arrow_back

Leer El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 32 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
¿Qué estaba pasando? El corazón de Evé dio un vuelco. Se apresuró a cerrar la transmisión en vivo, abandonó el espacio del núcleo divino y proyectó su conciencia hacia el mundo real. En ese preciso instante, aquella sensación de perturbación seguía presente; para ser más exactos, parecía tratarse de un misterioso llamado. Era la primera vez que Evé experimentaba una situación así. A diferencia de las plegarias que había escuchado antes, esta perturbación conllevaba una extraña sensación de familiaridad, pero al mismo tiempo parecía entremezclada con algo más... con emociones, por así decirlo. Tristeza, dolor, desesperación... Esta sensación hizo que Evé se sintiera muy incómoda. Tras reflexionar por un momento, despejó su mente. Una vez que su alma divina se apaciguó, finalmente localizó el origen de aquella perturbación... "Hacia el noreste...". Con un leve sobresalto en su interior, Evé dirigió su mirada hacia cierto punto del Bosque Élfico. Esa dirección era, precisamente, el sector donde se concentraban los jugadores. ¿Acaso habían activado algo? Evé frunció el ceño en su conciencia. Pero no tenía sentido; hacía un momento estaba observando a los más de noventa jugadores en la sala de transmisión, y ninguno de ellos había hecho nada fuera de lo común... Descartó de inmediato esa idea. Sin embargo, de repente, Evé pensó en algo... No. ¡No era así! ¡Había un jugador al que no le había prestado atención hace un momento! Evé se percató de a quién había pasado por alto, de modo que regresó apresuradamente al espacio del núcleo divino y se dirigió directo hacia el canal de la red de la Estrella Azul. Dentro del espacio del núcleo divino de color verde claro, alrededor de la masa de luz azul que simbolizaba el mundo de la red de la Estrella Azul, trescientos fotones más diminutos destellaban de forma continua, girando a su alrededor. Este era el canal de conexión entre Evé y los trescientos jugadores, así como un componente esencial de la red del sistema del juego. En cuanto llegó allí, Evé también percibió ese misterioso llamado. Su espíritu se reanimó e instantáneamente localizó el origen de la perturbación: un fotón que parpadeaba sin cesar. "Este es... el de Demacia. ¿Se habrá topado con algo? Se supone que estaba atrayendo monstruos en Florencia...". El corazón de Evé dio un vuelco. Sin dudarlo, separó de inmediato un hilo de su sentido divino para hacer contacto con el canal de conexión del jugador, y en un parpadeo "vio" con total claridad el lugar donde se encontraba Demacia... ... "¡Mierda! ¡¿Qué demonios es esto?!". En los límites de Florencia, el rostro de Demacia se puso verde al ver las palmas de manos hechas de puros huesos áridos que emergían desde el suelo. "¡¿Magia de no muertos?!". Inspiró profundamente y soltó un rugido: "¡Voluntad Inquebrantable!". Con la habilidad de tanque activada, su defensa y su ataque aumentaron instantáneamente, duplicando por un breve momento la fuerza de Demacia. Hizo uso de todos sus recursos para apartar a patadas las manos de hueso que intentaban sujetarlo, y acto seguido salió corriendo a toda velocidad... "Mierda, un sacerdote... Definitivamente es el sacerdote duende. Seguro es aquel con el aura lúgubre y terrorífica que HootyBird dijo haber percibido. Esta vez sí que se me pasó la mano". Demacia maldecía mientras corría. Y en el momento en que utilizó su habilidad, la Transfiguración que se había aplicado sobre su cuerpo se rompió de inmediato por sí sola, revelando su apariencia original. "¡¿Un elfo?!" A lo lejos, Gulu observaba la espalda de Demacia, un tanto estupefacto. En un principio pensó que se trataría de un humano, ¡pero nunca esperó que fuera un elfo varón! Pero, ¿cómo un elfo varón podía disfrazarse de mujer humana? ¿Dónde quedaban la reserva y el orgullo de su raza élfica? Espera, ¡su fuerza era demasiado débil! ¡Era la primera vez que Gulu veía a un elfo adulto que ni siquiera poseía la fuerza del rango de hierro! Como si hubiera pensado en algo, entrecerró levemente los ojos. "¿Un elfo? Todavía no he matado a ningún elfo... Jaja." Gulu sonrió levemente y se lamió los labios un tanto agrietados: "La raza que el gran Dios del Invierno y la Caza detesta más es la de los elfos. Si logro capturar a este elfo y ofrecerlo en un sacrificio de sangre a Su Majestad junto con los cristales de sangre divina, definitivamente podré complacerlo..." Al pensar en esto, agitó una vez más su bastón mágico de calavera. Y con su movimiento, la gema del bastón liberó instantáneamente una energía de color púrpura oscuro, transformándose en no muertos esqueléticos con forma humana. ¡Eran un total de más de diez esqueletos, y cada uno de ellos poseía la fuerza de la cima del nivel 10! Sin embargo, a pesar de haber invocado a tantos esqueletos no muertos, Gulu seguía viéndose bastante holgado, como si esto no le hubiera supuesto casi ningún desgaste. "Atrápenlo." Ordenó. Al recibir la orden, los no muertos emitieron ruidos chirriantes y salieron en persecución de Demacia agitando sus garras... Al sentir las ráfagas de viento lúgubre a sus espaldas, Demacia se giró por puro reflejo para mirar hacia atrás, y al ver la escena, se asustó por completo. "¡Mierda! ¡¿Esta porquería de verdad es un sacerdote de nivel 11?! ¡¿Este nivel de invocación no es demasiado exagerado?! ¡¿Acaso lleva trucos?!" Tras maldecir en su fuero interno a los malditos desarrolladores, Demacia usó hasta el último gramo de sus fuerzas para correr de regreso. Sin embargo, tras dar apenas dos pasos, dudó por un momento y se apresuró a cambiar de dirección. "No puede ser... Este NPC es un hueso duro de roer. Si lo llevo de vuelta y los demás no pueden derrotarlo, se acabará todo si el grupo queda eliminado. Será mejor desviar al monstruo, y si las cosas se ponen realmente feas, me suicido..." Murmuró Demacia para sí mismo. A fin de cuentas, todavía conservaba la integridad de no perjudicar a sus compañeros de equipo; si por un error de cálculo el enemigo destruía el círculo de teletransportación, la misión se iría al traste. La agilidad de los elfos era ciertamente muy alta. Tras desatar toda su fuerza para escapar por su vida, Demacia logró dejar atrás a los no muertos por el momento. "¿Quieres escapar?" Gulu entrecerró los ojos, soltó una risa fría sosteniendo su bastón y lo persiguió. A sus ojos, el destino de este osado elfo ya estaba sellado. ¡Él se convertiría inevitablemente en la ofrenda del dios verdadero! Y en este preciso instante, la mirada de Evé también se posó sobre el cuerpo de Demacia. "¡¿No muertos?!" Al contemplar a los esqueletos que perseguían a Demacia, Evé se quedó ligeramente sorprendida. Luego, en un instante, su estado de ánimo decayó. "Son no muertos de la raza élfica...". Evé llegó a esa conclusión. Los esqueletos de la raza élfica eran muy similares a los de los humanos y, en términos generales, resultaba muy difícil distinguirlos, pero ella, al ser la soberana de los elfos, lo reconoció de inmediato en cuanto los vio. Existir este momento, finalmente comprendió a qué se debía aquella misteriosa perturbación. Alguien estaba esclavizando abiertamente a los no muertos de la raza élfica en un territorio bajo su protección; si Evé, como soberana de los elfos, no reaccionaba en lo más mínimo, eso sí que sería extraño. Y cuando Evé distinguió con claridad a Gulu, el responsable de esclavizar a los no muertos, su humor empeoró todavía más. "¿Un sacerdote duende que tiene fe en Uller?". La voz de Evé era sumamente fría, habiendo sentenciado ya al enemigo a muerte en su corazón. Sin embargo, al mismo tiempo, una pizca de duda surgió en su mente. ¿De dónde sacaba un simple duende de nivel 11 tanto poder mágico para esclavizar a semejante cantidad de no muertos elfos? Aunque los no muertos elfos que invocaba solo eran de nivel 10, la cantidad era demasiado exagerada. No solo eso, sino que Evé podía percibir que la criatura aún no había desatado su poder por completo. Y cuando Evé vio el bastón mágico en las manos de Gulu, el cual destellaba con un resplandor continuo, de inmediato dedujo la respuesta. "Es el poder de ese bastón mágico. Ese bastón oculta algo extraño...". Una vez que esclareció la razón, Evé se tranquilizó. Observó al sacerdote duende que perseguía frenéticamente a Demacia y, de repente, dejó escapar una risa baja: "Jaja... ¿No muertos elfos?". Si este duende hubiera esclavizado a otro tipo de no muertos, sumado a su fuerza de nivel 11, tal vez los jugadores realmente no habrían podido derrotarlo, pero tratándose de no muertos elfos... Los cuchillos de madera que Evé había fabricado para los jugadores poseían de por sí un efecto de purificación y, al ser la soberana de los elfos, ¡las armas que ella elaboraba tenían la máxima eficacia para purificar las almas de los elfos fallecidos! "Está bien, los jugadores ya han entrenado bastante con las tropas y casi no han usado sus oportunidades de resurrección perfecta. Es el momento justo para probar los resultados". Al pensar en esto, Evé movilizó una vez más su poder divino y agitó su mano con fuerza… ¡Y en ese mismo instante, un nuevo aviso del sistema del juego apareció en el campo de visión de todos los jugadores, haciendo que toda la interfaz parpadeara en color rojo! 【❗】 【¡ADVERTENCIA! ¡ADVERTENCIA! 】 【¡El jugador "Demacia" ha activado un jefe mundial! ¡El jugador "Demacia" ha activado un jefe mundial!】 【Misión de jefe mundial activada】 【Sujeto de la misión: Sacerdote no muerto duende (Nivel 11 / Rango inferior de hierro) 】 【Objetivo de la misión: Eliminar al sacerdote no muerto duende y ofrecer el bastón mágico de no muertos como sacrificio a la diosa Evé】 【Recompensa de la misión: Título exclusivo "Asesino de Duendes", 3 oportunidades de resurrección perfecta, una gran cantidad de puntos de experiencia y puntos de contribución】 Consejo de la misión: Las armas otorgadas por la diosa poseen el efecto de una bendición, lo que aumenta el daño infligido a los no muertos ¡Valientes Elegidos, por la gloria de la diosa y de la raza élfica, al ataque! Los jugadores se quedaron atónitos por un segundo, ¡pero acto seguido entraron por completo en ebullición!
El Juego del Árbol del Mundo (Novela)

Continúa leyendo

El Juego del Árbol del Mundo (Novela)

Capítulo 33

Siguiente Capítulo ›

El Juego del Árbol del Mundo (Novela) Capítulo 32

Estás leyendo el capítulo 32 de El Juego del Árbol del Mundo (Novela), un novela. En _El Reino de los Elfos_, la Guerra Celestial de hace mil años provocó la caída del Árbol del Mundo. En un mundo gobernado por dioses verdaderos, la caída de la civilización élfica no tardó en llegar. Han pasado mil… Este capítulo tiene publicado el 14 de junio de 2026, Traducido por el grupo Nishino. El Juego del Árbol del Mundo (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.