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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 143 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Los miembros del Clan Wang mayores de cuarenta años representaban más de la mitad del número total de integrantes; al enterarse de que se ofrecían generosas recompensas, la gran mayoría redactó sus propuestas. Tras haber sufrido el dolor desgarrador de perder a un hijo, Wang Mingcai carecía por el momento de ánimos para ocuparse de las labores familiares; por su parte, Wang Mingzhi continuaba volcado de lleno en la búsqueda de Wang Changxue, de modo que a Wang Mingyuan no le quedó más remedio que convocar a Wang Mingzhan y a Wang Mingzhong para revisar juntos las sugerencias presentadas por los parientes. Wang Mingzhan examinó varios pliegos de papel y comentó con una sonrisa: "Antes solo pensábamos en reunir opiniones, pero aún no abarcábamos suficiente terreno. La propuesta de Changsheng sobre la caja de sugerencias virtuosas es formidable. Tercer hermano, créeme que algunas ideas son verdaderamente buenas: el octavo tío sugiere enseñar a los más jóvenes a tallar figuras de madera desde temprana edad, identificando y formando a los más aventajados como artífices de marionetas". "¡Así es! Varias propuestas son realmente notables, aunque otras tantas solo mueven a la risa. Por cierto, tercer hermano, Changyu ha estado tratando de forma bastante cercana últimamente a un tal Li Qiwen, ¿estabas al tanto de ello?". "¿Li Qiwen? Jamás había oído su nombre, no tenía ni idea. Séptimo hermano, ¿cómo te enteraste de esto? ¿Qué antecedentes tiene ese Li Qiwen?". Wang Mingyuan apenas daba abasto con sus múltiples deberes habituales; sin que nadie se lo advirtiera, le resultaba imposible saber con quién se relacionaba Wang Changyu en su vida privada. "Ya van varias veces que veo a Changyu paseando con ese Li Qiwen por el mercado, conversando y riendo juntos. Envié a gente a indagar y descubrí que este Li Qiwen es un cultivador independiente que entiende un poco del arte de forjar talismanes. Lo que temo es que Changyu termine repitiendo el amargo tropiezo de la quinta hermana". En sus años de juventud, Wang Mingmei conoció a un cultivador independiente y se enamoró perdidamente de él en poco tiempo; sin embargo, juzgó mal su carácter: aquel individuo mantenía amoríos con varias mujeres a la vez. Desengañada y con el corazón roto, Wang Mingmei juró no contraer matrimonio jamás. Era el temor a que Wang Changyu cayera en un engaño similar lo que motivaba la advertencia de Wang Mingzhong. "Eso no tiene mayor dificultad: bastará con ahuyentar a ese Li Qiwen; dudo que se atreva a quedarse a la fuerza". Wang Mingyuan reflexionó unos instantes antes de decidir: "Hagamos esto: primero mandemos a investigar minuciosamente el fondo y la conducta de Li Qiwen. Si sus principios morales son reprobables, lo expulsaremos sin contemplaciones; pero si su carácter es intachable, dejemos que continúe tratándose con Changyu. Desde hace tiempo Changyu resolvió tomar a un esposo que se incorpore a nuestro linaje, por lo que no conviene interferir con excesivo celo. Mientras la rectitud de Li Qiwen esté fuera de duda, que las cosas sigan la voluntad de Changyu". "De acuerdo, hagámoslo así". En un patio apartado y silencioso, Wang Changyu se hallaba conversando con Wang Changyue. Wang Changyue sostenía una brocheta de tanghulu en la mano, saboreándola con infinito deleite. "Séptima hermana, si tienes un asunto urgente que tratar con mi hermano, puedo ir a llamarlo por ti". Wang Changyu sonrió levemente y sacudió la cabeza: "No hace falta, esperaré aquí mismo a que el noveno hermano salga". En ese preciso instante, la voz de Wang Changsheng resonó de pronto: "Séptima hermana, ¿me buscabas para algo?". Wang Changyu volvió la mirada hacia el origen del sonido y vio a Wang Changsheng caminando hacia ella. Wang Changyu ya se situaba en el séptimo nivel de Refinación de Qi; la doctrina que practicaba pertenecía a aquellas artes cuyo progreso era rápido en las etapas iniciales pero lento en las avanzadas. Sonrió con afecto a Wang Changsheng y preguntó con amabilidad: "Noveno hermano, ¿no habré interrumpido tu cultivo?". "En absoluto, séptima hermana. Si necesitas algo, dímelo con franqueza; en todo lo que pueda ayudar, ten por seguro que lo haré, no somos ningunos extraños. Changyue, ¿de dónde sacaste esa brocheta de tanghulu?". "Me la compró la séptima hermana. Hermano, te comparto una fruta, ¡está riquísima!". Wang Changyu miró de reojo a Wang Changyue con cierta timidez y apuro en el rostro. "Tu hermano no tiene hambre, ve a jugar un rato afuera; tengo que hablar de ciertas cosas con tu séptima hermana". Wang Changyue asintió obediente y se marchó a pequeños saltos sosteniendo su dulce. "Noveno hermano, durante la Conferencia del Dharma de Yutian conocí a un cultivador independiente llamado Li Qiwen. El compañero Li entiende un poco del arte de forjar talismanes y congeniamos de maravilla en nuestras charlas; la verdad es que le he tomado cierto aprecio. Sin embargo, mi conocimiento sobre él aún es escaso y quisiera ponerlo a prueba, ¿podrías echarme una mano?". Wang Changyu sintió un rubor encenderle las mejillas y pronunció aquellas palabras en un susurro. "¿Ponerlo a prueba? ¿De qué manera?". Los labios de Wang Changyu se movieron transmitiendo un mensaje en voz baja; Wang Changsheng sonrió con complicidad y asintió aceptando la propuesta. ······ Li Qiwen tenía treinta y cinco años en la actualidad. Era un cultivador con pseudo-raíces de cuatro elementos. Sus ancestros habían sido en su momento discípulos de la Secta de la Nube Púrpura, gozando de una época de gran lustre; no obstante, con el paso de las generaciones el linaje familiar cayó en decadencia hasta quedar reducido a un cultivador independiente que se ganaba el sustento forjando talismanes, manteniéndose a duras penas. Su aptitud no era destacada y su pericia en la manufactura de talismanes resultaba igualmente modesta; careciendo de piedras espirituales suficientes para costearse elixires, hasta la fecha continuaba estancado en el cuarto nivel de Refinación de Qi. A pesar de la declinación de su linaje, durante su infancia había recibido una esmerada educación, por lo que sus modales y conversación eran siempre comedidos y distinguidos. En las primeras horas de aquella mañana, Li Qiwen se levantó con el alba. En lugar de entregarse a la meditación o dedicarse a trazar talismanes, tomó un baño y se mudó de vestiduras. Se plantó frente a un espejo de bronce, ajustando minuciosamente cada pliegue de sus ropas. Tras cerciorarse una y otra vez de que no había el menor detalle fuera de lugar, cruzó el umbral con el ánimo tranquilo. Aquel día vestía una túnica de letrado azul y sostenía un abanico plegable del mismo color entre las manos, destilando un porte sumamente erudito; cualquiera que no lo conociera habría pensado que se trataba de un refinado letrado del mundo mortal. Apostado junto a la entrada de la posada, abanicaba el aire con suavidad y gracia, exhibiendo el encanto de un caballero distinguido. No mucho después, una joven ataviada con un vestido largo de tono azulado caminó hacia él. La doncella de azul poseía facciones delicadas y un par de hermosos ojos diáfanos como el agua pura. Al divisarla, una sincera alegría iluminó el semblante de Li Qiwen; juntó las manos en una reverencia cordial y saludó con una sonrisa: "¡Doncella Wang, muy buenos días!". Aquella joven no era otra que Wang Changyu. Wang Changyu le devolvió una dulce sonrisa y respondió: "¡Buenos días! Compañero Li, ¿has desayunado ya?". "Aún no he probado bocado. Doncella Wang, ¿qué te parece si vamos a comer fideos al mesón de la familia Huang de la última vez? ¿Acaso no mencionaste entonces que tenías antojo de fideos con cerdo deshebrado en salsa aromática? ¡Vayamos allá!". Li Qiwen respondió con total franqueza. "Los platillos de la posada son demasiado costosos; yo misma preparé unos cuantos bocadillos. Si no te parece mal, ¡podemos comerlos por el camino!". "Cualquier aperitivo elaborado por las manos de la doncella Wang sin duda debe ser exquisito". Charlando y riendo alegremente, Li Qiwen y Wang Changyu encaminaron sus pasos hacia la salida del mercado. Poco más de un shichen después, ambos aparecieron en la cima de un monte cubierto de frondosa vegetación. Li Qiwen extendió un lienzo de seda blanca sobre el suelo; acto seguido, Wang Changyu extrajo una primorosa cesta de comida y dispuso dos platillos con bocadillos acompañados de una tetera con infusión caliente. "Compañero Li, prueba este pastel de flores de osmanto que preparé". Li Qiwen no se hizo de rogar: tomó un pastel de flores de osmanto, se lo llevó a la boca y frunció ligeramente el ceño tras masticar. "¿Qué sucede? ¿Acaso no es de tu agrado?", preguntó Wang Changyu con cierta desilusión en el tono al notar su gesto. "Está un poco dulce de más; suelo preferir los sabores salados. Aunque, desde luego, el pastel de la doncella Wang está muy bien logrado, es el más rico que he probado jamás. Por cierto, doncella Wang, al salir tú sola, ¿le avisaste a tu familia? No querríamos que se preocuparan por ti", inquirió Li Qiwen con sincera inquietud. Wang Changyu sonrió con dulzura: "Le avisé a mi tercera tía. Al principio estaba algo inquieta, pero habiéndonos tratado durante tanto tiempo, tengo la plena certeza de que el compañero Li no es una mala persona". Li Qiwen asintió con gravedad: "Eso es indudable. Doncella Wang, ¡continuemos deliberando sobre el método de manufactura del Talismán de Muro de Viento! A mi juicio, al forjar este talismán es indispensable prestar atención a...". En medio de tan idílico panorama, Li Qiwen se puso a disertar sobre los principios técnicos de los talismanes, rompiendo por completo el ambiente romántico. No obstante, a Wang Changyu no le incomodó en lo más mínimo: precisamente apreciaba de Li Qiwen su carácter honesto y transparente, un hombre franco que llamaba a las cosas por su nombre y carecía de toda hipocresía. Entre amenas conversaciones e intercambios risueños perdieron la noción del tiempo, hasta que el sol alcanzó el cenit al mediodía. Li Qiwen echó un vistazo a la posición del cielo y sugirió: "Doncella Wang, se hace tarde; te acompañaré de regreso. Si demoras más, tu familia podría alarmarse". Wang Changyu asintió y guardó la cesta de comida. Ambos emprendieron el descenso por la colina; no obstante, apenas habían avanzado unos pasos cuando Wang Changyu se detuvo en seco, clavó la mirada hacia cierto sector arbolado y espetó con voz severa: "¿Quién anda escondiéndose ahí a hurtadillas?". Al oír aquellas palabras, la tensión tensó el rostro de Li Qiwen, quien extrajo con presteza varios talismanes que destellaban con brillo espiritual. "No imaginé que lograrían descubrirnos, pero no tiene la menor importancia: de todos modos, van a morir aquí mismo". Resonó la voz gélida y siniestra de un hombre. Apenas terminó de hablar, un hombre y una mujer emergieron de detrás de dos robustos troncos. El varón rondaba los cuarenta años, con una barba tupida y un cultivo en el séptimo nivel de Refinación de Qi; la mujer era de baja estatura, corpulenta y de facciones toscas, situada en el sexto nivel de Refinación de Qi. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 143 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.