Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 516 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Yo soy Yoru.”
—Creo que me interesó un poco más la segunda pregunta —dijo Violet. Cambió de postura y giró el cuello—. Muchos demonios considerarían una amenaza a alguien que lo supiera todo sobre ellos.
“No lo sé todo sobre ti.”
—Entonces, ¿cómo sabías lo que estábamos pensando? —preguntó Vrith.
—Tus ojos. Ya te lo dije. Si preguntas por la identidad de mis runas, no te responderé. Ese conocimiento solo me pertenece a mí. No hablaré de nada más… —
—¿Tienes runas mentales? —preguntó Noah, procurando mantener un tono pausado. No tenía sentido ponerse a la defensiva antes de que ella pudiera responderle. No era que los demonios pudieran hacer mucho respecto a las runas que poseían, pero no estaba dispuesto a dejar la pregunta sin respuesta.
—No —dijo Yoru de inmediato—. Tengo cinco runas de luz lunar y una Runa Maestra. Ninguna de ellas está relacionada con las runas mentales.
—¿No acabas de decir que no ibas a hablar de tus runas? —preguntó Aylin.
“Eso fue antes de que Spider preguntara.”
—Agradezco la honestidad —dijo Noah. Deseaba que Aylin hubiera podido leerla, pero Yoru parecía estar diciendo la verdad de todos modos. Casi nadie compartiría los detalles exactos de sus runas con otras personas. Mientras Yoru no hiciera nada inapropiado, no tenía motivos para exigirle un estándar diferente. Eso lo tranquilizó bastante. Sin embargo, no mejoró mucho su posición ante los demás en la tienda. Noah suspiró—. Pero debo decir que te has perdido algo, Yoru.
—¿Yo? —Un dejo de pánico se coló en la voz del pequeño demonio—. ¿Qué pasa? ¿Qué me perdí?
“Saber el nombre de alguien y predecir lo que va a decir no significa que lo conozcas. Eso no es una relación. Si te quedas en mi campamento, verás a todos aquí con bastante frecuencia. Espero que todos se lleven bien. No tolero las disputas internas.”
Todos en la sala se pusieron rígidos al oír cómo su voz se volvía tensa.
“No causaremos problemas”, prometió Aylin.
Creo que Yoru tiene más probabilidades de causar problemas que tú, amigo.
—¿Cómo se supone que vamos a ser amables con alguien que puede leer nuestras mentes? —preguntó Violet—. Pero haré todo lo posible por cumplir tus órdenes, Spider.
—No puedo leerte la mente. Simplemente puedo predecir tus pensamientos con un alto grado de precisión —dijo Yoru, inclinando ligeramente la cabeza—. Y no, no tengo el menor interés en Aylin. Es un niño.
—Tú también —dijo Vrith, lanzándole a Yoru una mirada significativa.
“Yo no…”
—Oye, no hay nada de malo en ser joven —dijo Noah con una risita.
El demonio enmascarado se giró para mirarlo fijamente durante un instante. Luego inclinó la cabeza. “Perdí la perspectiva. Tienes razón. Soy una niña”.
Así que, por favor, habla como tal, ¡Dios mío!
—No estamos intentando criticarte —dijo Noah, agachándose para quedar a la altura de los ojos de Yoru—. Te invité para que pudieras relajarte y pasar tiempo con los demás. Baja un poco la guardia. Diviértete. ¿De acuerdo?
“Intentaré hacer lo que me pides.”
Probablemente esa era la mejor promesa que iba a recibir por el momento.
—Genial —dijo Noah. Se enderezó y asintió a todos—. Aylin, ¿podrías buscarle a Yoru una tienda de campaña desocupada donde quedarse?
—Lo investigaré de inmediato —dijo Aylin—. Estoy segura…
—Puede quedarse en mi casa —dijo Violet, con la mirada fija en la máscara de Yoru—. Seguro que nos encantaría conocernos mejor, tal como pidió Spider.
Noah asintió a Violet en señal de aprobación. Sabía perfectamente que ella solo lo había dicho para tener más tiempo para interrogar a Yoru, pero él también deseaba esas respuestas con la misma intensidad que todos los demás en la sala.
Es mejor que lo haga Violet a que lo haga yo. Hablar con alguien de su edad debería ayudar a Yoru a relajarse y darse cuenta de que no queremos hacerle daño. Prefiero eso a tener que interrogar yo misma a la pobre chica.
—Me parece una idea genial —dijo Noé—. Voy a volver a mi tienda. Tengo que trabajar con las runas que acabo de comprar. Si alguien me necesita, ya saben dónde encontrarme. Solo asegúrense de que sea importante.
—Muy bien —dijo Yoru.
Miradas de recelo recorrieron la habitación, casi todas dirigidas a Yoru. Noah reprimió una mueca. Sin duda, lo tendría difícil si quería llevarse bien con alguien.
Estoy segura de que Yoru estará bien. Es solo un poco... presumida. Mejor me retiro de esta situación. Para eso están los subordinados, después de todo. ¿Para qué lidiar con dramas si ellos pueden resolverlos solos?
—Genial. Que se diviertan, chicos —dijo Noé, girando sobre sus talones y saliendo de la tienda. Le abrió la solapa a Moxie mientras ella lo seguía, y luego miró por encima del hombro—. Y no se maten entre ustedes.
* * *
Violet permaneció en silencio mientras la tienda se cerraba tras Spider. Tenía tantos pensamientos diferentes dando vueltas en la cabeza, compitiendo por su atención, que le resultaba difícil concentrarse en uno solo.
Nadie más dijo una palabra. Todos permanecieron en silencio. Era imposible culpar a ninguno. Violet no podía afirmar que conocía íntimamente a Spider. No estaba segura de que alguien lo hiciera.
Pero, en el poco tiempo que llevaba conociendo a Spider, había vivido una serie de sucesos desconcertantes que jamás habría imaginado. Había presenciado un poder inimaginable. Había mirado a la muerte a los ojos y esta le había otorgado runas. Y, de alguna manera, en comparación con Aylin, apenas había experimentado nada.
Su mundo había dado un vuelco varias veces, pero aún así no estaba preparada para ver al demonio más aterrador que jamás había conocido actuar así… bueno, así.
Evidentemente, no era la única que lo había notado.
—¿Era realmente Spider? —preguntó Vrith con vacilación, observando la lona que aún se movía en la entrada de la tienda, como si Spider estuviera a punto de volver a aparecer.
—Fue él. A veces se pone así —dijo Lee, estirando los brazos por encima de la cabeza y bostezando. Se levantó del suelo donde estaba sentada y cogió otro trozo de queso antes de salir de la tienda.
—Es él —confirmó Aylin—. Estuve con él todo el tiempo que estuvimos…
Lee asomó la cabeza por la solapa de la tienda, con un trozo de queso en la boca, y señaló a Yoru con el dedo. —No te olvides del baño, Yoru.
Luego se marchó de nuevo. Violet intercambió una mirada con Aylin. Después, todos miraron a Yoru.
—Estoy confundida —dijo Violet—. ¿Eso fue un juego de palabras?
Yoru olisqueó su brazo. —No huelo mal.
—No sé tú, pero yo me restregaría la piel con tanta fuerza que se me arrancaría si Lee me lo ordenara —dijo Vrith con un escalofrío—. He visto de lo que es capaz. Haz lo que te diga. Puedes considerar sus órdenes como si vinieran directamente de Spider. Una Spider muy hambrienta y un poco loca.
—Interesante —dijo Yoru.
Violet miró al demonio de reojo. Yoru era más baja que ella, más baja que antes de que Spider le otorgara las runas que habían llenado su cuerpo. La máscara cubría sus facciones, pero incluso su voz sonaba juvenil.
Sin embargo, sus palabras no lo convencieron. Había algo profundamente inquietante en Yoru. El demonio se comportaba con la presencia de un rey, no de una niña. Le resultaba increíblemente difícil creer que Yoru tuviera siquiera una edad cercana a la suya.
Necesito averiguar más. No permitiré que nadie ponga en peligro a mi gente. Son míos. Ella no puede hacerles daño. Si tiene malas intenciones, lo descubriré y se lo diré a Spider.
—Vamos, Yoru —dijo Violet, esforzándose por sonar lo más amable posible, aunque sin mucho éxito—. Vamos a ver mi tienda y a conocernos un poco mejor.
"Bueno."
Me alegra que estés tan entusiasmado. Créeme, yo estoy igual de molesto.
—¿Podrías vigilarlos por mí? —preguntó Violet, mirando a Edda y Torrick.
—Claro —respondió Aylin—. Parece que tienen comida de sobra para entretenerse por ahora. No creo que tenga que hacer mucho.
—No te estaba hablando a ti —dijo Violet con una sonrisa irónica—. Escuché lo que dijo Yoru sobre lo que estabas pensando, Vrith. ¡Manos fuera!
—Yo… ¿qué? —Vrith se atragantó con su propia saliva y se dobló sobre sí misma, tosiendo en su puño.
Edda levantó el pulgar. Aylin suspiró y Violet reprimió una risa al salir de la tienda, dejando que la solapa se cerrara tras ella. Yoru salió un instante después.
—La tienda es esta… —empezó Violet, pero su voz se apagó cuando Yoru pasó a su lado y se dirigió directamente a su tienda.
—Aquí —terminó Yoru, entrando rápidamente en la tienda.
A Violet le tembló un ojo. Siguió a Yoru. La pequeña tienda que habían ocupado no era lo suficientemente grande para dos personas. Solo cabía un saco de dormir, aunque probablemente podrían meter otro si quisieran.
Había un pequeño escritorio sin silla a un lado de la tienda; Violet no había tenido oportunidad de usarlo. Había pasado la mayor parte del tiempo últimamente en la tienda de mando, pero era demasiado difícil interrogar a Yoru con otras personas allí. Había demasiadas distracciones. Demasiados riesgos si algo salía mal.
Ahora que estaban solos, ella podía —
—No encontrarás nada que yo no te dé —dijo Yoru.
Violet entrecerró los ojos. —Deja de hacer eso. ¿Cómo lo haces? ¿Mentiste sobre no tener Runas Mentales?
“No. Mentirle a Spider es una mala idea.”
—¿Entonces cómo? —preguntó Violet—. ¡Me estás leyendo la mente!
“No. Estoy prediciendo tus palabras. Hay una diferencia.”
—¿Podemos saltarnos todo esto de una vez? —preguntó Violet, con la mandíbula tensa mientras daba un paso hacia Yoru—. Quiero saber qué buscas. No puedes ser un niño cualquiera. No me lo creo.
“Me interesas poco. Mientras no te opongas a mí, no tendremos motivo para interactuar.”
—Claro —dijo Violet secamente—. Ninguna razón, aparte de que vamos a vivir en la misma tienda de campaña. Eso no va a funcionar conmigo. Reconozco a alguien con segundas intenciones en cuanto lo veo. Hasta que no me digas cuáles son, voy a estar encima de ti sin parar.
“Las palabras groseras no me intimidarán. Careces del poder para influir en mis acciones.”
—Quizás —admitió Violet—. Pero tú tampoco puedes hacerme nada. Porque si lo haces…
—Spider estaría muy disgustada —dijo Yoru, terminando la frase de Violet—. Sí. Ya lo había pensado.
—Claro que sí. Pues ve a bañarte. Guarda tus planes para ti. Spider los descubrirá tarde o temprano. Buena suerte con tus planes… —
—Amigos —murmuró Yoru.
A Violet le tembló el ojo.
“¡Basta ya!”
—No lo entiendo —dijo Yoru.
—¿Entender qué? —preguntó Violet—. Literalmente me has quitado las palabras de la boca. Las dijiste tú mismo. ¿Qué hay que no entiendas?
—Conozco las palabras, pero no las entiendo —dijo Yoru. Violet se sorprendió al oír un tono de angustia en la voz del demonio más pequeño. Yoru ladeó la cabeza—. ¿Qué es un amigo?

Continúa leyendo
El Regreso del Profesor Runebound (Novela)
Capítulo 517
El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 516
Estás leyendo el capítulo 516 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.