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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 80 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¿Cómo es posible que una horda de bestias ataque la ciudad de forma tan repentina? He vivido en la Ciudad del Destino Inmortal durante tanto tiempo y jamás había oído hablar de una marea de bestias sitiando las murallas. Qué cosa más extraña". Wang Yaolong mantenía el ceño fruncido, con el semblante ensombrecido por la zozobra. En ese momento, Wang Mingzhan cruzó el umbral. Al advertir la honda preocupación en el rostro de Wang Yaolong, se dirigió a Wang Mingcan y Wang Changsheng: "Undécimo Hermano, Changsheng, ¿a ustedes también los han reclutado?". Wang Mingcan asintió con gravedad: "Debemos presentarnos de inmediato en el sector oeste de la ciudad. Sexto Hermano, ¿a ti también te han llamado?". "A mí también me ordenaron ir al sector oeste. ¡Pongámonos en marcha juntos! Changsheng, cuando comience el combate, no te alejes demasiado de nosotros para que podamos protegerte". "Entendido, Sexto Tío". Al llegar al sector oeste, descubrieron que ya se habían congregado varios cientos de cultivadores; había tanto practicantes en la Refinación de Qi como en el Establecimiento de la Fundación, aunque la inmensa mayoría pertenecía a la etapa de Refinación de Qi. Un cultivador en el Establecimiento de la Fundación de la Academia del Ciervo Blanco se encontraba apostado al frente de la multitud, hablando a voz en cuello: "¡Una marea de bestias asedia la ciudad! Por orden directa del Tío Marcial Wang, organizaremos a los cultivadores del interior para repeler a las criaturas. Tras la batalla, se otorgarán recompensas acordes a los méritos acumulados por cada uno. Todos deben emplearse a fondo contra las bestias; si las murallas caen, ¡ninguno saldrá bien librado! A fin de facilitar el mando, se dividirán en varios escuadrones. Cada escuadrón estará liderado por un cultivador en el Establecimiento de la Fundación y contará con un subcapitán; cada escuadrón tendrá a su cargo a veinte cultivadores en la Refinación de Qi. Daremos inicio al pase de lista; a quienes se les nombre, pasen al frente de inmediato. La Formación de los Nueve Palacios y Ocho Trigramas no resistirá indefinidamente". "Lu Li, Chen Li...". Puesto que Wang Changsheng y sus dos acompañantes provenían de la misma familia, fueron asignados al mismo escuadrón. El capitán era un discípulo de la Secta Qingyang llamado Lu Qian, quien poseía una base de cultivo en la segunda capa del Establecimiento de la Fundación. La subcapitana era Wang Ruyan, situada en la octava capa de Refinación de Qi. Aparte de Wang Ruyan, había cuatro miembros más del clan Wang del Lago de la Luna Azul. De los doce cultivadores restantes en la Refinación de Qi, cinco pertenecían a una misma familia de cultivadores de apellido Huang, y los otros siete eran cultivadores independientes. Bajo la dirección de Lu Qian, el grupo de Wang Changsheng subió a los adarves de la muralla. A esas alturas, las bestias ya se arremolinaban al pie de la fortaleza. Una colosal cortina de luz bicolor cubría la totalidad de la Ciudad del Destino Inmortal como un cuenco invertido. Las bestias terrestres lanzaban oleadas incesantes de hechizos contra la barrera: bolas de fuego, flechas de agua, púas de tierra y aspas de viento impactaban en números abrumadores. Por su parte, las aves monstruosas caían en picado desde las alturas, rasgando con sus garras o liberando magias elementales, haciendo que la cortina luminosa vibrara y se estremeciera sin cesar. "¡Divídanse en grupos de cinco y concentren sus ataques en una sola criatura a la vez! Elijan en la medida de lo posible a las bestias con mayor poder ofensivo, para evitar que inflijan daños irreparables a la matriz de defensa". Wang Changsheng y sus dos parientes formaron grupo junto a dos cultivadores independientes, con Wang Mingzhan asumiendo el rol de líder de grupo. Alrededor de la ciudadada rugían decenas de miles de bestias; si la formación protectora cedía, ellos serían los primeros en perecer, de modo que nadie osó contener su fuerza. Wang Changsheng invocó su Espada de Monedas de Cobre y, bajo la coordinación de Wang Mingzhan, dirigió su ataque contra un leopardo monstruoso de rango uno superior. Aquel leopardo medía dos zhang de largo por más de un zhang de alto. Poseía dos cabezas y era capaz de escupir ráfagas de aspas de viento para golpear la formación. Cinco artefactos mágicos cayeron en tromba sobre el lomo del felino, pero ni siquiera lograron rasgar su grueso pelaje; la calidad de los artefactos que portaban Wang Mingzhan y los suyos era mediocre, siendo el mejor de ellos apenas un artefacto de grado superior. De pronto, un ritmo frenético de laúd resonó en el aire. Más de una decena de hojas de viento azul de medio zhang de longitud salieron disparadas en ráfaga, reduciendo a una gigantesca rata amarilla de la altura de un hombre a una masa informe de carne picada. Wang Changsheng se sorprendió y volvió la cabeza hacia un lado. Wang Ruyan sostenía entre sus brazos un laúd azul brillante. Sus dedos de jade danzaban veloces sobre las cuerdas; con cada arpegio impetuoso, decenas de aspas de viento de medio zhang brotaban del instrumento, cercenando en varios pedazos a un colosal jabalí demoníaco de pelaje negro. Al presenciar la destreza de Wang Ruyan, Wang Changsheng sintió el impulso de extraer sus artefactos mágicos de mayor calibre, pero Wang Mingzhan lo contuvo de inmediato: "La arremetida de las bestias es sumamente feroz en este instante. Evita usar artefactos en la medida de lo posible; ¡combátelas con hechizos!". Tras la advertencia de su tío, Wang Changsheng notó que el brillo de su Espada de Monedas de Cobre palidecía y su trayectoria oscilaba erráticamente. Cuando los cultivadores empleaban artefactos mágicos para arremeter contra las bestias, estas respondían escupiendo venenos corrosivos y hechizos directos sobre las armas. Varios practicantes ya habían sufrido averías en su equipo e incluso a algunos les habían destrozado los artefactos por completo. Los cultivadores más astutos habían optado por retirar sus armas para contraatacar valiéndose exclusivamente de hechizos. Aunque la velocidad de conjuro de la mayoría no era especialmente rápida, la cortina de luz bicolor era lo bastante sólida como para impedir que la horda vulnerara la Formación de los Nueve Palacios y Ocho Trigramas en el corto plazo. Wang Changsheng replegó su Espada de Monedas de Cobre. Formó un sello con una sola mano y una copiosa cantidad de puntos de luz azul se condensó en el aire, transformándose a toda velocidad en un cristalino carámbano de medio zhang de largo que irradiaba un frío penetrante hasta los huesos. "¡Ve!". Acompañado por un grito contenido de Wang Changsheng, el carámbano salió disparado y se incrustó en la cabeza del leopardo bicéfalo. Aunque el hielo no logró atravesar el cráneo del felino, el gélido influjo entumeció sus movimientos, ralentizando sus reflejos por una fracción de segundo crítica. Aprovechando esa ventana, múltiples artefactos mágicos convergieron sobre él y le destrozaron la cabeza por completo. Cambiando de sello con destreza, los dedos de Wang Changsheng chasquearon sucesivamente. Múltiples destellos blancos brotaron de sus manos, cayendo en un parpadeo bajo las patas de un gigantesco león carmesí. Aquel León de Fuego Abrasador no dejaba de arrojar bolas de fuego que estallaban contra la barrera bicolor. Cuatro haces de luz blanca se hundieron al instante bajo sus patas, congelándose en una gruesa capa de hielo que inmovilizó sus cuatro extremidades sobre la tierra. Un aspa de viento colosal del tamaño del panel de una puerta surcó el aire y rasgó el lomo de la fiera, abriendo una profunda hendidura sangrante. Varios artefactos mágicos resplandecientes cayeron al unísono sobre la herida, destripando al león en el acto. Wang Changsheng varió de nuevo sus sellos de conjuro. Una copiosa cantidad de motas de luz azul se condensó en el aire, agolpándose velozmente hasta formar una nube blanca. "¡Ve!". La nube blanca flotó hasta situarse sobre las cabezas de las bestias. Una vez en posición, el vapor comenzó a arremolinarse y a expandirse decenas de veces en volumen, convirtiéndose en una nube gigantesca. "¡Que caiga la lluvia!". Al conjuro de Wang Changsheng, la colosal masa nubosa se agitó con violencia y una copiosa cortina de gruesas gotas se precipitó sobre el terreno. El aguacero empapó el suelo, empapando asimismo los cuerpos de más de una decena de bestias monstruosas. Con el paso de los instantes, la tierra encharcada se cubrió de charcos de lodo resbaladizo. Wang Changsheng mudó de postura una vez más y chasqueó los dedos repetidamente; una miríada de destellos blancos salió despedida hacia el suelo anegado. El barro comenzó a congelarse a un ritmo pasmoso. La costra de hielo se propagó velozmente, atrapando las patas de varias bestias que quedaron inmóviles en el sitio, mientras una fina escarcha cubría sus lomos. Durante los dos años que pasó custodiando los campos espirituales tras su regreso a la Montaña del Loto Verde, Wang Changsheng había dedicado media hora diaria a perfeccionar dos hechizos elementales básicos hasta alcanzar la Gran Perfección, logrando dominarlos hasta el punto de la invocación instantánea. Era bien sabido que, entre los cinco elementos, las artes de fuego poseían la mayor capacidad destructiva, mientras que los hechizos de agua cumplían principalmente una función auxiliar. Al carecer de raíz espiritual de fuego, a Wang Changsheng no le había quedado más remedio que profundizar en las técnicas acuáticas; abrigaba la convicción de que, mientras se emplearan con ingenio, cualquier conjuro podía desatar un poder devastador. Aprovechando que las bestias yacían inmovilizadas por el hielo, Wang Mingzhan y los demás concentraron el fuego de sus artefactos mágicos sobre las criaturas atrapadas. Wang Ruyan y sus compañeros no dejaron pasar la oportunidad y también descargaron una andanada combinada. En breve lapso, las bestias cuyas patas habían quedado congeladas se desplomaron una tras otra. Aunque los demás monstruos no quedaron completamente atrapados, el vaho glacial que desprendía la escarcha les causaba gran incomodidad, en especial a las bestias de atributo fuego, las cuales aborrecían profundamente las artes de agua y hielo. "Invocación instantánea... Que el compañero daoísta haya refinado varios hechizos elementales básicos hasta la Gran Perfección es un logro ciertamente admirable", comentó Wang Ruyan con una sonrisa sutil, dejando ver una chispa de asombro en sus hermosos ojos. "Este humilde tan solo brinda apoyo; la labor de abatir a las bestias recae enteramente en los demás compañeros daoístas", replicó Wang Changsheng con comedimiento. Aquel ardid funcionaba contra criaturas de rango uno, pero ante bestias de rango dos resultaría de escasa utilidad. "¡Cuidado! ¡Una bandada de aves monstruosas se aproxima, no permitan que golpeen la formación!", gritó de repente Lu Qian con voz entrecortada por la urgencia. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 80 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.