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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 110 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¡El clan Wang del Lago de la Luna Azul también ha enviado a su gente! Esta edición de la Asamblea de Yutian va a ser verdaderamente concurrida". Una oleada de agitación recorrió a la multitud congregada, y varios cultivadores comenzaron a cuchichear entre sí. En ese preciso instante, un destello verde apareció en el horizonte lejano. Acercándose a gran velocidad sobre el firmamento de la Montaña Yutian, la estela descendió con suavidad hasta tocar tierra al pie de la ladera. Aquel resplandor esmeralda no era otro que un majestuoso corcel de pelaje verdeazul con un par de alas desplegadas sobre el lomo: el Caballo de Escamas Verdes. Sobre sus ancas venían montados Wang Changsheng y Wang Yaozu. Al contemplar a los varios cientos de cultivadores agolpados al pie de la montaña, Wang Changsheng no pudo evitar asombrarse en su fuero interno. Solo aquellos que aguardaban el turno para subir formaban una multitud descomunal, y entre ellos no escaseaban los monjes en el Establecimiento de la Fundación; no cabía duda de que la reputación de la Asamblea de Yutian estaba más que justificada. Su mirada también reparó en la comitiva del clan Wang del Lago de la Luna Azul, distinguiendo con claridad la esbelta figura de Wang Ruyan. Tras varios años sin verse, Wang Ruyan ya había cruzado con éxito hacia el Establecimiento de la Fundación; de hecho, su cultivo sobrepasaba al de él, situándose en el segundo nivel de dicho reino. La Montaña Yutian se hallaba densamente poblada de edificaciones de toda índole: desde rústicas cabañas de piedra hasta palacetes y pabellones de deslumbrante opulencia, con un flujo incesante de cultivadores entrando y saliendo por doquier. Wang Changsheng guardó al Caballo de Escamas Verdes en la bolsa de bestias espirituales y se formó pacientemente junto a Wang Yaozu en la hilera para ascender la ladera. Dado que la cantidad de monjes en la Refinación de Qi que acudían a la asamblea era abrumadora, las autoridades exigían a todo cultivador de dicho rango un peaje de cinco piedras espirituales para ingresar al Mercado de Yutian, salvo a aquellos que contaran con una invitación formal. La comitiva del clan Wang del Lago de la Luna Azul marchaba unos puestos por delante de Wang Changsheng. El letrado maduro que encabezaba el grupo extrajo una tarjeta de invitación lacada en oro y se la tendió a los guardias de turno; de inmediato, condujo sin traba alguna a la decena de jóvenes hacia la montaña. Wang Changsheng abonó las cinco piedras espirituales correspondientes al pase de su abuelo y ambos comenzaron la subida. La calle principal ascendía serpenteando por la pendiente pedregosa. A ambos costados, los establecimientos comerciales ofrecían una variedad tan pintoresca e infinita de mercancías que dejaban atónito a cualquiera. Haciendo honor a su título como la mayor feria del mundo de la cultivación del Gran Song, la afluencia de monjes desbordaba con creces las expectativas de Wang Changsheng; bastaba con desviar la vista hacia cualquier rincón para toparse con varios cultivadores en el Establecimiento de la Fundación transitando con soltura. Tras el tiempo que toma beber una taza de té, Wang Changsheng y Wang Yaozu llegaron a una casa de té ubicada a media ladera. El establecimiento llevaba por nombre Pabellón Yuya. En su interior, Wang Mingzhong llevaba ya un largo rato aguardando su llegada. Junto a Wang Mingzhong se encontraban además Wang Mingdong, Wang Changge, Wang Changyu y Wang Changbin. "¡Cuarto tío, Changsheng! Por fin han llegado". Al divisar a Wang Yaozu y a Wang Changsheng, Wang Mingzhong se puso de pie con presteza para salir a recibirlos. Wang Changsheng y Wang Yaozong ya habían acordado de antemano que, si lograban adjudicarse una Píldora de Establecimiento de la Fundación en la subasta, no la transportarían de inmediato a la Montaña del Loto Verde. En su lugar, despacharían a un emisario para que Wang Yaozong escoltara personalmente a Wang Changfeng hasta la Montaña Yutian para consumar el avance allí mismo, eludiendo así el peligro de sufrir una emboscada de forajidos en los caminos. Wang Changge y los otros tres jóvenes se acercaron con reverencia a saludar a Wang Yaozu y a Wang Changsheng. Siendo la Asamblea de Yutian un acontecimiento que solo tenía lugar una vez cada cincuenta años, habían acudido para ensanchar sus horizontes y ganar experiencia. La mayoría de los jóvenes de la generación "Chang" del clan Wang ya habían alcanzado la madurez y comenzaban a asumir responsabilidades formales en los asuntos de la familia. Wang Yaozu asintió complacido y preguntó: "Mingzhong, ¿conseguiste alquilar un alojamiento adecuado? ¿Hay espacio suficiente para todos?". "Hay de sobra. Siguiendo las directrices del segundo tío, alquilé un pequeño patio residencial dotado de un pabellón de dos plantas. No solo cabemos los siete con holgura, sino que albergaría a veinte personas sin ningún problema. Lo único amargo es el precio: cobran veinte piedras espirituales al mes". "Las posadas individuales son todavía más abusivas", intervino Wang Changge torciendo el gesto en señal de queja. "Piden cuatro piedras espirituales al mes por una habitación diminuta. Todos los precios se han disparado; ¡hasta un tazón de fideos con carne cuesta un ojo de la cara! Son unos desalmados". Wang Changyu sonrió con serenidad y comentó: "La Asamblea de Yutian es una reunión extraordinaria que solo se celebra cada medio siglo en el País de Song; acudiendo tantos cultivadores a comerciar, es natural que los precios se inflen. Por fortuna trajimos abundantes provisiones secas y podemos cocinar nosotros mismos, ahorrándonos una buena cantidad de piedras espirituales". "Cuarto tío, Changsheng, deben de venir exhaustos del camino", propuso Wang Mingdong. "Vengan a la residencia a descansar. Todavía faltan varios días para que la asamblea dé inicio formalmente, y las actividades se prolongarán durante un mes entero". Wang Changsheng y Wang Yaozu no vieron objeción alguna y siguieron a Wang Mingzhong y a los demás hacia la vivienda alquilada. El vecindario estaba compuesto enteramente por recintos residenciales; por una llamativa casualidad, el pabellón dorado contiguo servía de morada a los monjes del clan Wang del Lago de la Luna Azul. Una vez dentro del patio, Wang Changyu y Wang Changbin se retiraron a la cocina para preparar la comida, mientras Wang Changsheng escuchaba el informe de Wang Mingzhong y Wang Mingdong. Llevaban ya más de medio mes instalados en el lugar indagando sobre aguas espirituales de los cielos y la tierra, aunque sin éxito alguno hasta el momento. No obstante, en sus recorridos habían tropezado con Zhao Yutang y Zhao Ningxuan. "Los recursos nacidos de los cielos y la tierra son de una escasez extrema", reflexionó Wang Changsheng. "Quizás solo el día en que se celebre la gran subasta tengamos ocasión de ver alguna". "¿El tío abuelo político también vino?", preguntó con interés. "¿Dónde se hospedan? Más tarde iré a presentarle mis respetos". Wang Changsheng contaba con escasas amistades entre los cultivadores en el Establecimiento de la Fundación, y Zhao Yutang era uno de los pocos con quienes mantenía trato. Según le había explicado Wang Yaozong, antes de que abriera la subasta formal, varios monjes en dicho reino solían organizar asambleas privadas para intercambiar posesiones y recursos raros. "Están instalados justo en el recinto de enfrente. Podrás visitarlo con calma una vez que hayamos terminado de almorzar". Poco después, los platos estuvieron servidos. Aunque Wang Changsheng ya dominaba la abstinencia de granos mortales propia de su reino, los alimentos habían sido elaborados con ingredientes espirituales cargados de energía, por lo que comió un cuenco de arroz espiritual con apetito. Habiendo comido y bebido a satisfacción, Wang Changsheng y Wang Yaozu salieron de la residencia y se dirigieron hacia el portón del patio de enfrente. Wang Changsheng llamó a la puerta, pero nadie respondió; arrojó entonces un talismán de transmisión de voz hacia el interior, mas la losa permaneció cerrada sin que nadie acudiera a abrir. "No llegamos en un momento propicio; deben de haber salido", observó Wang Yaozu. "Changsheng, Mingzhong mencionó que en la cumbre de la montaña se extiende una inmensa plaza de piedra azulada donde numerosos cultivadores independientes y mercaderes instalan puestos callejeros para vender o permutar mercancías. Vayamos a probar suerte allí". Wang Changsheng asintió y siguió a su abuelo en dirección a la cima. A lo largo del trayecto, el bullicio de los pregones ensordecía el aire. Para captar la atención de los transeúntes, los dependientes de las tiendas desgañitaban la voz a gritos; los comercios de mayor renombre incluso dotaban a sus criados de fragmentos de bambú del eco para amplificar sus reclamos. "¡Artefactos mágicos de primer orden! ¡Un establecimiento centenario de absoluta confianza!". "¡Licor espiritual de aroma exquisito y precio inmejorable! ¡Cinco siglos de tradición nos respaldan, acérquense a mirar!". "¡Puesto de talismanes administrado por un maestro de la Secta del Firmamento Púrpura! ¡Calidad excelsa a precio asequible, pasen a comprobarlo!". Wang Mingzhong y Wang Mingdong ya habían recorrido aquellas tiendas de arriba abajo sin hallar rastro de aguas espirituales, por lo que Wang Changsheng no se demoró en sus escaparates. Tras el tiempo que toma beber una taza de té, ambos arribaron a una anchurosa explanada de losas azules. De un solo vistazo se apreciaba una marea de puestos y tinglados de toda índole repartidos por el suelo. Wang Changsheng ya se había informado a través de Wang Mingzhong: colocar una manta en aquella plaza costaba una piedra espiritual al día. Pese a esa tarifa diaria, una multitud de monjes se disputaba el espacio disponible; una asamblea que solo abría sus portales cada cincuenta años atraía a incontables cultivadores, incluyendo a destacados discípulos de las cuatro grandes sectas. Si se conseguía trocar un objeto codiciado, unas pocas piedras espirituales no significaban nada. Wang Changsheng advirtió que una porción nada despreciable de los puesteros eran cultivadores en el Establecimiento de la Fundación. Avanzó con paso mesurado, barriendo con la mirada las mercancías expuestas sobre los paños: hierbas medicinales centenarias, huevos de insectos espirituales, materiales de forja de rango 2, talismanes de segundo rango y un sinfín de tesoros variados. Varios de aquellos ingredientes despertaron su vivo interés, aunque la gran mayoría solo se ofrecía mediante trueque directo. Por ejemplo, una perla extraída de una almeja de río de rango 2 superior exigía a cambio una Hierba de las Nubes de Fuego de más de un siglo o materiales de atributo fuego de rango 2 superior. Un bloque de Piedra de Tierra Shutu de rango 2, ideal para la forja de artefactos contundentes y pesados, solo se permutaba por materiales de atributo madera de rango 2. Por supuesto, ciertos artículos admitían el pago directo en piedras espirituales, pero sus precios eran tan exorbitantes que Wang Changsheng desestimó la compra. Entre sus propias pertenencias, lo único que tenía disponible para permuta eran sus bestias marioneta de rango 2 y tres matas de Hierba de Olor a Pescado de doscientos años de maduración: las hierbas que había cosechado en la gruta subterránea donde abatió al siluro gigante, aptas para confeccionar elixires de atributo agua. Llevaba consigo esas tres hierbas para comprobar si lograba cambiarlas por algo de su agrado. De pronto, un brillo de sorpresa iluminó sus pupilas y detuvo sus pasos en seco frente a uno de los puestos. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 110

Estás leyendo el capítulo 110 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.