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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 107 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Wang Changsheng cambió su sello de conjuración: la enorme serpiente roja soltó el agarre de sus fauces y expulsó una llamarada escarlata que envolvió más de la mitad del cuerpo del simio ígneo. El gigantesco oso negro alzó la maza con púas y la descargó con violencia implacable sobre el simio en llamas. Al mismo tiempo, la gran águila verde abrió el pico y disparó decenas de espadas voladoras esmeraldas de un chi de longitud que cayeron en tromba sobre la fiera abrasada. Observando con detenimiento, se advertía que aquellas espadas verdes arrojadas por el águila no eran artefactos corpóreos, sino proyecciones etéreas de energía: el hechizo de nivel intermedio Espada Espiritual del Viento. Wang Yaozong entrelazó los dedos y el brillo de sus dos espadas cortas verdes creció con fuerza, encendiéndose sobre las hojas una capa de llamas azulverdosas que tajaron en rápida sucesión al simio envuelto en fuego. Entre un alarido desgarrador, la cabeza de aquel simio ígneo fue cercenada limpiamente. La sangre brotó a borbotones y el coloso se desplomó pesadamente sobre el suelo sin vida. Al presenciar la trágica muerte de su compañero, el simio ígneo restante montó en cólera salvaje. Abriendo las fauces de par en par, emitió un chillido agudo y ensordecedor que desató una onda de choque sónica roja, la cual arremetió en línea recta contra Wang Yaozong. Al escuchar aquel estruendo punzante, Wang Yaozong y los demás sintieron como si agujas de metal afiladas les atravesaran los tímpanos, entorpeciendo por una fracción de segundo los movimientos de sus manos. La onda sónica escarlata parpadeó en el aire y alcanzó la posición de Wang Yaozong en un parpadeo. Curtido en múltiples combates de hechizos, el anciano no perdió la compostura: con pasmosa serenidad invocó un escudo verde del tamaño de la palma de su mano, el cual creció al viento interponiéndose ante su pecho. La onda de choque roja impactó de lleno contra el escudo verde. El fulgor de su superficie destelló con violencia y el artefacto salió despedido hacia atrás, golpeando a Wang Yaozong con una fuerza arrolladora que lo hizo volar varios metros por los aires sin poder evitarlo. Aprovechando la brecha, el simio vomitó un torrente de fuego carmesí para derretir la capa de hielo bajo sus pies hasta convertirla en un charco humeante, y emprendió una veloz carrera hacia la salida del desfiladero. No era una criatura estúpida; comprendía a la perfección que permanecer allí equivalía a una muerte segura. La posición de Wang Changsheng se hallaba cerca de la boca del valle: para escapar a campo abierto, el simio estaba obligado a pasar por encima de él. Al ver a la fiera abalanzarse hacia su posición, Wang Changsheng no mudó el gesto. Dio una palmada a su bolsa de almacenamiento y un rayo de luz azul emergió, transformándose en una barra de hierro cerúleo de más de dos zhang de longitud con relieves tallados en forma de nubes azules sobre su superficie. Era la Barra de las Nubes Azules, un artefacto mágico de grado inferior que había comprado por quinientas sesenta piedras espirituales en la Ciudad del Destino Inmortal, en su camino de regreso del Valle del Rey de la Medicina a la Montaña del Loto Verde. Forjada con arena de nubes azules, pesaba trescientos jin: un arma contundente y pesada de gran poder de choque. Wang Changsheng ejecutó un sello manual y en el interior de su cuerpo resonó un chasquido continuo de huesos y articulaciones crujiendo, incrementando notablemente su estatura física. Aferró la Barra de las Nubes Azules con ambas manos y descargó un golpe demoledor hacia el simio ígneo. En los ojos de la fiera brilló un destello de desdén. Abriendo las fauces, expulsó una gruesa columna de fuego carmesí dirigida hacia el joven. En la comisura de los labios de Wang Changsheng asomó una mueca de burla y su figura se volvió borrosa de golpe: tres "Wang Changsheng" idénticos emergieron de la nada. Cuatro figuras idénticas de Wang Changsheng, empuñando sendas barras azules, rodearon por completo al simio ígneo, compartiendo una presencia, fluctuación de Qi y facciones indistinguibles entre sí. La columna de fuego carmesí impactó de lleno contra uno de ellos, pero la figura quedó reducida a cenizas etéreas al instante. Entre un sordo crujido, una barra de hierro azul golpeó con brutalidad la cabeza del simio. Siendo la testa su parte más vulnerable, el animal soltó un alarido de agonía y se cubrió la cabeza con ambos brazos, clavando en Wang Changsheng una mirada rebosante de odio y resentimiento. Wang Changsheng no albergaba la menor intención de trabarse en combate cuerpo a cuerpo con la fiera; dirigió a las tres marionetas de rango 2 para que se arrojaran sobre el simio, mientras él aguardaba a un costado buscando una brecha en su defensa. En ese momento, Wang Yaozong se reincorporó y maniobró sus dos espadas cortas verdes para reanudar el ataque. La enorme serpiente roja abrió las fauces y le clavó los colmillos en el muslo; la marioneta del oso negro descargó su maza con púas hacia el torso, mientras el águila esmeralda descendía en picada desde las alturas con las garras extendidas hacia la coronilla de la criatura. Dos puños difícilmente contienen cuatro embates simultáneos: en cuestión de instantes, el simio quedó cubierto de heridas profundas y sangrando sin tregua. Wang Changsheng aprovechó una distracción en su retaguardia para asestarle un golpe definitivo con la barra azul, destrozándole la cabeza de cuajo. A la distancia, Wang Changming y Wang Changhao, habiendo presenciado todo el enfrentamiento de principio a fin, contemplaban a Wang Changsheng con los ojos desbordantes de admiración y respeto. Haber abatido a dos simios ígneos de rango 2 se debía primordialmente a que Wang Changsheng había maniobrado tres marionetas de rango 2 para acorralar y desgastar a las fieras; los demás solo habían actuado como apoyo complementario. Wang Changsheng guardó su arma y se volvió hacia Wang Yaozong, preguntándole con sincera inquietud: "Segundo tío abuelo, ¿se encuentra bien?". "Estoy bien. Changsheng, tú y Mingsen dense prisa en cosechar los frutos y excavar el árbol frutal. Tengan mucho cuidado de no dañar el sistema de raíces; si logramos trasplantarlo con éxito, la familia contará con una valiosa fuente de ingresos adicional en el futuro. Changming, Changhao, vayan también a ayudar". Wang Changsheng guardó las marionetas e ingresó a la caverna junto a Wang Mingsen, con Wang Changming y Wang Changhao pisándoles los talones. En poco tiempo se plantaron frente al árbol de mango; los dos jóvenes clavaron la vista en los tres mangos amarillos con forma de luna creciente, con un brillo encendido de anhelo en los ojos. "Vigésimo segundo tío, ¿cómo evalúa la vitalidad de este árbol de mango de la luna amarilla?", preguntó Wang Changsheng a Wang Mingsen antes de proceder a la cosecha. Wang Mingsen examinó con detenimiento el follaje y elogió: "Tiene ramas frondosas, hojas lustrosas y los frutos están colmados de vitalidad; si logramos trasplantarlo a la Montaña del Loto Verde, será una bendición absoluta". "Vigésimo segundo tío, en un terreno donde el Qi espiritual fuera pobre, ¿podría un árbol de mango de la luna amarilla prosperar con tanta lozanía?". Wang Mingsen se quedó perplejo un instante, pero comprendió enseguida la insinuación y respondió: "Changsheng, ¿insinúas que en este lugar yace una veta espiritual de rango 2? Sin embargo, el Qi espiritual en esta gruta es sumamente tenue; no tiene el aspecto propio de una veta de rango 2. Aunque... si en el subsuelo corrieran manantiales o ríos espirituales, el árbol bien podría haber crecido con este vigor". Al decir esto, bajó involuntariamente la mirada hacia el suelo rocoso. "Pensaba exactamente lo mismo. El hecho de que nuestro clan solo posea dos árboles frutales de rango 2 se debe, precisamente, a que carecemos de manantiales espirituales de rango 2 suficientes para regarlos. Decimosexto hermano, sal a informar al segundo tío abuelo; me hundiré bajo tierra para explorar". Wang Changsheng comenzó a articular un encantamiento en voz baja. Al cabo de unos instantes, un tenue resplandor dorado envolvió la superficie de su cuerpo y se sumergió en el subsuelo hasta desaparecer. Bajo el amparo de la luz dorada, se desplazó lentamente hacia las profundidades de la tierra. Tras descender más de diez zhang, advirtió que la tierra albergaba una tenue carga de Qi espiritual; al alcanzar los veinte zhang, percibió una sutil fluctuación de energía de atributo agua; y al cruzar los treinta zhang, el rumor de una corriente subterránea llegó a sus oídos. Tras el tiempo que toma beber una taza de té, sintió de pronto que el suelo se vaciaba bajo sus pies y cayó de pie sobre un claro despejado. Se aplicó de inmediato una barrera protectora y expandió su sentido divino. Extrajo una piedra lunar del tamaño de una sandía, cuya suave luminosidad alumbró el entorno subterráneo. Se hallaba en el interior de una gruta natural de más de cien zhang de amplitud. Bajo sus plantas se extendía tierra apelmazada y firme; en un rincón a su izquierda crecían más de una docena de flores negras de un chi de altura, y a escasos zhang frente a él fluía un río de aguas turbulentas. Wang Changsheng cultivaba una doctrina de atributo agua, lo que le confería una sensibilidad exquisita ante dicha emanación elemental: el Qi espiritual de agua en aquel recinto era colosalmente denso, superando con creces la concentración existente en su morada de la Montaña del Loto Verde. Conteniendo a duras penas la agitación que le sacudía el pecho, tragó saliva mientras contemplaba la corriente que rugía en la penumbra y murmuró perplejo: "¿Acaso esto... no será un auténtico río espiritual?". Los ríos espirituales, los manantiales espirituales y los pozos espirituales eran fenómenos extraordinarios sumamente cotizados en el mundo de la cultivación. De entre ellos, los pozos eran los más comunes, los manantiales escaseaban con mayor rigor y los ríos espirituales constituían una rareza excepcional. Si aquella corriente subterránea era verdaderamente un río espiritual, el clan Wang acababa de tropezar con una fortuna colosal. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 107

Estás leyendo el capítulo 107 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.