Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 141 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Todd invocó sus runas. Su cuerpo comenzó a tornarse de un color rosa rojizo al activarse sus Imbuiciones Corporales. Sus brazaletes chispearon y una mota de fuego giratoria se formó en cada una de sus manos.
—Parece que tiene plumas espesas. Probablemente le sirvan de buena defensa —dijo Todd mientras el monstruo los observaba con cautela. A pesar de su grito, no se había movido del sitio donde estaba—. Isabel, intenta mantener su atención. Yo apuntaré a sus ojos.
La piedra se deslizó desde el suelo, trepando por las piernas de Isabel y formando una armadura alrededor de su cuerpo. Se llevó una mano al pecho y desenvainó su lanza, sujetándola con una mano mientras extendía la otra hacia abajo.
Una roca plana emergió del suelo, formando un escudo alrededor de su brazo. Destellos de luz azul atravesaron su armadura cuando, con un gruñido, alzó el escudo, extendiéndolo frente a ella.
El arco de hielo de Emily se materializó en sus manos y tomó una flecha, comenzando a tensar la cuerda. Todd lanzó su rayo de fuego hacia el Pico de Dragón. Este retrocedió, esquivando el hechizo y abriendo la boca en otro chillido.
El monstruo saltó de su nido, estrellándose contra el suelo frente a ellas y cargando contra ellas. Los ojos de Emily se abrieron de par en par y se preparó para esquivar, pero Isabel no dejó que el monstruo terminara su carga. Lo interceptó, apoyando su escudo contra el suelo.
La roca fluía tras ella, formando soportes y reforzando el muro de piedra. Noah mantenía su magia preparada, pero no tenía de qué preocuparse. El Pico de Pie embistió a Isabel, haciendo temblar sus defensas, pero sin lograr atravesarlas. Isabel clavó su lanza en el monstruo, que se hundió profundamente en su estómago.
El Pico de Hierro aulló de dolor, y Todd le lanzó un rayo de fuego directo a la boca. Su grito se apagó, el Pico de Hierro siseó de dolor y retrocedió tambaleándose, batiendo las alas con dolor. Un pilar de piedra surgió del suelo bajo Isabel, estrellándose contra el pico del monstruo y haciéndolo retroceder.
Emily se agachó para sacar una flecha y apuntó, pero Isabel se interpuso entre ella y el monstruo. Apretó los labios y corrió hacia un lado, intentando apuntar mejor. El Pico Pico la vio moverse y se giró hacia ella, abandonando a Isabel mientras cargaba contra Emily.
El monstruo se movía con sorprendente velocidad por tierra. Moxie y Noah se pusieron tensos, preparándose para intervenir. Aunque Emily tenía un escudo y los demás no, el Pico de Pata era un oponente formidable y no utilizaba magia rúnica.
Las piernas de Todd se movían con fuerza y el vapor emanaba de su cuerpo mientras corría hacia el Pico. Saltó por los aires, sus brazaletes chispeaban y sus puños estallaban en llamas. Juntó las manos, como si rematara un balón de voleibol, y las golpeó en la nuca del Pico.
El golpe resonó con un fuerte crujido. El Pico de Hierro se desplomó hacia adelante, estrellándose contra el suelo. Todd intentó enderezarse en el aire, pero de repente se puso rígido. Cayó al suelo rodando torpemente, deteniéndose contra un árbol entre una retahíla de maldiciones.
Todd se incorporó con dificultad; las llamas que cubrían sus manos se apagaron mientras se llevaba una mano al cuello con una mueca de dolor. Isabel le dirigió una mirada preocupada.
—Estoy bien —espetó Todd—. Concéntrate en el monstruo.
Isabel asintió. Volvió a mirar al Picopie mientras este se incorporaba, con la parte posterior de la cabeza humeando. Emily tensó su flecha por tercera vez, apuntó al monstruo y disparó.
El Picopie se hizo a un lado, esquivando la flecha. Se abalanzó sobre Emily, mostrando los dientes en un intento de morderla. Emily retrocedió de un salto, buscando otra flecha, pero no tuvo oportunidad de tensarla.
El suelo bajo los pies de Isabel la impulsó hacia adelante como si surfeara una ola de roca, y se lanzó contra el costado del enorme monstruo. Con la velocidad y el peso extra de su armadura de roca, tuvo la fuerza suficiente para derribar al ave. Esta graznó con disgusto, aleteando hacia Isabel, pero ella la aplastó con su escudo.
La flecha de Emily se quedó congelada en la punta de sus dedos mientras intentaba apuntar, pero era imposible acertar con Isabel y el monstruo tan cerca. Isabel retrocedió y clavó su lanza en el monstruo, infligiéndole otra herida cerca del estómago.
Aullando de dolor y furia, el Pico de Hierro embistió a Isabel. Su escudo se resquebrajó y salió despedida hacia atrás. Cayó al suelo con un quejido de dolor, pero pilares de piedra la enderezaron.
Su armadura es demasiado pesada para que pueda mantenerse en pie por sí misma, así que usa la piedra para que lo haga por ella. Inteligente.
Cuando el Pico volvió a apartar la mirada de Isabel, Todd le disparó otro rayo de fuego en la nuca. El animal chilló de dolor y se giró hacia él. Emily apuntó con su arco, e Isabel volvió a cargar contra él.
Emily se vio obligada a bajar su arma una vez más, con la irritación reflejada en su rostro mientras Isabel embestía al ave con la fuerza de un tren de carga. Cayeron al suelo en un amasijo de extremidades y piedras. Esta vez, cuando Isabel bajó la lanza, no apuntó al pecho.
El arma resplandeciente se clavó en el ojo del Pico de Hierro, sujetándole la cabeza contra el suelo. Tras un último coletazo, quedó inerte. Isabel se incorporó apoyándose en la lanza, mientras su armadura se derretía y se hundía de nuevo en la tierra.
—¡Genial! —exclamó Todd, acercándose a ella. Seguía frotándose el cuello, y Noah notó que caminaba con dificultad. La lesión aún le molestaba, y era mucho más grave de lo que aparentaba. —Buen trabajo, Isabel.
—Tú y Emily lo mantuvisteis distraído —respondió Isabel, dejando que su lanza se apagara. Volvió a mirar al grupo de profesores—. ¿Qué tal lo hicimos?
—Muy bien —dijo Noah asintiendo con aprobación—. Aunque debo decir que creo que te precipitaste un poco. Es cierto que tiene su mérito acabar rápidamente con un monstruo, antes de que pueda contraatacar, pero no lo ejecutaste del todo bien y tuvo la oportunidad de hacerlo. En esa situación, intentaría averiguar exactamente de qué es capaz antes de lanzarme de lleno. Si tuviera un ataque más potente, alguno de ustedes podría haber resultado herido. Lo mejor sería que primero evaluaras su fuerza con precaución y luego lo atacaras por completo una vez que comprendieras bien sus capacidades.
—Estoy de acuerdo —dijo Moxie—. Buenas distracciones, Todd. Aunque quizá deberías buscar algo que pegue más fuerte. He visto magia de fuego bastante destructiva, pero tus hechizos no pegan tan fuerte como creo que deberían.
—Creo que le puse demasiado poder a mis Imbuiciones Corporales. Pensaba ser un luchador cuerpo a cuerpo, pero… —Todd se frotó el cuello de nuevo, y su expresión se vio reflejada por un instante, como si una grieta de decepción atravesara su coraza de optimismo. Desapareció al instante cuando Todd les dedicó una sonrisa tímida—. Estaré bien cuando consiga más Runas o recargue las que ya tengo, creo.
¿Lo harás? Si quieres estar a corta distancia, esa lesión en el cuello va a ser una gran oportunidad para cualquier cosa lo suficientemente inteligente como para notarla y aprovecharla.
Noah se mordió el labio inferior. Isabel estaba desarrollando sus poderes muy bien, pero Todd estaba perdido, y era evidente que solo intentaba mantener la compostura para que ninguno se sintiera mal. Necesitaba encontrar la forma de ayudar al chico.
Y Todd no era el único. Emily permanecía apartada, con el rostro sombrío. Sabía que no había contribuido mucho en la pelea. Todd e Isabel luchaban en perfecta sincronía, pero una vez más le habían recordado que era una extraña.
—¡El claro es nuestro! —exclamó Lee, rompiendo el incómodo silencio—. Para celebrarlo, comamos esto. Les enseñaré a desplumarlo.
Se acercó al monstruo y comenzó a arrancarle puñados de plumas, llevándose grandes trozos de carne con cada tirón. Todos los estudiantes la observaban con una mezcla de asombro, diversión y un leve horror.
Noah intercambió una mirada con Moxie, luego dio un paso hacia ella y bajó la voz para aprovechar el momento de distracción.
—Emily y Todd van a necesitar ayuda —dijo Noah en voz baja.
Sí. La lesión de cuello de Todd es mucho peor de lo que dice, pero no tengo acceso a nada que pueda curarla. Las pociones curativas de baja calidad a veces no funcionan bien. Parece que tiene los nervios dañados, y para arreglarlos necesitaríamos una poción muy cara que contrarreste los efectos de la otra. Voy a ver dónde podemos conseguir una.
Noah se mordió el labio y asintió. Si Moxie decía que era caro, probablemente lo sería muchísimo. Claro que encontraría la forma de conseguirlo para Todd, pero Noah tenía que asegurarse de que el chico no cayera en una depresión ni se atrasara demasiado en los estudios mientras tanto.
—Y Emily… —Moxie dejó la frase en suspenso y miró hacia un lado. De repente parecía cansada, como si llevara una pesada carga sobre sus hombros—. No sé qué hacer. No consigo que Emily haga amigos, y no se lleva bien con Todd e Isabel. Pensaba que todo iba bien durante el viaje, pero en cuanto volvimos, parece que las cosas están peor que antes.
“Puede que esté celosa de Isabel y Todd, y que ellos, sin querer, la estén ignorando porque están muy acostumbrados a estar juntos”, dijo Noah. “Además, normalmente le dedicas toda tu atención a Emily, ¿no? Pero ahora tiene que compartir, así que puede que sienta que todos se están distanciando”.
“A ella no le importo mucho. Solo soy su profesora.”
—Eres mucho más que eso —dijo Noah—. Pero, sinceramente, creo que su problema va más allá. Tienes razón: no se lleva bien con ellos. Si los obligamos a ser amigos o a trabajar juntos, solo empeoraremos las cosas. Trabajar en equipo es importante, pero surge de encontrar puntos en común. Isabel y Todd tampoco lo están haciendo mucho mejor en ese sentido.
—No creo ser la persona más indicada para dar consejos sobre cómo hacer amigos o trabajar en equipo —dijo Moxie con expresión de decepción—. No sé cómo ayudarla.
“Por ahora, no deberíamos hacer nada. Cuanto más interfiramos, más artificial se verá todo. Esperemos que este entrenamiento sea una buena oportunidad para ello.”
Moxie asintió. —Sí. Estoy preocupada. Emily no está acostumbrada a trabajar en grupo, y mucho menos a que la dejen en ridículo. La familia Torrin se aseguraba de que la trataran bien cada vez que volvía a casa. Esto supone un cambio radical para ella.
—No entiendo el sentido —dijo Noah, negando con la cabeza—. Si es de la rama principal, ¿no deberían asegurarse de que sea lo suficientemente fuerte como para defenderse? No tiene sentido mimarla.
Moxie se limitó a encogerse de hombros. “Ojalá lo supiera, pero no me dieron mucha libertad para decidir qué podía hacer. Supongo que querían asegurarse de que no saliera herida”.
Ambos volvieron la mirada hacia Emily, que estaba de pie en el lado opuesto del Beakfoot al de los otros tres, con los hombros ligeramente encorvados mientras observaba cómo Lee lo destrozaba.
—¿Crees que esto es culpa mía? —preguntó Moxie—. Quizás debería haber intentado que trabajara con más estudiantes, aunque la familia Torrin dijera lo contrario. La he frenado.
—No te preocupes —respondió Noah—. La vimos luchando contra los Rastreadores. Emily tiene talento. Simplemente aún no sabe trabajar en equipo, pero tenemos mucho tiempo para lograrlo. Seguro que encontraremos una solución. Además, Isabel y Todd necesitan aprender a llevarse bien con otras personas.
—Sí —murmuró Moxie, mirando a Emily con expresión triste—. Eso espero. No quiero que acabe como yo.
—Sigues teniendo solo dos amigos —dijo Noah dándole un golpecito en el hombro a Moxie con una sonrisa irónica—. Tú también tienes mucho que aprender, señora “No tengo amigos”.
Moxie se puso roja. —Cállate.
De repente, todos los estudiantes comenzaron a gritar enfurecidos cuando Lee, por error, le arrancó la garganta al Pico de Dragón, salpicando sangre por todas partes. Lee alzó la vista, con el rostro enrojecido, y les dedicó una sonrisa tímida a todos mientras estos intentaban alejarse de ella.
—Bueno —dijo Noah con voz pausada—, los eventos traumáticos tienen la capacidad de crear lazos entre las personas. Y, con Lee cerca, creo que probablemente los niños tendrán su buena dosis de eso.
“¿Tu plan es traumatizarlos hasta convertirlos en amigos?”
“Nos funcionó, ¿verdad?”
—Casi me dan lástima —murmuró Moxie—. ¿Estás seguro de que no deberíamos intervenir ahora mismo y decirles que cambien las cosas? Si se lo dijéramos directamente, quizá se solucionaría el problema.
—O acabará aislando aún más a Emily —dijo Noah—. Si es necesario, lo haremos, pero démosles la oportunidad de resolver sus problemas por sí mismos. No se puede obligar a nadie a ser amigo, pero sí se les puede crear una situación que les ayude. Pero sí, si eso no funciona, entonces tendremos que imponerles la amistad.
Moxie se encogió de hombros y asintió. —Si eso es lo que piensas, entonces lo haremos. Tú tienes más experiencia en eso que yo.
Noah asintió distraídamente, esperando tener razón. De una cosa estaba seguro: iban a ser unas semanas interesantes.

Continúa leyendo
El Regreso del Profesor Runebound (Novela)
Capítulo 142
El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 141
Estás leyendo el capítulo 141 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.