Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 272 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Evergreen giró sobre sí misma, y su escudo cobró vida a su alrededor en forma de enredaderas de madera que la cubrían. La energía siseó y crepitó en el aire entre ellos al chocar sus dominios, pero Azel no esperó a que la magia de Evergreen lo dominara inevitablemente y optó por imitar a Noah. Aunque era de un rango inferior al de ella, su puño destrozó la madera que se alzó para protegerla y se clavó en su estómago.
Un fuerte crujido resonó en la habitación y Evergreen salió despedida hacia atrás, girando en el aire para aterrizar de pie justo cuando una pulsera en su muñeca se desmoronó. Se deslizó por el suelo y blandió su bastón.
La habitación entera cobró vida. Wood se abalanzó sobre Azel desde todas direcciones, lanzando zarpazos afilados hacia su garganta. El demonio se desvaneció en una llamarada, reapareciendo ante Evergreen y propinándole otro puñetazo en la cara.
Esta vez, Evergreen estaba preparada. Una brillante explosión de magia la envolvió, lanzando a Azel contra una pared.
—Estoy decepcionada —gruñó Evergreen, acercándose a Azel—. ¿Intentas traicionarme, Mago Moxie? ¿Traes un demonio a mi casa?
Moxie no respondió. Tenía el ceño fruncido por la concentración y las manos extendidas en un intento de arrebatarle a Evergreen algo del control de la habitación que las rodeaba.
Por lo que Noah pudo ver, no estaba funcionando. Evergreen era demasiado poderoso y usaban el mismo tipo de magia. Por suerte para ellos, Evergreen aún no había tenido tiempo de enfrentarse a él y a Moxie.
Azel quizá fuera de rango 5, pero era muy poderoso. El demonio se abalanzó sobre Evergreen, quien se vio obligada a usar su magia para defenderse, creando docenas de muros de madera en el camino de Azel.
Los esquivó rápidamente y se abalanzó sobre Evergreen, pero una estaca de madera se le clavó en el pecho. Se había movido tan rápido que Noah ni siquiera vio aparecer la magia.
Azel tosió y desapareció, reapareciendo detrás de Evergreen. Se abalanzó sobre ella, la herida en su pecho supuraba llamas, pero tuvo que esquivar el golpe cuando una hoja de madera cortó el aire justo donde casi lo había alcanzado.
—Patéticos —siseó Evergreen—. Sufriréis. Todos. ¿Estaba papá detrás de esto? ¿Acaso ese viejo tonto…?
Un torrente de llamas brotó de las manos de Azel, inundando Evergreen. Presionó contra su dominio, humeando y crepitando, pero sin lograr penetrar el aura defensiva que la rodeaba. Fuertes crujidos resonaron en la habitación cuando Evergreen arrancó madera, pero Noah ya no tenía tiempo para distraerse con la lucha.
Azel no iba a resistir eternamente contra Evergreen, y ya estaba perdiendo mucho terreno. Era ahora o nunca. Mientras Evergreen estuviera distraída, tenía que penetrar sus defensas. Pero, incluso con Sunder, un monstruo de Rango 3 no tenía forma de siquiera acercarse a dañar a uno de Rango 6.
Al fin y al cabo, Sunder estaba limitado por su escaso Rango. Necesitaba extraer más magia de la que jamás había extraído, más de la que su cuerpo podría soportar. Necesitaba un lugar donde almacenar la magia, algo que la contuviera hasta que lograra canalizar la suficiente.
El violín de Noé se materializó en sus manos y colocó el arco sobre las cuerdas. Los sonidos de la batalla resonaron a su alrededor, un rugido cacofónico y caótico. Fragmentos de madera y fuego destrozaban la habitación a su alrededor. Inspiró profundamente, apartando todo. No había lugar para distracciones.
Y entonces empezó a tocar. Todas las noches, desde que Moxie había expresado su plan, él había practicado esta canción, con el violín amortiguando el sonido para que solo Noah pudiera oírla.
Pero esta vez, la música no se ocultó. Una nota fuerte y nítida resonó entre la destrucción, cortándola como un cuchillo. No había margen de error ni de vacilación. En el momento en que Evergreen comprendió lo que hacía, todo había terminado. Y así, Noah tocó.
La música brotaba de sus dedos mientras su canción se intensificaba, las notas lo envolvían al aumentar su volumen. Las manos de Noah se movían más rápido a medida que se sumergía en la canción, acelerando hasta convertirse en un borrón.
La energía rúnica lo envolvía. Un poder crepitante se unía a su canto, entrelazándose en un círculo sobre su cabeza. El poder del Desastre Natural se filtraba en la Formación en construcción, levantando una jaula: una forma de contener el poder de la Ruptura durante mucho más tiempo del que su cuerpo jamás podría.
A pesar de todo lo que sucedía a su alrededor, a Noah se le dibujó una sonrisa inconsciente en los labios. La canción que tejía se intensificó, las gloriosas notas resonando. La destrucción pareció enmudecer, maravillada por la interpretación.
Solo quedaba su música. Tenía que ser perfecta: la mejor interpretación de su vida. Ni una sola nota podía fallar o desafinar, pues el más mínimo error significaría el derrumbe de la formación.
Eso no iba a suceder. Lo había practicado decenas de veces. La canción estaba lista. Azel distraería a Evergreen hasta que estuviera lista, y entonces Noah aprovecharía la distracción para desatar Sunder sobre ella. Le asestaría un único golpe potenciado que, si bien era improbable que la matara, la debilitaría lo suficiente para la siguiente fase de su plan. Iba a funcionar.
Hasta que algo salió mal.
Un chapoteo húmedo interrumpió la gloriosa canción que envolvía a Noé. El cuerpo de Azel cayó ante Evergreen, decapitado. La cabeza se desvaneció en una nube de humo, envolviéndose en el cuerpo de Noé al desvanecerse la distracción.
Evergreen miró fijamente a Noah, abriéndose de par en par al reconocer el poder que se acumulaba. No perdió tiempo en palabras. Una ola de madera surgió del suelo y se abalanzó sobre Noah.
No dejó de jugar. La formación estaba casi lista, pero una formación casi completa era tan útil como una que ni siquiera se había empezado.
Moxie se abalanzó sobre él, alzando las manos y esparciendo semillas por encima de ellas. Las semillas brotaron, dando lugar a enredaderas que se retorcían y de las que brotaban flores vibrantes a lo largo de toda su extensión.
La magia de Evergreen se desplomó. La magia de Moxie se desmoronó bajo el inmenso poder de Evergreen, pero logró empujar la madera lo suficiente hacia los lados como para que destruyera el suelo a ambos lados en lugar de aplastarlos como insectos. Fragmentos de madera se clavaron en la piel de Noah y atravesaron su ropa como balas, pero él siguió jugando incluso cuando el pánico crecía en su pecho.
Sin Azel, no hay forma de que pueda usar Sunder contra Evergreen. Ya era muy difícil penetrar sus defensas; si no está distraída, esa posibilidad se reduce a cero.
Moxie lanzó una oleada de enredaderas hacia Evergreen, pero su magia se marchitó y desapareció al instante en que estuvo a punto de alcanzarla, mientras el dominio de Evergreen la engullía. Un pilar de madera se estrelló contra el estómago de Moxie, destrozando su escudo y arrojándola al suelo. Rodó, tosiendo, y se puso de pie a duras penas.
¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¿Qué hago?
Los dedos de Noé casi flaquearon, pero no dejó de cantar.
El suelo bajo sus pies desapareció, pero un instante después, Moxie arrojó más semillas debajo de él. Brotaron, sosteniendo a Noah antes de que cayera al suelo. Casi pierde el equilibrio al sentir un vuelco en el estómago, pero logró salvarse.
—¡Basta ya! —ordenó Evergreen. Una estaca de madera salió disparada hacia Noah y Moxie se abalanzó. Las enredaderas le envolvieron la mano, sin siquiera tener tiempo de disparar, y la interpuso en la trayectoria del ataque.
La estaca atravesó las enredaderas y la mano de Moxie, pero ella logró desviarla lo suficiente como para que no alcanzara a Noah. El pánico se apoderó de Noah. Moxie estaba inmovilizada.
Su canción estaba casi terminada. El poder impregnaba cada parte de su cuerpo y se arremolinaba en el aire sobre él, a la espera de las últimas notas.
Evergreen también lo sabía. Lanzó otro trozo de madera hacia adelante, esta vez directo al corazón de Moxie. Moxie intentó apartarse, pero era imposible evitar el ataque.
Noah se abalanzó hacia adelante, esquivando a Moxie y colocándose en la trayectoria del hechizo. La estaca se clavó directamente en su corazón, desgarrándole la espalda. Todo el poder que lo rodeaba flaqueó, suspendido brevemente en el limbo mientras fallaba una nota de la canción.
Evergreen arrancó la estaca. La sangre brotó del pecho de Noah, corriendo por el enorme agujero y cayendo al suelo. La Formación se estremeció.
Noah tosió, la sangre salpicando sus labios. Evergreen le dedicó una sonrisa cruel y luego agitó la mano. Un latigazo de madera le cortó el hombro y la cabeza, cercenándolos. Su cuerpo se desplomó contra el suelo, y el violín desapareció antes de tocarlo.
—¡No! —gritó Moxie con la voz quebrada.
El dolor que había atormentado el cuerpo de Noé se desvaneció, reemplazado por una profunda agonía que le traspasó el alma. Su alma se elevó por encima de su cuerpo mutilado. Observó, impotente, cómo la Formación comenzaba a disiparse.
—¿Eso es todo, Moxie? —preguntó Evergreen, dando un paso hacia Moxie y alzando la mano. La madera la envolvió, formando una densa armadura que palpitaba con magia—. Un intento respetable, debo admitirlo. Te concedo el honor de respetarlo. No volverás a golpearme.
Sunder tiró de Noah, pero este lo aplastó con un pensamiento, su mente trabajando desesperadamente mientras intentaba encontrar algo —lo que fuera— que pudiera hacer. Sunder ya no iba a atravesar las defensas de rango 6 de Evergreen. Ya no.
Evergreen se detuvo ante Moxie, quien se desplomó derrotada a sus pies.
—Fue hermoso —murmuró Moxie.
—¿Qué es eso? —Evergreen colocó la hoja de su espada en el cuello de Moxie.
—La canción. —Moxie alzó la vista, pero no para encontrarse con los ojos de Evergreen. Miró al aire, por encima del cuerpo de Noah—. Era preciosa.
Ella se está despidiendo.
Un destello rojizo-púrpura danzó tras Evergreen. Un gato se materializó tras ella, con sus oscuros ojos fijos en el alma de Noah.
¡Por favor! ¡Haz algo! ¡Lo que sea!
El gato no se movió. No iba a hacer nada.
Un sollozo se le atascó en la garganta a Noah. La energía de su Formación se esfumó. En cuestión de segundos, desaparecería por completo.
La desesperación crecía en su interior mientras invocaba a cada una de sus runas. Desastre Natural estaba completamente ligado a su formación en ruinas. Romper solo retrasaría a Evergreen, no cambiaría el resultado.
Él necesitaba –
Los ojos de Noah se posaron en el gato, comprendiendo por fin la última pieza que faltaba del rompecabezas. Había creído que les había ayudado cada vez que aparecía, salvo una vez, pero eso no era cierto.
El gato no solo les había estado ayudando, sino que también le había estado mostrando lo que podía hacer.
Evergreen alzó su espada.
Con un rugido, Noé invocó a Sunder. Gruesas cuerdas negras surgieron de su cuerpo y se aferraron a su alma, arrastrándola de vuelta al mundo de los vivos. Mechones negros se extendieron, aferrándose a su miembro cercenado y a su cabeza. Fueron recolocados en su lugar mientras Noé se incorporaba de golpe, sintiendo una agonía que lo invadía de nuevo.
Se puso de pie de un salto y Evergreen giró sobre sí misma, justo cuando su violín reaparecía en sus manos. Su espada le atravesó el pecho, partiéndolo por la mitad. Mientras la parte superior de su cuerpo se inclinaba hacia atrás, mechones negros surgieron y volvieron a unir sus dos mitades.
—¿Qué clase de magia es esta? —preguntó Evergreen, con los ojos muy abiertos por un instante de sorpresa. La sorpresa se desvaneció justo cuando Noah volvió a colocar el arco de su violín sobre las cuerdas—. Da igual. Tu canción fue impresionante, pero se acabó. Tu Formación está arruinada.
Su espada se deslizó con un movimiento rápido y se clavó entre los ojos de Noah. Cada fibra de su cuerpo gritó mientras Sunder intentaba apartarlo, pero Noah se negó a ceder. Su cuerpo se recompuso y fijó la mirada en Evergreen, deslizando el arco sobre el violín.
—La canción no ha terminado —gruñó Noé—. Eso fue solo la cesura.
La nota final de su interpretación resonó, invocando la última Runa de la Formación. No eligió Sunder, sino el Fragmento de Renewal. Un rugido ensordecedor llenó los oídos de Noah cuando el círculo mágico destrozado sobre él estalló, un último torrente de energía condensándolo.
La espada de Evergreen se clavó en el pecho de Noah y raíces brotaron de la herida, desgarrando su cuerpo en mil pedazos. Esta vez, no pudo resistir más. Su alma fue arrancada de nuevo y flotó hacia arriba, incapaz de hacer nada más.
—¡Maldita cucaracha! —gruñó Evergreen. Empezó a girarse hacia Moxie, pero se quedó paralizada al fijar la vista en un remolino mágico que giraba sobre su cabeza. La Formación no había desaparecido. Estaba completa.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 272
Estás leyendo el capítulo 272 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.