Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 369 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En cuanto llegaron a la Meseta Despreciada por el Viento, se pusieron en marcha para encontrar un lugar más apartado donde entrenar. Gracias a la magia del viento de Noah y James, y a la velocidad de Alexandra y Lee, lograron alcanzar una buena velocidad y se detuvieron en una plataforma a pocos minutos de distancia.
Noah no perdió tiempo al llegar. Quería ver cuánto habían avanzado todos, y por sus expresiones supo que ellos también estaban ansiosos por mostrarlo. Como era de esperar, Isabel y Alexandra se ofrecieron voluntarias para ir primero.
—Es lógico, así que adelante —dijo Noah con un gesto alentador—. Ambos siguen usando patrones relacionados con sus espadas, ¿verdad?
Asintieron con la cabeza.
“Adelante, pues. Sé que tenemos algunas pociones curativas —a menos que se hayan agotado—, pero intenten no cortarse de verdad. Esto es una demostración, no un combate real.”
—Puedo desafilar mi arma —dijo Isababel—. Y si uso mi armadura, la espada de Alexandra no debería poder atravesarla a menos que la esté blandiendo con todas sus fuerzas.
—No lo haré —prometió Alexandra, desenvainando su espada y manteniéndola a su lado—. Estoy lista en cuanto te pongas la armadura.
—Sin magia, por desgracia —dijo Noah negando con la cabeza, deteniendo a Isabel antes de que pudiera crear su armadura. Aún no controlaba su dominio lo suficiente como para evitar que la suprimiera, y necesitaba que ambos estuvieran a su alcance por si acaso, por error, canalizaban energía en sus patrones y corrían el riesgo de explotar—. Todd, ¿puedes prestarle el Escudo a Isabel? Está lejos de ser perfecto, pero mientras Alexandra controle su velocidad y se concentre en la técnica, debería ser suficiente.
Todd asintió y se quitó la pulsera de la muñeca. Se la entregó a Isabel y retrocedió un paso, dejando espacio para que las chicas entrenaran. Los demás estudiantes también se apartaron. Alexandra desenvainó su espada secundaria y se la dio a Isabel.
—Lista cuando lo estés —dijo Alexandra mientras adoptaba una postura de combate, con la espada ondeando en el aire frente a ella. Noah ya podía ver cómo su patrón errático comenzaba a tomar forma. Alexandra sin duda había estado practicando: sus movimientos eran repentinos y bruscos, pero aun así, había una regularidad en ellos que les impedía ser completamente aleatorios.
Isabel adoptó su postura y sujetó la empuñadura de la espada con ambas manos. Inspiró profundamente. Al exhalar, su postura cambió. El dominio de Noah vibró; una tenue energía mágica intentaba manifestarse en sus patrones, pero su dominio la reprimía.
—Lista —confirmó Isabel—. Vamos.
Dio un paso al frente, blandiendo su espada prestada con un golpe potente y directo, sin rastro de sutileza ni subterfugio. La espada de Alexandra se desvió, rozando el golpe con un ligero movimiento lateral mientras ella se apartaba.
Isabel giró sobre sí misma, blandiendo su espada en un arco y dirigiéndola hacia los hombros de Alexandra. La otra chica tuvo que retroceder de un salto para esquivar el golpe. Contraatacó con rapidez, deslizando su hoja para rozar el costado de Isabel.
En lugar de intentar esquivarlo, Isabel activó su escudo. Un tenue resplandor la envolvió y la hoja rebotó contra la magia, al no haber sido golpeada con la suficiente fuerza como para dañarla. Continuó su ataque, cada golpe cayendo con mayor intensidad mientras avanzaba hacia Alexandra.
Fascinante. Si fuera una pelea real, no habría comparación. Alexandra destrozaría a Isabel por completo solo por su velocidad y resistencia, pero como solo están igualando sus patrones de combate en lugar de usar todas sus habilidades, parecen estar bastante igualadas.
Alexandra no era la única que practicaba. Isabel había extendido su patrón a todo su cuerpo, no solo a su espada. Parecía como si se hubiera convertido en una avalancha, pero Alexandra la resistía sin depender de sus Runas Corporales.
Está esquivando y golpeando el escudo de Isabel con lo que probablemente serían cortes bastante feos si les hubiera dado con más fuerza. Diría que Alexandra todavía lleva un poco de ventaja a Isabel en patrones, pero la diferencia se está reduciendo. De cualquier manera, ambas lo están haciendo increíble. ¡Bien hecho, chicas!
Noah dejó que el combate continuara un minuto más antes de intervenir, usando una pequeña ráfaga de viento para separarlos. Ambos se volvieron hacia él, sudando y respirando con dificultad.
—¿Qué? ¿Qué ha pasado? —preguntó Isabel, mirando a su alrededor para orientarse. Era evidente que había entrado en un estado de concentración absoluta durante la pelea.
“Ambos lo hicieron increíble, pero no quiero que se agoten por completo. Los patrones son demasiado peligrosos como para forzarlos tanto, así que ir paso a paso es más seguro”, dijo Noah con una sonrisa. “Sinceramente, no tengo nada que criticar. Ambos han avanzado muchísimo en sus respectivos patrones y los entienden mejor que yo”.
—¿Qué significa eso? —preguntó Alexandra, parpadeando sorprendida—. ¿No puedes enseñarnos más?
Noah resopló. —Para nada. Simplemente no encuentro más fallos en tus patrones porque no los entiendo como tú. Pero los patrones no son el objetivo final, sino solo el primer paso.
—Ah. Eso tiene sentido —admitió Isabel, girando su espada y devolviéndosela a Alexandra—. Gracias por la espada, por cierto.
—No hay problema —respondió Alexandra con indiferencia. Enfundó ambas hojas y se secó la frente con el dorso de la mano.
—¿Quién quiere ir ahora? —preguntó Noé—. ¿Algún voluntario?
—Me gustaría intentarlo, si es posible —dijo Emily con cautela. No había logrado mostrar un patrón en la clase anterior, así que a Noah le preocupaba un poco que nada hubiera cambiado desde entonces. Pero, teniendo en cuenta que se ofrecía voluntaria, sus temores se disiparon un poco.
—Yo también —dijo James.
—Estupendo. Ustedes dos pueden subir —dijo Noé—. Recuerden, nada de magia.
—¿Hay alguna razón por la que no podamos usar magia no relacionada? —preguntó Emily—. No puede trascender, ¿verdad?
Porque mi dominio lo aplastaría y aún no puedo evitarlo. Además, existe la posibilidad de que alguien, por error, deje escapar algo. Al menos, eso es lo que me diré a mí mismo.
—Sí, pero por ahora, la razón será simplemente la seguridad —dijo Noé. Habría un mejor momento para revelar su dominio, y no quería que se distrajeran de la lección en ese momento—. Sé que sus patrones eventualmente estarán mucho más ligados al uso de la magia, pero quiero asegurarme de que sean perfectos antes de eso.
Emily asintió, comprendiendo. “Puedo vivir con eso. No creo que mi patrón sea realmente bueno todavía, pero al menos tengo algo”.
“La única forma de saberlo es mostrándome lo que tienes. Puedes empezar cuando estés listo.”
—Estoy listo —dijo James entre bostezos. Se frotó los ojos con el dorso de la mano, se sentó y cruzó las piernas—. Ataca cuando quieras.
Tengo curiosidad por ver cómo James va a usar esa pasividad para luchar. ¿Se va a quedar de brazos cruzados mientras Emily lo ataca? Sería interesante, pero de alguna manera sospecho que ni siquiera él es tan vago.
—No soy muy buena en combate cuerpo a cuerpo, pero haré lo que pueda —dijo Emily con vacilación. Cambió de postura y levantó las manos frente a ella.
Noah no era precisamente un experto en posturas de combate, pero se dio cuenta de que Emily no mentía. No estaba del todo desequilibrada, pero no se sentía ni de lejos tan cómoda como Isabel y Alexandra.
Emily se quedó quieta unos instantes, luego avanzó con fluidez. Aunque James estaba sentado, no parecía que fuera a tener piedad de él. Giró sobre sí misma, intentando golpearlo con una patada giratoria.
James se movió con rapidez, esquivando el ataque lo justo para evitarlo antes de volver a su posición anterior. Emily mantuvo el impulso y le dio un golpe con la palma de la mano en el hombro, preparándose ya para otro ataque incluso antes de que el primero saliera disparado.
Una vez más, James esquivó el golpe, rozándolo por poco. El siguiente ataque de Emily falló de la misma manera. Sin embargo, ella no se rindió. Una ráfaga de golpes salió disparada mientras Emily usaba sus manos, codos, pies y prácticamente todo su cuerpo para atacar.
James se vio obligado a ponerse de pie de un salto al intensificarse los esfuerzos de ella, pero continuó moviéndose con la mínima energía posible. Una leve sonrisa apareció fugazmente en el rostro de Noah al empezar a ver cómo sus patrones cobraban forma por completo.
Emily era como una tormenta de nieve. Una lluvia constante de golpes que caían desde todas direcciones con una intensidad cegadora. Al igual que con Alexandra, ninguno de sus ataques era particularmente fuerte, pero había una clara diferencia en sus estilos de lucha.
Los ataques de Alexandra fueron repentinos y rápidos, pero precisos. Cada movimiento era intencional; Emily se había movido en la dirección opuesta y se había esforzado al máximo por encarnar a la perfección la tormenta.
Su ataque provenía de todas direcciones y con todos los estilos. Ningún ataque individual representaba una amenaza real, pero al acumularse, él podía vislumbrar el potencial que encierran. En cuanto a James, si Noah tuviera que describir su patrón con una palabra, no sería simplemente inacción. Era pereza, y ni siquiera en el mal sentido.
Había encontrado la manera de emplear la mínima energía posible en cada movimiento, optimizándolo al máximo. En realidad, no era tan diferente de los métodos que Noé utilizaba para luchar contra enemigos que ya conocía.
James va más avanzado que Emily, pero probablemente sea porque ha practicado la pereza toda su vida. Emily lo está haciendo genial teniendo en cuenta que no siguió ningún patrón durante nuestra última clase.
Noé los dejó pelear un minuto más. James no atacó ni una sola vez, y Emily se negaba a cesar su ráfaga de golpes. Cuando quedó claro que ninguno tenía nada más que demostrar, Noé los separó con otra pequeña ráfaga de viento.
—¡Excelente trabajo, ambos! —dijo Noah—. James, tienes que incorporar más ataque a tu rutina. Usarla solo para esquivar está bien, pero no puedes quedarte solo con eso. Las batallas se ganan contraatacando, no retrocediendo. Y Emily, te doy el consejo contrario. Has mejorado muchísimo desde la última clase, pero te estás centrando únicamente en el ataque. Necesitas sobrevivir a los combates, no solo ganarlos.
Ambos asintieron, y Noah miró a Lee y a Moxie.
¿Alguna opinión al respecto?
—Deberías estirar más —aconsejó Lee a Emily—. Si de verdad quieres lanzar ataques tan rápido, la flexibilidad te será útil. Te daré clases particulares.
Emily palideció, pero asintió con la cabeza a Lee. “Gracias. Creo”.
—No sé mucho de patrones, pero veo el esfuerzo que le has dedicado —le dijo Moxie a Emily con una amplia sonrisa—. Sigue así. A este ritmo, me vas a superar. James también tiene uno de los estilos de lucha más interesantes que he visto. Debo admitir que tengo mucha curiosidad por ver hasta dónde llegan ustedes dos.
Emily sonrió radiante, pero antes de que ella o James pudieran decir nada más, otra voz habló desde detrás de ellos.
“Tengo que estar de acuerdo. Fue fascinante.”
Todos giraron sobre sí mismos mientras el aire se distorsionaba. Un hombre con túnica surgió de la distorsión, con la capucha echada hacia atrás y una sonrisa irónica en los labios. Jalen alzó la mano en señal de saludo.
“¿Qué les has estado enseñando a estos pequeños duendes, Vermil? ¿Y por qué sus movimientos se parecen tanto a una Formación?”

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 369
Estás leyendo el capítulo 369 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.