podemos hacer es aliviar la carga de Alexandra y Yulin mientras buscamos una oportunidad.
—¿Qué hacemos? —preguntó Todd.
—Desvía la atención de los demás —dijo Isabel, flexionando los dedos y apretando la mandíbula—. Jakob podrá controlar muchas raíces, pero es imposible que divida su atención en todas direcciones. Necesitamos que Emily se acerque lo suficiente para usar su Formación. Ella es quien tiene más posibilidades de romper el escudo de Jakob.
Todd asintió brevemente con la cabeza y los tres se pusieron en marcha.
* * *
Noah observaba la pelea que se desarrollaba ante él, con manos invisibles apretándole el cuello. Sus alumnos luchaban por sus vidas y lo hacían con una valentía admirable, pero era evidente que no iban a ganar.
Sticky se agachó cerca, mientras el portal seguía formándose ante ella. Su cuerpo temblaba por el esfuerzo y su rostro estaba fruncido por la concentración. Estaba volcando hasta la última pizca de poder y habilidad en controlar el artefacto, pero no iba a ser suficiente.
No tenían tiempo.
Jakob poseía mucha más energía mágica que los estudiantes. Si bien sus runas no eran perfectas, distaban mucho de ser inútiles. Podía seguir luchando mucho más tiempo que Isabel y los demás. El tiempo se agotaba. En cuestión de minutos, los estudiantes se quedarían sin magia.
—¿No hay forma de que puedas ayudar? —preguntó Noah a Sievan, caminando de un lado a otro mientras la desesperación y la furia lo consumían. Todo el poder que había reunido no significaba nada si no podía estar allí cuando más se le necesitaba.
—No puedo —dijo Sievan—. Ni siquiera el más poderoso de los demonios puede establecer una conexión entre el reino mortal y las Llanuras Malditas por sí solo. Debemos ser invocados o usar un camino ya existente. La Llave que Sticky tiene en sus manos es una de las pocas maneras de hacerlo, y no hay ninguna otra cerca.
Esto no puede estar pasando.
—¿Podemos ayudar a Sticky? —preguntó Lee. Tenía la mirada fija en los estudiantes y la piel pálida y enfermiza. La pequeña demonio apretó los puños contra sus costados, clavándole las garras en las palmas y haciéndole sangrar—. ¡Tiene que haber algo que podamos hacer!
—Ya casi llego —dijo Sticky entre dientes. La llave temblaba en sus manos—. Voy a crear el portal. Voy a ser útil. Lo prometo.
—Haz lo que puedas, Sticky —dijo Moxie entre dientes—. Solo abre ese portal. Tú no tienes la culpa, pero vamos a matar a los que sí la tienen.
Solo si logramos llegar. ¡Qué ganas tengo de que se abra ese portal! Necesito otra forma de acceder al plano mortal. Una que no me haga perder tanto tiempo al cruzar entre planos. Tiene que haber una manera. Siempre la hay…
Noé se quedó paralizado.
Eso es todo.
—Mascota —dijo Noé con voz afilada como una cuchilla—. Te necesito.
Y entonces apareció Mascot, agazapada sobre su hombro. Por una vez en su vida, no había rastro de soberbia ni picardía en los ojos del gato. El pequeño monstruo hablaba muy en serio.
“¿Qué demonios es eso?”, preguntó Sievan, con los ojos muy abiertos.
Noah lo ignoró. Sievan no pudo ayudar, pero Mascot sí. Un destello de esperanza nació en su pecho.
—¿Puedes llevarme allí? —preguntó Noé, señalando la escena que se desarrollaba ante ellos.
El gato miró fijamente a Noah. Por un momento, no supo si había malinterpretado su petición. Siempre había estado bastante seguro de que Mascot podía entender lo que decía, pero el gato nunca había respondido directamente a ninguna de sus peticiones.
Mascot negó con la cabeza.
A Noah se le heló la sangre. El gato había sido su única idea, pero Mascot no podía llevar a nadie consigo al teletransportarse. Ni siquiera había tiempo para escribirle una carta a Jalen. Para cuando Mascot lo encontrara y Jalen leyera la carta, aún tendría que averiguar dónde estaban los estudiantes en el examen. No había nadie vigilando. Aunque solo le llevara un minuto, sería demasiado tarde.
Mascot era el único que podía colarse entre los aviones como si nada. Si no conseguía llevar a Noah allí, todo había terminado. No había absolutamente nada que pudiera hacer.
No. ¡Qué va! No lo acepto. Tiene que haber otra manera.
En la visión, era vagamente consciente de que sus alumnos rodeaban a Jakob. Se habían dispersado para captar su atención, pero era evidente que el profesor ya había combatido antes. Había construido un anillo de enredaderas puntiagudas a su alrededor para impedir que se acercaran mientras se abalanzaba sobre Alexandra y Yulin.
James hacía todo lo posible por proteger a las chicas, pero se estaban quedando sin magia. Los golpes impactaban con mayor frecuencia y Yulin ya cojeaba gravemente. En el mejor de los casos, solo quedaban unos minutos de combate.
Hay una manera de salir de esta. Me niego a aceptar cualquier alternativa.
El grimorio que Noé llevaba a la espalda se estremeció. De alguna manera se le resbaló del brazo y cayó al suelo con un fuerte golpe.
Noé sintió un tirón en la espalda. La hoja se abrió de golpe, revelando una página en blanco, y mundos garabateados en su superficie con tinta negra.
Puedo ayudar.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 581
Estás leyendo el capítulo 581 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.