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Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 119 online gratis en español

🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Capítulo 118 – Ruinas (2) – Así es como se hace Sungchul entregó el recién hecho Pato Dorado a los Hombres Hombre lagarto y sus ojos comenzaron a brillar. – Increíble. Esta cosa es a lo que se refieren con la Alquimia Humana. La alabanza fue dirigida hacia Sungchul, pero Bertelgia al escuchar eso comenzó a vibrar en su bolsillo de alegría. Sungchul logró obtener información sobre la selva a cambio de la elaboración del Pato Dorado. El Hombre lagarto que se refería a sí mismo como Rolling Stone fue quien le informo. – Ese viejo no lo sabría ni en sus sueños más salvajes, pero los caminos dentro de la selva cambian con frecuencia. De acuerdo a los caprichos del espíritu que reside dentro de la selva. Lo llamamos "Madre Árbol". Si buscas hallar tu camino dentro de la jungla, será mejor que primero aprendas a ganarte su favor. Sungchul tiró otra pregunta. – La ciudad perdida que el Kruut Asaam estaba buscando... ¿Existe realmente esa ciudad? Realizo la pregunta a quemarropa, y los Hombres Hombre lagarto empezaron a mirarse el uno al otro mientras eran selectivos en las palabras que escogían decir. – No puedo responder a esa pregunta, amigo humano. Como todas las cosas que viven en la jungla, hay que ganarse la comida por sí mismo, tú debes buscar lo que quieres en la jungla. Rolling Stone respondió educadamente sus dudas. Sungchul no estaba muy decepcionado. La información más importante, sobre el hecho de que los caminos dentro de la selva cambiaban periódicamente y que el cambio era dirigido por los caprichos de un espíritu llamado Madre Árbol. Ya había ganado mucho aprendiendo sólo estas dos cosas. Sungchul comenzó los preparativos para otro viaje después de que se separaron. Obtuvo varias cosas como agua fresca, comida seca, incienso repelente de insectos y un mosquitero para cubrir su cuerpo. Eran los pequeños trozos de sabiduría que había ganado de su tiempo en la jungla. Una voz familiar resonó detrás de él mientras Sungchul se colgaba de su mochila por encima del hombro para volver a su barco. – Hola, Sr. Convocado. Era Kruut Asaam. Se veía horrible, haciendo una cara como un perro empapado en la lluvia. . No necesito que me devuelvan nada de mi inversión. La decisión de confiar en ti fue mía. – G– Gracias, pero tengo una petición. – Habla. Cuando Sungchul aceptó, el viejo inclinó la cabeza y rogó con lágrimas en los ojos. – Una vez más... ¿puedes invertir en mí una vez más? Las cosas se desmoronaron porque contraté a la gente equivocada, pero si inviertes un poco más, puedo conseguir lo mejor... – Mis negocios con usted han llegado a su fin. Sungchul le cortó fríamente el paso y empezó a caminar hacia los muelles. Podía oír pasos siguiéndole. – Por favor, te lo ruego. Sólo una vez más. Dame una oportunidad más. Kruut siguió a Sungchul. Una vez que Sungchul abordó el barco, Kruut abordó su propio y destartalado barco para seguirle. "Se está convirtiendo en una molestia." Sungchul estaba a punto de destrozar el barco, pero decidió mantener los disturbios dentro de la ciudad al mínimo. No hay nada que ganar atrayendo más atención de la debida. La inoportuna compañía continuó antes de que la voz de una joven pudiera oírse desde un lado. – ¡Viejo! ¿Qué estás haciendo ahora? Una mujer vestida con un delantal asomaba la cabeza desde un edificio flotando en el agua. Era la panadera de ayer. "¿Era Clarice?" Ella le había dejado una profunda impresión por su fuerza, más natural de un hombre musculoso que a alguien de delgada contextura. Ella lanzo su cuerpo ágilmente al bote del viejo. Se produjo un fuerte chapoteo mientras el barco se mecía con fuerza. – ¿Adónde vas ahora? ¡¿Escuché que esta vez también fallaste?! El viejo no pudo decir nada a sus contundentes palabras, en vez de eso, simplemente bajó la cabeza avergonzado. Bertelgia se río como si se divirtiera con esta interacción. Fue en ese momento cuando Clarice se volvió repentinamente para mirar en la dirección de Sungchul. Ella lo saludó educadamente una vez que sus ojos se encontraron. – Lamento profundamente que mi abuelo le haya causado tantas molestias. Le agradecería que lo perdonara por su compasión. Parecía indisciplinada, pero en realidad era una mujer con mucha gracia. Sus palabras también parecían bastante duras, pero ella seguía cuidando de Kruut. Sungchul volvió a remar sin decir palabra partiendo de donde estaba. El anciano que había sido abrazado fuertemente por la mujer ya no lo seguía. Sungchul que ahora había entrado en la selva siguiendo el camino que el viejo había tomado: la vía fluvial que continuaba fluyendo río arriba. respecto a eso, Sungchul sintió que la experiencia de Kruut no era tan defectuosa ya que el río era el único camino fijo dentro de la selva cuyos caminos cambiaban constantemente. Sungchul pronto llegó al punto bloqueado por los árboles en el que el grupo exploratorio tuvo que regresar. La geografía había cambiado levemente. Las raíces de los árboles que habían obstruido el río estaban ligeramente torcidas. "¿Es esto lo que llaman la Madre Árbol?" Sungchul con su ojo de la verdad busco cualquier elemento oculto para ver si había pasado algo por alto. No detecto energía mágica ni hechizos especiales, ni tampoco la presencia de espíritus cercanos. Era un árbol que había vivido por un tiempo cercano a la eternidad; un tiempo que no podía ser estimado. Los seres y objetos que viven tanto tiempo ganan poder sobre sí mismos de una manera que es difícil de percibir para los humanos. Sungchul se sentó a la cabeza de su barca y observó el gran árbol con persistencia. Después de que hubiera pasado el tiempo necesario para beber una taza de té, pudo llegar a una conclusión. "Se está moviendo. Es casi imperceptible, pero la ubicación de estos árboles está cambiando". La pared de árboles que obstruía el río era en realidad las raíces de este gran árbol. Una parte de este árbol que era tan grande que era difícil discernir qué parte se había enredado como las vides para formar esta pared de árbol. El tallo que había bloqueado el río estaba succionando el agua. Pasaron dos opciones por su mente. Uno era esperar, y otro era romper las raíces de este árbol gigantesco. A Sungchul no le gustaba ninguna de las dos opciones. El primero requería demasiado tiempo, y el segundo potencialmente causaría conflictos innecesarios con los Hombres lagarto. "¿Hay alguna manera de acortar el tiempo necesario?" No se le ocurrió ninguna idea en particular. Había pensado en sumergirse, pero rápidamente abandonó la idea. Si saltara a este río turbio y teñido de color amarillo, casi siendo barro, no podría ver ni un centímetro por delante de él. Sin embargo, sintió que quedaría atrapado en el siempre cambiante laberinto de la selva si viajaba por tierra. A medida que pasaba el tiempo en la contemplación, Sungchul pudo escuchar una hermosa melodía a lo lejos. Escondió su presencia y se dirigió hacia el sonido. Cinco Hombres lagarto vagaban por la selva. La hermosa melodía provenía de la flauta de madera del Hombre lagarto a la cabeza. Las mismas raíces del árbol que habían detenido el camino de Sungchul estaban ahora delante de ellos, pero las raíces reaccionaron de manera completamente diferente a cuando Sungchul estaba delante de ellos. Las raíces del árbol parecían abrirles un camino como si las raíces fueran inteligentes. Los Hombre lagarto caminaron tranquilamente por el sendero entre las raíces, justo después las raíces se extendieron una vez más para bloquear el camino tan pronto como desaparecieron de la vista. Era una visión difícil de creer incluso cuando la veía con sus propios ojos. – ¿Parece que está respondiendo a la música? – Estoy de acuerdo. Parecía como si la Madre Árbol decidiera abrir su camino basándose en la música. Sin embargo, ¿cómo podría tocar música en su estado actual? "“…” Sungchul no sabía dibujar, y tampoco sabía cantar. No podía tocar ningún instrumento, y el único instrumento que había manejado en su vida era la flauta de pico que le enseñaron a tocar durante las clases de música en sus años de escuela primaria. – Bertelgia, – dijo Sungchul. Era una voz más suave llena de afecto que era muy diferente de lo habitual. Bertelgia sabía bien que significaba cuando Sungchul usaba esa voz. – ¿Uh... hm? ¿Qué pasa...? Ella respondió de manera inocente como si no hubiera notado nada. – Escoge una canción. – ¡D– De ninguna manera! – Hasta aplaudiré. Rápido, ahora. Sungchul la instó mientras aplaudía. – ¡De ninguna manera! ¡No puedo cantar! Pero la resistencia de Bertelgia fue mucho más fuerte de lo esperado. "“….” No se puede evitar. Sungchul aclaró su garganta y empezó a cantar con una voz muy fuerte en dirección a las raíces del árbol que bloqueaban su camino. – En lo alto del campo verde... la pintoresca casa..." Los resultados fueron lamentables. Las raíces del árbol parecían extenderse más como si estuvieran enfurecidas antes de que Sungchul pudiera terminar un solo verso. "“…” Sungchul dio la vuelta al barco sin ningún arrepentimiento. – Era bastante fácil contratar a un cantante o a un intérprete, pero era prácticamente imposible encontrar un intérprete dispuesto a entrar en la jungla. Cualquiera que viviera en Panchuria sabía muy bien lo peligroso que era el bosque. Un músico de edad bastante avanzada chasqueó la lengua mientras hablaba. – ¿Valdría la pena arriesgar mi vida por millones de monedas de oro? Si realmente necesitas un músico, aprende las artes tú mismo. Sungchul pasó todo el día de pie sin resultados. Trató de cambiar sus métodos a medida que avanzaba y ofreció una gran suma de dinero primero para atraer a la gente, pero cada trato fue rechazado una vez que propuso la parte de entrar en la selva. Los pocos músicos que parecían interesados requirieron un grupo exploratorio que era por lo menos del tamaño que Kruut había reunido. Sungchul había empezado a contemplar el estúpido pensamiento de intentar aprender él mismo a tocar un instrumento musical mientras se dirigía hacia el retrete del Emperador. La familiar y caótica escena del bar local le saludó. Sungchul se sentó donde los ojos de los espectadores no podían alcanzarlo y comenzó a beber en un intento por calmar su alma cansada. Una vez que su fatiga se desvaneció hasta cierto punto, comenzó a preguntar por ahí acerca de un músico dispuesto a entrar en la jungla con él de nuevo. La razón por la que eligió el abrevadero local es porque había pensado que un músico podría ser encontrado incluso entre las multitudes de basura humana que vienen aquí todos los días a emborracharse. Sungchul llamo a un empleado antes de pedirle que buscara a un músico o a alguien que supiera cómo manejar un instrumento entre estos borrachos. El empleado, animado por la repentina afluencia de una cantidad sustancial de dinero en efectivo, se movía diligentemente como un perro. Sungchul entonces alquiló un cuarto de huéspedes en el tercer piso y esperó a los solicitantes potenciales. Finalmente, tres borrachos fueron puestos ante él en la habitación. Todos ellos eran personas de aspecto similarmente desaliñado y apestaban a alcohol. – Por favor, entren uno a uno. La audición comenzó, y las expectativas eran bajas. Sin embargo, ni una sola persona logró superar ese bajo obstáculo. Muchos de los que se presentaron ni siquiera hicieron lo que se suponía que debían hacer. – ¿Una imitación también es factible? ¡Estoy seguro de que puedo imitar a un lagarto! Shk! ¡Sheee! ¡Un especial de gusanos aquí! ¡Con mucha fruta de pimienta encima! – Piérdete. Continuaron viniendo más vagos. Finalmente, un hombre con las palabras "violador" tatuadas en la cabeza que conocía un poco de flauta estaba dispuesto a entrar en la selva, pero Sungchul no lo aprobaba. Su actuación fue mediocre y, sobre todo, a Sungchul no le gustó nada su trasfondo. Una vez que Sungchul comenzó a dudar, el violador cayó de rodillas y pidió con una voz llena de seriedad. – Estoy viviendo cada día lleno de arrepentimiento por lo que he hecho. Prometo no hacer daño a ningún otro residente, así que considera esto un acto para reformar a un hombre y dame esta oportunidad. "“…” Sungchul le dijo que esperara una decisión por ahora y llamó al siguiente solicitante. El siguiente solicitante era un rostro familiar que conocía a la perfección. – ¡Sr. Convocado! Fue Kruut Asaam. Debe haber vendido la ropa elegante que llevaba puesta cuando dirigía el equipo de exploración, mientras estaba arrodillado ante Sungchul en sus viejos harapos tratando de besarle la mano. Sungchul le hizo a un lado y llamó al empleado que esperaba fuera. – Ven. Estaba a punto de hacer que lo echaran inmediatamente cuando Kruut, que se había dado cuenta, corrió rápidamente hacia la puerta y la cerró con llave. – Estás haciendo esto difícil. Sungchul permitió que su ira fuese liberada por primera vez. Kruut podía sentir un terror tal que hacía que su cuerpo se congelase, pero apretó la mandíbula y a duras penas consiguió decir su discurso preparado. – Oí que buscabas un músico. Se las arregló para sonar digno una vez más. – ¿Me estás diciendo que sabes cómo manejar un instrumento? Kruut asintió a la pregunta de Sungchul. – Adelante. – Eso es... El viejo dudó, y Sungchul suspiró un poco. – Te lo advierto. No es una buena idea aparecer de nuevo frente a mí. Sungchul habló sinceramente. Trató de evitar dañar a transeúntes inocentes, pero no tenía ningún deseo de dejar vivir a alguien que le estaba molestando repetidamente. – ¡Clarice! Mi nieta canta muy bien. – Entonces tráela aquí. – Eso es un poco más complicado. Como dije antes, nuestra relación no es tan buena. "“…” – ¡Pero sé dónde está! Sospecho que debería estar cantando para sí misma en este momento. Vayamos juntos. Si me equivoco, puedes golpearme o machacarme. Aceptaré mi destino. Sungchul se sentía cansado. Se levantó de su asiento y abrió la puerta antes de mirar por el pasillo de la posada. Había varios holgazanes que no eran muy diferentes de ese violador que se tambaleaba apestando a alcohol. Sungchul, que se encontró con uno de ellos, habló fríamente con Kruut. "Apúrate". – El lugar al que le había llevado Kruut no estaba en el agua, era una gran residencia en la orilla. Había rosas de varios colores floreciendo espléndidamente a lo largo de la cerca mientras se escuchaba una hermosa música y un murmullo de voces. Podía ver hombres y mujeres con ropas llamativas sentados alrededor de varias mesas llenas de con deliciosa comida mientras se acercaban. Había un banquete. Sungchul podía sentir como su piel se erizaba. Socializar y banquetes eran dos de las pocas cosas que más odiaba. Una de las cosas más difíciles que tuvo que hacer durante el tiempo en que se había dedicado al Imperio Humano fue asistir a estas tediosas reuniones sociales. No importaba lo buena que fuera la fiesta o la belleza de las mujeres reunidas, sentía una repugnancia enfermiza cada vez que veía la sonrisa falsa y la mirada petulante e indigna de las élites gobernantes que se hacían pasar por importantes. Esta se trataba de un banquete en la campiña recóndita que palideció en comparación con los banquetes del Imperio en el corazón del continente, pero aun así era inevitable que Sungchul tuviera una sensación natural de aversión. Mientras aguantaba sus náuseas y continuaba hacia la entrada, los fornidos guardias de la fiesta se fijaron en Sungchul y bloquearon su camino. – Las personas sospechosas y las que no tienen invitación no pueden entrar. Gente sospechosa era otra palabra para la gente que parecía pobre. Sungchul estaba bastante contento con este giro de los acontecimientos. Mientras merodeaban por la entrada, Kruut señaló con el dedo el banquete. – ¡Ahí, esa es mi nieta! Sungchul miró hacia donde apuntaba su dedo. Clarice subía al escenario en medio de la indiferencia de la multitud. La única persona que mostraba interés era un niño travieso que se quedaba a su lado tirándole migas. Clarice resistió la indiferencia y comenzó a cantar junto con la actuación de la banda. – Guau, – dijo Bertelgia mientras emitía una exclamación silenciosa, mientras que los ojos de Sungchul brillaban con interés.
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El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 119

Estás leyendo el capítulo 119 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 10 de agosto de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.