Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 299 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El alma de Noé encontró su calabaza y se materializó minutos después, desplomándose en el suelo del bosque. Por suerte, Lee y Moxie se percataron de su resurrección y se detuvieron para dejar la calabaza en el suelo, salvándolo de volver a la vida en pleno paso.
“Siendo sincera, fue más lento de lo que esperaba”, dijo Moxie.
Noah se incorporó, llevándose la mano a la frente e haciendo una mueca. El dolor de cabeza era peor que la mayoría de los que había tenido últimamente; por una vez, su asesino no era él mismo. Casi había olvidado lo molesto que era el daño al alma que sufría a manos de otra criatura.
Al menos no se comió mi cuerpo antes de que regresara, o esto sería aún peor.
—¿Ganaste la pelea? —preguntó Lee.
—Desafortunadamente no —respondió Noah. Moxie le dio su ropa y él se la puso, reprimiendo el dolor de cabeza lo mejor que pudo—. Pero descubrí cómo ganar la próxima.
—¿Entonces es razonable desafiar? —Moxie ayudó a Noah a ponerse la chaqueta y a levantarse—. ¿Tenemos que seguir corriendo?
—No percibo el olor a que venga de aquí —dijo Lee, alzando la nariz para confirmar sus palabras antes de volver a prestarles atención—. Sí, no nos sigue. Si lo hiciera, probablemente lo oiríamos.
“Quizás no. No creo que la serpiente fuera realmente ni de lejos del tamaño que creíamos.”
—¿Fue una ilusión? —Moxie parpadeó—. Qué raro. Parecía muy real.
—No, no es una ilusión. Logré asestarle un buen golpe con Sunder, y ni siquiera conseguí atravesar toda su armadura. Creo que toda la serpiente es básicamente una gigantesca construcción de tierra, y el verdadero monstruo se esconde en algún lugar dentro de ella. Supongo que técnicamente también podría estar fuera, pero de cualquier forma, algo raro está pasando ahí.
—El olor era un poco más tenue de lo que esperaba —reflexionó Lee, frotándose la barbilla y haciendo una pausa para pensar—. Creí que era porque todo el lugar olía a bosque, pero quizá simplemente estaba oculto entre la tierra.
—¿Qué tan rápido es? —preguntó Moxie.
“Dentro de lo razonable. Es enorme, pero podría igualar su velocidad sin mucha dificultad. Lee no tendría ningún problema, aunque no creo que pudiera hacerle mucho daño.”
—Podría meterme dentro de su boca —dijo Lee, palmeando la empuñadura de su hacha—. Entonces podría girarla hasta darle al animal de verdad.
—Probablemente no sea la mejor idea. Puede controlar todo su cuerpo —dijo Noah negando con la cabeza—. Me pincharon con púas que le salían de las escamas, y también podía convertirlas en arenas movedizas. Yo evitaría acercarme lo más posible.
—¿Ya no quieres luchar contra él? —La expresión de Lee se ensombreció—. Aplastó a mi mascota. Quiero matarlo.
—Oh, sin duda lo estamos haciendo genial —dijo Noah, echando una mirada por encima del hombro. Su ceño se frunció al sentir otra punzada de dolor—. Solo tenemos que abordarlo de otra manera. Necesitamos atravesar toda esa armadura que cubre al verdadero monstruo.
—¿Sepáralo otra vez? —preguntó Lee.
“Podría llevar un tiempo. Sunder se centra en un solo objetivo, y no tengo ni idea del tamaño de la serpiente. Si se esconde en la cola o algo así, podría tardar una eternidad en asestarle un golpe. El Fragmento de Renewal podría ser mucho más eficaz.”
—¿No lo probaste? —preguntó Moxie.
“Solo tengo una oportunidad al día, ¿recuerdas? No quería desperdiciarla. El dolor de cabeza desaparecerá en unas doce horas, así que prefiero volver a por el Gran Monstruo en cuanto se me pase, en lugar de esperar un día entero.”
—Lo había olvidado —dijo Moxie rascándose la nuca con timidez—. Lo siento. Buena idea, entonces. Pero, basándome en lo que vimos que el Fragmento de Renewal le hizo a Evergreen, creo que probablemente funcionaría muy bien contra esto.
“De acuerdo. Creo que tengo una idea bastante clara de cómo podemos manejar esto en nuestra próxima pelea. Debería ser una pelea bastante fácil.”
—¿Cómo? —preguntó Lee. Sus ojos prometían venganza. Estaba furiosa por haber perdido a la pobre bruja que había secuestrado.
“Usar directamente el Fragmento de Renewal probablemente derretiría buena parte de la armadura del Gran Monstruo, pero no sé si la destruiría por completo. Creo que la mejor manera sería usar una Formación para potenciarlo”, dijo Noah. “Eso debería ser suficiente para atrapar a gran parte de la serpiente a la vez. Sin todas sus defensas, deberíamos poder derrotarlo”.
—Es enorme. Tendrás que mantenerlo en un solo lugar el tiempo suficiente para obtenerlo todo con el Fragmento de Renewal —señaló Moxie cruzándose de brazos—. De lo contrario, huirá en cuanto se dé cuenta de lo que está pasando.
“Ahí es donde creo que entras tú. ¿Puedes sujetarlo con tus enredaderas?”
Moxie ladeó la cabeza. Noah pudo ver cómo pensaba mientras calculaba mentalmente cuánta fuerza se necesitaría para sujetar algo del tamaño del Gran Monstruo.
Normalmente no creo que pudiera sostener algo tan grande, pero si la mayor parte de su cuerpo es piedra, eso podría estar limitando su fuerza en lugar de ayudarla. Es difícil asegurarlo, pero creo que probablemente hay una buena posibilidad de que pueda.
“No tendría que ser por mucho tiempo. El Gran Monstruo no es humano, así que no creo que se dé cuenta de lo que está pasando con la Formación hasta que empiece. Y, después, solo tendrás que mantenerlo inmovilizado unos segundos. Una vez que el Fragmento de Renewal lo cubra, podremos atacar su verdadero cuerpo.”
—¿Ahí es donde entro yo? —adivinó Lee.
“Tendrás la oportunidad de atacar cuando su armadura haya desaparecido, pero necesitamos averiguar si realmente quieres ser tú quien la remate.”
—¿Por qué no iba a hacerlo? —Lee frunció el ceño—. Quiero venganza.
“No lo dudo, pero se trata de un Gran Monstruo. Obviamente, esto es solo una suposición, pero estoy bastante seguro de que su Runa Maestra tiene algo que ver con cómo puede soportar toda esa armadura. No se ajusta mucho a tu estilo de lucha el de tanquear así.”
Lee ladeó la cabeza y frunció los labios. —Maldita sea. Tienes razón. Tendrías que romper la Runa Maestra para que yo no me quedara con ella. Me destrozaría el cuerpo. ¿La quieres?
—No especialmente. Prefiero moverme rápido y ya tengo bastante con todas las demás runas que tengo. La aceptaría si supiera que sería útil, pero quizá le sirva mejor en otro sitio. —Noah miró a Moxie—. ¿Y tú?
—Depende del poder de la runa, pero podría valer la pena si logro controlarla bien —reflexionó Moxie—. Lee puede intentar debilitar al Gran Monstruo y yo puedo rematarlo cuando intente huir. Si la Runa Maestra resulta no serme muy útil, siempre podemos intentar venderla o dársela a los estudiantes más adelante.
—Parece que tenemos un plan. Solo tengo que asegurarme de que mi Formación para el Fragmento de Renewal funcione correctamente antes de partir de nuevo. —Otro dolor punzante le atravesó la cabeza a Noah, y apretó los dientes—. Pero primero, necesito encontrar un lugar donde recostarme y cerrar los ojos antes de que me reviente la cabeza. No puedo hacer nada más hasta esta noche.
* * *
A Karina le tembló un ojo. Le dolían las extremidades y la pierna que le faltaba le palpitaba con fuerza; de alguna manera, le dolía más que las que no había perdido. Meses de agotamiento pesaban sobre su espalda como un yunque que solo podría quitarse con una noche de buen descanso en su propia cama.
Lo único que la había mantenido en pie era la promesa de aquello. Ahora que estaba de pie en el camino de la urbanización Linwick que conducía a su casa, debería haber estado a solo unos metros de ella.
En cambio, no había nada.
Su casa había desaparecido. No había sido modificada ni renovada; simplemente había desaparecido. Donde antes se alzaba la mansión, ahora había un terreno completamente llano, como si alguien lo hubiera arrancado todo y aplastado lo que quedaba.
Karina miró dos veces, comprobando los edificios a ambos lados para asegurarse de que, agotada, no se hubiera perdido. No había tal suerte. Estaba en el lugar correcto y su casa debería haber estado justo enfrente.
—¿Qué demonios pasa? —preguntó Karina. Un pie cayó detrás de ella y se giró hacia la fuente del ruido.
Un hombre de mediana edad estaba de pie detrás de ella, con los brazos cruzados a la espalda y una expresión indescifrable en el rostro. No parecía nada del otro mundo, pero bastó un instante de contacto visual para que a Karina se le erizaran los pelos.
Había algo extraño en aquel hombre. Sus ojos eran demasiado fríos, su expresión ligeramente torcida. Era como si hubiera olvidado cuál era la expresión adecuada y estuviera haciendo todo lo posible por recrearla de memoria.
¿Cuándo llegó? No lo sentí ni lo oí llegar hasta que di el primer paso.
—¿Quién eres? —preguntó Karina.
—¡Qué casualidad! Justo iba a preguntarle lo mismo. —El hombre se acomodó la ropa elegante y arqueó una ceja—. ¿No será usted, por casualidad, el dueño de la mansión que estaba aquí hace un rato?
—Sí, lo soy. ¿Y a ti qué te importa? —Karina entrecerró los ojos—. ¿A qué rama perteneces?
—Ninguno de ellos —respondió el hombre—. Te he estado esperando. Me temo que traigo malas noticias.
—¿Y mi casa? —Karina, sin poder evitarlo, volvió a mirar el solar vacío—. ¿Qué le pasó?
“Fue tomada.”
—Eso es lo que entendí —dijo Karina, respirando hondo y reprimiendo las ganas de estallar de furia. La imagen del rostro de Vermil le vino a la mente. Aquel hombre le recordaba a él. Había un aura de peligro en ambos, y era algo con lo que no quería tener absolutamente nada que ver. Enfadarlo no le serviría de nada—. ¿Lo trasladaron a algún sitio? Me gustaría saber qué está pasando.
“Amable. Interesante. No es lo que decían los informes.”
¡Idiota! Te voy a meter el pie tan adentro que te saldrá por la boca.
Karina abrió la boca.
“Tus padres han muerto.”
Ella parpadeó. —¿Qué?
—Los dos. Murieron en una misión. —El hombre se hurgó la nariz y bostezó—. En sus testamentos estipulaban que toda su fortuna se destinara a sus funerales, por lo que su casa fue embargada.
Karina sentía que el mundo se desmoronaba a su alrededor. —¿Qué? ¿Hablas en serio? Pero…
“Los funerales fueron hace un par de días. No lo recuerdo bien”, continuó el hombre. “Me gasté todo el presupuesto en mí mismo y quemé los cadáveres antes de enterrarlos en una fosa común”.
—¿Quién eres? —preguntó Karina, dejando entrever la ira en su voz—. ¿Esto es una broma?
—Ah. He vuelto a ser grosero. —El hombre se irguió y extendió la mano; sus ojos oscuros brillaron con una sonrisa divertida que demostraba que no se arrepentía de nada de lo que había dicho—. Me llamo Jalen, jefe de la familia Linwick. Lamento lo de tus padres. Todavía me queda en mi despacho un trozo del pastel que compré con su fortuna, por si quieres.
Una onda de energía emanó de Jalen, impactando contra Karina. No fue un ataque; simplemente había dejado escapar la presión de sus Runas por un instante. Ella casi se desplomó bajo la enorme presión que la atenazaba, pero logró mantenerse en pie. A Karina se le heló la sangre.
¡Al diablo con esto! Me da igual lo que haya pasado. Prefiero dormir bajo un árbol a que me dejen en paz.
—Qué amable de tu parte, pero estoy bien. —A Karina se le hizo un nudo en la garganta. Nunca había visto al jefe de los Linwick, pero no dudaba en absoluto de Jalen. Era, sin duda, el mago más poderoso que jamás había conocido. —No quisiera molestarte.
La sonrisa de Jalen se ensanchó. Dio un paso al frente, recorriendo casi cuatro metros y llegando a su lado en un abrir y cerrar de ojos. Su mano se posó en su hombro en lo que debería haber sido un gesto de consuelo; pero no lo fue en absoluto.
—Ah, pero insisto. Sería una pena no compartir. El pastel está para chuparse los dedos. —Jalen ladeó la cabeza—. ¿Eso es descortés?
Karina tragó saliva. —No, Magus Jalen.
“Estupendo. Ven conmigo entonces. Tenemos mucho de qué hablar.”

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 299
Estás leyendo el capítulo 299 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.