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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 196 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—¿Qué hace Revin aquí? —preguntó Moxie—. ¡Desháganse de él! —No sé si eso va a funcionar —respondió Noah—. Es… persistente, por si no te has dado cuenta. Una sombra empezó a asomarse por debajo de la puerta. Noah intentó espantarla con el zapato, pero seguía avanzando. Su pie la atravesó. —¿Hola? —preguntó la voz de Revin desde la sombra—. No está bien ignorar a la gente, ¿sabes? —Estábamos ocupados —espetó Noé—. No… Revin se levantó del suelo, su capa hecha jirones ondeando a su alrededor mientras se pavoneaba. “¡He llegado!” —Pasen —concluyó Noé. —¡Uy! —exclamó Revin. Se giró y arqueó las cejas al ver a Evergreen en la esquina de la habitación—. Uf. No me lo esperaba. Los viejos son pervertidos. Desde luego, no necesitaba ver eso. No lo olvidaré fácilmente. Noah no sabía si debía usar sus runas e intentar luchar contra Revin o simplemente llorar de desesperación. Aquel hombre era prácticamente una fuerza de la naturaleza. —¿Qué quieres? —preguntó Noé con un suspiro de derrota. —Mi Ojo que Todo lo Ve me dijo que necesitaban un genio —respondió Revin, peinándose hacia atrás y dedicándoles lo que probablemente creía que era una sonrisa desafiante—. Por eso, he llegado. Aunque debo decir que no me interesa lo que sea que le estén haciendo a la anciana. No es lo mío. Soy joven, salvaje y libre. Sin ataduras. —Por favor, deja de hablar —suplicó Noah—. Estás empeorando las cosas para todos. Y Evergreen no es… En realidad, este imbécil monumental podría creer que Evergreen está disfrutando de esto y que no está siendo retenida contra su voluntad. Quizás no debería intentar cambiar eso. Si tuviéramos que luchar contra Revin, no estoy tan seguro de que ganaríamos. Noah cruzó miradas con Moxie. Un sentimiento mutuo de vergüenza los invadió, seguido de un suspiro de derrota sincronizado. —Por favor, no le cuentes a nadie las extrañas costumbres de Evergreen —dijo Moxie—. Sería muy grave para la familia Torrin si la gente se enterara; y por muy fuerte que te creas, no vas a sobrevivir si toda la familia te cae encima. —Sin problemas —afirmó Revin, levantando el pulgar—. Puede que juzgue, pero no compartiré. Eso no estaría bien. Espero que no me necesitaran porque le guste el voyeurismo. Eso ya es demasiado. Noah se detuvo un instante para serenarse. Revin tenía un talento prodigioso para empeorar la situación con cada palabra que salía de su boca. La situación ya no era mala, sino impresionante. —Ese no es nuestro problema —dijo Noah—. De hecho, si pudieras ignorarla, sería lo mejor para todos. —Deberías haberlo dicho antes —dijo Revin—. Hecho. La ignoramos. —Estupendo. ¿Quizás podríamos vernos otro día? —sugirió Moxie, lanzando una mirada significativa hacia la puerta—. No creo que a Evergreen le interese un público mayor que el actual. "¿Quien?" —Siempre… ¡Oh, malditas llanuras! —murmuró Moxie. —Los únicos en esta habitación son ustedes tres: Vermil, Lee y ustedes dos —dijo Revin. Les guiñó un ojo de forma exagerada—. ¿Ven? No hay nada de qué preocuparse. Lee se inclinó para susurrarle al oído a Noah: “No sé si es tan estúpido que lo usa como arma o si simplemente nos está tomando el pelo. ¿Deberíamos atacar?”. Noé negó levemente con la cabeza. —No creo que ganemos. Revin los observó, sin que su sonrisa flaqueara ni un instante. —¿Qué necesitaban? —Solo estábamos hablando —dijo Moxie—. No necesitamos nada. ¿Quizás te equivocaste de ojo? —Nunca se equivoca —dijo Revin, cruzándose de brazos. Se giró y se detuvo al divisar el bastón de Evergreen al fondo de la habitación. Sus ojos se iluminaron—. ¡Ajá! ¡Miren esto! Fascinante. ¿Quién dejaría un artefacto tan poderoso a la vista? —¡No toques eso! —espetó Moxie, girándose para agarrar el bastón, solo para descubrir que había desaparecido. Volvió a girarse hacia Revin justo cuando una sombra lo depositó en sus manos. Él dejó escapar un silbido lento. “Esto es realmente desagradable. Debe ser por esto que me llamaste.” —No te llamamos —dijo Noah, pero ya casi le daba igual. No había forma de detener a Revin sin enfrentarse a él en una pelea a muerte, y Noah no estaba dispuesto a hacerlo hasta saber exactamente lo fuerte que era Revin. Al menos, por el momento, Revin parecía estar de su lado. —Claro que sí —respondió Revin, golpeando el bastón—. Me va a llevar un tiempo descifrarlo. No es una petición fácil. —Tenemos bocadillos —dijo Lee, sacando un pastel del armario. —No necesito nada de eso —dijo Revin sin dudarlo, tomó el pastel de Lee y lo deslizó hacia una sombra, donde desapareció—. Jamás aceptaría dinero por la ayuda que le han brindado a mi querido ahijado. Se aclaró la garganta y lanzó una mirada significativa al armario. Lee, obediente, metió la mano y sacó un segundo pastel. Revin se lo arrebató, deslizándolo hacia otra sombra antes de asentir brevemente. “Lo haré de corazón. Denme tres días”. Revin se hundió en la tierra, desapareciendo sin dejar rastro. Transcurrieron varios segundos de silencio. Moxie se llevó una mano a la frente y gimió. Lee sacó otro pastel del armario, metió la mano, sacó un buen puñado y se lo metió en la boca. —Es aterrador —declaró Noé. Lee y Moxie asintieron en señal de aprobación. —¿Crees que es mala idea dejar que se quede con el bastón de Evergreen? —preguntó Lee—. Es un arma diseñada para simular los poderes de un Rango 6. Me da la sensación de que podría ser mal utilizada en malas manos. —Por favor, no me hagas pensar en ello —suplicó Moxie—. Quizá podamos echarle la culpa de todo si las cosas salen mal. Apuesto a que la gente nos creería. Noah soltó una carcajada. “Es una idea. Si las cosas se ponen feas, quizá Revin nos haya salvado metiéndose tanto en la escena del crimen que acabe convirtiéndose en el principal sospechoso”. —Ya no podemos hacer nada —dijo Lee encogiéndose de hombros. Dejó el pastel sobre la mesa y les ofreció a Noah y Moxie dos puñados aplastados. Moxie lanzó una enredadera, arrebatándole el pastel de la mano a Lee y metiéndoselo en la boca. Pues sí. Noah también le quitó el pastel a Lee, intentando no reírse. Lo había aplastado formando una bola, pero el pastel no era precisamente un alimento muy consistente, así que podría haber sido peor. Aún así, sabía bien cuando lo comió, pero mientras masticaba no podía sacarse de la cabeza las palabras de Azel. ¿Qué emoción necesita Lee? * * * Los dos días siguientes transcurrieron con tranquilidad, aunque Noah sospechaba que había engordado dos kilos y medio por culpa de tantos dulces. No era muy aficionado a los dulces, pero Lee no paraba de ofrecérselos y ni él ni Moxie tenían corazón para negarse. Además, eran de Evergreen, y a Noah le producía una satisfacción un tanto mezquina gastar su dinero. Para bien o para mal, Revin no había regresado desde su llegada. No había tenido mucho que hacer aparte de observar el examen de supervivencia y comer. Al igual que el primer día, los estudiantes lo estaban haciendo muy bien. Varias oleadas más de monstruos habían atacado su creciente fortaleza, pero ninguna había logrado penetrarla. James, fiel a su promesa, había encontrado la manera de integrarse perfectamente con los demás. Todos estaban en excelente estado, pero había un problema que se hacía más evidente con el paso de los días. —No han recibido ni una sola ficha —dijo Noah con el ceño fruncido. —Y mira cuántos monstruos los han perseguido —añadió Moxie con tono preocupado—. Eso no es normal. Los están atacando, y alguien se asegura de que los monstruos con fichas no se les acerquen. Alguien está haciendo trampa. —Ya me lo imaginaba —gruñó Noah, levantándose de un salto de la silla y paseándose irritado por la habitación—. Supongo que deberíamos haberlo previsto. Pero ¿qué podemos hacer al respecto? ¿Acaso quejarnos serviría de algo? —No —Moxie negó con la cabeza y apretó los puños—. La denuncia de Emily pasaría por Evergreen, quien sospecho que está involucrada en todo esto. Y, lamentablemente, no creo que Isabel ni Todd sean escuchados. James podría tener algo de influencia, pero sabiendo lo que sabemos de Revin… —Sí. Probablemente no —convino Noah. Se recostó en su silla y se inclinó hacia atrás, tamborileando furiosamente con los dedos sobre la rodilla—. ¡Maldita sea! Esto es ridículo. Si sigue así, no podrán salir de su fuerte. Es una gran estrategia, pero no tiene en cuenta tener que encontrar un McGuffin inútil. ¿Nadie va a decir lo descarado que es esto? El arbitraje no puede ser tan corrupto. —Creo que el problema esta vez podría ser Emily —dijo Moxie con un suspiro triste—. O mejor dicho, Evergreen. Simplemente dirá que estaba presionando a su protegida para que se esforzara más y demostrara que merecía su puesto como futura cabeza de la familia Torrin. Todos pensarán que es muy honorable de su parte. “¿De verdad llegaría tan lejos solo para que Eline ganara la apuesta?” Lee ladeó la cabeza y se metió otro puñado de pastel en la boca. A pesar de haber comido más que nadie, no parecía haber cambiado en absoluto; tampoco había disminuido su ritmo en su guerra contra los dulces. —No —dijo Moxie—. Eso es lo que me confunde. Evergreen jamás le haría esto a Emily a propósito. Una cosa es demostrar que he fallado en mi deber, pero esto es demasiado. Algo más está pasando.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 196

Estás leyendo el capítulo 196 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.