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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 170 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
No fue difícil identificar la causa del estruendo. Noah casi se cae de su espada al ver por primera vez cómo había ido la pelea de Moxie. El cangrejo contra el que ella había luchado era un poco más pequeño que el que él había enfrentado, pero tardó un instante en darse cuenta. El cangrejo había sido destrozado. Gruesas enredaderas marrones brotaban de la arena bajo él, serpenteando a través de grandes grietas en su caparazón. Se habían introducido por la boca del cangrejo, destrozándole el caparazón y dejándolo suspendido en el aire, partido en múltiples pedazos como una grotesca obra de arte. Supongo que el crujido que oí fue cuando las enredaderas de Moxie literalmente le arrancaron el caparazón desde dentro. Jamás le diré esto a Moxie, pero la verdad es que da mucho miedo. Parecía que los estudiantes también habían ganado su batalla. Los cuatro estaban de pie frente a los restos, congelados y humeantes a la vez, de un cangrejo relativamente pequeño, del tamaño de un caballo. Estaba atravesado por varias piedras afiladas y cubierto de profundas cicatrices que manaban sangre gris. Noé saltó de su espada, aterrizando en la arena detrás de ellos con un gruñido. Todos se volvieron hacia él, sobresaltándose al verlo llegar. James conjuró una ráfaga de viento antes de darse cuenta de quién había llegado y la dejó disiparse. —¿Hay algún herido? —preguntó Noah, activando una vez más su sentido sísmico por si acaso hubiera algún otro monstruo en la zona. No encontró nada. —No —dijo Emily negando con la cabeza—. Pudimos manejarlo entre los cuatro. —Bien. Moxie también se encargó de lo suyo. —La mirada de Noah se dirigió a James, y el chico apartó la vista, dando un paso atrás. —Estoy casi seguro de que Revin llamó a estas llamadas —dijo James—. Lo siento. Diría que no tenía intención de causarte problemas, pero estoy casi seguro de que sí. —Ya me lo imaginaba —dijo Noé—. ¿Dónde está? No lo sé. Me empujó y se fue. ¿Tienen sitio para otro estudiante? Me gustaría cambiar de profesor. James no parecía estar bromeando. Noah no pudo evitar sentir lástima por el chico. No era difícil imaginar la vergüenza que debía estar sintiendo, y eso que no había pasado nada malo. Si algo hubiera pasado… La expresión de Noah se ensombreció. Si los juegos de Revin habían provocado la muerte o heridas graves de alguien, averiguaría si Arbitage tenía alguna norma que prohibiera a los profesores matarse entre sí. —¿Hace esto a menudo? —preguntó Emily con un tono de compasión en la voz. —Sí —suspiró James—. Es un psicópata despreciable… Una mano surgió de la nada tras James, tapándole la boca. Revin apareció de repente, con una sonrisa irónica y la guadaña colgando a su lado. James soltó una maldición ahogada. —Hablar mal de tu profesor no está bien —dijo Revin, quitando la mano de la boca de James. —¡Ninguno de los dos está intentando que maten a tu alumno! —espetó James—. ¿Cuál es tu problema? ¿Y si alguien resultara herido? —Yo también quisiera hacerte la misma pregunta —dijo Noah, con los ojos entrecerrados y la magia lista para disparar—. ¿Cuál es tu problema? —¡Por favor! —Revin puso los ojos en blanco—. Nadie corría peligro. Estos monstruos nunca supusieron un verdadero desafío. —No hablo de mí —gruñó Noah—. Hablo de los estudiantes. Tú tuviste algo que ver con la aparición de estos poderosos monstruos, ¿verdad? ¿Y si alguno de ellos lograra superarme a mí o a Moxie? —No lo habrían hecho —dijo Revin negando con la cabeza—. Vamos. Monstruos de nivel 2 como esos jamás habrían podido derrotaros a ninguno de los dos, y no es que no estuviera mirando. Fue un entrenamiento totalmente seguro. Por cierto, os veíais geniales. Incluso tú, James. Bien hecho. Una enredadera brotó del suelo bajo Revin. Lo atravesó mientras su pecho se convertía en una oscuridad humeante, apretando con fuerza el vacío. Revin soltó una risita mientras se hacía a un lado, reapareciendo y mirando por encima del hombro a Moxie y Lee, que estaban de pie en la cima de la duna detrás de ellos. —Eso fue una grosería —dijo Revin—. Ni siquiera me saludaste primero. —Tengo unas ganas tremendas de matarte ahora mismo —espetó Moxie, deslizándose por la duna—. ¿Estás loco? —¡Venga ya! —dijo Revin poniendo los ojos en blanco—. Los alumnos necesitan que se les presione para que alcancen su máximo potencial, y no crecerán a menos que se les desafíe. —No somos tontos —dijo Noé—. Lo sabemos, pero hay una diferencia entre un desafío y derrotar intencionalmente a varios monstruos bastante poderosos al mismo tiempo. Y, aunque tuvieras razón, estos son nuestros alumnos a quienes debemos entrenar, no los tuyos. Revin bostezó. —Supongo que sí. ¿Pero viste lo que hiciste? ¡Esa explosión, ese aterrizaje! Increíblemente genial. Deberías agradecerme, de verdad. —Creo que tienes serios problemas —dijo Noah negando con la cabeza. Estaba bastante claro que no tenía sentido intentar razonar con Revin. Revin negó con la cabeza. “No importa. No creo que esto vaya a nada interesante, así que me retiro.” —Espera —empezó Moxie, pero Revin golpeó la arena con la empuñadura de su guadaña. Una onda de energía negra emanó de su cuerpo, arremolinándose en un círculo sobre su cabeza. Runas centelleaban en su interior, cada una ardiendo con energía. Una fuerte ráfaga de viento hizo retroceder a Noah un paso. Revin enganchó su guadaña alrededor de James, tirando del muchacho para que volviera a ponerse a su lado. La energía crepitó de Revin, levantando una nube de arena a su alrededor. —Nos vemos, Vermil —dijo Revin, dándose una palmadita en la sien—. Me gusta la gente con la que te juntas, pero ojalá te divirtieras un poco más. Hablaremos de nuevo durante la prueba de supervivencia. ¡Espero que te guste! James abrió la boca, supuestamente para disculparse por las acciones de su profesor, pero no tuvo oportunidad de hablar. Se oyó un fuerte crujido y la oscuridad se desvaneció. El círculo se rompió. Revin y James desaparecieron, y el desierto volvió a quedar en silencio. “¿Qué demonios le pasa?”, preguntó Lee, expresando todos sus pensamientos. Noah negó con la cabeza. Revin estaba loco, pero el círculo que acababa de formar sobre sí mismo había ejercido casi tanta presión como Combustión. Eso debió ser una formación. Revin debió ocuparla mientras hablábamos o antes. ¿Cuál es su objetivo? No lo entiendo, y no me gusta. —Estaba usando una formación —dijo Todd—. Ese círculo sobre su cabeza tenía cuatro runas. No creía que fuera posible que un Rango 3 tuviera magia de teletransportación real, pero parecía que simplemente se había teletransportado. —Podría haber sido una finta y que simplemente lo hayan escabullido —dijo Emily, mirando por encima del hombro—. ¿Y si todavía está aquí? —No lo creo —dijo Noah tras un momento—. No sé por qué, pero no creo que mintiera. Me dijo claramente que nos estaban siguiendo antes. Supongo que consiguió lo que quería. —Hasta el examen —dijo Moxie con el ceño fruncido—. ¿Y qué quería él? Noé negó con la cabeza. —No lo sé. ¿Y de dónde salieron esos cangrejos? ¿Hasta qué punto son inexactos los expedientes? Moxie hizo una mueca. “Evidentemente, es bastante inexacto. Llamar variantes a los cangrejos sería exagerar demasiado. Son una variante completamente nueva de monstruo.” —No fueron muy difíciles de combatir —dijo Isabel, mirando al monstruo humeante a sus pies—. Entre los cuatro, al menos, lo manejamos bastante bien. —No habría salido tan bien si uno de los enormes te hubiera atacado —dijo Noé—. Pero supongo que la vida es impredecible, así que bien hecho. Al menos parece que James no está tan loco como su profesor. —Por ahora —dijo Todd con una risita—. No sé si el pobre hombre va a aguantar mucho tiempo con alguien así. He hablado con Revin dos veces y ya me dan ganas de darle un puñetazo. —Ni que lo digas —dijo Noé—. Ese siempre ha sido mi método preferido para resolver problemas. —Lo sabemos —dijo Moxie, mirando a Noah de reojo—. Pero, a menos que alguien tenga objeciones, creo que deberíamos continuar preparándonos para los próximos exámenes. Sean monstruos únicos o no, no podemos pasarnos todo el tiempo corriendo. —Estoy de acuerdo —dijo Noé—. Pero… ¿empezamos comiendo? Sería una pena dejar todo este cangrejo gratis tirado por ahí para los carroñeros después de todo el trabajo que hemos hecho. * * * Comieron, y estaba tan bueno como Noah esperaba. Recogió todos los trozos de cangrejo que pudo meter en su bolsa, y luego llenó también la de Moxie. Esa noche, mantuvieron una vigilancia aún mayor, pero tal como Noah sospechaba, Revin no regresó. Isabel y Emily lograron escaparse, pero Noah y Moxie fingieron no darse cuenta. Al amanecer del día siguiente, retomaron su rutina. Pero, esta vez, no hubo interrupciones. Los días transcurrían mientras los estudiantes entrenaban, participando en diversos escenarios de prueba y juegos. Moxie, de vez en cuando, los dividía en equipos o los hacía luchar contra ella misma o contra Noah. Cuando Noah tomaba el mando, entrenaban contra los monstruos, llevando sus poderes al límite. Todos mejoraron, pero Noah veía cómo la brecha entre las chicas y Todd crecía día a día. La lesión en el cuello de Todd seguía interfiriendo en su lucha, aunque su control sobre las Runas mejoraba. Por la noche, después de que Noah y Moxie terminaran de repasar el día con los estudiantes, Todd se retiraba a la tranquilidad de su tienda de piedra. Isabel y Emily pasaban mucho tiempo junto a la fogata, hablando sobre cómo mejorarían el día anterior, pero Noah se daba cuenta de que le estaban dando a Todd su espacio a propósito. Su estancia en los Páramos Rojos llegó a su fin y el grupo partió hacia Graybarrow, pero su rutina no cambió. Todd siguió permaneciendo en su tienda siempre que podía. A Todd se le formaron profundas ojeras, pero Noah no intervino. Todavía no se le ocurría cómo ayudar a Todd con el problema del cuello, pero era evidente que Todd estaba concentrado en algo. Si necesitaba ayuda, la pediría. Impedirle trabajar solo empeoraría las cosas. Noah no logró completar sus Runas en los Páramos Rojos, pero mató a incontables monstruos antes de partir y durante el trayecto a Graybarrow. Al cabo de dos semanas, había cazado tanto por las noches que sospechaba que los padres monstruos probablemente usaban su nombre como amenaza al acostar a sus hijos. Sus esfuerzos habían aumentado significativamente la potencia de sus Runas, y todas estaban completas a excepción de su segunda Resonancia Piroclástica y las Runas del Monzón Trino, ambas con más del ochenta por ciento de su capacidad. Todd adoptó la estrategia de Isabel y Emily de escabullirse en mitad de la noche. Noah no sabía si había abandonado lo que fuera que hubiera estado practicando en su tienda o si había tenido éxito, pero Todd no dijo nada y él no preguntó. Noah era consciente de la ironía de tener un campamento entero que casi nadie usaba para dormir, pero teniendo en cuenta que él era una de las personas que utilizaba muchas —aunque no todas— de sus horas de descanso para cazar monstruos, no tenía mucho margen de queja. El tiempo para el examen de supervivencia seguía agotándose. Apenas unos días después de su llegada a Graybarrow, Todd apartó a Moxie y Noah temprano por la mañana. Les pidió permiso para ausentarse del entrenamiento durante los próximos días mientras trabajaba en algo. Se sorprendieron, pero aceptaron. Pasaron tres días. Todd no salió de su tienda ni una sola vez. Los demás continuaron con su entrenamiento, pero la tensión era palpable en el campamento. Isabel estaba claramente preocupada e incluso Emily parecía inquieta, pero no podían hacer nada más que esperar. Y, finalmente, la noche del tercer día, Todd apareció a la hora de la cena. Isabel casi deja caer su tira de cecina al fuego cuando él salió de la tienda. Estaba más delgado de lo que Noah lo había visto jamás, pero había un brillo en sus ojos que había desaparecido desde que se lesionó el cuello. —Ya lo he descubierto —dijo Todd con una sonrisa cansada—. Necesito entrenar con alguien.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 170

Estás leyendo el capítulo 170 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.