Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 528 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Durante las dos horas siguientes, Noah volvió a probar la runa de Materia Distorsionada varias veces, obteniendo exactamente los mismos resultados que la primera vez. Los intentos no revelaron nada nuevo, pero sí le ayudaron a comprender mejor la runa.
Al principio, parecía que la Materia Deformada tenía capacidades destructivas similares a las del Espacio Desmoronado, pero rápidamente se hizo evidente que sería más apropiado ubicarlas en extremos opuestos de la escala destructiva.
Espacio Desmoronado podía arrasar con todo a su paso hasta alcanzar un objetivo cercano. Era un ataque concentrado de corto alcance. La Runa Espacial le permitía eliminar cualquier obstáculo que se interpusiera entre él y su enemigo.
Noah no habría llegado a comparar el Espacio Desmoronado con un bisturí, pero si lo hubiera hecho, la Materia Deformada habría sido el equivalente a un mazo. Se propagaba a una velocidad vertiginosa, consumiendo todo a su paso sin importarle alcanzar su objetivo.
Su alcance parecía considerablemente menos limitado, aunque un solo lanzamiento agotó las reservas de la runa tan rápidamente que no logró que su magia llegara mucho más allá de unos pocos pies de distancia de él.
Noah se agachó junto a uno de los profundos surcos que la magia había abierto en la tierra durante una prueba anterior. Un grueso zarcillo había atravesado el suelo en línea casi recta, y docenas de zarcillos más pequeños se habían extendido, ramificándose y continuando su expansión. Esos zarcillos habían desarrollado sus propios zarcillos, aunque eran tan pequeños que apenas rozaban la tierra.
Si no me hubiera quedado sin energía, no veo que esto hubiera terminado. Esta runa será realmente poderosa una vez que la recargue un poco más y descubra cómo reparar algunos de los problemas de calidad que le impiden ser perfecta. Tendré que tener mucho cuidado de no usarla accidentalmente cerca de nadie. La expansión es tan impredecible que podría terminar golpeando a alguien que me importa en lugar de a un enemigo. Por suerte, mi control debería mejorar significativamente cuando la runa esté mejor.
—¿De verdad tenías que destrozar el suelo al probar esto? —preguntó Moxie, arrugando la nariz mientras se acercaba a Noah para observar el suelo devastado. Había estado observando sus intentos durante las últimas horas mientras él trabajaba, manteniéndose bien apartada cada vez que usaba la nueva runa.
“¿Qué, y dejar que la gente mire?”
“Me pillaste. ¿Alguna novedad, entonces?”
—Es fuerte. Estoy muy contento con el resultado. En cuanto al otro nuevo… —Noah no pudo evitar volver a mirar su mano. Controlar cada micromovimiento de su cuerpo era increíblemente preciso. No mostraba señales de debilitarse, lo que empezaba a hacerle sospechar que sus efectos podrían ser permanentes.
Supongo que ahora mismo es básicamente una Imbuición Corporal completa… pero no la imbuí intencionalmente. Cuanto antes encuentre un demonio para empezar a hacer pruebas, mejor.
Ese pensamiento hizo que Noah se detuviera un instante. Hizo una mueca, más para sí mismo que para nadie, pero Moxie lo notó enseguida. Alzó una ceja.
“¿Pasa algo?”
“Me preguntaba cómo las cosas en mi vida llegaron al punto en que me encontraba sentado, deseando activamente que un demonio de rango 4 me atacara.”
“Siempre puedes ir a buscar uno. Seguro que estarán encantados de ayudarte.”
Probablemente podría. Aunque no creo que me falten enemigos. No creo que tenga que hacer mucho. Si nadie intenta nada pronto, entonces buscaré un objetivo, pero preferiría ir tras quienes se lo merezcan. Hay al menos un par de demonios medianamente decentes en las Llanuras Malditas. Odiaría ir tras alguien que no se lo mereciera del todo.
Moxie asintió. Antes de que pudiera decir nada más, las solapas de la tienda se abrieron y Lee asomó la cabeza dentro.
—¿Ya terminaste? —preguntó Lee—. Llevo mucho tiempo vigilando. Me aburro.
—Sí. Ya terminamos —dijo Noah con una sonrisa—. He estado trabajando en una solución para tu problema.
Los ojos de Lee se abrieron de par en par. —¿En serio?
—Todavía no he resuelto nada —dijo Noah apresuradamente, levantando las manos para que Lee no se hiciera demasiadas ilusiones—. Pero es prometedor. Necesito hacer más pruebas. Si todo sale bien, quizá encuentre la manera de empezar a analizar las Runas Demoníacas y averiguar qué demonios les pasa.
—¿Con las mías? —Lee frunció el ceño—. ¿O con todas las Runas Demoníacas?
—Eso está por verse. No te preocupes. Pase lo que pase, encontraremos la forma de que sigas siendo tú —prometió Noé—. ¿Cómo va el sello de Azel? ¿Sientes que el tiempo apremia?
Lee reflexionó un instante. Luego negó con la cabeza. “Creo que está bien. Lo he forzado un par de veces desde que llegamos a las Llanuras Malditas, pero no creo que esté a punto de colapsar. Debería quedar al menos un mes o dos en el tiempo del reino mortal. Eso sí, teniendo en cuenta el ritmo al que he estado usando mis poderes. Podría ser más rápido”.
—Entendido —dijo Noah, poniendo una mano en la cabeza de Lee y despeinándola—. Es tiempo más que suficiente. Si las cosas se retrasan, iré a molestar a un par de personas más hasta que tenga todo lo que necesito.
—Se te da bien —dijo Lee.
—Gracias —dijo Noé—. Ahora bien, ¿qué me perdí mientras trabajaba? ¿Algún cambio o novedad importante?
—Algunos altercados entre los capos de la calle —intervino Moxie—. Nada grave. Aylin y Vrith se encargaron antes de que Lee o yo tuviéramos que intervenir. Empieza a llegar información a medida que se consolida el poder. Nada útil todavía, solo un seguimiento general de la ciudad.
—Aylin también le da de comer mucho a Vrith —añadió Lee—. Comí algo de su comida cuando no me veían.
—Todo el mundo tiene que tener una afición —dijo Noah distraídamente mientras se rascaba la barbilla—. ¿Y demonios más fuertes? ¿Alguna estrategia?
—Hemos llamado la atención —dijo Moxie mientras sacaba una tira de carne seca de su bolsillo.
Los ojos de Lee se iluminaron.
De la carne seca brotaron enredaderas que se extendían por el suelo y se deslizaban para tapar los agujeros que la magia de Noah había dejado. La expresión de Lee se descompuso al ver cómo su comida se desintegraba ante sus ojos. Moxie la miró de reojo, suspiró, sacó otra tira de carne seca y se la ofreció.
Lee, en su prisa por agarrarlo y metérselo en la boca, se movió con torpeza. Noah ni siquiera la vio detenerse a masticar. Lee le sonrió a Moxie y pestañeó coquetamente.
¿Para mí? ¿Estás seguro?
Moxie soltó una carcajada. “Se supone que hay que preguntar eso antes de coger algo”.
—¿Por qué haría eso? —La confusión se reflejó en el rostro de Lee—. Si lo hiciera, podrías arrepentirte.
Por un instante, pareció que Moxie iba a intentar explicarle a Lee el concepto de rechazar algo con educación. Entonces recordó con quién hablaba y negó con la cabeza. Sacó otra tira de cecina del bolsillo y se la dio, luego le despeinó el cabello.
“Gracias por estar pendientes de nosotros.”
—Me gusta la comida —respondió Lee.
—¿En serio? —preguntó Noah, conteniendo la risa—. Todavía no lo había descifrado. Una última pregunta: ¿cómo está Yoru? ¿Está tramando algo?
“Ella y Violet han estado sentadas en su tienda de campaña. No creo que estén hablando.”
—Bueno, al menos no se están matando entre ellos —dijo Noah. Se pasó una mano por el pelo y suspiró levemente—. Gracias por las noticias. Supongo que ya es hora de salir a ver cómo están las cosas. Al fin y al cabo, no me pueden atacar si no les doy a los demonios un objetivo.
* * *
En Treadon, Zath habría reinado en un trono. Había recuperado el aliento antes de que muchas de las Ciudades Andantes emergieran de sus caparazones. Tantos Señores de la Ciudad cayeron a su mano que incluso su espada hacía tiempo que había olvidado sus nombres. La muerte lo seguía de cerca y dormía en su mirada. En casi cualquier lugar maldito bajo los cielos rojizos de las Llanuras Malditas, Zath podría haber sido rey.
Pero, dentro de la Ciudad de Oro, Zath se arrodilló.
La fría obsidiana se clavaba en sus rodillas y el viento aullaba a lo lejos, alejándose de la enorme sala a la que había sido convocado. Una luz naranja parpadeante se extendía sobre el suelo oscuro y brillante desde braseros de bronce que se mecían con el viento. El delicado aroma de una rosa danzaba en la brisa, rozándole las fosas nasales y erizándole la espalda. No se atrevió a levantar la cabeza. La mirada de Zath permanecía fija en sus manos.
Las afiladas garras que una vez brotaron de sus dedos habían sido limadas hasta quedar lisas, y callosidades cubrían su piel gris, cada una marca de una práctica que abarcaba cientos de años. Había dedicado toda su vida a matar.
Pero, ante la muerte misma, sus logros no significaron nada.
—Zath —dijo una voz con un tono tan suave que pareció envolver a Zath en un abrazo—. Has llegado antes de lo que esperaba.
—Vine en cuanto supe que me habías mandado llamar —dijo Zath. Una enorme figura se movió, reflejada por la luz del fuego en la obsidiana frente a él.
—La vida es tan corta. No hay razón para apresurarse —dijo la voz con un leve tono de diversión—. Pero, ya que has llegado, no te haré perder el tiempo. Deseo algo: una runa. La recuperarás para mí.
—Por supuesto. Lo recuperaré yo mismo—
—No hace falta. Simplemente encárgate de ello. Hay cosas en esta vida que requieren más atención que una insignificante runa. Solo encárgate. Yo mismo lo haría, pero mis subordinados más débiles no suelen sobrevivir a sus encuentros conmigo. —La decepción se coló en su voz y un profundo suspiro resonó en la sala.
—Se hará como ordenes —dijo Zath—. Enviaré a alguien de inmediato. La runa será tuya antes de que los cielos se iluminen dos veces, señor Sievan.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 528
Estás leyendo el capítulo 528 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.