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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 445 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Solo quedaba una cosa por hacer antes de que todos pudieran ir a la fiesta de pizza. Moxie tenía una Runa Maestra con el nombre de Alexandra. Lee saltó a lo alto de las murallas para asegurarse de que no llamaran la atención, mientras que Noah se quitó el enorme grimorio de la espalda y lo dejó en la arena. —Ni se te ocurra comerte este —le dijo Noé al grimorio mientras lo abría por una página en blanco—. No es nuestro. —No voy a comer nada —dijo Lee desde lo alto de la muralla—. ¿Por qué iba a comerme una runa? —Estaba hablando con mi libro. No te preocupes, Lee. Sé que no intentarías comerte una runa —respondió Noah distraídamente, prometiéndose mentalmente que su grimorio y Lee jamás pasarían mucho tiempo a solas. Serían una pésima influencia el uno para el otro. Todos se reunieron alrededor del grimorio y esperaron expectantes. Moxie apoyó la mano sobre sus páginas y luego miró a Noah. "¿Listo?" —Sí. Adelante —dijo Noé. Moxie asintió y cerró los ojos. Su rostro se contrajo por la concentración durante un instante y una onda recorrió la página. Unas líneas trazaron líneas en el papel al aparecer sobre él la Runa Maestra de la Reunión Terrenal. Moxie tardó poco menos de un minuto en imbuir la Runa Maestra. El papel que la rodeaba crepitó con energía mientras el grimorio encerraba su poder en su papel de captura. Los estudiantes observaron con la respiración contenida hasta que las líneas finalmente se detuvieron y Moxie retiró la mano del papel con un gesto de asentimiento. —Ya está listo, Alexandra. Tómalo. —¿Hay algo especial que deba hacer? —preguntó Alexandra sin aliento, mirando fijamente la runa con los ojos muy abiertos—. Nunca he visto una Runa Maestra con mis propios ojos. “Solo pon tu mano sobre ella y atráela a tu alma como cualquier otra runa”, dijo Moxie. Alexandra asintió. Controló sus emociones y siguió la sugerencia de Moxie. Todos esperaron en silencio mientras ella cerraba los ojos y fruncía el ceño, concentrándose. Pasaron los segundos. El papel crujió. Luego, con un chasquido, la Runa Maestra desapareció. Pasó casi un minuto antes de que Alexandra volviera a abrir los ojos. —¿Funcionó? —preguntó James. —¿Dónde crees que fue a parar la runa? —preguntó Isabel con un resoplido—. No es que se la haya tragado la tierra. Enhorabuena, Alexandra. Todos los demás asintieron al unísono. Alexandra sonrió, con las mejillas sonrojadas por toda la atención que recibía. "Gracias a todos". —¿Puedes probarlo para nosotros? —preguntó Todd—. Quiero ver cómo funciona. —¿Quizás más tarde? —sugirió Alexandra—. Aunque me tienta mucho aprender cómo funciona esto ahora mismo, creo que puede esperar un poco. Creo que teníamos otra cosa que hacer después. No quiero retrasarlo. —Las fiestas de pizza son una tradición sagrada. Eso es muy sabio de tu parte —dijo Noah con un gesto de asentimiento—. Llegar tarde es un pecado grave. Ya habrá tiempo para trabajar. Por la próxima hora, olvídate de eso. Vamos a comer pizza. * * * Poco menos de media hora después, tras derribar los muros que habían levantado en la arena, todos se reunieron en el aula de Noah. Noah y Moxie se habían separado poco después de que Alexandra reclamara su Runa Maestra para ir a buscar la pizza y traerla de vuelta. También, con buen criterio, dejaron a Lee con los demás para asegurarse de que las pizzas llegaran en buen estado al lugar de la fiesta. La habitación G100 llevaba tiempo sin usarse y había empezado a acumular polvo, pero a nadie le importaba demasiado cuando tenían pizza para comer. Noah le dio a Lee una pila de pizzas individuales y luego repartió el resto de la comida entre los demás. Una sonrisa se dibujó en sus labios al ver a los estudiantes mover las mesas formando un pequeño círculo y sentarse juntos. La emoción y la motivación eran tan palpables que casi podía saborearlas; aunque quizá solo fuera por la pizza. Lee dejó su pila de pizzas junto a los niños, saltó hasta las vigas de soporte del techo y se colgó de ellas como un murciélago. “¡Tírame algo!”, gritó desde arriba. “Quiero ver si puedo comer boca abajo”. James accedió, agarró una pizza y se la lanzó como un frisbee. Su puntería fue sorprendentemente buena y la pizza salió disparada directo a su garganta. Lee atrapó el disco volador con la boca y se lo metió rápidamente, pero no sin perder un pepperoni en el proceso. Cayó de nuevo a tierra, abandonada por sus compañeras en su peregrinación final al estómago de Lee, y aterrizó justo en la mejilla derecha de James. Los estudiantes estallaron en carcajadas y Emily le quitó el trozo de carne de la cara, limpiándoselo con el pulgar. —Es curioso pensar cómo era esta habitación hace tan poco tiempo, ¿verdad? —preguntó Moxie mientras se sentaba junto a Noah—. Jamás pensé que vería algo así. —Es increíble —convino Noah con una sonrisa. Le dio un mordisco a la pizza que se había guardado—. No puedo atribuirme el mérito de la personalidad de ninguno de ellos, pero rechazar una Runa Maestra es un sacrificio enorme para quienes no cuentan con el respaldo de una familia noble. Tenemos unos alumnos magníficos. —Creo que te estás perdiendo algo. No tienen el respaldo de una familia noble, pero te tienen a ti. Parte de la razón por la que se sienten tan cómodos renunciando al poder es porque saben que pueden contar contigo —dijo Moxie, apoyándose en Noah—. Eres fiable, aunque estés completamente loco. Mejor que cualquier familia noble que se pueda imaginar. “No solo me tienen a mí. También os tienen a ti y a Lee. Yo solo no podría haber hecho nada de esto. De hecho, hicieron la mayor parte por su cuenta. Lo único que hice fue mostrarles algunas cosas que descubrí mientras me esforzaba al máximo. Estoy deseando ver qué harán en el futuro. Todos tienen un potencial enorme.” “Y estoy deseando verlo contigo. Enseñar es mucho más gratificante cuando lo hago por voluntad propia”, dijo Moxie. “Estaba muy preocupada por cómo irían las cosas después de salir de la zona rural de Evergreen, pero cada día me gusta más. Tú tienes mucho que ver con eso. Nunca he conocido a nadie que se preocupe tanto por sus alumnos como tú”. —La mayor lección que aprendí de mi vida pasada es que la única huella que realmente dejas en el mundo es la que das a los demás —dijo Noah, cubriendo la mano de Moxie con la suya—. No pienso volver a morir definitivamente, pero esa afirmación sigue siendo cierta. Se inclinó y le dio un beso en la mejilla, luego se acomodó a su lado. Aunque en la habitación había otras seis personas, todas estaban absortas en una animada conversación y, al menos por ese breve instante, ninguna les prestaba atención a Noah y Moxie. —Te amo, Noah —susurró Moxie en su oído. —Yo también te quiero —dijo Noah, apretando su mano alrededor de la de ella. En ese instante, el resto del mundo dejó de importar. Se quedaron allí sentados en silencio, y nada podría haber mejorado aquel momento. Entonces un trozo de pepperoni aterrizó en la frente de Noé. —Lo siento —gritó Lee desde el techo. Dudó un instante—. ¿Vas a comerte eso? Noé soltó una carcajada. Se quitó el pepperoni de la cara y se lo metió en la boca. "Ahora sí." —¿Vamos con los demás? —preguntó Moxie con una risita. Limpió la salsa de tomate de la cara de Noah con el pulgar y se la lamió—. Creo que Lee tiró ese pepperoni a propósito. —Yo jamás haría algo así —dijo Lee, cerrando un ojo y entrecerrándolo mientras Moxie se echaba hacia atrás, con otro pepperoni entre los dedos—. Pero, por razones ajenas a esto, por favor, no te muevas. Todos volvieron a reír. Lee pareció recordar que si tiraba el pepperoni no podría comérselo y optó por lanzárselo a la boca en lugar de sacrificarlo. Noah y Moxie se acercaron para unirse al grupo de estudiantes que celebraban, y Lee se sentó junto a ellos. El aula G100 pronto se llenó de nuevo de animadas conversaciones. Mientras duró la fiesta, cualquier problema que les deparara el futuro quedó totalmente fuera de sus mentes. Por un breve instante, todas sus preocupaciones podían esperar. Cuando llegara el momento, se ocuparían de ellas. Noah había asistido a muchas fiestas de pizza en su vida, pero, sin duda, esta había sido la mejor a la que había ido jamás.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 445

Estás leyendo el capítulo 445 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.