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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 77 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
La Cordillera de las Mil Bestias se extendía por más de cinco mil li de norte a sur y más de tres mil li de este a oeste. Contaba con incontables picos escarpados y montañas imponentes cubiertas de una densa vegetación, y debía su nombre a la descomunal cantidad de bestias monstruosas que la habitaban. Rebosante de una copiosa energía espiritual, en la Cordillera de las Mil Bestias moraban decenas de miles de bestias monstruosas y crecían innumerables hierbas espirituales; semejaba un tesoro sin cerrojo que atraía a una legión interminable de cultivadores de todos los rincones del Reino de Song para cazar bestias y recolectar plantas medicinales. Día tras día, cientos e incluso miles de cultivadores inmortales se adentraban en sus confines: unos iban en pos de bestias y otros en busca de hierbas espirituales. Aquel paraje rebosaba tanto de peligros mortales como de oportunidades fortuitas; algunos triunfaban, mientras que otros caían en la desgracia. Al regresar, los afortunados atraían a más cultivadores hacia la cordillera, entre los cuales abundaban aquellos que sobrestimaban sus propias habilidades creyéndose superiores al resto. En las profundidades de la Cordillera de las Mil Bestias, dentro de un tupido bosque, Liu Yuerong y sus dos acompañantes avanzaban hombro con hombro, mostrando expresiones despreocupadas. Hasta donde alcanzaba la vista, el bosque estaba poblado de árboles colosales que superaban los treinta zhang de altura. Las ramas secas y la hojarasca podrida bajo sus pies se acumulaban a un chi de espesor. El frondoso dosel arbóreo bloqueaba casi toda la luz solar, sumiendo a la floresta en una atmósfera lúgubre y húmeda. "Hermana Menor Liu, Hermano Mayor Wu, sugiero que no sigamos avanzando y regresemos por donde vinimos. Si de verdad topamos con una bestia monstruosa de rango tres, nos meteremos en un grave aprieto", propuso Nangong Chen tras una breve vacilación. "Hmpf, no creí que fueras tan cobarde. Si tanto temes a la muerte, regresa tú solo. La Hermana Menor Liu y yo continuaremos cazando bestias. Desperdiciar una oportunidad tan grandiosa para amasar una fortuna... ¡bien merecido tienes seguir estancado en la segunda capa del Establecimiento de la Fundación!", se burló Wu Tianhu con rostro lleno de desdén. Wu Tianhu era un cultivador corporal y poseía cierta experiencia en combate mágico. Aunque Nangong Chen y Liu Yuerong carecían de destreza práctica en batalla, al principio habían optado por enfrentarse a bestias monstruosas de rango uno. Confiando en sus afilados y poderosos artefactos mágicos, las criaturas de rango uno no representaron rival alguno para ellos. Durante la travesía se toparon con algunas bestias de rango dos, pero frente a múltiples artefactos mágicos y varios talismanes de inmenso poder destructivo, las bestias de rango dos tampoco pudieron oponer resistencia. Tras deambular durante varios días por la periferia de la Cordillera de las Mil Bestias, aniquilaron a bastantes bestias de rango uno y recolectaron un buen lote de hierbas espirituales de rango uno. Al acumular algo de experiencia en combate, las bestias y plantas de rango uno dejaron de saciar su codicia, por lo que comenzaron a adentrarse hacia el corazón de la cordillera. Tras varios días de encarnizados combates contra las bestias, habían ideado un método coordinado para lidiar con ellas. Wu Tianhu era un cultivador corporal especializado en combate cuerpo a cuerpo; Liu Yuerong era una cultivadora de la espada capaz de maniobrar espadas voladoras para abatir bestias a larga distancia; y aunque las técnicas de Nangong Chen eran mediocres, afortunadamente contaba con un artefacto mágico defensivo de grado medio. Cada vez que topaban con una bestia de rango dos, Nangong Chen se encargaba de desplegar su artefacto mágico defensivo para salvaguardar a los tres; Liu Yuerong controlaba su espada voladora para aniquilarla a distancia; y si la criatura lograba arremeter hacia ellos, Wu Tianhu la interceptaba. Si Wu Tianhu no lograba someterla, los tres lanzaban simultáneamente poderosos talismanes de rango dos. Las bestias de rango dos sencillamente no eran rivales para ellos tres: ni siquiera conseguían rozarlos, y mucho menos herirlos. Habiendo exterminado a más de una docena de bestias de rango dos de forma consecutiva, la confianza de Wu Tianhu y Liu Yuerong se disparó por las nubes. Llegaron al punto de creer que las bestias de rango dos no eran tan temibles como aseguraban los ancianos de la secta; no eran más que carne en la tabla de cortar, esperando a ser descuartizada a su antojo. Tan solo con esas más de diez bestias de rango dos ya se habían embolsado una modesta fortuna. Hasta entonces, las píldoras, artefactos mágicos y talismanes que requerían les eran conferidos directamente por los mayores de su secta; ahora que descubrían que podían ganar piedras espirituales con semejante facilidad, una intensa sensación de orgullo brotó en sus pechos. Llegaron a la conclusión de que los mayores eran unos alarmistas exagerados y que el mundo de la cultivación inmortal no entrañaba ni de lejos los peligros que les habían pintado. El poder de Nangong Chen era promedio, y el objeto más valioso que poseía era apenas aquel artefacto mágico defensivo de grado medio. Al ser de naturaleza prudente y timorata, consideraba que cazar bestias monstruosas para ganar piedras espirituales era la mayor estupidez. La familia Nangong a la que pertenecía poseía tiendas comerciales en múltiples ciudades mercado importantes, donde compraban barato y vendían caro, amasando cuantiosas sumas de piedras espirituales año tras año. No tenía ninguna necesidad de jugarse el pellejo contra bestias monstruosas. La vida era una sola: bastaba un solo tropiezo para perderla. Si las piedras espirituales se acababan, siempre podían volver a ganarse; pero si se perdía la vida, jamás se recuperaría. Los padres de Wu Tianhu eran discípulos ordinarios del Valle del Rey de la Medicina con una aptitud mediocre. A pesar de ser uno de los escasos cultivadores corporales del valle, los recursos que recibía eran bastante escasos. El avance de un cultivador corporal era infinitamente más arduo que el de un cultivador común, requiriendo el apoyo de múltiples tesoros espirituales que demandaban ingentes cantidades de piedras espirituales. Al comprobar que las bestias de rango dos caían con tanta facilidad ante ellos, era natural que no quisiera detenerse. Liu Yuerong, siendo la única hija del Líder de Secta, en realidad no padecía de escasez de piedras espirituales; sin embargo, cualquier recurso que necesitara debía pedírselo a Liu Hongguang, quien hacía todo lo posible por complacerla mientras le recomendaba ser prudente y ahorrativa. Ahora que comprobaba lo fácil que le resultaba generar sus propias piedras espirituales, una oleada de orgullo floreció en su interior. Y lo más trascendental era que muchos discípulos del Valle del Rey de la Medicina murmuraban a sus espaldas que había alcanzado el Establecimiento de la Fundación únicamente gracias a su padre. Quería demostrarles a todos esos envidiosos que, aun sin Liu Hongguang, era perfectamente capaz de valerse por sí misma, y las bestias abatidas bajo su espada constituían la prueba irrefutable de ello. "Hmpf, por muchas piedras espirituales que ganemos, primero hay que estar vivos para gastarlas. Aun si no topamos con una bestia de rango tres, si tropezamos con una manada de bestias de rango dos que vivan en jauría, ¡eso bastará para meternos en graves aprietos! Hermana Menor Liu, creo firmemente que deberíamos regresar de inmediato a la Ciudad del Destino Inmortal. Quien camina con frecuencia a la orilla del río tarde o temprano se moja los zapatos. Que hayamos salido ilesos hasta ahora se debe, en primer lugar, a que nuestros artefactos mágicos son afilados y nuestros talismanes sumamente poderosos; y en segundo lugar, a que la suerte estuvo de nuestro lado y no nos cruzamos con bestias gregarias de rango dos, como manadas de lobos. Si cazar en la Cordillera de las Mil Bestias fuera tan sencillo, ¿acaso los demás cultivadores en el Establecimiento de la Fundación no vendrían en masa a llenarse los bolsillos? ¿O es que los crees idiotas?", analizó Nangong Chen con objetividad, frunciendo los labios. "Esto..." A Liu Yuerong las palabras de Nangong Chen le parecieron razonables. Si las bestias de rango dos fueran tan fáciles de cazar, ¿por qué no vendrían los demás cultivadores en el Establecimiento de la Fundación a cazarlas? Justo en ese instante, Wu Tianhu exclamó en voz alta: "¡Hermana Menor Liu, al frente hay dos Ciervos Espirituales Tricolores de rango dos medio!". Liu Yuerong dirigió la mirada hacia la dirección que Wu Tianhu señalaba. A varios cientos de zhang de distancia, sobre un claro despejado, dos ciervos espirituales de un zhang de altura, con lomos adornados por patrones de tres colores, bebían plácidamente agua a la orilla de un lago. Cada parte del cuerpo de un ciervo espiritual era un tesoro. Dos ejemplares de rango dos medio sin duda valdrían una inmensa cantidad de piedras espirituales, y capturarlos con vida alcanzaría un precio todavía más astronómico. Nangong Chen frunció el ceño y protestó con disgusto: "Si quieren ir, vayan ustedes. Yo regreso a la Ciudad del Destino Inmortal". "Hermano Mayor Nangong, en cuanto capturemos a estos dos Ciervos Espirituales Tricolores, ¡prometo que regresaremos de inmediato a la Ciudad del Destino Inmortal! ¿Qué te parece?", propuso Liu Yuerong con una sonrisa halagadora, mientras sus hermosos ojos brillaban con picardía. "Esto... ¡está bien! Ya lo dijiste, no se vale retractarse". Nangong Chen vaciló un instante, pero terminó cediendo. Teniendo dos Ciervos Espirituales Tricolores de rango dos medio justo frente a sus narices, no había motivo alguno para dejar escapar al pato que ya tenían en la boca. Entre ellos y los ciervos se interponía una densa franja de matorrales; gracias a la barrera de arbustos, las criaturas aún no habían advertido su presencia. Los Ciervos Espirituales Tricolores eran criaturas sumamente asustadizas; ante el más mínimo indicio de peligro o movimiento del viento, huían despavoridos. No obstante, al ser sus cornamentas y sangre ingredientes codiciados para la alquimia, habían sido víctimas de una cacería desmedida por parte de los cultivadores, al punto de que resultaba una rareza extraordinaria avistar ejemplares silvestres en la actualidad. Tras discutirlo brevemente, Nangong Chen y Liu Yuerong se adhirieron sendos Talismanes de Evasión de Sombras de rango dos inferior en el cuerpo y comenzaron a aproximarse con sigilo hacia los ciervos. Portaban consigo un artefacto mágico llamado la Cuerda Atadora de Monstruos, capaz de capturar con vida a los Ciervos Espirituales Tricolores; sin embargo, no podían desplegarlo desde muy lejos, ya que en cuanto liberaran la energía mágica de la cuerda, los ciervos se percatarían de inmediato. Diez pasos, veinte pasos, treinta pasos... Nangong Chen y Liu Yuerong se deslizaban con sumo cuidado hacia los dos Ciervos Espirituales Tricolores. Justo cuando se encontraban a poco más de cien zhang de distancia, una ráfaga de viento sopló repentinamente a espaldas de Nangong Chen. Nangong Chen soltó una maldición interna: los ciervos poseían un olfato sumamente agudo, y momentos antes él había pisado por descuido el excremento de alguna bestia en el bosque. Con aquella ráfaga de viento transportando su hedor, los ciervos sin duda lo percibirían. "¡Hermana Menor Liu, ataca!", gritó Nangong Chen. Lanzó el grito y liberó una cuerda verde; al canalizar su poder mágico, el efecto del Talismán de Evasión de Sombras se disipó al instante. Al ocurrir todo tan de repente, el ciervo no tuvo tiempo de reaccionar: la cuerda verde se enrolló como un relámpago en torno a las cuatro extremidades de uno de ellos. El animal cayó al suelo cuan largo era, debatiéndose con violencia. Originalmente habían acordado avanzar otros treinta pasos antes de lanzar el ataque; la repentina embestida de Nangong Chen tomó desprevenida a Liu Yuerong, ralentizando sus movimientos por un instante crítico. Aprovechando esa fracción de segundo, el otro Ciervo Espiritual Tricolor impulsó sus cuatro patas y huyó a toda velocidad hacia un valle no muy lejano. Su agilidad era pasmosa: con un solo parpadeo, ya se encontraba a cuatro o cinco zhang de distancia. Antes de que Liu Yuerong pudiera reaccionar, el segundo ciervo ya había desaparecido en las entrañas del valle. Liu Yuerong naturalmente se negó a resignarse; llena de irritación, ejecutó la Técnica de Control del Viento y se lanzó en su persecución. Al ver esto, Wu Tianhu la siguió sin dudar un instante. Nangong Chen vaciló un segundo, sacó una bolsa de bestias espirituales para guardar al ciervo inmovilizado y corrió tras ellos. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 77 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.