Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 113 online gratis en español
🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Capítulo 112 – Hesthnius Max (1)
¡Boom! ¡Boom!
La Tierra se convirtió en artillería bombardeando el casco de la aeronave blanca. El bello cuerpo del barco, que había sido objeto de gran admiración, temblaba y se inclinaba bajo esta implacable andanada.
–¡Apúrense e inicien el teletransporte! ¡Deprisa!
Los Magos Dimensionales que formaron un circulo en el centro de la aeronave comenzaron con los encantamientos, pero una teletransportación a gran escala no era una hazaña fácil. Las rocas sacudían agresivamente la aeronave mientras se dibujaba el contorno de la formación mágica, y los magos tuvieron que parar de ejecutar el aria a cada rato.
¡Boom!¡Boom!
Dos rocas de forma consecutiva golpearon gravemente la popa de la nave. El cuerpo del barco que ya había comenzado a inclinarse finalmente perdió el equilibrio y comenzó a caer. La cubierta del barco, hecha de mármol, comenzó a desmoronarse como en un dominó, y la gente que estaba encima de la cubierta fue barrida mientras las jarcias colgadas debajo del mástil se convertían en aterradoras armas asesinas que los atacaban.
Aquiroa, que estaba sentada en la parte delantera de la aeronave la cual entro en caída libre, no se movió en lo más mínimo; solo miró intensamente a Sungchul, que estaba lanzando un ataque tras otro hacia ella.
–Un inútil convocado como tú se atreve...
Nada de esto se había sentido real todavía. La realidad es que ese humano sin antecedentes la estaba haciendo sufrir muchísimo.
–¡Señorita Aquiroa! Debemos retirarnos. ¡El barco está cayendo!
El capitán se acercó por detrás de ella y anuncio la situación desesperadamente. Aquiroa finalmente consiguió recuperar la cordura y asintió antes de retroceder.
El caos se desataba en la cubierta. Lo que había golpeado más profundamente a Aquiroa fueron los momentos finales de los Magos Dimensionales. Los magos Dimensionales que se habían formado en círculo para cantar el aria fueron asesinados mientras colgaban como marionetas de las jarcias que se habían vuelto armas mortales.
"Parece que será difícil salvar la nave. Desde que llegué a esto, necesito asegurar mi propia huida".
Instantáneamente se teletransportó utilizando un aria corta. Siendo experta en magia, inmediatamente comenzó a lanzar otra aria después de su movimiento instantáneo, y apareció como si estuviera caminando en el aire. No había forma de que Sungchul la dejara terminar sus planes. Predijo sus acciones y lanzo una piedra.
–¡Descarado!
Aquiroa sacó dos bastones y empezó a balancearlos violentamente. Cuando lo hizo, una poderosa explosión estalló ante ella haciendo que la roca voladora fuera destruida en pedazos. Delgados fragmentos volaban alrededor de ella, pero la barrera magica que había sido lanzada previamente en sí misma la protegía de ellos.
Sungchul no se apresuró. soltó la roca que tenía a la mano y empezó a caminar hacia ella. La caminata lenta se convirtió en una carrera, y la carrera pronto se convirtió en un sprint completo. Aquel que se había convertido en una ráfaga de viento atravesó miles de demonios y corrió en la dirección en la que ella estaba huyendo.
Aquiroa sintió un escalofrío en la nuca y pronto descubrió que Sungchul le pisaba los talones.
–¡Este monstruo!
Dos magias diferentes fueron lanzadas de cada formación mágica. Un bastón formó una pared de hielo para bloquear el camino de Sungchul, y el otro tomó prestada la energía del abundante poder de los relámpagos en sus alrededores para derribar el objetivo.
¡Boom!¡Crack!
Después de un destello de luz, una sola hebra de relámpagos voló en dirección a Sungchul. Sungchul levantó a Fal Garaz cuando el rayo estaba a punto de caer sobre él. El martillo forjado a partir de fragmentos del cielo absorbió el rayo y golpeó la pared de hielo a su paso. Un estruendo del relámpago resonó antes de que la pared de hielo se rompiera en pedazos, y Sungchul la atravesó como una bestia feroz.
Aquiroa se puso pálida y rápidamente intentó formular su siguiente plan, pero la mano de Sungchul ya se había agarrado a su cuello.
–Siempre me has despreciado.
–U–un mero Convocado...
–Ahora es mi turno de mirarte por encima del hombro.
Agarrándola por el cuello, Sungchul la tiró al suelo.
–¡Vuela!
Aquiroa intentó formar alas mágicas en su espalda para resistir, pero el ímpetu que se acumulaba en su cuerpo no era algo que una magia apresurada se atreviera a resistir. Voló hacia el lugar donde los demonios estaban reunidos como un cometa y giró un poco como una rueda antes de detenerse.
–U–ugh...
Una parte de su máscara se rompió, y entre los trozos reveló una obstinada pupila roja.
Sungchul se sentó a su lado como un ángel de la muerte.
–¿Esto es todo lo que tienes?
Se burló sutilmente de ella. Aquiroa apretó los dientes y vertió toda la magia que conocía hacia Sungchul, pero nada de eso consiguió hacerle un daño significativo. Sungchul solo evadió su asalto o lo atravesó como un gato jugando con su presa, negando todas sus acciones.
–¿Esto es todo lo que el todopoderoso Ejecutor es capaz de hacer?
Dijo Sungchul sin tener ni un solo rasguño en su ropa. Su figura reflejada en los ojos de Aquiroa parecía ser una enorme e insuperable pared. La sombra de la desesperación empezó finalmente a asomarse sobre el ojo que miraba a través de la destrozada parte de su máscara.
Sungchul levantó lentamente a Fal Garaz
–Ahora, pongamos fin a este aburrido acto de villano.
–¡Espera! ¡Todavía tengo algo que decir! Yo–yo... ¡no soy nada más que un sirviente!"
"“…”
–Yo no soy realmente el que ha estado planeando todo esto. Simplemente estoy actuando de acuerdo a las órdenes del Rey de Kromgard.
–¿El Rey Errante...?
La imagen del hombre pálido y letárgico apareció repentinamente en la mente de Sungchul. Sungchul no tenía mala voluntad hacia el hombre. De hecho, la mayoría de los generales del ejército rebelde anti–Rutheginea tenían una impresión más o menos favorable de él. Nadie podía saber con seguridad la cantidad de sangre que se habría derramado si el Rey Errante no hubiera renunciado voluntariamente a su corona. No sólo eso, sino que a Sungchul también se le había salvado la vida por orden del Rey Errante.
Es cierto que en el pasado Sungchul había recibido un castigo más indulgente a pesar del resultado que dictaba la sentencia; sólo lo habían hecho así a regañadientes por estar molestos por la persistente súplica de alguien.
–Y nada cambiará si me matas de todos modos. Aquiroa no es un individuo, sino muchos. Habrá otra Aquiroa para reemplazarme en la Isla Flotante. Así que, muestra un poco de piedad con esta anciana.
Mientras Aquiroa seguía hablando Sungchul, cerró ligeramente los ojos y pareció estar pensando. Luego se dio la vuelta.
–Hablaré de esto directamente con el Rey Errante.
Lo que Sungchul deseaba estaba muy claro. Irreprimible ira y miedo se revelaron en los ojos de Aquiroa bajo su máscara.
–Lárgate.
Sungchul la dejó donde estaba y siguió caminando. Aquiroa continuó dudando mientras sus ojos mantenían una hostilidad indescriptible. Las formaciones mágicas comenzaron a aparecer por todo su cuerpo.
–¿Cómo te atreves a pronunciar esas palabras irrespetuosas? No te dejaré vivir.
Invocaba la magia más destructiva que conocía: Destructor de Truenos. Era la magia definitiva del Séptimo Círculo de la Escuela de Vientos ya inexistente. Su esfuerzo por realizar magia que no pertenecía a su propia Huella Mágica hizo que líneas azules atravesaran su antiestético rostro creando formas geométricas sobre la piel. Huellas mágicas artificiales. Era una técnica antigua olvidada y anticuada, pero todas las acciones de Aquiroa estaban dentro de las predicciones de Sungchul.
–Como era de esperar, todos los perros de caza parecen actuar de la misma manera.
Sungchul se dio la vuelta mientras Aquiroa estaba terminando su aria. Había visto El Destructor de Truenos de Aquiroa en el pasado. Irónicamente, también había frente al Castillo del Rey Demonio. Había usado la magia para mostrar su poderío como Segunda Campeona del Continente, pero su forma actual después de tanto tiempo estaba simplemente llena de debilidades.
–¡Un poco más!
La cara expuesta de Aquiroa brillaba con un tono azul por la Huella Mágica, y sus ojos llenos de formaciones mágicas se abrieron de par en par. Sungchul se acercó.
–Una vez que les amenazan con informar a sus dueños que han cagado en el suelo, siempre parecen reaccionar así.
–¡E–espera!" Aquiroa intentó apresuradamente decir algo, pero para Sungchul estaba más allá del perdón.
¡Wham!
Fal Garaz golpeó a la Ejecutora que ahora brillaba por su magia. Su cadáver fue aplastado con su cuerpo todavía envuelto por formaciones mágicas.
–Soy un hombre mucho más aterrador que tu amo.
Miró apáticamente al cadáver desfigurado e irreconocible y suspiró superficialmente. Un aura oscura se extendió por encima del cadáver, y obligó a Aquiroa, que se había convertido en harapos, a ponerse en pie. Sin embargo, como la parte superior de su cuerpo había sido reducida a un charco de sangre, no podía renacer, por lo que esta aura oscura desconocida sólo podía mantener su ropa en el estado en que estaba cuando estaba viva antes de volar hacia el cielo.
Sungchul podía sentir que esta aura era similar a la de Minamoto.
¿Es una fuerza distinta al Contrato de Alma?
Desafortunadamente, este no era el asunto más urgente. Sungchul giró la cabeza para mirar el Palacio Real del Rey Demonio. Había una cantidad inconmensurable de demonios protegiendo la entrada. Procedió a avanzar mientras se dirigía solo.
Los demonios emitieron un rugido furioso mientras se derramaban sobre él como un maremoto. Sungchul marchó silenciosamente dejando montañas de cadáveres y ríos de sangre en su camino. Cualquier demonio digno de mención fue asesinado mientras él continuaba avanzando; los otros demonios estaban llegando al punto de girar sobre sus colas para escapar en pánico.
Todo lo que ahora se interponía en su camino era la puerta principal del Palacio del Rey Demonio que tenía la forma de un temible Diablo. No tenía llave, y no parecía que se le iba a abrir, pero la respuesta estaba en algún lugar cercano. La pesada puerta de acero estaba rota.
La alfombra de color sangre tendida entre la columna tallada directamente sobre la pared de roca envuelta en la oscuridad continuaba hacia el fondo sin luz. Sungchul silenciosamente caminó hacia delante.
Los demonios estaban tendiéndole una emboscada desde entre las columnas. Un demonio escupió veneno. Un demonio que lanzo maldiciones. Los tipos de demonios eran muy diversos, pero los resultados eran los mismos. Cada vez que los asesinos arremetían, el martillo de Sungchul causaba más bajas.
Pronto se vio el final de la alfombra.
Al final del espacio opaco pero decadente con llamas de color púrpura ardiendo en las lámparas había un trono gigantesco.
Un inmenso cadáver que le era muy familiar a Sungchul estaba sentado en una orgullosa postura en el trono. No se veía muy diferente desde su muerte. Sungchul pudo ver que varios demonios menores más pequeños estaban ocupados corriendo a realizar una forma de embalsamamiento alrededor del cadáver del Rey Demonio. El Rey de los Demonios estaba viendo cómo embalsamaban a su propio cadáver desde un lado.
–Has venido por mí otra vez. No sólo una vez, sino dos. Bueno, ¿deberíamos decir tres veces en total para ser técnicos? No sólo es sorprendente, sino también casi entrañable.
El rey demonio Hesthnius Max no se mostró tan sorprendido al ver a Sungchul aquí. En vez de eso, tenía una sonrisa relativamente tranquila como si estuviera saludando a un viejo amigo con ambos brazos abiertos para encontrarse con él.
–¿Has aprendido algo de magia? Aunque fueras un genio en la magia, ¿no es demasiado descarado venir incluso antes de que haya pasado un año? No es como si vinieras aquí a mostrarme tu fuerza.
La voz de Hesthnius y su cara pálida mostraron confianza. Confianza arraigada en la seguridad de que Sungchul nunca sería capaz de hacerle daño.
–Pero, sigues siendo un humano bastante tonto. Eliges obstinadamente apresurarte por tú mismo para resolver la Calamidad a pesar de todo el odio que recibe de los otros humanos. Actualmente estoy estudiando el reciente discurso coloquial de los humanos, y casualmente he aprendido la palabra "subsistir", y tu rostro me vino a la mente.
"“…”
Sungchul no respondió. En lugar de ello, sacó un pergamino. Era el pergamino del Armagedón que había recibido de Vestiare. Los ojos de Hesthnius se abrieron de par en par.
–¡¿Eso es...?!
Un poderoso mago del calibre de Hesthnius podría reconocer un hechizo tan poderoso a primera vista. El aura destructiva que fluyó espeluznantemente alrededor del inquietante pergamino hizo que los ojos del Rey Demonio diesen vueltas sobre sí.
–Séptimo Círculo... No, ¿es un pergamino que contiene un hechizo del Octavo Círculo?
–¿De dónde...? ¡Esto no debería ser posible con técnicas humanas!
Todo signo de ocio desapareció de la cara del Rey Demonio.
–¿Podrían ser... los Siete Héroes? ¿Esos bastardos te coaccionaron con eso?
–¿Cómo sabes eso? Dijo Sungchul con una leve sonrisa en sus labios.
–Es algo que se nota apenas uno se convierte en una Calamidad. Los bastardos tras de mi están deseando ser liberados en este mundo así se solo por un segundo antes. ¿Sabes por qué?
"“…”
–Es porque estamos todos atados a una sola cuerda. De acuerdo con la Autoridad Divina a la que se refieren como La Calamidad.

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El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela)
Capítulo 114
El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 113
Estás leyendo el capítulo 113 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 6 de agosto de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.