Leer El Legado del Espejo (Novela) Capítulo 1137 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Es el eco de la primavera!
El gorrión espiritual se quedó paralizado un instante al darse cuenta de que su oponente había desatado por completo su Habilidad Divina de la Vida, atacándola mientras estaba vulnerable. Ya era demasiado tarde. El Agua Prístina de color gris azulado cayó en cascada sobre ella.
Chi Buzi se mantuvo cauteloso. Aunque el gorrión espiritual estaba atrapado y era improbable que escapara, aún podía luchar hasta la muerte. Si moría ahora, todos sus años de preparación habrían sido en vano.
Así que, mientras mantenía su supresión con el Agua Pura, se reveló, y una sonrisa confiada se extendió por su rostro mientras decía: "Compañero taoísta, no hay necesidad de entrar en pánico. No me he tomado todas estas molestias solo para quitarte la vida".
La criatura demoníaca no le creyó y solo respondió fríamente: "Basta de palabras. Mi poder divino puede ser débil, pero si lucho arriesgando mi vida, ¡herirte no será difícil!".
Chi Buzi parpadeó y fijó la mirada. Sus rasgos eran apuestos y sus túnicas azules le conferían un aire refinado. Con expresión solemne, habló con aparente sinceridad: «Realmente no tengo intención de hacerte daño. Tú y yo pertenecemos a linajes Dao diferentes y no compartimos ninguna enemistad. No posees ni artefactos espirituales ni tesoros; ¿por qué querría yo hacerte daño? Mi objetivo era simplemente fundar mi propio linaje Dao Yin Menor, y temía que pudieras competir por él, de ahí esta demostración».
La criatura demoníaca seguía sin creerle. La habilidad divina del Agua Pura en las manos de Chi Buzi no cesó mientras continuaba hablando: "En el peor de los casos, se convierte en una lucha a muerte. Puedes intentarlo si quieres".
Mientras hablaba, un cordón blanco plateado dentro de su manga comenzó a brillar tenuemente. Su expresión no cambió; la observaba atentamente mientras aumentaba silenciosamente la presión del Agua Prístina, que se volvía más pesada con cada respiración.
————
Dentro del mundo del espejo.
La niebla se arremolinaba en el aire, deslizándose sobre relucientes baldosas blancas. Varias linternas de piedra se erguían en el patio, su tenue resplandor amarillo se derramaba suavemente sobre el suelo. En sus superficies estaban grabadas complejas runas. Un joven de ojos color jade claro yacía tendido sobre una mesa de piedra, con expresión apática y aburrida.
"Fuego refinado del tambor profundo... un verdadero arte de control del fuego, ¿eh? Sigue la ruta de los doce Chonglou[1] para la ignición... ¡Qué técnica tan antigua!... necesita revisión..."
Dangjiang permaneció allí un rato antes de coger perezosamente su pincel para hacer correcciones. El pabellón estaba silencioso y vacío, salvo por dos guerreros con armadura amarilla y mirada perdida que subían por las escaleras unas láminas de jade.
Incluso después de haber sido destinado oficialmente a los cielos, la carga de trabajo de Dangjiang no había disminuido en lo más mínimo, aunque sí la cantidad de gente con la que se relacionaba. Antes, cuando servía en la Mansión del Señor bajo el Hijo del Cielo, al menos había algunas personas con quienes hablar. Ahora, confinado a esta torre y con la prohibición de moverse libremente, sus días eran aún más miserables.
Tras recibir una condecoración un año antes, Dangjiang suplicó incansablemente que no lo trasladaran de vuelta a la mansión, sino que simplemente le asignaran un colega. Finalmente, el Oficial Inmortal Liu le concedió dos subordinados. Lleno de alegría, regresó a la torre solo para descubrir que sus asistentes eran dos marionetas sin cerebro, completamente desprovistas de pensamiento.
Dangjiang estaba decepcionado, pero incluso la compañía más aburrida era mejor que la ausencia. Al menos tenía con quién hablar, lo que aliviaba un poco su aburrimiento. La verdad es que allí había poco trabajo real, ninguna tarea que requiriera levantar o cargar objetos pesados, y a veces se sentía culpable por decir algo.
Pero cada vez que levantaba la cabeza, se encontraba con un par de cejas pobladas y un rostro inexpresivo, lo que arruinaba por completo el ambiente. El joven hizo una pausa, suspirando para sus adentros: «La próxima vez que tenga oportunidad, cambiaré sus cuerpos de dharma. Las convertiré a ambas en doncellas gráciles y hermosas. Una sostendrá una pipa azul pálido con túnicas blancas fluidas, y la otra una olla de jade envuelta en seda rosa, con leche tibia hirviendo en su interior... eso sí que sería verdadera belleza...»
Hizo una pausa para respirar cuando de repente oyó que llamaban a la puerta. Lleno de alegría, Dangjiang se puso de pie de un salto y gritó: "¡Mi señor, por favor, pase!".
Efectivamente, un oficial inmortal vestido de blanco entró en el patio. Su aspecto era sencillo, pero en el momento en que Dangjiang lo vio, su rostro se iluminó de alegría, y las lágrimas brotaron de sus ojos mientras exclamaba: "¡Señor Liu, ha pasado demasiado tiempo!".
El Oficial Inmortal Liu asintió levemente y respondió con calma: "Saludos, compañero taoísta. Ha pasado algún tiempo, ¿cómo va tu progreso?"
Dangjiang ya estaba acostumbrado a su tono indiferente y no le prestaba atención. Manteniendo su sonrisa entusiasta, comenzó a hablar de inmediato sobre la técnica extendida sobre la mesa: «Actualmente estoy trabajando en el Fuego Refinado del Tambor Profundo. El término "profundo" en su nombre se refiere a la propagación de una gracia profunda por la vasta naturaleza salvaje, simbolizando un alcance que se extiende por todas partes. Este método de refinamiento del fuego se basa en precedentes ancestrales, comenzando con el camino de ignición de los doce Chonglou...»
Una vez que empezó, no pudo parar. Sus palabras saltaban de un lado a otro, de un tema a otro, fluyendo sin cesar. Lu Jiangxian, disfrazado de Liu, apretaba y aflojaba los puños repetidamente mientras escuchaba.
Realmente me lo busqué yo mismo. ¿Por qué tuve que preguntar?
Lu Jiangxian había llegado disfrazado para encargarse del asunto de Chi Buzi. Este último estaba a punto de capturar y ofrecer como sacrificio a una criatura demoníaca del Reino de la Mansión Púrpura, pero Lu Jiangxian tenía poco que ofrecerle como recompensa. No estaba dispuesto a desprenderse de un Talismán Verde, así que probablemente tendría que conformarse con ofrecerle una Píldora Talismán y un Talismán Blanco.
Pero semejante recompensa no era nada impresionante, y Chi Buzi no era de los que actúan sin obtener ningún beneficio. Sería difícil apaciguarlo. Por un lado, Lu Jiangxian necesitaba persuadirlo para que continuara sirviendo fielmente; por otro, esto serviría como ensayo para acercarse a la familia Li más adelante.
Para evitar problemas personales y no verse obligado a guardar las apariencias en el futuro, Lu Jiangxian decidió recurrir al ingenuo Dangjiang. Al fin y al cabo, Chi Buzi era formidable, y ninguna actuación podía igualar la genuina convicción de este ingenuo. Sin embargo, Dangjiang no paraba de divagar. Para cuando Chi Buzi, en el mundo de abajo, ya había derrotado a la criatura demoníaca y estaba a punto de capturarla con un artefacto espiritual, la charla aún no había cesado.
Al darse cuenta de que el momento ya no era el adecuado, Lu Jiangxian no pudo contener la risa y dijo en voz baja: "Tus reflexiones son realmente profundas... tantas especulaciones fascinantes, verdaderamente cautivadoras. Pero hoy... ¡he venido a despedirme!".
"¿Ah?" Dangjiang había estado hablando con gran entusiasmo. Al oír esa declaración atronadora, se quedó paralizado, atónito por un momento antes de exclamar: "¡E-esto no puede ser! ¿Es esto por orden del Señor Zhen'gao?"
El Inmortal Oficial Liu asintió gravemente. Dangjiang sintió una oleada de desesperación, a punto de romper a llorar, y dijo: «Eres mi único confidente en todos los cielos... Nadie más se molesta en hablarme. Eres el único con quien puedo tratar cualquier cosa. Ahora que te vas, ¿qué se supone que debo hacer?».
Liu respondió con serenidad: «No me envían a reencarnar en el mundo mortal, simplemente me reasignan. No podré verte tan a menudo, pero alguien más se hará cargo de mis funciones. No te preocupes, volveré a visitarte cuando tenga tiempo».
Dangjiang exhaló un largo suspiro de alivio. Al menos Liu no era como aquel funcionario inmortal Li, que desapareció para siempre tras marcharse; aún existía la esperanza de volver a verlo algún día. Sin embargo, Liu suspiró y añadió: «Hay algo que me preocupa, un asunto que debo tratar contigo. Tras mucho pensarlo, he decidido que debo hablarte de ello».
"¡Señor, por favor hable! ¡Haré todo lo posible!"
Ansioso por ganarse el favor, Dangjiang se golpeó el pecho en señal de sincera promesa. Liu vaciló brevemente antes de responder: «Con mi traslado, el puesto que ocupaba en la mansión quedará vacante. La mano de obra en los cielos ya escasea, pues varios de nuestros colegas han descendido al reino mortal. Dado que prestaré servicio en otra región celestial, me resultará difícil viajar de un lado a otro. Por eso le pedí permiso al señor... para que me sustituyas por un tiempo».
La sonrisa de Dangjiang se congeló. Su expresión pasó de la incredulidad a una silenciosa tristeza. Tembloroso, se señaló a sí mismo con el dedo y murmuró: "Mi señor, ¿quiere decir... su trabajo... sus deberes... ¿Quiere que yo también los haga?".
1. En el taoísmo, este término se refiere a la tráquea, considerada un conducto para la energía vital (Qi) dentro del cuerpo. La tráquea es un tubo que conecta la laringe con los bronquios de los pulmones, permitiendo el paso del aire. ☜

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Estás leyendo el capítulo 1137 de El Legado del Espejo (Novela), un novela. Lu Jiangxian murió tras trasnochar una noche y encontrar su alma atrapada en un espejo de bronce gris azulado fracturado. Atraído por un mundo sin límites de cultivo inmortal, se encuentra en el peligroso paisaje del… Este capítulo tiene publicado el 6 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Legado del Espejo (Novela) tiene 1639 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.