arrow_back

Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 233 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Con la muerte de las seis cultivadoras encabezadas por la joven de falda verde, el cuerpo de aquel pangolín amarillo comenzó a hincharse a toda velocidad hasta que, al alcanzar cierto límite, estalló en pedazos, disolviéndose en una densa lluvia de sangre que salpicó el cielo. Wang Shuyuan trazó un sello manual y la cortina de luz dorada se desvaneció, revirtiendo a cinco talismanes áureos que volaron de regreso hacia el interior de su manga. Wang Changsheng se encaminó a paso firme hacia los cadáveres de las seis mujeres. Ye Tong vaciló un instante y permaneció inmóvil en su sitio: había sido Wang Changsheng quien abatió al enemigo, de modo que le correspondía por pleno derecho llevarse la mayor porción del botín. Wang Changsheng despojó a la mujer de falda verde de una bolsa de almacenamiento de color esmeralda y la guardó en su pecho. En cuanto a las bolsas de almacenamiento de las otras cinco cultivadoras, las repartió entre los cinco acompañantes, entregándole una a cada uno. Zhao Long arrojó varias bolas de fuego escarlatas que redujeron los cuerpos a cenizas en breves instantes. "¡Vámonos! Salgamos primero de aquí; el alboroto que provocamos hace un momento fue demasiado ruidoso y bien podría atraer a cultivadores del País Tang. ¡Retirémonos de prisa!", apremió Wang Changsheng. Invocó el Bote del Loto Azul y, llevando a todos a bordo, emprendieron el vuelo hacia las alturas hasta perderse de vista en el horizonte poco después. Poco más de medio mes después, en la Comandancia de Taiyuan, dentro de la Cordillera de la Luna Verde. En el interior de una caverna oculta, los seis se encontraban reunidos alrededor de un mapa topográfico, deliberando en voz baja. "Tanto va el cántaro al agua que al final se rompe. Mi sugerencia es que regresemos al País Wei cuanto antes; si tropezamos con un hueso duro de roer, estaremos en serios problemas", propuso Wang Changsheng. En esos momentos, Wang Ruyan no podía canalizar la más mínima pizca de poder mágico, por lo que desplazarse llevándola consigo resultaba bastante engorroso; y permitir que Wang Shuyuan la escoltara de regreso por su cuenta tampoco dejaba tranquilo a Wang Changsheng. Por descontado, habiendo liquidado de forma sucesiva a más de una decena de cultivadores del País Tang, sin duda habrían despertado la alarma de las cinco sectas del país, y dado que ya habían acumulado abundantes riquezas, lo más sensato era retirarse a tiempo. Tanto Wang Changsheng como Wang Shuyuan habían entregado una generosa remuneración a Ye Tong y Zhao Long para agradecer su auxilio; además, Wang Shuyuan se había comprometido con Wang Changsheng a que, una vez de vuelta en el País Wei, le enviaría trescientos jin de agua espiritual Xuanyin diluida. Tras aquella sola batalla, el trato de Wang Ruyan hacia Wang Changsheng se había vuelto visiblemente más cercano y afectuoso. Que él estuviese dispuesto a quedarse a cubrir la retaguardia para salvarle la vida, llegando al borde de perder la suya propia, demostraba con creces la profundidad de los sentimientos que abrigaba por ella. "Los cultivadores del País Tang tampoco son la gran cosa; considero que no hay necesidad de apresurarnos a volver. Sigamos nuestro plan original y aniquilemos a la familia Zhou antes de partir. El Compañero Daoísta Wang posee Talismanes Tesoro y el Compañero Daoísta Wang cuenta con talismanes de formación; exterminar a la familia Zhou será pan comido", discrepó Zhao Long con total despreocupación. Durante esta incursión tras las líneas enemigas se había embolsado una auténtica fortuna; viendo que Wang Changsheng disponía de dos Talismanes Tesoro y Wang Shuyuan contaba con una matriz de talismanes de Rango 2 superior, mientras no tropezaran con un cultivador en la Formación del Núcleo, el peligro era nulo, por lo que naturalmente no deseaba marcharse tan pronto. Una expresión tentada asomó al rostro de Ye Tong. Al advertir el semblante de este último, Wang Shuyuan frunció el ceño con inquietud. En esos momentos el exterior era un caos absoluto: hacer que escoltara a Wang Ruyan de vuelta a Wei en solitario conllevaba demasiado riesgo, pero permanecer en el País Tang tampoco estaba exento de peligros. "La única razón por la que logramos abatir a las discípulas de la Secta de las Cien Flores la última vez fue gracias a que el Hada Wang interfirió con sus conjuros. Si volvemos a toparnos con cultivadores de Tang que también posean talismanes de formación o Talismanes Tesoro y cuyo cultivo supere al mío, ¿quién podrá interferir con sus artes? Es imposible que la suerte nos sonría en cada ocasión. ¡Será mejor que regresemos!", argumentó Wang Changsheng con el ceño fruncido y un tono visiblemente contrariado. "Compañero Daoísta Wang, no olvides que en esta misión el Hermano Mayor Ye es el comandante; todos debemos acatar sus órdenes. Hermano Mayor Ye, ¿cuál es tu parecer?", rebatió Zhao Long con disgusto, volviéndose hacia Ye Tong. Ye Tong meditó unos instantes antes de responder: "¡Aniquilemos a la familia Zhou y luego regresemos al País Wei! Que el Compañero Daoísta Wang y el Hada Wang regresen por su propia cuenta al País Wei, o si no, que busquen un rincón seguro donde ocultarse durante unos meses". "De ninguna manera. Nuestra fortuna no será siempre tan propicia; me opongo rotundamente. Considero que lo más prudente es emprender el regreso al País Wei de inmediato", replicó Wang Changsheng con una postura tajante. En parte deseaba proteger y escoltar a Wang Ruyan, pero en mayor medida respondía a una estricta consideración por la seguridad de todos. Antes había aceptado quedarse a cubrir la retirada apoyándose en el Caldero del Dragón Dorado, pero ¿quién habría imaginado que las discípulas de la Secta de las Cien Flores apenas recurrían a artefactos mágicos? Casi había sufrido un revés fatal. Aunque él contara con Talismanes Tesoro y Wang Shuyuan poseyera una matriz de talismanes, y todo pareciera seguro en apariencia, los designios humanos jamás podían preverlo todo: ¿quién garantizaba qué recursos ocultos guardaba la familia Zhou bajo la manga? "¿Qué importa lo que tú consideres? No se trata de lo que a ti te parezca, sino de lo que determine el Hermano Mayor Ye. El Hermano Mayor Ye es el líder y todos debemos acatar sus disposiciones. Compañero Daoísta Wang, sé muy bien que pretendes escoltar al Hada Wang de vuelta a Wei, pero vinimos al País Tang a cumplir una misión bélica, ¡no a entregarnos a romances!", espetó Zhao Long sin el menor miramiento, con un tono mordaz y agresivo. Ye Tong soltó un leve resoplido, manteniendo el ceño fruncido. Al escuchar estas palabras, un suave rubor tiñó las mejillas de Wang Ruyan, y sus ojos se posaron en Wang Changsheng desbordando una ternura contenida. "La codicia debe tener un límite. Mi oposición no es por causa del Hada Wang, sino por la seguridad de todos nosotros; basta con fracasar una sola vez para que quedemos acabados para siempre", sentenció Wang Changsheng con el rostro ensombrecido y la mirada severa. "Hermano Mayor Ye, Hermano Mayor Zhao, calmen sus ánimos. Mi Noveno Hermano no sabe expresarse con diplomacia, no se lo tomen a pecho. Hablemos unos instantes a solas", intervino Wang Changxue para apaciguar las tensiones, invitando a Ye Tong y Zhao Long a caminar hacia el exterior de la cueva. "Compañero Daoísta Wang, Ruyan y yo buscaremos un lugar donde ocultarnos por un tiempo. Ve tranquilo a cumplir la misión con el Compañero Daoísta Ye y los suyos; les dejaré ese conjunto de talismanes de formación para su auxilio", aconsejó Wang Shuyuan. Cualquier observador perspicaz notaba que Wang Changsheng insistía en regresar al País Wei principalmente por la preocupación que le causaba el estado de Wang Ruyan. Que Wang Changsheng estuviera dispuesto a plantarle cara a Ye Tong por el bien de Wang Ruyan demostraba una vez más cuán hondo era el afecto que abrigaba por ella. "Así es, Compañero Daoísta Wang, ¡ve con calma! Aguardaré tu regreso... por favor, regresa sano y salvo sin falta", murmuró Wang Ruyan cabizbaja, con el rostro encendido de tímida emoción. Al contemplar semejante escena, Wang Shuyuan exhaló un resignado suspiro y pensó para sus adentros: "¡Hija crecida, corazón ajeno; ya no hay forma de retenerla!". En el exterior de la caverna, Wang Changxue conjuró una barrera insonorizante que los envolvió a los tres. "Hermano Mayor Ye, Hermano Mayor Zhao, muchas gracias. Les ruego que mantengan esto en estricta reserva; si mi Noveno Hermano y el Hada Wang llegan a formalizar su unión, esta hermana menor les corresponderá con generosas recompensas", agradeció Wang Changxue mientras extraía dos bolsas de almacenamiento y se las entregaba a Ye Tong y a Zhao Long. Momentos antes todo había sido una farsa concertada, una pequeña escena ideada y dirigida por Wang Changxue sin que Wang Changsheng estuviera al tanto. Sin embargo, Wang Changxue ya le había adelantado a su hermano en repetidas ocasiones su intención de regresar a Wei escoltando a Wang Ruyan y que ella se encargaría de persuadir a Ye Tong y a Zhao Long; por esa razón Wang Changsheng se había mantenido tan inflexible. Durante esta incursión tras las líneas enemigas habían acumulado bienes por un valor superior a las diez mil piedras espirituales y liquidado a más de una decena de cultivadores de Tang en el Establecimiento de la Fundación, habiendo cumplido con creces sus objetivos; por ende, retornar al País Wei no representaba ningún inconveniente. En realidad, el propio Ye Tong deseaba marcharse, pues prolongar la estancia en el País Tang entrañaba un peligro constante. A decir verdad, Zhao Long no tenía ganas de volver tan pronto, pero al ver que tanto Wang Changxue como Ye Tong estaban de acuerdo en replegarse, carecía de argumentos para oponerse. "Je, je, no hay de qué. Hermana Menor Wang, te desvelas tanto por el Compañero Daoísta Wang; él tiene una fortuna inmensa al contar con una hermana como tú. ¿Acaso tu hermano menor sospecha algo de esto?", inquirió Zhao Long tras barrer el contenido de la bolsa con su sentido divino y asentir complacido. Wang Changxue esbozó una dulce sonrisa y respondió: "No lo sabe. Solo le comenté de antemano que convenía regresar a Wei y que yo me encargaría de persuadir a ambos hermanos mayores, pero ignora esta treta. Mi Tercera Tía no deja de hablar de su anhelo por tener nietos en brazos, ¡así que como hermana mayor debía echarle una mano a toda costa! ¿Qué le vamos a hacer si es mi hermano? Muy bien, volvamos adentro". Al regresar a la caverna, antes de que Wang Changsheng pudiera articular palabra, Wang Changxue se le adelantó: "Bien, Noveno Hermano, el Hermano Mayor Ye y el Hermano Mayor Zhao han accedido a regresar al País Wei; no obstante, en las maniobras venideras deberás acatar sin reservas las órdenes del Hermano Mayor Ye, pues a fin de cuentas él es nuestro líder". Al escuchar esto, Wang Changsheng exhaló un profundo suspiro de alivio y asintió reiteradamente de conformidad. Al caer el manto de la noche, los seis salieron de la caverna. El Bote del Loto Azul los elevó hacia lo alto del firmamento y, poco después, se desvaneció en el horizonte lejano. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
El Pico del Loto Verde (Novela)

Continúa leyendo

El Pico del Loto Verde (Novela)

Capítulo 234

Siguiente Capítulo ›

El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 233

Estás leyendo el capítulo 233 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 7 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.