Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 114 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una línea negra atravesó el centro del Catchpaper, partiendo en dos la runa Bleak Torbellino Aullante. Por un instante, no sucedió nada. A Noah se le erizó el vello de la nuca.
Inspiró profundamente cuando la energía brotó del papel. Se expandió rápidamente, arremolinándose en el aire frente a él. Sintió un hormigueo en la piel y arcos de magia rúnica danzaron sobre su carne. Noah sintió cómo las runas en su interior se estremecían al resistir la presión que emanaba del papel.
Una luz tan brillante iluminó el cielo que Noé tuvo que entrecerrar los ojos. Una a una, siete runas se elevaron en el aire, flotando ante él. Reprimió el impulso de celebrar la victoria. Había funcionado exactamente igual que en la visión que Sunder le había mostrado, pero Noé no tenía ni idea de cuánto tiempo permanecerían las runas allí, esperando a que él las usara. Se concentró intensamente en las runas, memorizándolas lo más rápido posible.
Tres runas de Torbellino Aullante, tres runas de Noche Oscura y una runa de Vendaval Roto. Olvídate de la tontería de Noche Oscura. Probablemente eso fue lo que lo desbarató todo desde el principio, pero no sé si es el único problema.
Noé comenzó con las Runas del Torbellino Aullante, memorizándolas lo más rápido posible sin cometer errores. Una vez que estuvo seguro de tener una imagen nítida de la runa en su mente, tocó la primera de las Runas del Torbellino Aullante y cerró los ojos.
La energía fluía por su mano mientras miraba hacia su mente. Noah extrajo rápidamente la runa de su memoria, pero el primer intento falló y la runa se hizo añicos, incapaz de tomar forma. Apretó los dientes y lo intentó de nuevo, moviéndose un poco más despacio.
Esta vez, se oyó un zumbido agudo. La nueva runa cobró vida ante él, sus trazos largos y fluidos, y su diseño sorprendentemente simple —al menos para una runa de rango 2—, resplandecían con luz. Estaba llena en poco menos del setenta por ciento.
Eso significaba que el resto de las Runas probablemente no serían muy estables y pronto se desvanecerían. Noah abrió los ojos de golpe y casi maldijo. Se estaban desvaneciendo a un ritmo alarmante, su energía disipándose en el aire.
Noah movió rápidamente la mano hacia la siguiente Runa del Torbellino Aullante y cerró los ojos de nuevo. Esta era fácil de obtener, pues ya conocía el diseño. Cobró vida en su mente, casi al cincuenta por ciento de su capacidad. Pero, aunque era simple, le había costado varios segundos preciosos.
De vuelta a la realidad, Noah centró su atención en la Runa del Viento Roto. La otra Runa del Torbellino Aullante era tentadora, pero incluso el breve tiempo que le llevaría absorberla podría significar que no quedaría nada de las demás runas. Ya poseía dos Runas del Torbellino Aullante, así que se concentró en la única Runa del Viento Roto que le quedaba.
Noah estudió las líneas afiladas y sinuosas que formaban la runa cambiante ante él. Se desvanecía con cada segundo que pasaba, pero no se atrevió a apresurarse. Algo le decía que solo tendría tiempo para un último intento antes de que no quedara nada con qué trabajar.
Finalmente, cerró los ojos y tocó la runa. Dejó que su dedo se moviera con movimientos firmes y precisos, negándose a apresurarse y arriesgarse a cometer un error. Noé no tenía tiempo para errores.
No se permitió pensar en cuánto tiempo estaba tardando, ni en cuánta energía le quedaría por aprovechar, si es que quedaba alguna. Noé simplemente dibujó. Su dedo trazó la última línea y se apartó, observando la runa con cautela.
Se oyó un chasquido y una leve sensación de presión lo recorrió. Una enorme sonrisa se dibujó en el rostro de Noah y dejó escapar un suspiro de alivio, bajando la mano. Flotando en el aire frente a él había una Runa de Vendaval Rota, con poco más del cinco por ciento de su capacidad. Apenas había llegado a tiempo.
El alivio de Noah duró lo que duró su suspiro. En cuanto la tensión empezó a abandonar sus hombros, una extraña sensación se instaló en su pecho. Era una opresión, como si algo lo apretara desde todas direcciones e intentara aplastarle el pecho.
—¡Mierda! —murmuró Noah, haciendo una mueca al sentir que la presión a su alrededor aumentaba—. Acabo de añadir tres runas a mi alma en rápida sucesión. ¿Eso va a...?
Una ola de dolor golpeó a Noah. Dejó escapar un grito ahogado que se convirtió en una retahíla de maldiciones mientras su cuerpo se estremecía. La energía golpeó los límites de su mente, y todas sus runas ardieron con fuerza al presionarse entre sí, forzando su alma a expandirse.
La sensación persistió durante varios minutos, dejando a Noah retorciéndose en el suelo de su espacio mental cuando finalmente comenzó a desvanecerse. No sabía cómo, pero de alguna manera estaba sudando dentro de los confines de su propia cabeza.
Con un gemido, Noah se incorporó tambaleándose. Se secó el sudor de la frente con el dorso de la mano. Su alma se sentía... más intensa. Mucho más intensa. No había notado tanta diferencia al formar la Runa del Terremoto Focal, pero esto se parecía más a cuando combinó por primera vez una Runa de Rango 2.
—¡Maldita sea! —murmuró Noah entre dientes mientras se masajeaba las sienes—. ¿Acaso soy capaz de hacer algo sin meter la pata?
Negó con la cabeza y luego observó sus runas recién formadas. Flotaban en la formación circular correcta, girando lentamente a su alrededor junto con la Resonancia Piroclástica. Noé se acercó a las tres nuevas runas, caminando en círculo alrededor de la primera runa del remolino.
Para su deleite, la presión que emanaba era uniforme. Ninguna parte parecía más fuerte que la otra. Y, aún más importante, estaba incluso más llena que su Runa de Resonancia Piroclástica. Eso significaba que casi con toda seguridad se trataba de una runa perfecta.
Noé sonrió.
¡Qué bien lo pasan los nobles! Gracias por las runas, Dayton. Pero… ¿en qué momento lo has liado todo?
Noah revisó la otra Runa del Remolino, pero era igual que la primera, solo que con menos energía. Sin embargo, al acercarse a la Runa del Viento Roto, supo de inmediato que algo andaba mal. La runa colgaba torcida en el aire, temblando como si la hubiera atropellado un autobús y luego la hubieran pasado por encima media docena de coches antes de que alguien la sacara de la calle.
—¡Madre mía! —Noah rodeó la Runa del Viento Roto, y su mueca de dolor se acentuó con cada paso—. ¿Te han metido en una batidora o algo así? Esto es horrible. Supongo que, al menos, hace honor a su nombre.
Soltó un suspiro profundo. “Me pregunto si esto era la causa de todos los problemas, o si las Runas de la Noche Oscura también tenían algo que ver. Creo que puedo adivinar cómo sucedió. A Dayton le regalaron las Runas de la Vorágine de Rango 2, todas hechas a partir de preciosas Runas de Rango 1 Superior. Luego, el despistado improvisó una Runa de Vendaval Rota y lo metió todo a presión, intentando crear una Runa de Tormenta genial, y el resultado fue esa cutre Runa de Rango 3. Bueno, ¡qué suerte tengo! Significa que puedo quedarme con estas preciosas Runas perfectas. Y Vendaval Rota. Tú también, amigo. Seguro que te encuentro algún uso”.
Voy a destrozar esa cosa y extraer todo lo que hay dentro, suponiendo que Dayton haya tenido la previsión de usar Runas Superiores al crearla. Bueno, a la larga todo será útil. Dos nuevas Runas de Rango 2 después de solo un día de trabajo… Me encanta Sunder.
Noah abrió los ojos, saliendo de su ensimismamiento. Sentía un hormigueo en las piernas. Había estado sentado demasiado tiempo. Se movió, haciendo una mueca al sentir un cosquilleo que le recorría el torso. Sacudándose para quitarse el hormigueo, Noah se puso de pie.
El sol había recorrido el cielo y ya se encontraba en pleno ocaso. De alguna manera, había pasado horas trabajando con las runas.
Bueno, no tiene sentido que mis manitas sucias se hagan con nuevas runas si no las pruebo. Ahora resistiré la tentación de ver qué hacen dentro de mi habitación. Probablemente acabaría invocando un tornado y derribando la casa por accidente.
Noé recogió sus pergaminos y los enrolló. Guardó el de Evergreen en su bolsa y luego se colgó el de Dayton del brazo mientras salía de la habitación. Bajó corriendo las escaleras y salió al patio en ruinas.
La semana pasada la habían destrozado. No quedaba ni rastro de hierba intacta. Todo estaba labrado y arrasado, aunque Lee había intentado compactarlo todo hacía unos días. Pero lo único que había conseguido era enterrar lo que quedaba de la hierba.
Bueno, al menos está todo preparado para un jardín.
Noé dejó sus pergaminos y bolsas de viaje cerca del borde de la casa y salió al centro del patio. Concentró la energía de la runa del Torbellino Aullante más poderosa y la dirigió hacia el aire sobre su mano.
El viento azotó. Noé acababa de imaginar una ráfaga de viento, pero la runa tenía voluntad propia. Un remolino de aire se materializó en su palma, girando como un trompo durante unos instantes. La runa hizo honor a su nombre un momento después, cuando un aullido lastimero comenzó a surgir del viento.
Noé agitó la mano y lanzó la magia por los aires. Aterrizó en el suelo, dejando un pequeño rastro en la tierra suelta antes de disiparse.
Vale, le encanta ese aspecto de torbellino. No quería ser simplemente una ráfaga de viento normal. Supongo que esa es la desventaja de ser más específico. Aunque suena bastante fuerte. Si consigo varios tamaños, me pregunto si podría crear una sección completa de instrumentos de viento, una de verdad.
Noah soltó una risita. El tornado en miniatura no había sonado nada bien, así que estaba bastante seguro de que una orquesta entera de ellos sería el ruido más espantoso que podría conseguir. Pero, con unos pequeños ajustes, estaba convencido de que podría convertir cualquier cosa en música.
—¿Salió bien? —preguntó la voz de Lee desde la casa.
Noah se giró cuando Lee salió por la puerta. Echó un vistazo a los pergaminos que Noah había dejado apoyados contra el edificio, y luego volvió a mirarlo a él. “A juzgar por tu cara, creo que sí”.
—De maravilla —respondió Noah—. Había unas runas estupendas que me venían de perlas. Ahora tengo cinco en total. Seis, si contamos la de rango 1.
“Solo me quedan dos runas de rango 2. ¿Vas a intentar combinar las de rango 1?”
—Todavía no estoy seguro —respondió Noah—. Necesito acostumbrarme un poco a esto primero.
Y tendré que reparar esta auténtica aberración que es la Runa de la Vendaval, o desarmarla para aprovechar sus componentes. Pobre criatura, está inservible.
¿Vas a... ya sabes?
Noah siguió la mirada de Lee hasta sus pergaminos. Arrugó la nariz con fastidio y se acercó a ellos, recogiendo todo de nuevo.
“No hasta que sea absolutamente necesario. Ya debe haberse dado cuenta de que faltan, pero como no ha dicho nada, yo tampoco lo voy a mencionar. Se lo daré a Jancie antes de irnos; al menos el de Dayton. No quiero mentir, sobre todo si puede usarlo en nuestra contra. Pero técnicamente, esto no es mentir.”
Lee se encogió de hombros. “Lo que tú creas mejor. Solo me preguntaba si Janice dejaría de alimentarnos si te lo quedabas.”
—Solo estaremos aquí... ¿dos días más? —preguntó Noé—. Sobrevivirás.
“En realidad, no. Por eso vine a buscarte. Brayden está aquí y quiere irse temprano.”
“¿Eh? ¿Por qué?”
—Algo pasó —respondió Lee—. No quiso decir qué, pero al parecer cree que las carreteras se van a poner peligrosas muy pronto. Todd e Isabel ya están haciendo las maletas. Brayden dijo que nos iremos mañana al amanecer.

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Estás leyendo el capítulo 114 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.