Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 42 online gratis en español
🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
El duende, debilitado y envejecido por el contragolpe de maná, levantó la cabeza con dificultad. Abrió los ojos de par en par, contemplando con total incredulidad al gigante de energía de varios metros de altura que se erigía ante él.
La silueta de la entidad se fusionaba lentamente con la imagen que guardaba del Dios del Invierno y la Caza...
“Su Majestad… Su Majestad…”
Sus labios temblaron. Debatiéndose entre el terror y la reverencia, fue incapaz de articular una sola palabra más.
El gigante de energía le dirigió una mirada desprovista de alegría o compasión, sin mostrar emoción alguna. Sin embargo, el bufido despectivo que soltó a continuación manifestó su descontento interno, haciendo que el duende se estremeciera por instinto.
Al mismo tiempo, acompañado por un resplandor plateado cegador y cánticos sagrados celestiales, una presión espiritual divina y colosal se liberó de golpe desde el cuerpo del gigante...
Era la opresión natural que ejercía un ser superior sobre uno inferior desde el origen mismo de la vida.
¡La presión espiritual del alma de un Dios Verdadero!
El sacerdote duende sintió que una fuerza irresistible invadía su mente, impactando directamente contra su alma. El dolor de cabeza fue tan desgarrador que estuvo a punto de desmayarse en el acto...
Se desplomó en el suelo, incapaz de mover un solo músculo, pero en su interior no paraba de rugir con una mezcla de júbilo y alivio:
"¡Es el Dios Verdadero!"
"¡Este es el poder de un Dios Verdadero!"
Tras dedicarle una mirada al duende, el gigante de energía desvió de inmediato su atención hacia los intrusos que habían irrumpido en el santuario.
"¿Elfos?"
Su voz, baja, ronca, densa y solemne, delató un leve rastro de desconcierto.
Y al examinar el aspecto de los jugadores, incluso su difuso rostro pareció teñirse con una pizca de sorpresa.
Por alguna extraña razón, bajo la presión espiritual del alma del gigante, los jugadores no se pusieron a temblar como el duende.
Al contrario, aunque tosían sangre, sus miradas brillaban con fuerza y sus almas parecían no haber recibido impacto alguno.
Lo contemplaban con una mezcla de curiosidad y máxima alerta; no había temor ni respeto en ellos, solo una profunda novedad y entusiasmo.
Incluso algunos de ellos comenzaron a exclamar asombrados en un parloteo incesante:
"¡Es un jefe! ¡Definitivamente es un jefe!"
"No me jodas, ¿este tipo no será Uller? ¡Es igualito a la estatua!"
"Qué feo... Es muchísimo peor que la diosa".
"Pero los efectos especiales son una pasada... Hace un momento me dio un buen susto".
"Siento que es fortísimo, no logro calcular su nivel...".
"¿No nos irá a borrar a todo el grupo...?".
"¿Y si nos largamos primero? Solo me queda una resurrección perfecta...".
El gigante de energía: "..."
Aunque no terminaba de entender los comentarios de este grupo de hormigas, percibía perfectamente la ofensa en sus palabras.
¡La majestad de una deidad no permitía profanaciones!
El gigante de energía soltó un rugido de furia y descargó al instante su enorme palma de energía sobre los jugadores. En un abrir y cerrar de ojos, cuatro o cinco tipos desafortunados quedaron reducidos a censura pixelada.
"¡Mierda!"
"¡Mierda!"
"..."
El resto de los jugadores se quedó completamente estupefacto.
Olvidándose de que tosían sangre, se pusieron de pie y empezaron a correr en todas direcciones para esquivar los golpes, mientras maldecían al maldito desarrollador por el pésimo equilibrio del juego.
¡Había dado un solo manotazo y el santuario casi se derrumba! ¡Esta diferencia de poder era demasiado absurda!
Por su parte, al contemplar los cuerpos de los elfos que acababa de aplastar y notar que no quedaba el menor rastro de sus almas en el interior, el gigante de energía mostró una sorpresa aún mayor en su rostro.
"No son elfos..."
Su densa voz resonó como el trueno.
En el mismo instante en que apareció el gigante de energía, Evé, quien se encontraba a decenas de kilómetros de distancia, también lo percibió.
Dirigió su atención con extrañeza hacia la dirección de Florencia, sintiendo una sutil pesadez en su corazón:
"¿Un poder divino desconocido?"
Y muy pronto, su ánimo decayó un poco.
Esto se debió a que descubrió que, de los fotones pertenecientes a los jugadores en el espacio del Cristal de la Divinidad, varios se habían apagado al mismo tiempo en un abrir y cerrar de ojos.
No solo eso, sino que muchos más se apagaban continuamente.
"Muerte instantánea, ¿eh...?"
Reflexionó por un momento, separó una pizca de su conciencia, ocultó su propia presencia y la proyectó con sumo cuidado hacia aquellos fotones que aún parpadeaban sin cesar.
Al cambiar su campo de visión, Evé obtuvo rápidamente la perspectiva de los jugadores dentro del santuario.
En este preciso instante, el gigante de energía parecía haber caído en una furia absoluta; atacaba a los jugadores como si aplastara moscas, y de vez en cuando algún tipo desafortunado era alcanzado por el golpe.
El interior del santuario se había vuelto un caos total.
Al no ver esperanzas de victoria, muchos jugadores ya habían escapado, pero todavía quedaban bastantes que insistían en quedarse, escondiéndose por todos lados con la aparente intención de seguir intentándolo.
"¡¿Uller?!"
Al haber recibido el legado del Árbol del Mundo, Evé también reconoció la identidad del gigante de energía.
Esto le dio un buen susto.
Qué demonios, solo estaban farmeando unos cuantos duendes, ¿cómo es que habían terminado atrayendo a este sujeto?
¡Andando además con una encarnación de poder divino!
¿De dónde había sacado tanto poder divino para cruzar entre dos mundos? ¡¿Solo por unos cuantos duendes?!
Evé sintió que esta deidad se había vuelto completamente loca y no seguía las reglas en lo absoluto, arruinando por completo sus planes en un abrir y cerrar de ojos.
Acto seguido, su siguiente pensamiento fue largarse...
Era una broma; si el oponente descubría su existencia, todo habría terminado, ¡ya que todavía se encontraba en un estado cercano a la muerte!
¡Una encarnación de poder divino poseía una fuerza que, como mínimo, iniciaba en el rango legendario!
Sin embargo, el pensamiento de huir apenas surgió cuando fue reprimido rápidamente por Evé.
"¿Eh...? No..."
"Su encarnación no parece ser tan fuerte... ¡y además no da la impresión de haberme descubierto!"
Los jugadores que morían aplastados eran teletransportados de regreso al Árbol del Mundo para resucitar.
Aunque Evé había hecho todo lo posible por reducir su propia presencia de la naturaleza durante la teletransportación, si la encarnación de un Dios Verdadero hubiera descendido con el añadido de la voluntad divina, sería imposible que no percibiera que algo andaba mal en ese proceso.
Al pensar en esto, Evé se armó de valor y observó una vez más al gigante de energía.
Y con esta mirada, descubrió de inmediato el problema.
"¡¿Resulta que es una encarnación temporal moldeada con la ayuda del poder divino de la naturaleza?!"
Al contemplar aquellos fotones de un verde claro sobre el gigante de energía, Evé lo comprendió todo de golpe.
Acto seguido, no pudo evitar exclamar asombrada:
"¡¿Cuánto poder divino de la naturaleza habrá acumulado este sujeto?!"
Muy pronto dedujo el estado en el que se encontraba su oponente.
Uller en verdad había descendido, pero lo que había bajado era únicamente una pizca de su conciencia.
Y la encarnación de poder divino que había adoptado, en realidad, había sido formada a la fuerza utilizando el poder divino de la naturaleza.
Bajo este estado, la energía de la encarnación era un caos absoluto, por lo que, incluso contando con una pizca de la voluntad divina, era incapaz de percibir la presencia perteneciente a Evé.
Después de todo... ¡su encarnación ya estaba inundada por el poder divino de la naturaleza del Árbol del Mundo!
No solo eso, ¡incluso le resultaba sumamente difícil controlar esta encarnación cuya energía interna era un completo desastre!
Al pensar en esto, Evé analizó una vez más el estado del gigante de energía.
Y con esta observación, distinguió muchos más detalles:
"¡Son los cristales de sangre divina! Este sujeto condensó su encarnación a la fuerza apoyándose en los cristales de sangre divina del Árbol del Mundo, ¡y por eso es sumamente inestable! ¡Además tiene que reprimir el contragolpe del poder divino de la naturaleza, así que no puede desplegar en lo absoluto el verdadero poder que debería tener una encarnación!"
"Con razón se vio obligado a descender a la fuerza; seguro es para recuperar los cristales. Este poder divino de la naturaleza debe equivaler al menos a más de treinta puntos, hasta a mí me tentaría... Vaya, vaya, qué delicia... ¡más de treinta puntos!".
A Evé se le hacía agua la boca.
"Sin embargo, este estado suyo no es estable. ¡Mientras reciba estímulos continuos del mundo exterior que alteren su equilibrio de energía, la encarnación colapsará por sí sola muy pronto! Y los cristales de sangre divina también se desprenderán...".
Tras descifrarlo todo, Evé se tranquilizó por completo.
Contempló a los jugadores que se escondían por doquier y una idea tomó forma en su mente.
Así es, la encarnación de energía de Uller era muy poderosa.
Aunque fuera una encarnación condensada a la fuerza, el poder que poseía no era algo que los jugadores pudieran igualar en absoluto; la intensidad de cada uno de sus ataques ya rozaba el rango legendario.
Pero si solo se trataba de alterar el equilibrio de energía de la encarnación...
¡Mientras se pudieran sacrificar suficientes vidas, no era algo imposible de lograr!
Después de todo, la encarnación de Uller, que necesitaba reprimir continuamente el contragolpe del poder divino de la naturaleza, ¡era demasiado torpe y pesada!
¡Sus movimientos eran incluso inferiores a los de un ágil elfo!
Para los jugadores, aquello era simplemente un blanco fijo.
Al llegar a esta conclusión, Evé respiró hondo:
"Olvídenlo, haré un gran sacrificio por esta vez".
Dicho esto, Evé comenzó a movilizar su poder divino.
Sin embargo, justo al empezar, se detuvo. Tras pensarlo un momento, sacó el Orbe de Almas de Hela, extrajo de su interior 0.1 puntos de valor de poder divino y, sintiendo un profundo dolor en el alma, los introdujo en la función de censura pixelada del sistema del juego...
Posteriormente, asintió con satisfacción en su conciencia y volvió a impulsar su poder divino para transmitir una inmensa cantidad de información a los jugadores en Florencia...
Al mismo tiempo, los jugadores dentro del santuario recibieron una nueva notificación del sistema:
【❗】
【¡ADVERTENCIA! ¡ADVERTENCIA! 】
【¡El jefe de la historia ha aparecido, el jefe de la historia ha aparecido! 】
【Descripción de la historia: Para apoderarse del poder del Árbol del Mundo, el despreciable Uller condensó una encarnación a la fuerza, arrebatando los cristales de sangre divina que originalmente pertenecían a la diosa. Sin embargo, su estado es inestable... ¡Por la gloria de los elfos, han decidido enfrentarse heroicamente a él para recuperar el poder de la diosa! 】
【Objetivo de la misión: Encarnación de poder divino de Uller】
【Nivel de la misión: 11+"】
【Recompensa de la misión: Los puntos de contribución y de experiencia correspondientes se distribuirán según la contribución de daño infligido al jefe; la recompensa mínima es de 300 puntos de contribución y la recompensa mínima de experiencia es de 1000 puntos】
Consejo de la misión: La encarnación de Uller es inestable; si alteran su energía, se desmoronará por sí sola sin necesidad de atacarla directamente. Uller intentará salir del combate para regresar, ¡no deben darle la oportunidad de volver!
【❗】
【Misión de la historia activada; todos los jugadores en combate entran en estado de resurrección ilimitada】
【Resurrección ilimitada: Hasta que la encarnación de poder divino de Uller sea eliminada o regrese, todos los jugadores que participen en el ataque resucitarán continuamente de forma perfecta; sus niveles no cambiarán tras morir】
【Condición de victoria: La encarnación de Uller colapsa con éxito】
【Condición de derrota: La encarnación de Uller logra regresar con éxito】
【❗】
El estado del jefe se ha actualizado. Estabilidad actual: 100%
Ante las miradas atónitas de todos los jugadores, en la parte superior de la cabeza del gigante de energía dentro de sus campos de visión, apareció una larga barra de color rojo.
Esa era la estabilidad de la encarnación de Uller...
O dicho en otras palabras, ¡su barra de vida!

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El Juego del Árbol del Mundo (Novela)
Capítulo 43
El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 42
Estás leyendo el capítulo 42 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 2 de julio de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.