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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 26 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Un anciano que sobrepasaba los setenta años entró a la estancia, ataviado con una túnica azul. Tenía el semblante rubicundo, el cabello y la barba enteramente blancos, y una mirada felina e imponente que irradiaba autoridad sin necesidad de enojo; a simple vista era evidente que no se trataba de alguien a quien se pudiera engañar con facilidad. Observándolo con detenimiento, se apreciaba que sus facciones guardaban cierta semejanza con las de Wang Mingyuan. Aquel anciano de túnica azul era precisamente el padre de Wang Mingyuan, Wang Yaozu, y abuelo de Wang Changsheng. Wang Yaozu tenía setenta y cinco años, poseía tres raíces espirituales y se hallaba en el séptimo nivel de Refinamiento de Qi. Estaba a cargo de los vínculos con otras fuerzas; por ejemplo, si el patriarca de una familia emparentada por matrimonio celebraba un gran cumpleaños, Wang Yaozu acudía con una comitiva a presentar sus felicitaciones en cuanto recibía la invitación. "Padre, ¿cómo es que ha vuelto tan pronto? ¿No iba a salir a visitar a un buen amigo?", inquirió Wang Mingyuan con una pizca de sorpresa y desconcierto en la mirada. Wang Yaozu bufó indignado, erizando la barba, y replicó de mal humor: "Si no fuera porque mi nuera me avisó, de verdad me habrías embaucado para ir a visitar a ese amigo. Has hecho comparecer incluso a mi segundo hermano mayor y convocaste una reunión tan trascendental... ¡seguro que me apartaste a propósito! ¡Si no hubiera vuelto a tiempo, me temo que Changsheng no habría sido seleccionado!". "Mire lo que dice... Los candidatos son propuestos por los tíos; no es una decisión que dependa exclusivamente de mí", respondió Wang Mingyuan, sintiendo cierto remordimiento. Wang Yaozu lo fulminó con la mirada y replicó: "Soy tu padre y también un anciano del clan Wang. ¡Tengo derecho a voz!". "Por supuesto que lo tiene, pero la decisión final recae en las manos de los tíos." "Sabía bien que dirías eso. Segundo hermano, sexto hermano, octavo hermano: como reza el dicho, al recomendar a los virtuosos no se esquiva a los propios parientes. Es verdad que Changsheng es mi nieto carnal, pero Qing'er trabajó durante diez años como aprendiz de refinamiento en el Pabellón de Armas Divinas del Mercado de la Luna Púrpura, e instruyó a Sheng'er desde pequeño con una vasta base de conocimientos teóricos sobre el refinamiento de artefactos. Si nos ceñimos a la teoría, creo que nadie de su misma edad sabe más que él. En eso, ¡nadie puede llevarme la contraria! Por otra parte, Sheng'er estuvo apostado tres años en el condado de Ping'an y, gracias a una afortunada coincidencia, descubrió una veta de metal místico. Darle una oportunidad no es ninguna desmesura. Si en la evaluación rinde de forma mediocre, naturalmente no habrá necesidad de formarlo como refinador de artefactos; en cambio, si destaca, ¡deberá recibir una formación prioritaria! ¿Qué opinan ustedes?", expuso Wang Yaozu pausadamente. "Padre, el hecho de que Sheng'er descubriera la veta de metal místico es ciertamente un gran mérito, y el clan lo recompensará con creces; no hay necesidad de entregarle un cupo por ello. Esto difícilmente convencerá al resto", manifestó Wang Mingyuan con expresión de dilema. "Al recomendar a los virtuosos no se esquiva a los propios parientes. Obrar con rectitud está bien, pero hay que medir a todos con el mismo rasero. Si Sheng'er no fuese tu hijo, ¿acaso no podría ser seleccionado? Es más, mi nuera fue aprendiz en el Pabellón de Armas Divinas durante diez años y habrá trabado contactos allí; si Sheng'er llega a convertirse en refinador, cuando compremos materiales al Pabellón en el futuro, Qing'er podrá servir de puente y obtendremos ciertos descuentos. Los conocimientos de refinamiento de Sheng'er son sólidos; si él no puede entrar, ¿por qué los demás sí? Dame una sola razón válida." "Esto...", Wang Mingyuan se quedó sin palabras y volvió la vista hacia Wang Yaozong. Wang Yaozong reflexionó por un instante y sentenció: "De todos modos hay cinco cupos y todavía queda una segunda ronda de evaluación, así que contemos a Changsheng. Quedan cuatro plazas disponibles. Añado una condición: los candidatos recomendados deben poseer tres raíces espirituales. Las pseudorraíces espirituales conllevan una gran dificultad para cultivar; incluso si los formamos como refinadores de artefactos de primer rango, si su base de cultivo se estanca, su destreza en el refinamiento tampoco podrá progresar. Además, aquellos miembros del clan que ya dominen otras artes secundarias quedan excluidos, y la edad debe situarse entre los dieciocho y los cincuenta años. Primero elijamos a diez miembros que cumplan con estos requisitos y, tras ello, seleccionaremos a los cuatro más destacados. Por cierto, hagan volver a Changsheng de inmediato y envíen a alguien a relevar su puesto". "Entendido, segundo tío. Enseguida le enviaré un mensaje a Sheng'er para que regrese cuanto antes. Comencemos seleccionando a diez personas de entre el clan." Tras casi medio shichen de deliberación, consiguieron escoger finalmente a diez miembros de la familia. Concluida la reunión, Wang Mingyuan y Wang Yaozu se dirigieron al estudio. Liu Qing'er ya había dispuesto bocadillos y té, aguardando con paciencia desde hacía largo rato. "Padre, ¿cómo fue? ¿Eligieron a Sheng'er?", preguntó Liu Qing'er con impaciencia, reflejando en sus hermosos ojos una viva expectación. "Conmigo al frente, el éxito estaba asegurado. A decir verdad, si no me hubieses avisado, ¡me habrían dejado en la ignorancia! Mingyuan, ¿no crees que deberías darle una explicación a tu padre? Al fin y al cabo soy un anciano del clan Wang; ¿por qué me alejaste con engaños para celebrar la asamblea familiar?", reprochó Wang Yaozu con semblante severo. Wang Mingyuan esbozó una sonrisa amarga y aclaró: "Padre, simplemente no quería dar pie a habladurías". Wang Yaozu rodó los ojos y lo reprendió sin miramientos: "¿Habladurías? ¿Qué hay de criticable en esto? Hay cinco cupos y Sheng'er solo ocupa uno. La veta de metal místico fue hallazgo suyo, ¿tan excesivo es que ocupe una plaza? ¿Acaso los demás tenían un derecho incuestionable a ser elegidos? Al recomendar a los virtuosos no se esquiva a los propios parientes. Cuando enviaste a Sheng'er al condado de Ping'an para servir como Maestro Celestial, ¿acaso dije que hubieses actuado mal? Dejando a un lado el hecho de que sea tu hijo de sangre, si el clan va a elegir miembros para formar refinadores de artefactos, Sheng'er sin duda merecía ser seleccionado". Liu Qing'er asintió en señal de respaldo y añadió: "¡Exacto! Desde que Sheng'er tiene memoria, le he inculcado conocimientos de refinamiento día tras día; ¿no era todo para este preciso momento? Sin embargo, ¿puede el clan instruir a cinco refinadores al mismo tiempo? El coste de formar a un solo refinador no es ninguna bagatela, y mucho menos si se pretende hacerlo con cinco a la vez". "Por supuesto que no es posible formar a cinco refinadores simultáneamente. Primero se escogerá a diez miembros, de los cuales se seleccionará a cinco para formarlos durante un tiempo; luego se someterán a una evaluación para retener a los dos más sobresalientes y concentrar en ellos los recursos", explicó Wang Mingyuan. El rostro de Liu Qing'er se iluminó de júbilo y urgió: "Puesto que Sheng'er ha sido seleccionado, ¡haz que regrese pronto!". "El segundo tío ya dio la orden; esto colma tus deseos." "¿Qué clase de comentario es ese? Ha sido una resolución del clan. Yo debo marcharme a atender un asunto, pero te advierto: está bien ser exigente con Sheng'er, pero debes medir a todos con la misma vara y ser equitativo. Te preocupas demasiado por los chismes ajenos; los rumores mueren al llegar a oídos del sabio. En su día, cuando fuiste elegido líder del clan, el sexto hermano y los demás se quejaban en privado, pero tu imparcialidad fue lo que terminó convenciéndolos. Con Sheng'er sucederá igual: si supera la evaluación y logra formarse como refinador de artefactos, nadie tendrá motivos para murmurar", aconsejó Wang Yaozu con tono elocuente y cargado de intención. "Mi padre tiene toda la razón. Mientras Sheng'er consiga ser refinador, nadie se atreverá a hablar a sus espaldas. Da orden de que regrese de una vez; pienso enseñarle todo lo que aprendí en el Pabellón de Armas Divinas. Confío en que logre convertirse en refinador", acotó Liu Qing'er, visiblemente entusiasmada. Wang Mingyuan dejó escapar una sonrisa de resignación y asintió repetidas veces: "Escribiré una misiva de inmediato para que Sheng'er vuelva sin demora." En su fuero interno, no obstante, soltó un largo suspiro de alivio. A decir verdad, si de veras hubiera querido blindar la noticia, Liu Qing'er jamás se habría enterado de la supuesta partida de Wang Yaozu; sin embargo, al haber proyectado siempre una imagen de estricta imparcialidad, le resultaba comprometido proponer abiertamente a su propio hijo. Por ello, no había tenido más remedio que dirigir y escenificar toda esta farsa. Condado de Ping'an, Isla del Loto. El sol declinaba en el horizonte, y el resplandor del crepúsculo cubría la Isla del Loto con un manto de tonos dorados. Wang Changsheng se hallaba sentado en un pabellón de piedra, sosteniendo en sus manos el Compendio del Refinamiento de Artefactos, sumergido en una lectura apasionante. A estas alturas ya había memorizado los fundamentos teóricos del refinamiento y las propiedades de cientos de materiales de primer rango. En cuanto dispusiera de un caldero de refinamiento, materiales y los diagramas de artefactos espirituales, podría emprender la práctica del refinamiento por su cuenta. "Noveno tío abuelo, ha llegado un mensaje del clan", anunció Wang Qiusheng, aproximándose a paso ligero con una carta en la mano. En la misiva se leía únicamente una línea de texto: «Regresa de inmediato a la Montaña del Loto Verde. Tu padre, Wang Mingyuan». "¿Regresar de inmediato a la Montaña del Loto Verde? ¿Qué ha sucedido en el clan para requerir tanta prisa?", murmuró Wang Changsheng frunciendo el ceño, con el desconcierto reflejado en la mirada. No hacía ni medio mes que se había reintegrado a la Isla del Loto; una orden de regreso tan precipitada no encajaba en absoluto con el proceder habitual de su padre. "Qiusheng, ¿tienes la certeza de que este mensaje proviene del clan?", inquirió Wang Changsheng con semblante solemne. "Así es. Las palomas mensajeras que emplea el clan son distintas a las ordinarias; no cabe duda de que proviene de la familia." Al obtener la confirmación rotunda de Wang Qiusheng, el corazón de Wang Changsheng experimentó un leve regocijo. "Custodien bien la Isla del Loto. Debo regresar a la Montaña del Loto Verde; si surge algún asunto de suma gravedad que no puedan solventar, envíen una misiva al clan", instruyó Wang Changsheng. Tras guardar el Compendio del Refinamiento de Artefactos, sus labios se movieron imperceptiblemente: una nube blanca se materializó de la nada en el aire, lo elevó suavemente y despegó hacia las alturas celestes. \---- Notas de traducción Unidades de tiempo: En el texto se menciona "medio shichen" (小半个时辰). Un shichen equivale a 2 horas del cómputo occidental moderno, por lo que medio shichen corresponde aproximadamente a 1 hora (o en este caso, casi una hora).
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Estás leyendo el capítulo 26 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 4 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.