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Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 118 online gratis en español

🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Capítulo 117 - Ruinas (1) Tal parece que al menos las once expediciones fallidas sirvieron para algo. Kruut Asaam encontró rápida y eficientemente a los miembros que necesitaba y formó un grupo exploratorio. Varios estafadores solicitaron el dinero, pero el ojo sagaz y perspicaz de Asaam no permitió que hombres tan inapropiados participaran en esta expedición. Ni siquiera tomó tres días para que un grupo de doce personas se formara para la expedición. Kruut, que había reunido con éxito el equipo, anunció que sus preparativos habían concluido a Sungchul, el financista, con mucho orgullo. -Los estafadores poseen una mala atmosfera. Puedo decir quién está planeando tomar el dinero y huir, sólo por sus ojos, y cuando se trata de mercenarios, en realidad es preferible encontrar a aquellos que exigen un acuerdo riguroso y detallado. La razón es que los que no son de confianza no dan importancia a los términos del acuerdo, ya que pueden salir de la ciudad a la primera señal de problemas. Kruut, que había estado viviendo en los barrios bajos como un vagabundo, se veía saludable y rebosante de energía inapropiada para su edad mientras se transformaba de la noche a la mañana en un elegante líder de expedición. El día después de formar el grupo de expedición, hizo que todos, incluyendo a Sungchul, se dividieran en tres pequeños botes que eran lo suficientemente grandes como para acomodar a cinco personas. Incluso se las había arreglado para poner a un hombre lagarto en cada barco. Miraron en silencio a los humanos abordar con su fría mirada de reptil mientras sus lenguas oscilaban de un lado a otro de sus labios. kruut apareció en los muelles con tres operarios. - ¡En marcha! Parecía que la duodécima expedición de kruut causó bastante revuelo en Panchuria. Habían espectadores reunidos en los estrechos tablones alrededor de los muelles para observar la divertida escena. -No sé de dónde sacó el dinero, pero si falla esta vez, será imposible que vuelva a erigirse. - ¿No está ya arruinado? Creo que lo vi viviendo en los barrios bajos. La gente no era optimista. Sus susurros cargados de desprecio les seguían como una sombra. Sin embargo, no hubo ni un solo cambio en la expresión del kruut. Parecía estar en paz consigo mismo mientras mantenía una compostura estoica ante las burlas vertidas contra él. "Todos ustedes verán. Si tengo éxito en esta expedición, nadie podrá reírse de mis esfuerzos". kruut que mantenía dicha resolución tenía una sola debilidad. Había un pequeño barco persiguiéndoles a paso rápido mientras salían lentamente de los muelles. - ¡Otra vez! ¡¿Qué vas a hacer esta vez?! ¿Era una panadera? Una joven con un delantal y guantes de cocina remaba desesperadamente. Debe tener mucha fuerza, porque la velocidad de su remada era anormal. Sungchul observó el bote de la mujer dividiendo las aguas y no pudo evitar pensar en una lancha a motor. De repente, el barco de la mujer alcanzó a la flota y se estrelló contra el barco que cargaba al anciano, justo después, la joven salto al barco con mucha agilidad. - ¿En qué estás pensando para empezar esto otra vez? ¡¿De dónde sacaste el dinero?! Sungchul, que estaba mezclado entre los obreros del barco del viejo, observo a la pareja con ojos indiferentes. Kruut, que se había desentendido de todas las miradas críticas de la gente, se estremeció ante esta mujer, como si estuviera enfrentándose a su creador. -Eso es... Clarise. Realmente voy a tener éxito en la expedición esta vez. El trayecto fue estudiado para que sea completamente seguro, a diferencia de la última vez, la tripulación de la expedición es de la más alta calidad, y el honorario por contingencias es también muy lucrativo... - ¡Cállate! La joven tiró del brazo del anciano en un esfuerzo por hacerlo subir a su bote. - ¡Cuánto tiempo más vas a seguir con esta tontería! Cancela el contrato inmediatamente y entrega el dinero que te queda. kruut parecía indeciso. - ¡Dame el dinero ahora mismo! Es sólo dinero que vas a tirar por el inodoro, así que dámelo. A medida que la pelea se hacía más larga, uno de los mercenarios aparto a la mujer llamada Clarise del viejo. Era un viejo caballero y el líder de los mercenarios. Kruut miró al hombre con agradecimiento. -Váyase, señora. Independientemente de quién seas, tenemos que hacer nuestro trabajo. Clarise no se defendió cuando un tercero intervino, pero una vez que vio a un kruut escondido detrás del delgado mercenario después de frotarse el cuello de un lado a otro, pronunció palabras llenas de resentimiento. -Recuerda esto. Ya he cortado los lazos contigo, pero ahora ni siquiera te volteare a ver de nuevo. ¡Voy al ayuntamiento a cambiar el maldito apellido del que se burlan todos en la ciudad! La flota de expedición que se había retrasado por el repentino suceso comenzó a surcar las aguas en su avance. Kruut soltó una lastimosa disculpa para Sungchul, su benefactor, con una cara rebosante de bochorno. -Lo siento mucho. Te he mostrado algo feo. - ¿Quién era esa mujer? Sungchul podía entenderlo vagamente, pero preguntó fingiendo ignorancia. -Mi nieta. Había incontables emociones entremezcladas en esa palabra: "Nieta". -Ya veo. Sungchul no presionó más el tema. porque realmente no le importaba mucho. El anciano recupero la voz cuando salieron de los límites de la ciudad y entraron en el río que conecta con la selva. -Ella canta bien. Tiene talento para ello. También lo disfruta. El anciano quien miraba fijamente a la distancia mientras pronunciaba esas amargas palabras cerró los puños como si hubiera llegado a una especie de resolución. El hecho de que el hombre estaba profundamente resuelto a tener éxito era evidente, pero el mundo no va por el camino que queremos. - ¿Qué... cambió el camino? El viejo pareció sorprendido al comparar el paisaje que se abría ante él y el mapa que él mismo había dibujado. El camino marcado y su mapa eran diferentes. - ¿Cómo puede ser esto? Definitivamente había un canal en esta dirección la última vez. Sin embargo, había un árbol alrededor del cauce, dos ramas extendidas en el sendero que él había indicado. No había forma de que un barco pudiera cruzar. Los mercenarios y cazadores que abordaban en el otro barco observaban despiadadamente las acciones del anciano aterrorizado. El barco cargado con los mercenarios se acercó al barco del viejo. Su líder, el viejo caballero, hablo con kruut mientras hacia una solemne aparición. -El contrato establecía que usted conocía el camino hacia el destino y que este conocimiento previo podía ser asegurado. Si ese ya no es el caso, me temo que tendremos que retirarnos. Empujó el contrato que aún estaba empapado con tinta fresca contra Kruut con la intención de presionarlo. El hecho de que los mercenarios cualificados fueran más meticulosos con respecto a sus contratos se estaba convirtiendo en un obstáculo para kruut. -No es prudente tomar ningún desvío. Este lugar está lleno de restos de Hombres Lagarto." Los cazadores intentaban arrinconar a Kruut. Señalaron las cuerdas teñidas de azul, blanco, rojo y rojo intenso que estaban atadas en varios lugares de la selva. Habían sido atadas por los Lagartos, y eran una especie de marcas territoriales que indicaban que los intrusos no serían perdonados. Esto significaba que era imposible seguir adelante, pero también era imposible dar rodeos. Kruut estaba rodeado de enemigos por todos lados. Miró hacia Sungchul con expresión de dolor. Estaba pidiendo más dinero. Sungchul intencionalmente evitó su mirada. "¿Esto es un callejón sin salida?" Para empezar, no era como si tuviera grandes expectativas. Comenzaron a discutir nuevas condiciones mientras los kruuts reunían al líder mercenario y a los cazadores. Aparte de los arrebatos de ira de Kruut, fue una conversación seca y tranquila. Sungchul miró a su alrededor mientras hablaban. Era el mismo infierno verde que había recorrido durante el mes pasado, tembló un poco por su irritación mientras esperaba a que pasara el tiempo. “…” No parecía que su discusión fuera a terminar pronto. A Sungchul no le disgustaba particularmente la soledad, pero detestaba el aburrimiento acentuado por las acciones de otros hasta el punto de sentir repulsión. "Como sospechaba, parece que ese viejo fue un fraude todo el tiempo." Bertelgia se quejó desde su bolsillo. Sungchul pensaba igual, pero no condenó al anciano por esta opinión suya. porque sabía que la pasión de Kruut era real, al menos. Los ojos de Sungchul se dirigieron hacia los barqueros hombres lagarto. Parecían desinteresados ante la discusión que se desarrollaba ante ellos y murmuraban algo entre ellos. Sungchul intentó escuchar a escondidas, pero no pudo oír nada. Sus voces eran demasiado suaves, y su acento único causado por su lengua deslizante revolvía el sonido haciéndolo aún más difícil de escuchar. "Espera..." La curiosidad se iluminó en los ojos de Sungchul. ¿Por qué no se le ocurrió antes? Los verdaderos dueños de la selva ubicada dentro de la cordillera del Filo de la Espada chirriante no eran los residentes de Panchuria, sino los Hombres lagarto. La selva era un lugar de exploración para panchurianos como kruut, pero para los Hombres Lagarto no era diferente a su sala de estar. Si realmente supieran algo, entonces preguntar a los lagartos sería más rápido. "Bueno, en el pasado no hubo oportunidades de reunirme con hombres lagarto". Los Hombres lagarto eran personas particularmente desconfiadas y con grandes reservas sobre otras razas. Por ello, kruut podría haber tenido más talento del que se esperaba juzgando por el hecho de que logró contratar a cuatro remeros lagarto. "¿Cómo les hablas a estos tipos?" Necesitaba algún tipo de pretexto. Los Hombres lagarto eran famosos por su fatalismo. Un enfoque contundente sólo podría atraer sospechas y hostilidad involuntaria. No tardo mucho tiempo hasta que Sungchul recordó que tenía algo en su bolsillo que podría despertar su interés. Sacó al patito de oro, el compañero de baño que siempre mantenía su brillo dorado, y lo hizo flotar sobre las turbias aguas del río. El patito de oro floto en el agua hacia donde estaban los Hombres lagarto. -Oh vaya. Sungchul saltó con naturalidad a su barco para recuperar el patito de oro. Mientras lo hacía, escuchó a escondidas su conversación. - El especial de gusanos de esa tienda ya no es el mejor. Hay rumores de que las hierbas de la montaña no son tan frescas y que las lombrices están subdesarrolladas. - Mira que jugar con la comida. ¡Esos humanos son una especie insalvable! Estaban teniendo una conversación bastante improductiva. Uno de los lagartos se dio cuenta de que Sungchul subió a bordo de su barco y se giró para mirarle con su lengua deslizándose de un lado a otro. Su expresión era difícil de leer, pero tenía una presencia cautelosa. Los otros lagartos también dejaron de hablar, y todos miraron a Sungchul. No era animosidad, pero aun así había una fría atmósfera de hostilidad. Sungchul recuperó al patito de oro con un movimiento suave y se lo mostró a los lagartos. -Necesitaba conseguir esta cosa. Luego hizo flotar el patito de oro donde los hombres lagarto podían verlo. Los hombres lagarto mostraron interés cuando vieron el pato dorado flotar a pesar de que parecían estar hecho de oro que no debería poder flotar en el agua. -Humano. ¿Qué es esto? ¿Un truco? Un Hombre lagarto comenzó la conversación. -Sin trucos. ¿Por qué no lo intentas tú mismo? Sungchul le ofreció el patito de oro al lagarto frente a él. Medía más de dos metros de altura llevaba un arpón enorme y una red colgada de su espalda. Su lengua se deslizó hacia dentro y la deslizo hacia afuera mientras examinaba cuidadosamente al patito de oro. Estaba particularmente obsesionado con tratar de sacudir al patito de oro para ver si había algunos compartimentos de aire dentro. -Mmm. Era bastante pesado, y su textura parecía de oro puro. El hombre lagarto dejó su lengua colgando mientras bajaba su cuerpo para hacer flotar al patito de oro sobre el agua. El patito cayó al río con un pequeño chapoteo y oscilo precariamente antes de sumergirse a medio camino en el agua, pero finalmente resurgió como un ave fénix. Sonidos de celebración salieron de las bocas de los Hombres lagarto. - ¡Harasho! Sungchul miro a los lagartos animarlo con indiferencia. -Esto es realmente increíble. - ¿Cómo lo hiciste, humano? Los lagartos comenzaron a presionarse mutuamente para tener la oportunidad de hablar con Sungchul. Olían a algo parecido a la mantequilla de maní. Sungchul limpió al patito de oro con el trapo que siempre cargaba una expresión seria antes de metérselo en el bolsillo. -Es el poder de la Alquimia. - ¡Alquimia! Mientras todo surgía suavemente, un repentino grito estalló al frente. No era la voz habitual de, sino la voz del solemne capitán mercenario. - ¿Planeas matarnos a todos? Puede que no hayamos estado aquí por mucho tiempo, pero sé muy bien cuantos hombres han muerto lamentablemente a tus manos. No tenemos ningún deseo de morir tan lamentablemente, así que dejémoslo así. Los mercenarios gritaron blasfemias con junto con su capitán a la cabeza mientras subían a un barco vacío. Kruut, cuya cara ya estaba roja de furia, tomo otro trago de licor antes de gritarle a los mercenarios. - ¡Entrégame el depósito! ¡Al menos entrega el depósito antes de irte! Los mercenarios solo sonrieron en respuesta. -Qué hombre tan patético que ni siquiera entiende el concepto de depósito. El que rompió los términos del contrato eres tú. - ¡Dámelo! ¡Mi dinero! Bertelgia que escuchó esto comenzó a murmurar en voz alta. - ¿Eh? Es nuestro dinero, ¿no? -Mi dinero. Sungchul la corrigió. -Si te sientes mal, no dudes en demandar cuando regreses. Respetaremos la decisión del tribunal. No había barquero, pero los mercenarios remaron para regresar lentamente a la ciudad. La cara de Kruut enrojeció y luego cambio a ser azul mientras los miraba impotente. Una vez que los mercenarios se fueron, los exploradores encargados de encontrar los caminos comenzaron a reunirse en otro barco. -Ya que no hay más mercenarios que nos protejan, nos será difícil continuar con ustedes. Llámenos cuando haya contratado más mercenarios. Los cazadores también se fueron. Todo lo que quedaba para kruut eran los barqueros lagartos y los operarios. El viejo, que había sido abandonado a su suerte, empezó a gritar algo inentendible mientras se tiraba del pelo. La duodécima expedición de Kruut llegó a su fin aquí. Los trabajadores inocentes simplemente miraron al anciano con descontento. Los hombres lagartos miraron al viejo desesperado y empezaron a murmurar entre ellos. - ¿Un humano que no entiende la naturaleza caprichosa de la Madre Árbol tratando de ser un explorador? Qué chiste. - ¿Qué se puede hacer? Nuestra carga de trabajo disminuyó gracias a eso. Era imposible descifrar las expresiones faciales de los lagartos, pero Sungchul descubrió que estaban haciendo una expresión similar a cuando estaban observando al patito de oro. En otras palabras, estaban felices. "Ah, estos demihumanos. Parece que saben algo". Parecía que la aguja oxidada de la brújula finalmente se estaba moviendo. -hey amigos. Sungchul llamo la atención de los Hombres lagarto. Sus ojos de lagarto se volvieron hacia la dirección de Sungchul. -Bueno, parece que el trabajo terminó más rápido de lo esperado. ¿Qué te parece? Estaba pensando en tomar una ronda Sus ojos mostraron una extraña luz, pero finalmente asintieron. -Deseo oír más sobre esta Alquimia, humano. La aventura de Kruut Asaam había llegado a su fin, pero la aventura de Sungchul había comenzado de nuevo.    
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El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 118

Estás leyendo el capítulo 118 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 9 de agosto de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.