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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 495 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—¿Una subasta? —La confusión de Pirren era evidente en su tono. Por un instante, Noah se preguntó si los demonios realmente celebraban subastas. Hubiera sido extraño que no. Si bien su cultura era mucho más primitiva que la del reino mortal, una vez eliminadas las formalidades y las mentiras, los demonios no se organizaban de forma tan distinta a las familias nobles. —Confío en que sabes lo que es una subasta —dijo Noah, observando la expresión de Pirren para intentar averiguar si estaba tratando de engañarlo. —Sí, claro —dijo Pirren. Dudó, claramente sin querer decir más, pero Noah permaneció en silencio. Se vio obligada a continuar hablando o se arriesgó a provocar su ira—. Me pillaste desprevenida. Puedo conseguirte una plaza en una subasta, pero no estoy segura de que te interese. No soy... la más fuerte de los Rango 5. Suelo evitar a los demás. Probablemente sea una jugada inteligente desde su punto de vista. Si intentas engañar a alguien lo suficientemente fuerte como para descubrir tu farol fácilmente, no te irá bien. Es mejor centrarse en objetivos más fáciles si quieres evitar que te descubran. —No es asunto tuyo si me interesa o no —dijo Noah con una leve risa—. Lo único que tienes que hacer es que me una a tu causa, y que me quede hasta el final, debo añadir. No conozco los entresijos de la política de esta ciudad. —¿Eres un forastero? —La voz de Pirren denotaba un marcado interés—. ¿No eres... uno de los secuaces de Belkus? Belkus… ese era el tipo que controlaba Treadon, ¿verdad? “No sirvo a ningún hombre.” —¿Una de rango 5 que no sirve a Belkus? —murmuró Pirren. Sus ojos se abrieron de par en par y su espalda se tensó mientras sacaba la lengua para saborear el aire. El tono de su rostro escamoso se aclaró por el miedo al comprender. —No sirves a ningún hombre. Yoku. —¿Perdón? —La confusión de Noé quedaba oculta tras las vendas que le cubrían el rostro. —Nada —dijo Pirren apresuradamente, alargando la palabra mientras luchaba por articular los sonidos adecuados a través de los colmillos que sobresalían de su boca—. Haré lo que me pidas. Te advierto que los demás demonios podrían no verme con buenos ojos. Por esta razón… me he abstenido de participar en subastas anteriores. “¿Nos van a impedir entrar?” “Nada tan evidente, pero puede que intenten presionarme. Quizás te resulte más fácil acceder a la subasta a través de otra persona, o incluso bajo tu propia marca. Alguien como tú no tendría ningún problema para entrar.” No es mala estrategia si no quiero que la gente se confunda sobre quién está de mi lado. Ir solo centra toda la atención en mí. Si aparezco con otro demonio, aunque sea de rango 5, unas cuantas palabras bien dichas deberían hacerles preguntarse quién más está de mi lado y cuáles son mis objetivos. Además, es probable que los demonios débiles colaboren más. No quiero que nadie piense que soy demasiado poderoso, así que mejor me adapto a sus expectativas hasta que llegue el momento de quebrantarlas. —No tienes que preocuparte por el motivo por el que deseo participar en la subasta bajo tu nombre —dijo Noah—. Tú te encargarás de organizarlo, y lo antes posible. No soy una persona especialmente paciente. ¿Cuándo es la próxima subasta? —Tendré que comprobarlo —dijo Pirren, sacando la lengua con nerviosismo—. No he estado al tanto, pero creo que solía haber uno cada dos días. Aquello le pareció mucho hasta que Noé se recordó a sí mismo que, dado lo largos que eran los ciclos de día y noche en las Llanuras Malditas, dos días allí equivalían a unos ocho días en su tierra. —Está bien —dijo Noah asintiendo. Ni siquiera había necesitado sacar su runa especial para convencerla. Irónicamente, ella le había ahorrado esfuerzo al intentar amenazarlo. Ahora podía guardar la runa para la subasta—. Confío en que sabes dónde encontrarme. —¿El campamento de la Web? —adivinó Pirren. ¿Ese es el nombre que eligieron? ¡Caramba! Se nota que le dieron mucha importancia a lo de la araña. Aunque no puedo decir que no me guste. Es genial, aunque un poco cursi. —Sí. La próxima vez, simplemente ven con normalidad, ¿de acuerdo? —Noah entrecerró los ojos y sostuvo su mirada—. No toleramos a los espías, ni siquiera cuando dicen ser simples mensajeros. Pirren tragó saliva y asintió con un gesto brusco. —Entiendo. Iré yo mismo en cuanto tenga noticias. —Entonces lo esperaré con ansias —dijo Noah, volviéndose hacia las puertas cerradas antes de mirar por encima del hombro a la demonio serpiente, desplomada en su silla—. Lo esperaré con ansias entonces. Intenta venir cuanto antes. No quiero tener que venir a buscarte otra vez. Esto me viene de perlas. Hubiera sido genial que hubiera una subasta ahora mismo, pero mejor me quedo en el campamento para asegurarme de que todo salga bien al principio. Aunque le dije a Aylin que él se encarga de todo, tener un as bajo la manga es una jugada maestra. Definitivamente no voy a volver solo porque no quiero que maten al niño ni a ninguno de los demás. No voy a permitir que me encariñe con más demonios. Lee ya es más que suficiente. Hay demasiadas cosas que tengo que hacer como para involucrarme aún más con ellos. Las palabras de Noah resonaron huecas en su cabeza mientras abría las puertas de golpe y bajaba a grandes zancadas las escaleras de la mansión ovalada de Pirren. No iba a convencer a nadie si ni siquiera podía convencerse a sí mismo; pero ese era el propósito de la fortaleza. No tenía sentido ser poderoso si no podía ser un poco egoísta. * * * La copa de mi padre estaba vacía. La dejó sobre la mesa con un suave tintineo. La botella que tenía al lado también estaba vacía. Era la última que le quedaba en su despacho, y habría sido una pena desperdiciarla. Janice estaba de pie frente a él, con los brazos cruzados a la espalda y el rostro inexpresivo. Él le había enseñado bien. Sus emociones estaban perfectamente ocultas. Ni siquiera él podía adivinar lo que pensaba. —¿Estás completamente segura de esto, Janice? —preguntó papá. Era una pregunta más para aparentar que otra cosa. Janice no se lo habría dicho si no estuviera segura, y él no habría preparado todo para su llegada si no supiera que venía. Mi padre no solía perder el tiempo en frivolidades sin sentido. Eran una pérdida de tiempo y energía si no tenían un propósito. Pero, solo por esta vez, saboreó el momento. Un momento que había estado esperando vivir durante años, mucho más de lo que la mayoría de la gente podría siquiera imaginar. —Estoy segura —dijo Janice con voz mesurada—. Yo misma verifiqué la información. Desde que nuestra rama se integró a la rama principal de la Familia Linwick, he estado buscando hasta el último rastro de información. No ha sido fácil. El Mago Jalen está tan desorganizado que nuestros registros de hace varios siglos son prácticamente inexistentes. Su desorganización es tal que sospecho que no es pura coincidencia. Jalen es un loco, pero no es tonto. —¿Y? —preguntó el padre—. Me dijiste que lo habías encontrado. —Sí —dijo Janice asintiendo—. O mejor dicho, me he encontrado con una total falta de información donde debería haberla. Durante las últimas semanas he estado revisando todos los registros que nuestra gente ha podido reunir y reconstruyendo la historia de la familia Linwick. Los dedos de papá se presionaron contra la superficie plana del escritorio mientras se inclinaba hacia adelante. Le habría encantado, más que nada, haber hecho exactamente lo mismo que Janice: descubrir la información con sus propias manos. No podía. El riesgo era demasiado grande. No para él, sino para su tapadera. Para la delicada estructura que había erigido durante tantos años sobre su espalda. La defensa perfecta. El disfraz perfecto... y a costa de una victoria perfecta. Pero una victoria seguía siendo una victoria, aunque para conseguirla hubiera tenido que manipular a otros. Y ahora, después de todos estos años, estaba a solo unos pasos de lograrla. —¿Qué sección faltaba? —preguntó el padre. “Un lapso de tres años que ocurrió poco después de la Larga Noche”, dijo Janice. “Hay informes relativamente detallados tanto de antes como de después, pero de esos tres años no existe absolutamente ninguna información. Todas las pistas que conducían a esos años se han perdido”. —Purgado —dijo el padre, esbozando una sonrisa aunque la piel alrededor de sus ojos ni siquiera se arrugó—. Muy bien, Janice. ¿Qué más descubriste? “La familia Linwick custodiaba a quien buscamos. En los registros se menciona una cripta que sobrevivió a la purga. No la cripta que la familia construyó unos cien años después y usó como señuelo, sino la original. No hay constancia de su creación, que creo que tuvo lugar en ese fragmento de historia perdida. Creo que su objetivo aún reside allí.” “¿Y la ubicación?” “Casi confirmado. Quedaba poca información, así que he estado investigando las posibles ubicaciones una por una. Ya no quedan muchas. Lo localizaré a finales de mes.” Mi padre se levantó del escritorio y respiró hondo. El aire estaba viciado. Claro que no se notaba. La habitación estaba impregnada de tantas cosas que casi nadie lo habría percibido. Pero, después de tantos años entre sus paredes, la mala calidad del aire le resultaba tan evidente que era imposible ignorarla. —No entres una vez que lo hayas localizado —dijo el padre con voz cortante—. No quiero perder a mi único ayudante competente tan pronto. En cuanto encuentres un lugar que creas que puede ser el que busco, búscame inmediatamente, aunque no estés seguro. Los ojos de Janice se abrieron de par en par. —¿Estás seguro, padre? Hay varios lugares probables. Revelarte demasiado pronto… “Tu propósito no es mostrar preocupación. Es seguir mis órdenes. No malgastes tu energía mostrando miedo. Especialmente no por mí.” Janice tragó saliva. Luego asintió, comprendiendo. La puerta chirrió al abrirse lo justo para que pudiera salir antes de cerrarse de nuevo con un rechinido. Después de tantos años, la búsqueda por fin casi había terminado. En la soledad de su habitación, una sonrisa se dibujó en el rostro de mi padre. Sus ojos se entrecerraron en los primeros signos de emoción que había sentido de verdad en siglos. Pronto, su tiempo en esa prisión llegaría finalmente a su fin.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 495

Estás leyendo el capítulo 495 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.