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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 31 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Durante los siguientes cinco días, Wang Yaoxi utilizó el Disco de Proyección para reproducir el proceso de refinamiento de su antepasado. Wang Changsheng y los otros cuatro lo observaban con extrema concentración; al terminar cada visualización, formulaban preguntas y Wang Yaoxi resolvía sus dudas una por una. Si algo no quedaba claro, volvían a reproducir la imagen, repitiendo el ciclo de observación y debate una y otra vez. Al cabo de esos días, los cinco aprendices habían profundizado enormemente en su comprensión sobre la forja de artefactos. Esa era precisamente la gran ventaja de pertenecer a una familia de cultivadores. Si los cultivadores errantes deseaban aprender un oficio, se limitaban a leer algunos tomos al respecto, comprar materiales e intentar forjar por su cuenta, por lo que su tasa de éxito resultaba extremadamente baja. Algunos de ellos se adentraban en lo profundo de las montañas para cazar bestias demoníacas, llevando la vida atada a la cintura; tras muchos sacrificios, lograban reunir ahorros con la intención de aprender una profesión, pero al carecer de la guía de un maestro, la inmensa mayoría terminaba fracasando. Así, despilfarraban todos sus duramente ganados recursos y se veían forzados a regresar a las montañas para cazar de nuevo. A primera hora de la mañana de aquel día, tras haber desayunado, Wang Changsheng y sus compañeros siguieron a Wang Yaoxi hasta situarse frente a un pabellón rojo de dos pisos. El edificio se encontraba en el corazón de un patio silencioso y apartado; Wang Changsheng jamás había estado allí. "¡Síganme! A partir de hoy, vivirán aquí." Wang Yaoxi empujó la puerta y entró. El interior estaba decorado con elegancia y se encontraba inmaculado, señal evidente de que alguien lo limpiaba con frecuencia. La planta baja contaba con un sótano de más de diez zhang de extensión y una altura que superaba la de dos personas. Sus paredes y baldosas estaban hechas de un tipo de piedra rojiza, y sobre el suelo descansaban tres cojines de meditación cian. "A partir de este momento, forjarán sus artefactos en este lugar. Hoy dispondrán de tres porciones de material cada uno y se turnarán para usar el horno. Mingmei, tú irás primero." Mientras hablaba, Wang Yaoxi dio una palmada a su bolsa de almacenamiento y una luz cian salió volando de su interior. Aquel destello reveló ser un caldero de cobre cian de aproximadamente un zhang de volumen. El recipiente medía tres chi de alto, era completamente esférico, poseía cuatro patas y dos asas, y llevaba grabada una flor de loto en su superficie. Su color se veía opaco, evidenciando que tenía bastantes años de antigüedad. Además del caldero, extrajo tres conjuntos de materiales: hierro místico, arena de hierro, un frasco de líquido espiritual, tres trozos de madera plateada del tamaño de la palma de una mano, tres porciones de masa y un molde de hierro. "Este Caldero Loto Verde es un horno de refinamiento legado por nuestros antepasados, destinado exclusivamente para que los miembros del clan den sus primeros pasos en la forja. Mingmei, ¡empieza tú! Los demás observen desde un lado; mantengan absoluto silencio para no interrumpir su concentración. Yo supervisaré todo el proceso de Mingmei." Wang Yaoxi señaló el caldero y los materiales dispuestos en el suelo, hablando con voz profunda. "Dado que acaban de iniciar su aprendizaje, he decidido que forjen aquí para que puedan observarse mutuamente y señalar las deficiencias del otro. No albergo la expectativa de que logren forjar un artefacto espiritual en su primer día; la meta es que aprendan entre ustedes y se esfuercen por conseguirlo lo antes posible. Mingmei, ¡comienza la forja!" Wang Mingmei tomó una profunda bocanada de aire y caminó a paso lento hasta situarse frente al Caldero Loto Verde. Wang Changsheng y los otros tres contuvieron el aliento, fijando sus miradas en ella por miedo a perderse el más mínimo detalle. Sin embargo, Wang Mingmei no comenzó a refinar de inmediato; en su lugar, se sentó sobre el cojín de meditación y cerró los ojos para sosegar su espíritu. Wang Yaoxi asintió para sus adentros en silencio, sin decir una palabra. Medio ke después, Wang Mingmei abrió los ojos y dio inicio al refinamiento. Colocó un trozo de madera de aguja plateada bajo el Caldero Loto Verde, lo encendió y, con un gesto casual, adhirió una porción de masa a la superficie exterior del horno. El tiempo fue transcurriendo poco a poco, y la masa pasó de un tono blanquecino a un color amarillento. En cuanto un tenue olor a quemado se coló por su nariz, Wang Mingmei disparó un sello mágico contra el caldero. La flor de loto verde grabada en la superficie del artefacto se iluminó de inmediato; acompañado de un sonido sordo, la tapa del horno salió volando por los aires y aterrizó en el suelo. La mujer arrojó el hierro místico al interior de la fragua. Con un ágil movimiento de su manga, hizo que la tapa se elevara de nuevo y se cerrara lentamente sobre la abertura. Hecho esto, comenzó a recitar un conjuro mientras sus manos trazaban sellos a gran velocidad, lanzando de forma incesante una serie de conjuros mágicos contra el Caldero Loto Verde. Casi medio ke después, vertió la arena de hierro dentro del horno. Tras pasar algo más de medio ke, la intensidad del fuego comenzó a menguar. Veinte respiraciones más tarde, las llamas se extinguieron por completo. Wang Mingmei colocó el molde en la base del Caldero Loto Verde y lanzó un último sello mágico. Con un chasquido sordo, la flor de loto verde rotó sesenta grados, revelando un pequeño orificio por el cual fluyó un torrente de hierro fundido de color rojo oscuro que cayó directamente sobre el molde. El molde estaba forjado con un material especial, sumamente resistente al calor. Al cabo de un momento, el hierro fundido se solidificó y adquirió una tonalidad completamente negra. Wang Changsheng y sus tres compañeros ni siquiera se atrevían a respirar fuerte, temerosos de perturbarla. Wang Mingmei dejó escapar un leve suspiro. Tomó el frasco de porcelana y lo agitó con suavidad; una esfera de líquido cian salió disparada de su interior y quedó suspendida en el aire. Sus diez dedos se movieron trazando un sinfín de sellos que impactaron de lleno en el líquido cian. La sustancia comenzó a agitarse y deformarse, como si poseyera vida propia. "¡Condénsate!" Gritó Wang Mingmei con voz suave, alterando el patrón de sus manos. El líquido cian se difuminó por un instante y se transformó en dos caracteres arcanos y misteriosos. "¡Ve!" Con un ligero toque de su dedo en dirección al molde, los dos caracteres cian giraron velozmente sobre sí mismos y, en un abrir y cerrar de ojos, se sumergieron en el bloque de hierro solidificado. El metal resplandeció de súbito y toda su estructura adoptó un intenso color cian. A continuación, Wang Mingmei sacó de su manga una pequeña calabaza cian del tamaño de su palma, vertió un poco de agua clara de su interior y la roció sobre el bloque de hierro. "¡Pshhh!" Un estallido ahogado resonó en la sala, al tiempo que una gran nube de niebla blanca y vapor se elevaba desde la superficie del metal. Poco después, la bruma se disipó, revelando una corta espada cian descansando en el molde. Wang Mingmei se llenó de júbilo; extrajo la cuchilla y la examinó con sumo cuidado por todos sus ángulos. "La quinta tía es increíble, logró forjar un artefacto en su primer intento." Murmuró Wang Changhuan, corroído por la envidia. Wang Mingdong intervino con solemnidad: "Un artefacto espiritual no se considera un éxito solo por haber sido forjado; también hay que evaluar su calidad. Si la hoja presenta grietas, seguirá siendo imposible de vender." "Séptimo tío, por favor, échele un vistazo. ¿Qué le parece la Cuchilla de la Luna Cian que acabo de forjar?" reprimiendo la enorme emoción que albergaba en su pecho, Wang Mingmei le tendió el arma a Wang Yaoxi. El anciano la tomó, la inspeccionó minuciosamente y asintió en señal de aprobación: "Nada mal. Es evidente que, durante todo este tiempo de estudio, has prestado una atención inquebrantable. Sin embargo, al ser tu primera forja, aún te falta experiencia. Hay un par de finísimas fisuras en la empuñadura; lo más probable es que te hayas precipitado durante la fase de templado, cometiendo un pequeño error. Para ser tu primer intento, haber llegado hasta aquí ya es un logro sobresaliente. Descansa un poco, repasa mentalmente todo el proceso que acabas de ejecutar, y luego vuelve a intentarlo." A continuación, dirigió la mirada hacia Wang Changsheng y los otros tres, y les ordenó: "No se queden ahí parados sin hacer nada. Rememoren cuidadosamente los pasos que siguió Mingmei; si logran extraer alguna inspiración de ello, será perfecto. En un momento será su turno." Los cuatro asintieron, y en sus rostros se dibujó una expresión de profunda reflexión. Haber presenciado la forja de la Cuchilla de la Luna Cian despertó una ola de emociones en Wang Changsheng, avivando su deseo de ponerse manos a la obra cuanto antes. Wang Mingmei descansó durante un ke, meditando para nutrir su espíritu. Una vez que su poder mágico y su energía mental recobraron su estado óptimo, retomó el proceso de refinamiento. Gracias a la experiencia obtenida en su primer intento, su segunda forja fluyó de forma considerablemente mejor. La superficie del artefacto espiritual no presentó ni una sola grieta y gozaba de un brillo radiante; era, a todas luces, un auténtico artefacto espiritual de rango inferior. Durante su tercer intento, quizás presa de la prisa o la ansiedad, Wang Mingmei cometió un desliz al recitar el conjuro; el líquido espiritual destinado a grabar las runas se salió de control y se derramó por el suelo, obligándola a tomar una nueva porción del frasco. Pese a ello, su tercera forja también fue un éxito, aunque, debido al tiempo perdido por el error en el encantamiento, el grabado de las runas se retrasó y el color del artefacto resultó ser ligeramente opaco. En términos generales, el desempeño de Wang Mingmei fue espléndido, alcanzando el éxito en sus tres oportunidades, siendo la segunda pieza la de mejor manufactura. Por supuesto, detrás de tan formidable actuación, además de su propio esfuerzo, el Disco de Proyección había jugado un rol trascendental; de no haber estudiado una y otra vez la maestría de su antepasado, difícilmente habría forjado el artefacto con tal fluidez. Tras agotarse los materiales de Wang Mingmei, llegó el turno de Wang Mingdong. En sus dos primeros intentos, fracasó estrepitosamente: ya fuera por abrir el horno demasiado pronto, provocando que los materiales no se fundieran por completo, o por tardar demasiado en la fase de templado, lo que llenó la superficie de la espada de fisuras insalvables. No logró materializar ni un solo artefacto espiritual. Wang Mingcan tuvo un desempeño un tanto superior al acertar en una ocasión; sin embargo, la empuñadura del arma quedó marcada por grietas microscópicas. Estrictamente hablando, la pieza no alcanzaba el estándar de calidad requerido. El papel de Wang Changhuan, por su parte, fue bastante mediocre. Al carecer de destreza para controlar el fuego y abrir el caldero de forma prematura, o al equivocarse en la recitación de los conjuros, terminó por no acertar en ninguno de sus tres intentos. Finalmente, el turno recayó sobre Wang Changsheng. Tras tomar una profunda bocanada de aire, caminó hacia el Caldero Loto Verde y se sentó con las piernas cruzadas sobre el cojín de meditación.
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Estás leyendo el capítulo 31 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 4 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.