Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 81 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al escuchar aquellas palabras, Wang Changsheng y los demás alzaron la mirada al unísono y divisaron a una bandada de enormes aves monstruosas de color rojo arrojándose directamente hacia su posición.
Estas aves monstruosas poseían un aspecto muy semejante al de los grandes gallos del mundo secular, dotadas de tres patas, dos crestas de carne de color rojo oscuro sobre sus cabezas y un puñado de escamas carmesíes rodeándoles el cuello; de sus picos entreabiertos exhalaban llamaradas escarlatas.
"¡Bestias Cresta de Pollo y Escamas Floreadas!"
La Bestia Cresta de Pollo y Escamas Floreadas era un tipo de ave monstruosa muy común en la Cordillera de las Mil Bestias. Aunque su apelativo incluía el término "bestia", en realidad pertenecía al linaje de las aves espirituales; la carne de esta criatura era tierna y deliciosa, sumamente apreciada por los cocineros espirituales.
El poder individual de esta especie no era extraordinario, pero gozaba de una fecundidad prodigiosa, agrupándose en bandadas que iban desde varias decenas hasta cientos de ejemplares.
La horda de aves que se precipitaba en picado sobre ellos superaba el centenar. Volaban a una velocidad pasmosa, escupiendo ráfagas de fuego escarlata del grosor de un dedo humano; al converger aquellas más de cien columnas de fuego elemental, su fuerza destructiva era devastadora, al grado de que más de una decena de artefactos mágicos quedaron reducidos a charcos de hierro fundido bajo el calor abrasador.
Lu Qian extrajo un talismán que centelleaba con una deslumbrante luz dorada; a juzgar por la asombrosa densidad del Qi que emanaba de su superficie, se trataba evidentemente de un talismán de rango dos.
Con un rápido movimiento de muñeca, el talismán dorado salió disparado de su palma, atravesando con fluidez la barrera de dos colores.
Tras un sonido sordo, el talismán estalló en el aire, transformándose en más de cien espadas cortas doradas de un chi de longitud que se precipitaron en tropel a degollar a las aves que embestían.
Una sucesión de chillidos estridentes y desgarradores rasgó los cielos; decenas de bestias fueron atravesadas de lado a lado por las hojas doradas, desplomándose sin vida desde las alturas.
Wang Ruyan guardó su pipa verde y, con un leve giro de su delicada mano, hizo aparecer una flauta de jade esmeralda de un chi de largo.
Al compás de una melodía profunda y grave, una marea de ondas sonoras de un verde neblinoso brotó del instrumento, barriendo con presteza hacia el enjambre de aves monstruosas.
En cuanto el fuego demoníaco que exhalaban las criaturas rozó las ondas sonoras verdes, comenzó a disiparse y a extinguirse por completo.
Aprovechando la brecha, Wang Changsheng movió con agilidad sus diez dedos y disparó varios haces de luz blanca en sucesión; dos de ellos impactaron de lleno en las cabezas de sendas aves, congelándolas en cuestión de instantes. Incapaces de divisar el camino frente a ellas, las aves aturdidas colisionaron violentamente contra el resto de la bandada.
Al mismo tiempo, Wang Mingzhan y los demás tampoco permanecieron de brazos cruzados: unos desplegaron artefactos mágicos de gran calibre y otros conjuraron hechizos en rápida sucesión.
Las bestias monstruosas se abalanzaban en oleadas como si despreciaran la muerte, arremetiendo una tras otra sin cuartel contra la barrera protectora de dos colores.
A fin de cuentas, la Formación de los Nueve Palacios y Ocho Trigramas era una matriz defensiva de rango tres dotada de una resistencia portentosa. Como la gran mayoría de las criaturas que la golpeaban eran apenas bestias de rango uno, resultaban incapaces de quebrantarla.
Conforme transcurrían los minutos, una criatura de rango uno tras otra perecía al pie de las murallas de la Ciudad del Destino Inmortal, impregnando el aire con un sofocante hedor a sangre y vísceras.
Al agotarse su poder mágico, el escuadrón al que pertenecía Wang Changsheng fue relevado a la retaguardia, cediendo su puesto a un nuevo contingente de refresco.
Lu Qian repartió diez piedras espirituales a cada uno de los cultivadores en la etapa de Refinación de Qi, indicándoles que absorbieran la energía espiritual contenida en ellas para restaurar su poder mágico con la mayor brevedad posible.
"Mayor Lu, ¿de verdad seremos capaces de resistir en la Ciudad del Destino Inmortal? La horda es demasiado inmensa... y esto son solo bestias de rango uno. En cuanto carguen las de rango dos, me temo que la violencia del asedio será mucho peor", manifestó con inquietud un cultivador independiente.
"Tengan la certeza de que resistiremos. Cuando se fundó la Ciudad del Destino Inmortal, ya se contempló una eventualidad semejante. Las cuatro grandes sectas establecieron conjuntamente un almacén estratégico atestado de valiosos tesoros. Quienes arremeten en este momento son apenas bestias de rango uno, por lo que no agotaremos los tesoros de las reservas tan pronto. No se guarden nada en combate; una vez que logremos repeler a la horda, el Mayor Wang recompensará los méritos de cada uno".
Lu Qian habló con aplomo y seguridad, infundiendo ánimos y temple a Wang Changsheng y al resto de los presentes.
"Primero envían a las bestias de rango uno y luego lanzan a las de rango dos... esto evidencia que detrás hay criaturas de rango tres coordinando el asalto. Lo que ignoro es cuántas bestias de rango tres comandan esta invasión", murmuró Wang Ruyan, dejando entrever un rastro de honda preocupación en sus hermosos ojos.
"Las cuatro sectas purgan y barren periódicamente la Cordillera de las Mil Bestias; aun si alguna bestia de rango tres logró eludir la inspección, su número jamás será elevado. El Mayor Wang ya recurrió a la matriz de transmisión para solicitar auxilio a las cuatro sectas, por lo que sus cultivadores en la Formación del Núcleo no tardarán en presentarse. Nuestra única tarea es mantener en pie la Ciudad del Destino Inmortal. El Mayor Wang posee proezas sobrenaturales extraordinarias; de lo contrario, no le habrían encomendado custodiar este enclave en solitario. Pueden descansar tranquilos".
"Por cierto, joven amigo Wang, ¿a qué familia de cultivadores perteneces? Es verdaderamente insólito que hayas cultivado varios hechizos elementales hasta la Gran Perfección. Hoy en día son contados los cultivadores que consagran tanto tiempo al dominio de las artes mágicas; después de todo, recurrir a talismanes o artefactos mágicos permite suplir esas carencias con mucha mayor facilidad".
"Pertenecemos a la familia Wang de la Montaña del Loto Verde, en la Prefectura de Ning. Nuestro clan Wang no es más que una humilde familia de cultivadores; es comprensible que el Mayor Lu jamás haya oído hablar de nosotros. En contraste, el Hada Wang desciende de la ilustre familia Wang del Lago de la Luna Azul y además es una virtuosa en el arte de la música espiritual; al presenciar cómo aniquiló a tantas bestias hace un momento, todos nosotros nos hemos quedado profundamente admirados".
Temiendo que Lu Qian asignara a Wang Changsheng tareas de combate desproporcionadas, Wang Mingzhan desvió la atención de inmediato colmando de elogios a Wang Ruyan.
"Tan solo mis artefactos mágicos resultaron ser algo superiores; no merezco tales alabanzas del compañero daoísta Wang", replicó Wang Ruyan con modestia, manteniendo un tono más bien sereno e impasible.
Lu Qian sonrió levemente y se disponía a añadir algo más, cuando de pronto alguien gritó con desesperación a viva voz: "¡Las bestias de rango dos están cargando! ¡Rápido, que vengan refuerzos!".
"¡Maldición, las bestias de rango dos están aquí! ¡Rápido, todos conmigo a las murallas!".
Wang Changsheng y sus compañeros no se atrevieron a titubear y siguieron a Lu Qian de vuelta al adarve a paso veloz.
Una criatura de rango dos tras otra se abalanzaba contra la Ciudad del Destino Inmortal. El contingente más conspicuo lo conformaba una manada de lobos monstruosos de color amarillo terroso, compuesta por más de doscientos ejemplares, entre los cuales se distinguían más de una docena de lobos de rango dos.
Lobos, tigres y serpientes colosales cargaban al unísono desde los cuatro puntos cardinales; el suelo se estremecía bajo un temblor violento y un estruendo aterrador.
Y eso correspondía únicamente a las tropas terrestres. En las alturas, más de un millar de aves monstruosas, guiadas por varias decenas de congéneres de rango dos, se precipitaban en picado desde las nubes apuntando directamente hacia la ciudad.
Desatando ráfagas cortantes de viento o vomitando torrentes de llamas, todas concentraron su fuego sobre la barrera protectora de dos colores.
Las detonaciones estallaban sin cesar; la barrera luminosa vacilaba y se estremecía violentamente, mientras su resplandor decayó de forma notoria.
Wang Changsheng y los demás desataron sus ataques sin demora para frenar la embestida de las criaturas de rango dos.
Hacer frente a las bestias de rango dos entrañaba una dificultad inmensamente superior a la de lidiar con las de rango uno: ni siquiera concentrando el fuego de más de diez artefactos mágicos sobre un solo espécimen lograban darle muerte con facilidad; por el contrario, los hechizos elementales desatados por las bestias de rango dos destrozaron varios de los artefactos mágicos de los defensores en el proceso.
Wang Yangming permanecía apostado sobre la muralla. Al constatar que las bestias de rango dos habían iniciado el asalto frontal, la severidad de su semblante se tornó todavía más lúgubre.
La supervivencia de la Ciudad del Destino Inmortal dependía enteramente de si lograban resistir o no esta embestida de rango dos.
"¡No escatimen reservas! Que las cuatro sectas desplieguen sus tesoros simultáneamente. Procuren exterminar a la mayor cantidad posible de bestias de rango dos para aplastar su arrogancia y levantar la moral de nuestras filas".
Poco después, la orden de Wang Yangming fue transmitida a lo largo de todas las defensas.
Wang Yangming había distribuido la ciudad en cuatro cuadrantes: este, sur, oeste y norte, asignando un sector a cada una de las cuatro sectas. Aquella cuyo sector fuera vulnerado primero por las bestias recibiría un castigo implacable; en contraste, el cuadrante que lograra abatir el mayor número de criaturas sería colmado de cuantiosas recompensas.
El sector oeste estaba bajo la custodia de los discípulos de la Secta Qingyang. A su vez, estos habían subdividido el área en múltiples secciones, emplazando a los cultivadores en el Establecimiento de la Fundación de su propia secta como núcleo de mando y a los demás cultivadores de dicho reino como apoyo, articulando diversos escuadrones para contener la acometida.
Xiao Feng era discípulo directo del Líder de Secta de la Secta Qingyang; se hallaba en la Ciudad del Destino Inmortal al frente del reclutamiento de nuevos discípulos y fungía como el máximo responsable de la defensa del sector oeste.
Haber sido comisionado para tan magna encomienda era prueba suficiente de que Xiao Feng distaba mucho de ser un hombre ordinario.
Al recibir la orden de Wang Yangming, él y otros nueve discípulos de la Secta Qingyang extrajeron sendas esferas doradas del tamaño de una sandía, cuyas superficies estaban labradas con intrincadas runas.
Xiao Feng y sus condiscípulos intercambiaron miradas resueltas, asintieron al unísono y lanzaron las esferas doradas al vacío, disparando sendos sellos de conjuro sobre cada una de ellas.
Tras una serie de chasquidos metálicos y crujidos de engranajes, las diez esferas doradas se expandieron a una velocidad vertiginosa, transformándose en diez colosales bestias marioneta.
Había diez variedades distintas de marionetas: tigre, humanoide, lagarto, simio, tortuga, serpiente gigante, mantis, águila negra, cuervo de fuego y elefante. La más imponente de todas era la marioneta humanoide.
La figura humanoide relucía con un destello dorado resplandeciente; medía más de diez zhang de altura y sostenía en su brazo izquierdo una maza dentada de púas que brillaba con un fulgor dorado formidable, proyectando un porte temible y sobrecogedor.
Cada una de aquellas diez marionetas era un artefacto de rango dos superior dotado de un poder devastador.
Encabezados por Xiao Feng, los diez discípulos de la Secta Qingyang tomaron el control de las diez bestias marioneta de rango dos superior y cargaron al encuentro de las bestias monstruosas de rango dos que asediaban la muralla.
Notas del Traductor:
Chi (尺): Unidad tradicional de longitud equivalente aproximadamente a 33,3 centímetros (un tercio de metro). "Un chi" equivale a unos 33 centímetros.
Zhang (丈): Unidad tradicional de longitud equivalente aproximadamente a 3,33 metros. "Más de diez zhang" equivale a más de 33 metros de altura.
(Nota: en la frase "flauta de jade esmeralda" \[翠绿笛子\], el texto original utiliza 翠绿 \[cuìlǜ\], denotando un verde esmeralda translúcido sin ambigüedad).
(Nota: en la frase "ondas sonoras de un verde neblinoso" \[青濛濛的音波\], el carácter 青 \[qīng\] alude aquí a las ondas de viento y sonido de naturaleza primaveral/orgánica generadas por la flauta de jade, por lo que se ha traducido como verde, aunque en otros contextos marinos o celestes de dispersión etérea podría interpretarse como azul neblinoso).
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• Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian)
• Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian
• Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 81 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.