Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 71 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al regresar a su habitación, Wang Changsheng se sentó con las piernas cruzadas sobre el lecho de madera y comenzó a meditar, recitando en silencio los preceptos de la segunda capa del Arte de las Nubes y Lluvias.
En un principio había cultivado el Arte del Agua de Otoño, pero más tarde su padre le ordenó cambiar al Arte de las Nubes y Lluvias.
A decir verdad, él prefería con creces el Arte del Agua de Otoño; la inmensa mayoría de los miembros del Clan Wang cuya raíz espiritual primordial era de atributo agua practicaban dicha doctrina.
El Arte del Agua de Otoño era un método de cultivo de grado 1 de rango Amarillo: su dificultad era reducida y permitía una velocidad de progresión relativamente rápida. Por el contrario, el Arte de las Nubes y Lluvias, a pesar de pertenecer igualmente al grado 1 de rango Amarillo, avanzaba con una exasperante lentitud. Si bien destacaba por su asombrosa estabilidad, por lo que Wang Changsheng tenía entendido, casi todos los métodos de grado 1 de rango Amarillo compartían una dificultad accesible y un ritmo de avance bastante ágil.
Había consultado en privado con otros miembros del clan y, aunque el avance de ellos distaba de ser meteórico, tampoco resultaba excesivamente lento; únicamente su Arte de las Nubes y Lluvias progresaba a un paso tan parsimonioso que recordaba al andar de una tortuga.
Con todo, había sido su propio padre quien le ordenó cambiar de doctrina. Ni el tigre más feroz devora a sus cachorros, y convencido de que su progenitor jamás conspiraría en su contra, Wang Changsheng no le dio más vueltas al asunto en aquel entonces.
De haber sabido de antemano que el progreso sería tan tedioso, jamás habría aceptado reiniciar su cultivo.
En el mundo de la cultivación, los métodos doctrinarios se clasificaban según su calidad y linaje en cuatro rangos cardinales: Cielo, Tierra, Misterioso y Amarillo. A su vez, cada rango se subdividía en nueve grados, donde el rango Cielo ocupaba la cúspide indiscutible y el rango Amarillo constituía el escalafón más modesto.
La jerarquía de un método de cultivo quedaba determinada por cuatro factores esenciales: los poderes divinos que confería, su dificultad de asimilación, los cuellos de botella que presentaba y su velocidad de absorción.
Cuanto mayores fueran los poderes innatos que otorgaba, menores sus cuellos de botella y más rápida su velocidad, más alto era el rango concedido al método. Los nueve grados, por su parte, se correspondían directamente con los reinos de cultivo del practicante.
Un método de grado 1 de rango Amarillo designaba a aquellas doctrinas capaces de guiar al cultivador hasta el noveno nivel de Refinación de Qi. Al ser las más accesibles en dificultad y moderadas en velocidad, eran practicadas por la inmensa mayoría de los cultivadores; en contrapartida, sus facultades combativas eran escasas y acarreaban numerosos cuellos de botella.
Cuanto más elevado era el rango de una doctrina, mayor era su nivel de exigencia. Un solo método no lo definía todo.
En ocasiones, Wang Changsheng llegó a conjeturar si el Arte de las Nubes y Lluvias no sería en realidad el volumen introductorio de Refinación de Qi de algún arte legendario de rango Misterioso. Sin embargo, al evocar el carácter estricto y abnegado de su padre, terminaba descartando tal posibilidad.
No era insólito encontrar doctrinas de rango Amarillo de progresión pausada. Aunque carecían de celeridad, sobresalían por sus cimientos sólidos y estables: con diligencia y perseverancia, alcanzar el noveno nivel de Refinación de Qi antes de los sesenta años estaba prácticamente garantizado.
Existían miembros del clan demasiado impacientes que optaban por métodos de grado 1 de rango Amarillo que priorizaban la velocidad aun a costa de mayores trabas. Tales artes permitían un avance fulgurante antes del séptimo nivel de Refinación de Qi, pero la gran mayoría terminaba estancándose sin remedio en el sexto nivel, siendo contados los que conseguían abrirse paso hasta el séptimo.
A medida que los años avanzaban, el Qi y la sangre del cultivador se debilitaban inevitablemente y sus meridianos se encogían, elevando la dificultad de los avances y tornando el Establecimiento de la Fundación en una quimera casi inalcanzable. Esa era la razón primordial por la que no pocos ancianos del Clan Wang, rondando ya los setenta u ochenta años de edad, aún no lograban tocar el noveno nivel de Refinación de Qi.
Quien cultivaba con lentitud y mantenía una base débil quedaba relegado a resolver tareas menores durante largo tiempo, percibiendo muy pocas piedras espirituales; en cambio, quien avanzaba con rapidez y poseía mayor cultivo podía asumir misiones más complejas y cosechar mayores ingresos mensuales, asumiendo el riesgo de afrontar cuellos de botella mucho más severos al llegar al sexto nivel. Wang Changsheng deducía que la intención de su padre al ordenarle cambiar de método había sido brindarle una senda firme y segura para alcanzar sin tropiezos el noveno nivel de Refinación de Qi.
A lo largo del mes siguiente, Wang Changsheng no se apartó de la Armería del Clan Wang, entregado por entero a la forja de bestias mecánicas.
El margen de ganancias de las marionetas de rango 1 inferior era exiguo, por lo que anhelaba producir más ejemplares de rango 1 medio; sin embargo, completar una marioneta de este calibre demandaba entre cinco y seis días de labor, demorándose hasta siete u ocho en el peor de los casos.
Wang Mingcan continuaba practicando el tallado básico de madera, de modo que a corto plazo no podía prestarle un auxilio significativo.
Aparte de forjar marionetas y meditar, Wang Changsheng dedicaba un shichen diario a enseñar a su undécimo tío las sutilezas del tallado y los secretos del refinamiento de marionetas.
Aquel día, tras el almuerzo, Wang Changsheng salió a la calle en compañía de Wang Mingzhan.
Se celebraba una subasta donde, según los rumores, saldrían a la puja ciertos recursos espirituales auxiliares para el Establecimiento de la Fundación. Wang Changsheng acudía con la intención de ampliar sus horizontes y, si hallaba algún objeto verdaderamente idóneo, intentar hacerse con él a toda costa.
En la actualidad gozaba de una holgura económica notable: con más de cuatrocientas piedras espirituales en su bolsa de almacenamiento, sentía que sus pasos eran ligeros y decididos.
La subasta tenía lugar en la Torre del Inmortal Volador, una colosal estructura de piedra de más de treinta zhang de alzada que se erigía como el edificio más alto de toda la Ciudad del Destino Inmortal.
Los cultivadores comisionados por las cuatro grandes sectas para custodiar la urbe residían en su interior; se comentaba incluso que la torre misma constituía un poderoso artefacto de grado superior.
El evento se desarrollaba en la segunda planta de la edificación. Cuando Wang Changsheng y Wang Mingzhan se personaron en el lugar, la estancia bullía ya con un auténtico mar de gente.
Pese a que los organizadores habían impuesto una cuota de entrada de cinco piedras espirituales por participante como medida de control, el recinto se encontraba abarrotado hasta el límite.
El segundo nivel constaba de una amplísima plaza circular capaz de albergar con desahogo a más de un millar de personas. Wang Changsheng y Wang Mingzhan encontraron dos asientos contiguos en las filas delanteras y tomaron asiento. Ambos sostenían una placa cuadrada de color azul, la cual servía como ficha de amplificación de voz para cantar las ofertas durante la puja; al término de la sesión, debía devolverse a los encargados.
Poco después, al compás del tañido grave y solemne de una campana, la subasta dio inicio.
En el centro de la plaza circular se elevaba una tarima redonda de piedra sobre la que reposaba una mesa de madera.
Un hombre de mediana edad y mirada sagaz subió con paso firme a la plataforma central bajo la atenta mirada de todos los presentes.
"Sean bienvenidos, compañeros daoístas y respetables mayores, a esta subasta. Mi nombre es Liu Zong y tendré el honor de dirigir la sesión de hoy. Sin más preámbulos, daremos paso al primer artículo del día: el artefacto volador de grado superior, la Lanzadera de Nube Voladora. El precio de salida es de doscientas piedras espirituales, con incrementos mínimos de treinta piedras por puja".
Tras una concisa presentación, el maestro de ceremonias expuso una lanzadera de color níveo.
Los artefactos voladores de grado superior eran piezas sumamente codiciadas. Tras una intensa sucesión de pujas, la lanzadera terminó adjudicándose por la suma de quinientas ochenta piedras espirituales.
A continuación, Liu Zong fue presentando uno tras otro los más diversos lotes: bestias espirituales, conjuntos combinados de artefactos, elixires selectos, vinos enriquecidos y múltiples recursos de cultivo, alcanzando todos ellos cotizaciones elevadas y encendiendo progresivamente los ánimos de la concurrencia.
"El siguiente lote es un artefacto de grado superior: el Colgante de Jade de Agua Misteriosa. Todo cultivador que practique doctrinas de atributo agua y lo porte consigo verá incrementada la velocidad de su cultivo en dos décimas. Esta pieza fue elaborada a partir de materiales espirituales de rango 2; originalmente estaba destinada a convertirse en un artefacto mágico de mayor calibre, mas por desfortuna ocurrió un ligero desvío durante el refinamiento que la dejó en un artefacto de grado superior. Consecuentemente, las virtudes de este Colgante de Jade de Agua Misteriosa superan con creces a las de los artefactos auxiliares ordinarios. Precio de partida: doscientas piedras espirituales, con incrementos mínimos de treinta piedras".
Liu Zong alzó una arqueta de madera azulada mientras pregonaba a viva voz. En el interior del estuche descansaba un colgante de jade cerúleo del tamaño del huevo de una gallina.
"¡Doscientas piedras!".
"¡Doscientas treinta!".
"¡Doscientas sesenta!".
A Wang Changsheng se le iluminaron los ojos y alzó la ficha exclamando: "¡Trescientos!".
Tras siete u ocho lances sucesivos, Wang Changsheng se adjudicó el codiciado Colgante de Jade de Agua Misteriosa por la cuantiosa suma de quinientas cincuenta piedras espirituales. Por supuesto, como sus propios fondos no alcanzaban para cubrir semejante cifra, Wang Mingzhan le prestó cien piedras espirituales; esa era una de las invaluables ventajas de pertenecer a un clan de cultivo consolidado.
No es que los demás asistentes carecieran de quinientas piedras espirituales para pujar; la razón estribaba en que con tal suma se podía adquirir un artefacto mágico de primera línea. Además, para acelerar el cultivo la mayoría prefería consumir elixires o manjares espirituales, siendo los artefactos auxiliares meramente una alternativa más entre tantas.
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• Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian)
• Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian
• Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 71 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.