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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 124 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noé murió. Aunque era justo lo que había planeado, no pudo evitar sentirse algo exasperado. Era la segunda vez que moría en su propio baño, y dos veces ya empezaban a convertirse en una costumbre. De todas las cosas que uno podría convertir en hábito, Noah estaba bastante seguro de que esta era una de las peores. Su alma se desprendió de su cuerpo al extinguirse la vida, y se elevó para flotar en el aire sobre su cadáver. Noé no perdió ni un segundo. En cuanto adoptó su forma de alma, cerró los ojos y se concentró. Si sus runas estaban ligadas directamente a su alma en lugar de a su cuerpo, entonces, lógicamente, acceder a ellas sería más fácil que nunca y, aún más importante, acceder a la energía que se había acumulado a su alrededor. Una sonrisa se dibujó en sus labios al sentir cómo el mundo a su alrededor se volvía más frío y su alma se sumergía en un torrente de energía. Tenía razón. La energía era mucho más fuerte y accesible una vez muerto. Unas ataduras comenzaron a formarse alrededor del cuello de Noé, tirando de él hacia la calabaza, pero él se resistió y concentró toda su atención en la misteriosa energía. Esta inundó su alma, arremolinándose en su interior. Para sorpresa de Noah, destellos de luz tenue comenzaron a flotar dentro de su forma fantasmal. El sobresalto le costó un precioso segundo, y rápidamente se recompuso. Sunder solo le permitiría resistirse por un tiempo, y no iba a suicidarse dos veces en el mismo día si podía evitarlo. Vamos. Esto debería desencadenar la magia, ¿no? Tiene algo en lo que fluir. Este estado debería ser el escenario perfecto para que se forme una runa. Noé aspiró la energía con más fuerza. Esta continuó llenando su alma, las partículas brillantes se convirtieron en arroyos y los arroyos en ríos caudalosos. La atracción de Sunder se hizo más intensa, apretándole el cuello como una soga. Noé apretó los dientes y bebió aún más profundamente de la energía. Tenía más poder en sus manos que nunca. Noah no estaba seguro de si lograría formar una runa, pero sí sabía una cosa: poseía mucha más energía brillante que nunca. No había señales de que la energía se agotara, así que Noé continuó tirando de ella. La luz inundó su alma, llenando sus oídos con el sonido del agua corriendo y haciéndole castañetear los dientes por toda la energía que estaba atrapando en su cuerpo. A Noah se le hizo un nudo en la garganta mientras la cuerda invisible de Sunder se intensificaba. Empezó a ahogarse, pero no soltó la energía. La absorbió cada vez más, incluso cuando Sunder comenzó a arrastrarlo. Una luz brillante emanó del alma de Noah mientras se elevaba por los aires, absorbiendo magia desesperadamente incluso al estrellarse contra el suelo. Abrió los ojos de golpe y Noah se incorporó de un salto. Toda la energía que había acumulado se había esfumado, pero la maldición que pronunció se le apagó en los labios al darse cuenta de que no había despertado en el mundo real. Noah permanecía inmerso en su espacio mental, rodeado de grietas blancas que se extendían a su alrededor; pero no eran las grietas lo que le llamaba la atención. Sus ojos estaban fijos en la masa temblorosa y violenta de fuerza rosa y blanca que palpitaba en el aire frente a él. Olas de presión lo azotaron con tal fuerza que todas sus runas, salvo Sunder, temblaron a su paso, pero de alguna manera lo atravesaron sin dejar rastro alguno. Los ojos de Noé se abrieron con asombro y un escalofrío le recorrió la espalda. La energía continuó condensándose. Arcos mágicos surgieron y se desprendieron de la masa de luz que se estrechaba, y el sonido de un océano furioso llenó sus oídos. Le castañeteaban los dientes y la tierra oscura tembló bajo sus pies. Y aun así, la energía se condensó. Siguió reduciéndose hasta convertirse en un solo punto, un agujero blanco y rosa en la telaraña de su alma. Ese punto se estremeció y se deslizó hacia abajo, dejando una estela como la de una brocha ardiendo en el aire ante Noé. Le siguió otro trazo. Noé apenas se atrevió a respirar al ver cómo una runa comenzaba a tomar forma en el aire ante él. Cada trazo era grueso y deliberado, pero lejos de ser perfecto. Eran los trazos de tinta amplios y borrosos de un pintor novato, no las líneas precisas de un experto. Pero, a pesar de ello, sentía que tenían razón. Noah no podía explicar por qué, pero con cada nueva línea que aparecía en la runa ante él, sabía que eran correctas. El poder que emanaba de la runa continuaba intensificándose, e incluso Sunder comenzó a temblar al acercarse a su finalización. Noé se puso en pie tambaleándose, sin apartar la vista de la nueva runa mientras tomaba forma. Se negaba a dejar de mirarla. Estaba presenciando un milagro. A – Una grieta se abrió paso a través de la runa. Noé parpadeó y entrecerró los ojos. La energía llenó la grieta en cuanto apareció, pero una segunda se formó casi de inmediato. Luego otra. Y otra más. Incluso mientras la runa se llenaba de luz, más y más grietas surgían en su interior. —¡Mierda! —murmuró Noé. Retrocedió un paso. Más grietas surgieron de la runa, y el mar embravecido rugió aún más fuerte. Entonces la runa se hizo añicos. Una enorme onda de fuerza detonó en el centro del alma de Noah, y una oleada de hermosa y aterradora energía rosa emanó de ella. Noah se preparó para el impacto, anticipando ser lanzado a través de su espacio mental, en el mejor de los casos. En cambio, lo atravesó limpiamente. Noé giró mientras continuaba su avance, recorriendo sus runas como si nada existiera y bañando los confines invisibles de su mente. Ascendió, cubriendo toda su alma con su tenue y brillante resplandor. Hermosos copos de nieve de suave energía rosa y blanca cayeron en cascada alrededor de Noah, cubriéndolo a él y a su alma. Extendió la mano y dejó que uno de los cristales se posara en su palma. Se desvaneció, llenando su cuerpo con una leve sensación de hormigueo. Solo transcurrieron unos segundos antes de que la energía comenzara a desvanecerse, aunque Noah aún podía sentirla en el límite de su mente, esperando a que la invocara de nuevo. Observó con una mezcla de asombro y decepción cómo se desvanecían los últimos vestigios de nieve, dejándolo de pie en un mar negro de perfecta serenidad. —¡Maldita sea! —dijo Noé, dejando caer los hombros—. He fracasado. Entonces hizo una pausa. Un mar negro de perfecta serenidad. Las grietas de su alma habían desaparecido por completo. No había ni rastro de daño alguno en su alma. Todas sus runas flotaban en sus lugares, brillando sobre él como si se divirtieran con su reacción tardía. Noah no perdió ni un segundo. Abrió los ojos de golpe, devolviéndolos a la realidad, y se puso de pie de un salto. Flexionó una mano y luego dio unos cuantos saltos de prueba. Una enorme sonrisa se dibujó en su rostro y empezó a reír. Había recuperado la energía. Ya no sentía que todo su cuerpo hubiera pasado por una trituradora de basura. No, no es solo eso. No solo me siento bien. Me siento mejor. Noah irradiaba una calma y una fuerza contenida. Era como si acabara de despertar de una larga y perfecta noche de descanso en la cama más cómoda del mundo. Su sonrisa se ensanchó aún más mientras estiraba los brazos por encima de la cabeza, deleitándose con la libertad de moverse a su antojo una vez más. —¡Esto es increíble! —exclamó Noah, estirándose para tocarse los dedos de los pies. Se puso de pie de un salto, riendo como una colegiala mientras volvía a su habitación—. Incluso me siento más flexible que antes. Y… Noah ladeó la cabeza. No sentía dolor. Miró por encima del hombro. Su cadáver seguía tendido en el baño. No era una alucinación. Había muerto y vuelto a la vida, pero no tenía dolor de cabeza. —Ah, sí —dijo Noah, frotándose las manos—. Creo que podría estar cerca de descubrir algo. * * * En lo profundo del cosmos, más allá del alcance de todos los seres mortales y suspendida en un mar de negro infinito interrumpido solo por brillantes senderos de oro resplandeciente, se encontraba la Diosa Renewal junto a las Aguas de la Vida. Un océano infinito de almas en espera cubría los senderos dorados y sinuosos, que se extendían hacia el más allá. Ni siquiera Renewal sabía hasta dónde llegaban ni de dónde provenían. La cabeza de Renewal se inclinó imperceptiblemente hacia un lado mientras la dulce sonrisa en su rostro se desvanecía. Alzó una mano, y todo el movimiento que rodeaba las Aguas de la Vida se detuvo en seco. Todas las almas que esperaban quedaron congeladas mientras Renewal se apartaba momentáneamente del flujo del tiempo. Su frente, hermosa y extraña, se frunció. Algo no andaba bien. Algo había rozado su poder. Su fuerza era tan insignificante que apenas merecía ser mencionada, pero aun así, merecía ser mencionada. Era sumamente raro que algo ajeno al infinito olvido captara su atención. Solo estaba dispuesta a dedicar unos instantes a una tarea como esta, pero serían suficientes. Renewal extendió sus sentidos por el cosmos, siguiendo el flujo de la fuente que había establecido contacto con ella. Por muy débil o insignificante que hubiera sido la fuente de la perturbación, una chispa de curiosidad se había encendido en Renewal. Porque cuando uno invocaba los poderes de lo Divino, lo Divino le devolvía la mirada.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 124

Estás leyendo el capítulo 124 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.