Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 264 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Lee y Moxie salieron temprano a la mañana siguiente a desayunar; al menos, eso decía la nota que le habían dejado a Noah. Él se había despertado poco después del amanecer, pero aun así no era lo suficientemente temprano como para encontrarlos.
Sin embargo, no le importó demasiado. El tiempo a solas le brindó la oportunidad de practicar más con su violín y leer el libro de Revin sobre formaciones. A medida que la música volvía a fluirle con mayor naturalidad, Noah comenzaba a comprender cómo podía aplicarse en las Formaciones.
No era algo seguro; el libro no profundizaba demasiado en la música, ya que la mayoría prefería crearla con círculos mágicos. Aunque era más tedioso, el proceso era más fiable que la música, donde una sola nota desafinada podía arruinarlo todo.
El concepto real de Formaciones era sorprendentemente simple. Se reducía a extraer magia de una Runa a la vez, y luego fijarla en su lugar mientras la energía de las demás Runas se acumulaba.
Era mucho más fácil decirlo que hacerlo, ya que no se podían usar varias runas a la vez. Noé lo intentó y descubrió que él tampoco era una excepción. En cuanto cambiaba de una runa a otra, la energía que había acumulado con la primera se desvanecía.
Las formaciones servían para mantener esa magia en su lugar. Podía lograrse con la música, imbuyendo la canción con el poder de las runas, o mediante círculos mágicos trazados con precisión que albergaban a la perfección la energía mágica, impidiendo que se escapara o pervirtiera su propósito.
Sin duda, es más fácil adentrarse en la música, pero también es más peligroso. Si dedicas tiempo a crear un círculo mágico, sabrás exactamente qué hacer para que funcione correctamente siempre. Podrías llevarlo contigo y tener la Formación a mano, aunque tarde muchísimo más en funcionar correctamente.
Con la música, da igual lo bien que la conozcas. Si te equivocas en una nota y no consigues recuperarte o redirigir la magia a tiempo… ¡zas! Se acabó la Formación, y se acabó el mago.
En algún momento, mientras Noah leía el libro, el gato llegó a su lado. Le arañó el brazo, pero él lo ignoró. Ahora que sabía que el monstruo no estaba intentando molestarlos, estaba más dispuesto a dejarlo cerca.
Además, había ayudado a preparar el regalo para Moxie. Aunque Noah era reacio a deber favores, el gato le había hecho uno. Le dio de comer distraídamente una tira de cecina, sin apartar la vista de su lectura.
El gato le dio un zarpazo a Noé en la nariz.
Soltó una maldición y se incorporó de golpe. La luz del sol se filtraba por la ventana e iluminaba el rostro de Noah. Parpadeó ante el calor repentino y bajó el libro de Formaciones. Había perdido completamente la noción del tiempo; habían pasado casi tres o cuatro horas desde que se había despertado.
Un momento. ¿Dónde demonios están Lee y Moxie? Es imposible que el desayuno tarde tanto. ¡Maldita sea! ¿Cómo pude distraerme tanto?
Noah bajó el libro, frunciendo el ceño mientras se levantaba de la cama, cogía su chaqueta y se la ponía. El gato desapareció en una nube de humo justo cuando un golpe resonó en la puerta. La abrió de golpe.
—Por fin. ¿Qué les ha retenido tanto…? —Noah dejó la frase en suspenso, y la sonrisa se le borró del rostro. Eran Lee y Moxie, pero no estaban solos. Contessa estaba a su lado, y todos tenían semblantes sombríos.
—Tenemos que hablar —dijo Moxie, pasando junto a Noah y entrando en la habitación. A Noah se le heló la sangre. Jamás en su vida algo bueno había seguido a esa frase.
—¿Está aquí la Contessa? —preguntó Noah, retrocediendo para dejarlos entrar—. ¿Qué sucede?
Contessa parecía querer hundirse en la tierra. Su piel estaba pálida y sus labios casi blancos, pues toda la sangre se le había drenado del rostro. La única persona cuya expresión podía descifrar era Lee, y ella alternaba entre el pánico y la furia.
—Evergreen me envió —dijo Contessa. Hizo una pausa para tragar saliva—. Está llamando a Moxie.
“¿Qué demonios significa eso?”
—Significa que ha decidido que soy demasiado pesada como para tenerme cerca —dijo Moxie. Su voz temblaba y apretó los puños a los costados—. No puedo decir que no lo vi venir. La verdad, si acaso, me sorprende que haya tardado tanto.
—Necesito que me aclaren esto. —A Noah se le encogió el pecho al ver la expresión de su rostro; algo andaba muy mal—. ¿Alguien me puede explicar qué está pasando?
—Evergreen ha decidido que Moxie ya no es necesaria para enseñarle a Emily —dijo Contessa, desviando la mirada hacia cualquier lado menos hacia Noah—. Le ha ordenado que regrese a casa de inmediato. Lo siento.
La disculpa sonó mal. No era compasión, era miedo.
¿Cree que voy a matarla porque Moxie tiene que irse a casa un tiempo? ¿De verdad la asusté tanto?
—Qué tontería —dijo Noah—. Pero aun así fueron unas vacaciones divertidas, aunque Evergreen las haya acortado. Podemos encontrarnos en Arbitage al comienzo del curso, ¿no? No creo que Evergreen me deje ir a su casa.
Moxie soltó una risa corta y dolorida. “Noah, que me llamen de vuelta no significa eso. Me criaron específicamente para ser la guardaespaldas y tutora de Emily. Sé demasiado y tengo demasiada influencia sobre ella. No voy a volver a Arbitage. Lo siento. No creo que vaya a cazar a ese Gran Monstruo contigo. Evergreen me va a matar cuando vuelva a casa”.
Noah miró fijamente a Moxie, esperando a que los tres se echaran a reír. Sonaba a chiste malísimo, pero la expresión de nadie cambió.
¡Eso no puede ser cierto! ¡No vuelvas!
—Eso es imposible. ¿De verdad crees que Evergreen no tiene forma de localizarme, Noah? Sabe dónde estoy. Tengo que volver. Si no me voy pronto, los Juramentos Rúnicos empezarán a atormentarme. No suelen ser tan restrictivos, pero ignorar una orden directa no funcionará.
Noah negó con la cabeza, aturdido. —¡Ni hablar! ¿Acaso no puedes romper los Juramentos Rúnicos? Sabes de lo que soy capaz.
Moxie le dedicó a Noah una sonrisa triste. “Lo consideré, pero te das cuenta de lo que eso significaría, ¿verdad? Tú, un miembro de la familia Linwick, estarías interfiriendo directamente con Evergreen. Aunque no tengas suficiente poder como para provocar una guerra, aun así te enviarán asesinos tras de ti”.
“¿Y qué? Ya he lidiado con…”
—¿Y Isabel? ¿Todd? —exigió Moxie, con la mirada fija en el suelo, furiosa—. ¿Acaso olvidas todo lo que me dijiste sobre lo mucho que te importa la enseñanza, Noah? ¿Vas a ponerlos también en peligro? Porque serán uno de los mismos objetivos que tú. ¿O vas a abandonarlos? Si te metes, estarás huyendo el resto de tu vida.
Noah rechinó los dientes y se giró hacia Contessa. —¿Tú? ¿Esto va en serio? ¿Evergreen va a matar a Moxie así como así? ¿Sin motivo alguno? ¿Por qué ahora? ¿Qué ha cambiado?
—No sin razón —dijo Contessa, apartándose de Noah con un gesto de encogimiento—. Estaba empezando a actuar en contra de Evergreen. Emily se estaba rebelando. Lo viste durante el examen. No hacía lo que Evergreen le ordenaba. Moxie era una mala influencia para Evergreen. No sé por qué esperó a que llegáramos a casa para darme las órdenes, pero me las dio casi inmediatamente al llegar. Yo solo… intenté tomar el camino más largo posible para llegar aquí.
—La odio, pero no es su culpa —dijo Moxie—. Contessa solo sigue órdenes. Escúchame, Noah. Evergreen no es alguien contra quien podamos luchar. Literalmente me posee. Cada runa que tengo proviene de Evergreen, y ella tiene control absoluto sobre mi magia. En el momento que quiera, la perderé toda. No puedo hacer nada contra ella. He tenido más libertad estos últimos meses que nunca, pero no puedo luchar contra esto.
Algo en la mirada de Moxie hizo que Noah se detuviera. Sus palabras sonaban a derrota, pero no parecía una mujer que se hubiera rendido.
—Por Emily. Por ti, tengo que irme —dijo Moxie, poniendo una mano en el hombro de Noah—. Isabel y Todd. Lee también. Todos ustedes. Sabe dónde estoy, y no puedo hacer nada contra ella. Es mejor morir con dignidad que huir como una cobarde. Volveré con los Torrin y la enfrentaré... y moriré libre.
A Noah se le erizó la piel. No, la forma en que Moxie hablaba no denotaba derrota en absoluto. Era resignación. No ante la muerte, sino ante la victoria. Sus ojos se posaron en Contessa. De repente, todo cobró sentido. No solo le aterraba Noah, sino también lo que estaba a punto de suceder.
Evergreen no sabe nada de la runa que le di a Moxie, ni cómo modificó sus runas con Sunder. Moxie sí lo sabe. Está planeando sorprender a Evergreen y matarla, ¿verdad?
Pero… eso no funcionará. Evergreen es de rango 6. Aunque Moxie lograra eliminarla, los demás Torrins no la dejarían vivir. Planea morir por el bien de todos. Contessa lo sabe y se ha dado cuenta de que, pase lo que pase, está muerta. O la mato yo o la mata Evergreen.
—Está bien —dijo Moxie, esbozando una leve sonrisa—. No te vayas, Noah. Disfruté estos meses más que casi cualquier otra cosa, pero hay un límite a lo que podemos hacer con el destino. Esto es lo único que puedo hacer ahora.
“¡Que se joda eso!”
A Moxie le tembló un ojo. —¿Qué?
—¿Crees que nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras te suicidas? Esa es mi maldita jugada —espetó Noah, cruzándose de brazos—. Que lo pongas dramático no te da derecho a arruinarme las cosas.
Una risita se le escapó a Moxie antes de que pudiera contenerse. “Te echaré de menos, Noah. No sé si debería preocuparme por lo rápido que me lees, pero espero que Evergreen no sea tan perspicaz. En realidad, no hay otra opción. Esto no es algo a lo que puedas rebelarte. Si desobedezco una orden directa de Evergreen, las consecuencias serán terribles. Incluso si logro romper los Juramentos Rúnicos y escapar, estaré huyendo hasta la muerte. No quiero vivir así. Y ni se te ocurra ofrecerte a unirte a mí. Tienes alumnos. No puedes abandonarlos”.
—¡Como si yo fuera a hacer eso! —dijo Noé, cruzándose de brazos—. Pero creo que te has rendido demasiado pronto.
—¿Rápido? —Un destello de ira cruzó el rostro de Moxie—. ¿Rápido? Llevamos casi cinco horas intentando resolver este lío, Noah. Contessa sabe lo que le va a pasar cuando todo esto se desmorone. Es la más cercana a Evergreen de todos nosotros. Sabría si existiera alguna salida, pero la única forma de que alguien más que yo saliera con vida es con Evergreen muerta. Y nadie más que yo tiene ninguna posibilidad de lograrlo.
“Como si fueras capaz de matarla. Es de rango 6. Morirás en vano.”
“Al menos me iré en mis propios términos. Me ayudaste a recuperar mi independencia, y si por algún milagro Evergreen me deja vivir, entonces eso se habrá acabado. No. No lo permitiré, y no dejaré que nadie más muera conmigo. No puedes hacer nada contra Evergreen, Noah. No contra la verdadera.”
—¿Y qué? ¿Se supone que me quede aquí sentado viendo cómo te suicidas? —exigió Noé—. ¿Después de todo, simplemente te rindes?
—¡No me rindo! —gritó Moxie, golpeando la pared con el puño. Tomó aire con dificultad y apretó los labios antes de continuar—. Hago lo único que puedo, Noah. Aunque Azel decidiera darlo todo para ayudarnos, Evergreen nos aplastaría a todos.
Permanecieron en silencio durante unos instantes.
Moxie le puso la mano en el hombro, con expresión más suave. —No quiero que todo esto sea en vano, Noah. ¿Le contarás a Emily lo que pasó? Evergreen intentará culpar a alguien, pero Emily confía en ti.
Noah sostuvo su mirada durante varios segundos, con el estómago tan revuelto que sentía que se le iba a desgarrar. Anoche mismo habían estado hablando de salir a disfrutar del verano, enfrentarse a Grandes Monstruos y viajar juntos. Y ahora… esto.
"No."
Moxie parpadeó. "¿Yo... qué?"
“Dije que no.”
“Idiota. Si intentas matar a Evergreen, te aplastará. No tienes ninguna posibilidad contra ella.”
—No necesito hacerlo —respondió Noah—. Eres muy inteligente, Moxie. Más inteligente que yo. Pero te centras demasiado en hacer una cosa a la vez.
“¿Qué se supone que significa eso?”
Noah respiró hondo, buscando en su interior. No sabía con exactitud qué era lo que buscaba, pero sabía que estaba ahí, en alguna parte.
No estaba seguro de haberlo encontrado, pero el aire se arremolinaba ante él. El gato emergió de una mota roja, como si surgiera en espiral. Alzó la vista, sosteniendo su mirada con sus oscuros y hambrientos ojos.
—Puedes ir prácticamente a donde quieras, ¿no? —preguntó Noé.
El gato no respondió, pero él sabía que lo entendía.
—¿Crees que esto puede matar a Evergreen? —preguntó Moxie incrédula—. Te aferras a un clavo ardiendo, Noah. Yo tampoco quiero esto, pero no te hagas esto a ti mismo.
Noah la ignoró. Moxie era excelente para lidiar con un problema a la vez. Eso era bueno, en general. Pero Noah tenía muchos más problemas que atender, y cuando uno ya tenía suficientes, y luego surgía uno que no podía manejar, solo tenía que añadir otro y cambiar el problema por completo.
—Quiero que vayas a buscar a papá —le dijo Noé al gato, arrodillándose a su lado—. Búscalo y dile que quiero hablar con él.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 264
Estás leyendo el capítulo 264 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.