Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 84 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El taoísta de túnica verde contempló la devastación que asolaba la Ciudad del Destino Inmortal, sintiendo cómo la ira comenzaba a arder en su pecho.
Invocó una campana de bronce verde del tamaño de la palma de una mano que, al influjo del viento, se expandió con rapidez hasta alcanzar más de diez zhang de tamaño, revelando exquisitos patrones labrados sobre su cuerpo.
El taoísta disparó un sello de conjuro hacia la colosal campana. De inmediato, una miríada de runas espirituales se iluminó en su superficie, expulsando un torrente de resplandores verdes que se desplegó en una inmensa cortina de luz, envolviendo a toda la Ciudad del Destino Inmortal para impedir que más bestias irrumpieran en el recinto.
"¡Compañero daoísta Wang, organice de inmediato a los hombres para aniquilar a los monstruos dentro de la ciudadela! De las bestias del exterior me encargaré yo", bramó el sacerdote a viva voz. Al abrir la boca, expulsó una lámpara de bronce verde.
Acto seguido, exhaló una bocanada de fuego de formación del núcleo verde que encendió la mecha de la lámpara, a la par que disparaba varios sellos mágicos sobre el artefacto.
La llama de la mecha creció de golpe y una descomunal ave de fuego verde emergió de su interior, batiendo las alas con violencia mientras se precipitaba hacia las bestias de rango dos que pululaban abajo.
Los discípulos de la Secta Qingyang a bordo del enorme barco dragón verde tampoco permanecieron ociosos: arrojaron talismanes de gran calibre o invocaron temibles artefactos para exterminar a los atacantes, aunque sus esfuerzos individuales apenas producían un efecto modesto ante la marea de criaturas.
Un destello implacable cruzó por la mirada del sacerdote. Su palma resplandeció con una intensa luz verde y descargó una bofetada hacia el vacío en dirección al Tigre de Fuego Volador.
Sobre la cabeza del felino alado brotaron incontables motas de luz verde que, en un parpadeo, se condensaron en una colosal mano esmeralda de cinco zhang de envergadura, cayendo con fuerza aplastante sobre él.
Desde el instante en que emergieron los primeros puntos de luz verde, el Tigre de Fuego Volador ya había advertido el peligro.
Soltó un estruendoso bramido, batió sus alas con frenesí y se transformó en un destello de luz roja que se disparó hacia adelante.
Apenas levantó las zarpas, la gigantesca mano verde se estrelló contra el suelo. Más de una decena de bestias de rango dos quedaron reducidas a una pasta sanguinolenta bajo el impacto, abriendo un profundo cráter en la tierra.
Entretanto, el ave de fuego verde, tras calcinar a decenas de bestias de rango dos, voló en línea recta hacia el dragón inundador azul.
El dragón inundador abrió las fauces y disparó una densa columna de luz azul que impactó de lleno contra el ave ígnea, congelándola al instante en una escultura de hielo.
Sin embargo, el hielo estalló en pedazos casi de inmediato, despidiendo varias decenas de bolas de fuego verde del tamaño de puños que se estrellaron contra las bestias de rango dos de los alrededores, reduciéndolas a cenizas en cuestión de segundos.
El dragón inundador azul intentó esquivarlas, pero su mole era demasiado descomunal: varias esferas de fuego verde colisionaron contra sus escamas y se propagaron con rapidez en una voraz llamarada verde.
La criatura profirió un rugido de agonía; de su piel brotó una espesa neblina blanca en un intento desesperado por sofocar el fuego verde, pero fue en vano, pues las llamas no hacían más que expandirse.
"¡Roaaar!"
Un colérico bramido de dragón sacudió los cielos. El dragón inundador azul agitó sus garras y cola, viró de golpe y huyó despavorido en dirección a la Cordillera de las Mil Bestias.
Al percatarse del poderío aterrador del taoísta de túnica verde, no se atrevió a prolongar la batalla. Con la huida del dragón inundador, el Tigre de Fuego Volador y el águila gigante verde tampoco quisieron quedarse atrás y se replegaron a toda velocidad hacia la cordillera. Habiendo perdido la guía de las tres bestias de rango tres, la masa de bestias de rango dos que cercaba la ciudad se desbandó por completo, huyendo en todas direcciones para salvar el pellejo.
Dentro de la Ciudad del Destino Inmortal, Wang Yangming dirigió a los cultivadores para liquidar hasta el último de los invasores que habían traspasado las defensas. Por supuesto, el precio pagado fue descomunal: más de un centenar de cultivadores perecieron en batalla y una cantidad aún mayor resultó herida, perteneciendo la abrumadora mayoría a la etapa de Refinación de Qi, mientras que los caídos en el Establecimiento de la Fundación representaron solo una modesta fracción.
Innumerables edificaciones quedaron reducidas a escombros, arrasadas por las bestias o destrozadas por las ondas expansivas de los combates mágicos.
Wang Changsheng se había mantenido pegado a las espaldas de Wang Ruyan, por lo que no sufrió mayores sobresaltos; protegida por cinco cultivadores en el Establecimiento de la Fundación, Wang Ruyan estaba lejos de correr peligro.
En esta batalla, las criaturas de rango uno se llevaron la peor parte de las bajas. En realidad, fueron pocas las bestias de rango dos abatidas por mano directa de los cultivadores; la gran mayoría pereció aplastada por sus propios congéneres. Al carecer de discernimiento, cuando una caía derribada al frente, las que venían detrás simplemente le pasaban por encima pisoteando su cuerpo.
Una vez replegadas las bestias, el taoísta recuperó su tesoro mágico de campana. Los cultivadores dentro de la ciudad se precipitaron en masa hacia el exterior para recolectar los valiosos materiales que yacían esparcidos por el campo.
Las bolsas de almacenamiento utilizadas por los cultivadores en la etapa de Refinación de Qi eran artefactos mágicos de grado inferior o medio; su espacio interior no solía sobrepasar un zhang cúbico, por lo que su capacidad era bastante limitada.
Wang Yangming no hizo nada para detenerlos. Para defender la ciudad habían perecido muchos compañeros y, de no permitirles obtener un beneficio tangible, el resentimiento se habría apoderado de las filas. Se limitó a ordenar a sus hombres de confianza la recolección de los restos de bestias de rango dos, dejando que los despojos de las de rango uno fueran aprovechados por el resto de los cultivadores.
Wang Mingzhan guio a Wang Changsheng en la recolección, fijando su atención en las bestias de rango uno superior. Aunque los restos de las de rango dos eran sumamente cotizados, la aglomeración de cultivadores disputándose cada despojo era caótica, al punto de que muchos llegaban a los golpes para adueñarse de un solo cadáver.
Wang Changsheng extrajo una daga dorada que resplandecía con brillo espiritual, abrió en canal el vientre de un conejo monstruoso abatido y le arrancó la piel con destreza.
Aquel pellejo se conservaba en buen estado y bien podía utilizarse para forjar una armadura interior como artefacto mágico.
Todo en el cuerpo de una bestia era valioso: además de la piel, las garras y los bigotes constituían excelentes materias primas para la forja. No obstante, Wang Changsheng se centró exclusivamente en desollar pieles, ignorando el resto de los despojos; el espacio en su bolsa de almacenamiento era escaso y las pieles eran, después de los núcleos, lo más rentable que se podía transportar.
Sus movimientos eran ágiles: con tal de retirar las pieles cuanto antes, cortaba raspando directamente contra la carne.
"¿Eh? ¿Qué es esto?", murmuró de pronto.
Al rajar el abdomen de una rata monstruosa, una esfera amarillenta del tamaño de un huevo de gallina rodó fuera de las vísceras.
"¡Es un núcleo monstruoso!".
Wang Changsheng se quedó atónito por un segundo antes de reconocer el origen del objeto.
Las bestias a partir del rango dos poseían cierta probabilidad de condensar un núcleo en su interior. Dichos núcleos se empleaban en la alquimia o como ingredientes predilectos para la forja, siendo el componente de mayor valor en el cuerpo de cualquier criatura.
Echó un rápido vistazo a ambos lados y, al comprobar que nadie le prestaba atención, guardó con disimulo aquel núcleo de rango dos en su bolsa de almacenamiento.
Un núcleo monstruoso de rango dos costaba, como mínimo, entre quinientas y seiscientas piedras espirituales; y si se trataba de una pieza de calidad superior, podía alcanzar fácilmente más de mil piedras en el mercado.
Tras hacerse con el núcleo, Wang Changsheng perdió el interés en seguir despellejando bestias y abrió el vientre de más de una decena de criaturas de rango dos en rápida sucesión, pero no halló ni un solo núcleo más; era evidente que su hallazgo anterior había sido un golpe de pura fortuna.
"Changsheng, date prisa. Los mayores de alto rango no nos permitirán recolectar por mucho tiempo; concéntrate en sacar pieles", le advirtió Wang Mingzhan mediante una transmisión de voz.
Había sido idea de Wang Mingzhan enfocarse en los pellejos y, al ver que su sobrino deambulaba de un lado a otro sin despellejar, se apresuró a reconvenirlo.
Wang Changsheng asintió y retomó de inmediato la faena.
Poco menos de medio shichen después, el interior de la bolsa de almacenamiento de Wang Changsheng estaba atestado de pieles, en su mayoría pertenecientes a criaturas de rango uno superior, junto a tres piezas de rango dos y el solitario núcleo monstruoso.
Tal como había previsto Wang Mingzhan, transcurrido medio shichen, Wang Yangming emitió la orden tajante de cesar la recolección y regresar a la Ciudad del Destino Inmortal, advirtiendo que los infractores serían ejecutados en el acto.
Aquel medio shichen había bastado para que muchos cultivadores se embolsaran una cuantiosa fortuna.
Sin embargo, para resistir el asedio se habían perdido dos formaciones de rango tres y consumido la mayor parte de las reservas de la ciudadela, por lo que resultaba imperativo compensar las arcas. Conceder media hora a los defensores ya había sido una muestra de enorme generosidad por parte de Wang Yangming.
Un puñado de cultivadores independientes, cegados por la codicia, desoyeron la orden y continuaron despojando cadáveres, siendo aniquilados sin contemplaciones por el escuadrón de disciplina.
Tras la ejecución sumaria de más de diez infractores, los demás cultivadores se apresuraron a replegarse hacia el interior de las murallas.
Apenas se promulgó la orden, Wang Mingzhan jaló del brazo a Wang Changsheng y regresó a la Ciudad del Destino Inmortal, sin atreverse a demorarse un solo instante.
\-----
• Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian)
• Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian
• Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.

Continúa leyendo
El Pico del Loto Verde (Novela)
Capítulo 85
El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 84
Estás leyendo el capítulo 84 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.