Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 766 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Al otro lado del gran océano, en las profundidades del Continente Lluvia de Estrellas, en el lejano oeste, se encuentra la tierra sagrada del chamanismo: el Valle Ancestral.
En plena noche, en el centro donde convergen los cuatro grandes barrancos, un imponente tótem emitía un tenue resplandor. En la amplia zona iluminada por esta luz, cientos de figuras ya se habían reunido: chamanes de todo el continente y de diversas tribus, ataviados con atuendos ceremoniales similares.
Rodeando el tótem central, innumerables chamanes se sentaban con las piernas cruzadas, uno tras otro, formando una gigantesca formación discal. Entre ellos, sentados más cerca del tótem, se encontraban cuatro Grandes Chamanes, cada uno de los puntos cardinales. Con las piernas cruzadas, también miraban hacia el tótem en meditación silenciosa, como los demás.
En ese momento, casi todos los chamanes estaban inmersos en una silenciosa contemplación. Solo Uta, sentado al este del poste, mostraba visible preocupación en sus ojos, mirando al cielo de vez en cuando. Frente a él, en el lado oeste del poste, se sentaba el Gran Chamán Pasadiko, perfectamente sereno y tranquilo, sin mostrar ninguna perturbación.
Entonces, el resplandor del tótem se encendió repentinamente, y un zumbido resonante se extendió hacia afuera, penetrando hasta las almas de todos los presentes. El sonido se expandió por el Valle Ancestral y más allá.
Sintiendo la vasta fluctuación del alma, los chamanes meditantes abrieron los ojos y todos miraron hacia la fuente, el tótem radiante.
Una suave luz amarilla flotaba sobre el poste. De su interior emergió gradualmente una figura semitransparente: un cuerpo espiritual, que brillaba con una distintiva luz espiritual amarilla.
De cintura para arriba, bajo la barba y el cabello blancos, se veía un rostro envejecido y curtido. Numerosos nudos atados en el cabello y la barba sostenían pequeños tótems de animales de madera. Una sencilla túnica blanca lo cubría, con los flecos decorados con plumas ornamentales. Sobre su cabeza, un sencillo círculo tallado con la imagen de un águila en vuelo.
En el momento en que apareció el espíritu de este anciano, todos los chamanes presentes se inclinaron al unísono y pronunciaron el mismo nombre con reverencia.
“ Guardián de la Tierra Sagrada… Chamán Espiritual Verdadero…”
Observando la escena, el alma conocida como el Chamán Espíritu Verdadero brilló en sus ojos. Recorriendo solemnemente el vasto terreno ceremonial, se detuvo un momento en los cuatro Grandes Chamanes más cercanos, como si confirmara que todo estaba en orden. Luego asintió levemente y miró al cielo oriental.
Las plumas del Águila Divina han traído una advertencia. La catástrofe que se avecina en Oriente se ha agravado: el orden de las almas en este mundo está amenazado.
Aunque los forasteros del este han invadido repetidamente nuestras tierras en los últimos años, ante este desastre que amenaza al mundo, aún debemos honrar el antiguo pacto: invocar al Águila Divina para que se lleve la calamidad...
La voz atemporal del Chamán Espíritu Verdadero resonó en el alma de cada chamán. En respuesta, los chamanes resonaron suavemente.
Honramos el pacto ancestral… Que descienda el Águila Divina…
Al escuchar esto, el Chamán Espíritu Verdadero hizo una breve pausa y luego murmuró.
“ Formación de barrio…”
Ante sus palabras, en el denso bosque que rodeaba el lugar del ritual, innumerables espíritus salvajes alzaron la cabeza simultáneamente y aullaron al cielo. Acompañado por este grito conmovedor, se manifestó una barrera espiritual blanca y semitransparente: una cúpula de energía del alma formada por los espíritus salvajes, que selló todo el lugar.
Satisfecho de que la barrera estaba en su lugar, el Chamán Espíritu Verdadero regresó al ritual y continuó solemnemente.
“ Llamada del alma que atraviesa el reino…”
Con eso, emergió una inmensa cantidad de Silencio centrada en el tótem, abarcando a todos los chamanes sentados. En su borde exterior se distinguía la tenue silueta de una gran águila con las alas extendidas.
“ Ah… Enterrador de Almas Suun… ¡por favor, escucha este llamado de los tiempos antiguos!”
El verdadero espíritu chamán invocó primero en lenguaje del alma, y los demás chamanes, aparentemente guiados por una fuerza mística, repitieron la misma invocación.
“ Ah… Enterrador de Almas Suun… por favor, escucha…”
Tras la llamada unificada, los chamanes comenzaron a hablar uno tras otro, cada uno recitando sus propias alabanzas a Suun. Este canto caótico continuó hasta que el Gran Chamán Oriental sonrió levemente y comenzó con voz sonora.
“ Águila del Alma… Mensajera Eterna de la Gran Alma… Faro de todas las almas…”
“ Águila del Alma… Mensajero Eterno de la Gran Alma…”
Una vez más, los cantos de los chamanes se alinearon bajo una cadencia unificada, solo para divergir nuevamente en alabanzas individuales, hasta que el Gran Chamán Occidental, Pasadiko, habló.
“ De acuerdo con el pacto ancestral… despierta de tu sueño eterno… y trae la liberación a este mundo…”
“ De acuerdo con el pacto ancestral…”
La multitud volvió a imitarlos, repitiendo la frase antes de caer en otra ronda de cánticos desordenados. No fue hasta que el Gran Chamán del Sur dirigió la llamada que la armonía regresó.
Así, en el corazón de la Tierra Sagrada del Chamanismo, dentro del Valle Ancestral, comenzó el Gran Rito Salvaje. Liderados por turnos por el Chamán Espíritu Verdadero y los cuatro Grandes Chamanes, los chamanes alternaron entre la confusión y la unidad, cantando palabras para invocar al Águila del Alma, Suun.
Esta imponente invocación del alma, llevada a cabo mediante el ritual sagrado, se transmitió a través del reino interior, transmitiéndose profundamente al Reino Inferior para despertar al ser dormido.
Desde el comienzo de esta era, el ritual de invocación de espíritus más grandioso del mundo había comenzado en silencio.
…
A la misma hora, en el borde exterior del Valle Ancestral, se estaba llevando a cabo otro ritual de invocación de almas.
En el campamento de Uta, en la periferia, Meihag, miembro de alto rango del Ataúd del Inframundo de Ufiga Norte, canalizaba la espiritualidad del verdadero Pasadiko, llevando a cabo un poderoso ritual chamánico. Utilizando el cuerpo de Kapak como médium, estaban decididos a recuperar su alma, que había escapado del Reino del Inframundo.
¿ Aún no está listo? Es solo un alma de la Tierra Negra...
De pie junto al ritual, Norris, con su armadura, gruñó con impaciencia, observando el ritual en curso. Ante esto, Pasadiko, que poseía a Meihag, replicó secamente.
Ya te lo dije, algo está ayudando secretamente a ese chico. Una simple alma de la Tierra Negra no podría haber roto mi sello. Y ahora alguien está interfiriendo con mi invocación...
¿ Y qué? ¿Puedes hacerlo o no? ¡Ya te he dado todo el apoyo!
Incluso Meihag, hablando bajo la influencia de la posesión, se burló de él. Irritado, Pasadiko ladró.
“ Dejen de decir tonterías, los dos…”
Con rostro sombrío, Pasadiko redobló sus esfuerzos, canalizando más espiritualidad al ritual. Por fin, percibió una onda: algo en el Reino Inferior se acercaba rápidamente bajo su invocación.
¡ Ya viene! ¡Ya viene! ¡Lo he invocado!
Su tono se volvió excitado, como un pescador cuya paciencia finalmente había dado sus frutos después de haber sido burlado todo el día.
Al oír esto, Norris y Meihag se quedaron paralizados, luego fijaron la mirada en la formación de invocación donde yacía Kapak. El resplandor se intensificó y surgió una reacción espiritual: algo realmente se avecinaba.
Con la mirada fija, los dos hombres observaron cómo Pasadiko preparaba su técnica de unión de almas, listo para capturar el alma invocada. Finalmente, en un destello brillante, dos espíritus emergieron de la formación. Pero lo que vieron los dejó atónitos.
Un espíritu encajaba a la perfección con Kapak, un joven tribal del Nuevo Continente. Pero el otro era una joven elegante, de unos dieciocho o diecinueve años, con una figura hermosa, algo completamente inesperado.
“¿ Dos almas?”
“ Oye… ¿quién es esta chica?!”
Meihag y Norris se giraron hacia Pasadiko, quien los miró con los ojos muy abiertos y en estado de shock.
—¡¿Tú …?! ¿Por qué eres tú?
“ Gracias por tus esfuerzos, Gran Chamán Occidental… Adiós.”
Neftis habló con calma y luego se alejó junto al alma de Kapak. Pasadiko lanzó al instante su hechizo preparado.
¡ No creas que puedes escapar! ¡Atadura de almas!
Tras poseer el cuerpo de Meihag, lanzó un hechizo vinculante sobre Neftis y Kapak. La última vez, esto le había permitido tomar el control sobre ellos.
Pero esta vez, las espinas espectrales que salieron disparadas de la tierra fueron repelidas antes de tocarlos.
“ Alma se apodera…”
Sobresaltado, Pasadiko intentó una técnica diferente: extendió su mano para ejercer una poderosa fuerza que extraía almas, suficiente para arrancarlas de su cuerpo.
Pero no surtió efecto. Neftis y Kapak siguieron alejándose rápidamente.
" Qué…?"
Dentro de Meihag, Pasadiko estaba atónito. No podía comprender cómo esas dos formas espirituales podían ignorar por completo los poderes de un Gran Chamán.
Lo que Pasadiko desconocía era que, en ese momento, tanto Neftis como Kapak se encontraban bajo la influencia de una Ley Sagrada emitida por Kramar. Según la Orden de Aprehensión, solo los miembros de la Inquisición de la Iglesia de la Radiancia estaban autorizados a perseguirlos. Cualquier otra forma de control o coerción se consideraba una obstrucción a la captura y, por lo tanto, estaba categóricamente prohibida. En otras palabras, Neftis y Kapak se encontraban ahora en un estado de inmunidad casi total: las habilidades de Pasadiko eran incapaces de anular la decisión del Cardenal de la Inquisición.
Gracias al poder de canalización médium de Pasadiko, Neftis regresó con éxito de las profundidades del Reino del Inframundo. En su estado de alma remanente, Kramar también usó su vínculo contractual con Neftis para acercarse rápidamente a la superficie. Sin embargo, debido a que aún portaba la maldición del Olvido, Kramar permaneció exiliado del mundo actual y aún no podía regresar por completo, al menos no en las circunstancias actuales.
Ahora, Kramar permanecía en la capa superficial del Reino del Inframundo, correspondiente al Valle Ancestral, observando la situación en el mundo real mientras brindaba apoyo a Neftis y a los demás con la Ley Sagrada. Si bien solo se podía transmitir una pequeña cantidad de Ley Sagrada de esta manera, aun así era extremadamente efectiva.
“¿ Por qué… están fallando mis habilidades…”
Pasadiko murmuró con incredulidad. Justo entonces, Meihag, el cuerpo que poseía, se movió de repente.
"¡ Inútil! ¡Mira cómo lo haces!"
Dicho esto, Meihag sacó un fragmento de hueso. Al agitarlo, un espíritu emergió de su interior: un espíritu animal con forma de buitre. Al aparecer, poseyó a Meihag al instante.
Una vez que el segundo espíritu buitre lo poseyó, la ropa de Meihag se rasgó por detrás. Un par de enormes alas de buitre se desplegaron desde su espalda. Agitándolas con gran fuerza, generó un vendaval feroz y emprendió el vuelo hacia Neftis y Kapak, mucho más rápido que la velocidad de los espíritus.
Sintiendo la amenaza a sus espaldas, Neftis, en forma espiritual, se giró y vio a Meihag acercarse. Dejó de retroceder y, en cambio, los enfrentó de frente. En ese instante, su cuerpo-alma semitransparente se solidificó rápidamente; su transparencia se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos al recuperar su forma física.
¿ Canceló mi alma a la fuerza? Un simple Ceniza Blanca no debería tener esa fuerza... ¿Será el mismo poder otra vez?
Pasadiko pensó con inquietud. Al mismo tiempo, Meihag, ahora en forma de hombre pájaro, alcanzó a la rematerializada Nephthys y la atacó con garras como garras. Nephthys le sujetó la muñeca a mitad del ataque, deteniendo el golpe. Meihag intentó liberarse con fuerza bruta, pero su agarre era inamovible.
“ Esa fuerza… ¿Es un Cáliz de Ceniza Blanca?”
Justo cuando Meihag tuvo esa idea, Neftis cambió de postura. Aprovechando su propio impulso, lo jaló y lo desvió hacia un lado, para luego soltarlo, lanzándolo lejos. Meihag aleteó dos veces para recuperar el equilibrio en el aire. Pero justo cuando estaba a punto de lanzar un segundo ataque, la temperatura del aire bajó drásticamente.
Un viento gélido barrió el suelo, cargado de hielo y nieve. Desde el campamento, una enorme ventisca se abalanzó sobre Neftis, devorándolo todo a su paso. Hierba, insectos, aves y bestias se congelaron al instante, sin vida bajo el frío extremo.
Al ver la tormenta como un imponente muro blanco que se acercaba, Meihag desistió de enfrentarse directamente a Neftis. Aleteó con fuerza, elevándose para escapar del gélido territorio lo más rápido posible. Neftis y Kapak, aún en tierra, no tenían otra opción: al carecer de vuelo, no podían esquivar la ventisca que se aproximaba.
En medio del intenso frío, Neftis no mostró miedo. Extendió la mano, permitiendo que el alma de Kapak tomara la forma de llama del alma y la poseyera. Al acercarse la tormenta blanca, golpeó el suelo con la palma de la mano, activando una matriz de invocación de almas.
En el instante en que el círculo ritual se iluminó, su pequeña figura fue envuelta por la tormenta de nieve, que continuó avanzando e inundando el bosque. Desde arriba, Meihag solo podía ver blanco.
Exhaló levemente y se giró en el aire para mirar hacia el origen de la ventisca. Allí estaba Norris, con armadura y en silencio, empuñando una espada larga que irradiaba un frío penetrante.
Oye ... Norris, ¿no fue un poco excesivo? ¿Empezar con algo tan grande?
Al ver la enorme niebla helada que se extendía más de un kilómetro, Meihag gritó hacia el Caballero de Hielo. Norris, en silencio, sacudió la escarcha de su espada y respondió.
Tú y Pasadiko no pudieron derribarla en el primer movimiento; eso solo demuestra que no es una oponente cualquiera. No hay necesidad de intensificar la pelea poco a poco. Mejor terminarla de un solo golpe.
Al oír esto, Meihag asintió.
Cierto . Esa mujer está llena de anomalías extrañas. Mejor ir a por todas. Con este tipo de ataque, definitivamente... ¿eh?
Antes de que pudiera terminar, la escena cambió de nuevo. Tras cesar el viento helado, la niebla persistente se agitó de repente. Un viento frío se levantó de nuevo, pero esta vez soplaba en dirección contraria: hacia Norris.
¿ Qué pasa, Norris? ¿Estás acelerando el ritmo porque sigue moviéndose?
Meihag gritó.
Norris, agarrando firmemente su espada, miró hacia adelante.
“ No… Este no soy yo.”
" Qué…?"
Antes de que Meihag pudiera terminar su frase, el viento arreció y otra tormenta de nieve se abalanzó sobre Norris. La escarcha se formó instantáneamente a su alrededor, cubriendo incluso su gruesa armadura.
Contraatacó con su propia habilidad, intentando contener la tormenta. Pero justo cuando creía que amainaba, una aguda sensación de peligro lo asaltó. Alzando su espada para defenderse, la niebla blanca frente a él surgió repentinamente, y una figura irrumpió, asestando un golpe con su espada.
¡¡¡Clang!!!
Un destello de luz blanca, un fuerte estruendo de armas y una onda de choque disiparon la niebla circundante, revelando un terreno cubierto de escarcha.
Allí, Norris se arrodilló, empuñando la espada con manos temblorosas. Frente a él, una mujer estaba de pie.
Una imponente guerrera, que empuña un enorme hacha de batalla de dos puntas hecha de cristal de hielo oscuro, vestida con una armadura ligera del mismo material, un yelmo de hielo oscuro con dos cuernos en su cabeza y una capa tejida con escarcha que fluye detrás de ella.
Era Neftis, aplastando a Norris con una fuerza brutal, con su hacha de batalla presionando contra su espada. Cristales de hielo oscuro se extendieron desde el punto de impacto, recorriendo la hoja e incluso alcanzando sus guanteletes.
Con desdén, Neftis se burló en voz alta.
¡ Ja! ¿Qué pasa? ¿Ni siquiera puedes sostener la espada con firmeza, muchacho? ¿Y te haces llamar guerrero del Armamento de Hielo de esta época? ¡Menudo chiste!
Norris permaneció en silencio. Podía sentir su escarcha extendiéndose por su espada y armadura; su propia escarcha no podía cubrir la de ella en absoluto. Era como si ella también ejerciera poderes de hielo, pero lo superara por completo.
“ Este poder… ¿Es el Camino de la Posesión Corporal? ¿Y qué es este hielo? Me siento abrumado…”
Con rostro sombrío, Norris impuso fuerza a su espada. Giró para desviar el golpe y patinó rápidamente hacia atrás sobre un camino de hielo, ganando distancia.
Entonces, con un movimiento de su mano, enormes lanzas de hielo de diez metros de largo se materializaron en el cielo y cayeron sobre Neftis.
¡BUM! ¡BUM! ¡BUM!
Cada impacto sacudía la tierra. Las lanzas se estrellaban y se amontonaban formando una imponente montaña helada, enterrándola.
Aún cauteloso, Norris no se relajó. Como era de esperar, la montaña explotó momentos después y un buque de guerra con cabeza de dragón irrumpió.
De pie sobre ella, Neftis permaneció ilesa, con su armadura de hielo oscuro intacta. Con el hacha de batalla en la mano, rió y gritó.
¡ Jajaja! ¡¿Eso es todo lo que tienes?! ¿Solo hielo? ¡Por muy frío que esté, sigue siendo mundano! ¿Cómo se compara con el Hielo Espiritual? Si tienes agallas, ¡congela tu propia alma y luchemos en serio!
Dicho esto, saltó del barco con cabeza de dragón, con el hacha en alto. Norris se preparó y bloqueó el ataque, pero el golpe lo hizo volar.
Cuando se levantó de nuevo, con la espada clavada en el suelo para mantener el equilibrio, vio que la hoja no solo estaba gravemente dañada, sino que estaba aún más profundamente envuelta en hielo oscuro.
“¡ ¿Qué demonios es ella?!”
Norris pensó desesperado, pero Neftis ya cargaba contra él de nuevo, con el hacha en mano. Solo pudo apretar los dientes y enfrentarse a ella.
Después, Norris y Neftis se enfrascaron en un feroz combate cuerpo a cuerpo. En este intercambio, Norris se vio superado por completo. Ya fuera en fuerza bruta, erosión por hielo y congelamiento mutuo, o incluso en su habilidad fundamental de combate. Frente al oponente que blandía esa extraña arma de hielo oscuro, Norris fue repelido paso a paso.
Neftis logró vencer a Norris, un Elementalista de Hielo de rango Carmesí, por dos razones clave. Primero, estaba poseída por el alma de Harald, un antiguo guerrero del Mar del Norte con la misma fuerza que el rango Carmesí. Segundo, había completado su ritual de ascenso, abriéndose paso a través de Ceniza Blanca para convertirse en una Beyonder de rango Carmesí.
En ese momento, Nephthys era un Ataúd de Renacimiento del Alma del Camino de Posesión del Cuerpo y un Beyonder de rango Carmesí.
De vuelta en el Reino del Inframundo, Neftis había completado la segunda etapa de su avance: el Ritual de Supresión de las Mil Almas. Cuando Pasadiko la invocó de vuelta desde las profundidades del Inframundo al mundo presente, la tercera etapa, el Ritual de Retorno, también concluyó. Tras más de dos años recorriendo el mundo del misticismo, se convirtió oficialmente en una Carmesí de alto rango; de ahí su capacidad para eludir la transformación de alma a cuerpo de Pasadiko y regresar a su forma física.
Cuando Norris lanzó su enorme tormenta de hielo hacia ella, Nephthys, bajo una sólida guía táctica, rápidamente tomó prestada el alma de Kapak e inició una invocación espiritual.
Anteriormente en el campamento, Kapak había visto el mensaje de Uta. Además de mencionar que se había adelantado para asistir al Gran Rito Salvaje, Uta también dijo que había dejado atrás a los dos espíritus de Rachman y Harald, instruyéndoles que siguieran buscando a Kapak y Neftis en el Nether cercano, poco profundo. Así, en ese momento de peligro, Neftis usó a Kapak con decisión para realizar la invocación.
Kapak, al ser un Aprendiz de Chamán (es decir, un Beyonder de rango Tierra Negra de la Senda del Chamán), tenía capacidad de invocación, pero no tan fuerte como la de Uta. Incluso con almas dispuestas, invocar a dos espíritus de rango Carmesí sin un ritual normalmente sería imposible.
Sin embargo, como Ataúd de Renacimiento de Almas, Neftis poseía una habilidad única para amplificar el poder del alma invocada. Su presencia elevaba la invocación de Kapak al siguiente nivel. Como rango Carmesí de la Senda de la Posesión Corporal, Neftis no solo podía empoderarse a través de espíritus, sino que también los potenciaba a cambio, generando una sinergia mayor que la suma de sus partes.
En cuanto invocó a Harald, lo poseyó al instante. Harald había sido soldado del Emperador del Norte Inut hacía miles de años y, por naturaleza, recorría el Sendero de la Escarcha. Con el espíritu de Harald en su interior, Neftis resistió fácilmente la tormenta de hielo de Norris.
Después de eso, contraatacó. Dado que la Senda de la Posesión Corporal se sinergiza con el Cáliz, un aspecto espiritual relevante para el combate, su poder físico superó con creces el de Norris. Al fusionarse una Beyonder de rango Carmesí con un alma de rango Carmesí, obtuvo una fuerza superior a la de los Carmesí típicos. Y con la amplia experiencia de Harald en el campo de batalla y sus habilidades de combate de élite, su ventaja era abrumadora.
Especialmente en técnica, Harald, antaño subordinado del Dragón de Hielo, dominaba el hielo muy por encima de los Beyonders modernos como Norris. En lugar de magia congelante a gran escala, empleaba un estilo especializado de combate cuerpo a cuerpo, congelando su alma en armaduras y armas. Este era el enfoque de combate tradicional de los guerreros de alto nivel del antiguo Imperio del Norte, que preferían el cuerpo a cuerpo directo y emocionante al control a distancia.
Norris apenas pudo resistir ante Neftis, poseída por el espíritu de Harald. Meihag, que flotaba en el aire, observaba desde arriba con el ceño fruncido.
Esta mujer... ¿también es del Camino de la Posesión Corporal? Tiene el mismo rango que yo... pero con un alma poderosa, está desatando una fuerza abrumadora. No puedo quedarme de brazos cruzados...
Tras analizar rápidamente la situación, Meihag decidió intervenir. Sin romper su posesión, extrajo dos fragmentos de hueso más. De ellos emergieron dos espíritus más.
Uno era un espíritu grande y musculoso, parecido a un gorila. El otro era un caballero con armadura de placas, claramente inspirado en la Iglesia de la Radiancia.
Meihag poseyó entonces ambos espíritus simultáneamente. Su cuerpo se transformó rápidamente: sus músculos se hincharon, le creció un pelaje negro, le salieron afilados colmillos bestiales y sus manos se transformaron en puños enormes y ardientes. Sus alas y puños estallaron en llamas.
Como compañero del Ataúd del Renacimiento del Alma, Meihag no podía invocar un alma como la de Harald, pero tenía cantidad: muchas almas de alta calidad para poseer.
“¡ ¡Roar!!”
Con un rugido salvaje, Meihag, la Gorila Voladora Envuelta en Llamas, se lanzó desde el cielo hacia Neftis. Esta acababa de derribar a Norris y estaba a punto de intensificar el ataque cuando percibió el peligro desde arriba.
Neftis blandió su hacha de batalla de hielo oscuro, desatando un enorme arco gélido que partió en dos una bola de fuego. La explosión lanzó una llama abrasadora hacia ella, pero ella se cubrió con su capa de hielo para conjurar un viento gélido y bloquearla. En ese instante, Meihag irrumpió en el fuego, golpeándola con sus puños llameantes y lanzándola por los aires.
Cuando se levantó, su armadura de hielo oscuro no mostró daños, pero las articulaciones no blindadas, protegidas solo por escarcha estándar, habían comenzado a derretirse.
Ni el calor ni el impacto dejaron marcas en la armadura de hielo oscuro de Harald. Sosteniendo su hacha y mirando a Meihag, Neftis murmuró.
¿ Otro más…? Maldita sea, acabo de ascender; todavía soy un novato aquí. ¿No pueden venir uno a uno…?
¡ Ja! ¡Por fin una pelea de verdad! ¡Me da igual cuántos vengan!
Aunque inicialmente desconcertada por el nuevo enemigo, Neftis recuperó rápidamente la compostura bajo la influencia de Harald. Apretando el hacha con fuerza, cargó de nuevo hacia adelante.
Ahora, frente a Norris y Meihag, su ventaja se desvaneció. El vuelo de Meihag le otorgaba gran movilidad, y su fuerza superaba ligeramente la de Neftis. Aunque sus puños llameantes no podían perforar su armadura de hielo oscuro, las llamas se colaban en las grietas de la armadura, amenazando directamente su cuerpo. Como el hielo oscuro era rígido y menos maleable, tuvo que usar escarcha normal para contrarrestarlas.
Sin el dominio de Harald sobre la afinidad de rama y la maestría en combate, Meihag se convirtió en un oponente más difícil que Norris. Y con la interferencia de Norris, la situación de Neftis comenzó a desequilibrarse.
En el campo de batalla blanco y helado, el fuego y la escarcha chocaron, poderes y armaduras se estrellaron, las ondas de choque resonaron. El suelo tembló sin cesar, y la batalla llegó a un punto muerto, sin que ninguno de los dos bandos pudiera ganar.
Fue entonces cuando Pasadiko, todavía latente en Meihag, entró en acción.
Déjame ayudarte. Tengo técnicas espirituales sin compromiso.
Su espíritu instó a Meihag, quien de inmediato golpeó el suelo con un estallido de fuego para repeler a Neftis momentáneamente. Luego, colocando su mano en la tierra, invocó el poder de Pasadiko.
Dos enormes formaciones de invocación espiritual aparecieron a los lados de Meihag. De ellas emergieron dos cuerpos espirituales con forma animal: una enorme serpiente espiritual y un imponente oso polar espiritual.
“¡ Te uno a esta tierra, te convierto en su cuerpo espiritual, te manifiesto como naturaleza y luchas por mí!”
Pasadiko, desde Meihag, dio la orden. Los dos espíritus salvajes emitieron una luz radiante.
Con un rugido del espíritu del oso, el hielo circundante se concentró rápidamente, formando un imponente oso blanco como la nieve de 7 a 8 metros. Mientras tanto, enredaderas y ramas del bosque se enroscaron y entrelazaron alrededor del espíritu de la serpiente, tejiéndolo en una gigantesca Serpiente de Vid Marchita de más de 20 metros de largo.
Cuerpo de la Naturaleza, una habilidad esencial de los espíritus salvajes de alto nivel, les permitía absorber su entorno como cuerpos. Y como Gran Chamán, Pasadiko podía designar temporalmente cualquier región como territorio de los espíritus salvajes.
Con sus cuerpos formados, el oso y la serpiente rugieron y se unieron a la lucha. La presión sobre Neftis se multiplicó: ahora se enfrentaban no solo a Norris y Meihag, sino también a dos espíritus salvajes bajo el mando de Pasadiko. El ritmo de la batalla cambió drásticamente.
La Serpiente de Vid se enroscó hacia ella, intentando enredarla y aplastarla. Mientras Neftis se liberaba, Meihag la golpeó con su puño llameante, prendiéndole fuego. Pero antes de que las llamas se extendieran, Norris las apagó con escarcha y luego se alió con el Oso Polar para un nuevo asalto.
El hacha de hielo oscuro de Neftis podía congelar a un oponente a la vez. Cortó la garra del oso, pero una neblina gélida cegadora del ataque furtivo de Norris la distrajo. Meihag aprovechó la oportunidad para lanzarle una enorme bola de fuego. Se produjo una explosión.
En medio de la explosión, Neftis salió despedida lejos y aterrizó con fuerza. Jadeando, se puso de pie; su armadura estaba intacta, pero las llamas se habían filtrado por las costuras, quemándola bajo el caparazón.
Mientras tanto, los dos Cuerpos de la Naturaleza extrajeron rápidamente materiales de su entorno para regenerarse. Las quemaduras de la Serpiente de Vid sanaron con vides frescas, y la garra cercenada del oso se recompuso con nieve y hielo.
“ Hmph… estas criaturas tienen un poder real…”
“ Estamos perdiendo terreno rápidamente… ¿cuánto tiempo podremos aguantar así…”
Frente al enemigo mientras se recuperaban y se preparaban para su siguiente asalto, incluso Harald empezó a sentir la presión. Mientras tanto, un pánico inconfundible se apoderó de Neftis, hasta que, justo entonces, una voz familiar resonó en el momento justo.
¡ Lo has hecho bien! ¡Encontré un objetivo adecuado!
Al oír esa voz familiar, Neftis se detuvo sorprendida y se giró. Vio un pequeño pájaro que volaba hacia ella con gran esfuerzo desde el cielo. Dentro del pájaro, percibió claramente la presencia de un alma familiar.
¡ Señor Rachman! ¡Por fin regresó!
Mientras Neftis gritaba de alegría, el bando enemigo —Meihag y los demás— había completado sus preparativos. Con los dos espíritus salvajes completamente recuperados en vanguardia, Meihag y Norris flanquearon la retaguardia, cargando contra Neftis en una formación temible.
“¡ Rápido, señorita Boyle...!”
En ese momento crítico, el alma de Rachman salió disparada del ave, se convirtió en llama espiritual y fue rápidamente capturada por Neftis antes de fusionarse con su cuerpo. Con la posesión de una segunda alma de rango Carmesí, una extraña luz brilló en los ojos de Neftis.
Guiada por esa luz, se giró hacia el pájaro que Rachman había traído y extendió la mano para tocarlo.
“ Rastreo ancestral de sangre del alma: ¡regreso al origen!”
De repente, el pájaro que tocó comenzó a irradiar una luz intensa. Bajo el resplandor, su cuerpo empezó a expandirse rápidamente, hinchándose sin cesar.
Un metro... dos metros... diez metros... ¡veinte!
En cuestión de instantes, el pájaro brillante había crecido hasta alcanzar un tamaño monstruoso. Su forma se transformó drásticamente, sus alas desaparecieron, su cuerpo se expandió, sus patas se engrosaron y pisaron el suelo, y una gruesa cola se extendió tras él.
" ¡ ¿Qué es eso?!"
Ante la mirada atónita de Meihag y su grupo, la silueta brillante, que antes era un pequeño pájaro, alcanzó casi treinta metros antes de detenerse. Al desvanecerse la luz, una criatura enorme y aterradora apareció ante ellos, una que ninguno de ellos había visto jamás.
Su cuerpo estaba cubierto de densas escamas. Unas gruesas patas traseras sostenían su inmenso volumen. Una enorme cola se balanceaba tras él. Unas extremidades delanteras, pequeñas pero con garras afiladas, colgaban ante un cuello grueso, coronado por una cabeza alargada, de la que sobresalían hileras de afilados colmillos.
Desde todos los ángulos, era inconfundiblemente un dinosaurio: ¡un tiranosaurio rex colosal y grotescamente enorme!
Una criatura que se creía extinta desde la Segunda Época, ahora renacida de un pequeño pájaro. Y esto... ¡este era el poder de un Caballero de Sangre de Alma!
Al rastrear la memoria de la línea de sangre a través de los genes y la espiritualidad, un Caballero de Sangre de Alma podía retroceder millones de años de evolución, restaurando a una criatura a la forma de su ancestro ancestral. Incluso si el ancestro no pertenecía directamente a la línea evolutiva, si el parentesco en el Árbol de la Vida era lo suficientemente cercano, la regresión ancestral aún era posible.
Y las aves de este mundo… evidentemente descienden de los dinosaurios. Así, con la ayuda de Rachman, Neftis convirtió a un pequeño pájaro en un enorme tiranosaurio rex.
Anteriormente, la ausencia de Rachman se debía a que buscaba un organismo viable. La temprana ventisca de Norris había congelado a la mayor parte de la fauna cercana, lo que dificultó la tarea de Rachman; solo ahora había regresado con éxito.
“¡ ¡Roar!!”
Con un rugido estremecedor, la bestia de una era pasada hizo temblar todo el barranco. Pisoteó con una fuerza tremenda, aplastando al instante al Oso de Hielo bajo sus pies, y luego volvió a pisotear para inmovilizar a la Serpiente de Vid Marchita. Mordiendo con sus enormes fauces, ¡la destrozó!
“¡ ¿Qué… qué clase de monstruo es ese?!”
Meihag se quedó mirando con asombro y desató una enorme bola de fuego. La explosión impactó de lleno a la bestia y estalló en una enorme explosión. El fuego la consumió por completo.
Pero cuando las llamas se apagaron... la criatura aún seguía en pie.
Para horror de Meihag, Pasadiko y los demás, vieron que la bestia ahora estaba envuelta en una armadura completa de hielo oscuro, que irradiaba un brillo escalofriante.
Su cuerpo estaba completamente revestido con una gruesa capa de hielo oscuro. Sobre su cabeza descansaba un enorme casco de dos cuernos, majestuoso y monstruoso a la vez.
El Ataúd de Renacimiento del Alma no se limitaba a encarnar el poder del alma poseída e imitar la reencarnación. También podía combinar poderes de múltiples almas, fusionando las habilidades de distintas almas en una sola entidad, desatando efectos nunca antes vistos.
…
Mientras Nephthys, fortalecida por Rachman y Harald, se enfrentaba a los tres miembros del Ataúd Abisal de rango Carmesí, en otra parte del Valle Ancestral, en lo profundo del bosque, el joven Kapak de la Tribu Tupa corría con todas sus fuerzas hacia el centro, hacia el imponente tótem, el sitio del Gran Rito Salvaje.
Después de que Neftis usara el alma de Kapak para invocar a Rachman y Harald, el alma de Kapak abandonó su cuerpo. Mientras ella luchaba contra Meihag y los demás, este se escabulló silenciosamente entre la fría niebla.
Mientras el grupo de Meihag perseguía sus almas, Dorothy ya había usado hilos espirituales para guiar discretamente el cuerpo de Kapak hacia la retirada. Una vez que su alma también abandonó el campo de batalla, ella reunió el alma y el cuerpo de Kapak y le encomendó su siguiente tarea.
Con dos antiguas almas de rango Carmesí y respaldada por la Ley Sagrada del Cardenal de la Inquisición, el papel de Neftis era ahora entretener a las tres élites del Ataúd Inferior. Kapak, mientras tanto, debía llegar al lugar del Gran Rito Salvaje, contactar con Uta y exponer las intrigas de la Orden del Ataúd Inferior, revelando la falsedad del Gran Chamán Occidental al Chamán Espíritu Verdadero.
Ahora, Kapak corría hacia el lugar con todas sus fuerzas.
“ Huff… huff… casi llego…”
Con los sellos de apoyo de Dorothy, la velocidad de Kapak fue tremenda. En poco tiempo, llegó al límite del recinto ritual, donde pudo ver claramente la enorme Barrera del Alma extendiéndose hacia el cielo.
Avanzando, pronto alcanzó la barrera. Pero justo antes de que pudiera tocarla, un enorme espíritu salvaje con forma de león se materializó y le rugió, deteniendo a Kapak en seco.
Se dio cuenta: éste era un espíritu salvaje guardián del ritual.
“ Huff… huff… espíritu noble, por favor déjame pasar… ¡Tengo algo de suma importancia!”
Jadeando, Kapak suplicó con fervor. Pero el espíritu león negó con la cabeza sin dudarlo, rechazando claramente su petición. Kapak se puso ansioso.
¡ Espíritu noble... por favor! ¡No se trata solo de esta tierra, sino del mundo entero! Si no puedes dejarme entrar, al menos avisa: ¡que alguien de adentro venga a hablar conmigo!
Kapak siguió suplicando, pero el león seguía negando con la cabeza con firmeza. Estaba claro: no se toleraría ninguna interferencia durante el Gran Rito Salvaje. La respuesta dejó a Kapak al borde del pánico.
“ Espíritu honrado, yo…”
“¡ROAR!”
Irritado por su insistencia, el león lanzó un rugido atronador en señal de advertencia. Tras él, aparecieron más espíritus salvajes, cada uno lanzando miradas cautelosas y precavidas a Kapak.
Al ver esta escena, Kapak se quedó paralizado. Por un momento, no supo qué hacer.

Continúa leyendo
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 767
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 766
Estás leyendo el capítulo 766 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 23 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.