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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 753 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Costa este de Pritt, Tivian. Durante el Día de la Luna Nueva, la luna, normalmente oculta por el brillo del sol abrasador, finalmente emergió al atenuarse la luz solar. Al recibir la luz refractada del sol, la pálida luna comenzó a brillar con la plenitud de una luna llena saturada. Bajo la iluminación de la Luna Nueva creciente, toda Tivia se bañó en su suave luz plateada. Los millones de ciudadanos dispersos por la ciudad, que habían estado soñando mientras murmuraban los epítetos de los dioses arcanos, ahora, bajo este resplandor plateado que parecía capaz de atravesar cualquier obstáculo, cerraron los ojos en silencio y se desplomaron pacíficamente en el suelo, sumidos en un sueño verdaderamente dichoso. Bajo la bendición universal de la luz de la luna, el distrito norte de la catedral de Tivia —antaño perteneciente a la Catedral del Himno— había quedado reducido a ruinas, donde una larga y prolongada batalla finalmente se acercaba a su fin. Tras múltiples cambios de ritmo, el equilibrio de poder se había inclinado una vez más hacia un bando. Cuando la tormenta roja oscura azotó la ciudad, la sirvienta araña de seis brazos y ocho extremidades, empuñando espadas en cada mano, tomó la delantera en la batalla. Con ataques más feroces y brutales que nunca, obligó a la chica sombra a maniobras puramente defensivas, esquivando las espadas mortales, infundidas de inmenso dolor. Sin embargo, en el momento en que el primer rayo de luna tocó el campo de batalla, todo cambió. " ¡ Morir!" ¡¡Silbido!! Mientras Gaskina atrapaba con éxito a su enemigo con una prisión de espinas surgida del suelo (restringiendo enormemente su ágil movilidad), levantó sus seis armas Blood Shade, blandiéndolas con una furia odiosa para cortar en pedazos tanto la prisión de espinas como a la presa atada dentro. Pero antes de que sus espadas pudieran siquiera tocar la jaula de espinas sangrientas, esta se hizo añicos bajo varios destellos de luz plateada. Una sombra veloz surgió, rozando a Gaskina y esquivando las espadas circundantes. Dejó un profundo corte en el cuerpo de Gaskina , y cuando la figura aterrizó, la pequeña figura de Artcheli permaneció en silencio, de espaldas a Gaskina. “ Ugh... pequeño mocoso... te atreves a herirme...” Al ver la profunda herida en su cuerpo, Gaskina curvó sus aterradores labios en una extraña sonrisa. En esta batalla, el vínculo de dolor entre torturador y víctima se había establecido desde hacía tiempo. Como torturadora superior, ningún dolor la alcanzaba. Artcheli solo había esquivado, pero ahora se atrevía a contraatacar. Gaskina estaba segura de que pronto pagaría el precio... Pero esta vez, la reacción esperada nunca llegó. Artcheli no mostró signos de flaqueza, ni se inmutó por el dolor compartido. Al girarse, su mirada fría transmitía una aguda intención asesina, y el brillo plateado de sus ojos le provocó un escalofrío en la espalda a Gaskina. " Qué...?" Antes de que Gaskina pudiera reaccionar, la figura de Artcheli giró bruscamente, espada en mano, convirtiéndose en otra mancha borrosa al arremeter contra ella. Gaskina esquivó el ataque rápidamente, pero su sombra bajo la luz de la luna aún la rozaba. Un profundo corte se abrió en su cuello, y la sangre manó a borbotones mientras su cuerpo se tambaleaba por el golpe. Totalmente conmocionada, Gaskina abrió los ojos de par en par, deseando hablar, pero no pudo, con la garganta desgarrada. Lo que más la desconcertó fue cómo Artcheli podía ahora atacar libremente sin sufrir la reacción del dolor. En ese momento, Artcheli parecía completamente inafectada por el dolor, como una criatura sin vida. Alarmada, Gaskina invocó la divinidad de la Reina Araña, imponiendo por la fuerza el concepto de dolor en Artcheli. Sin embargo, cuando su voluntad divina tocó la esencia de Artcheli, se dio cuenta de algo... Dentro de Artcheli había un abismo de oscuridad abrumadora. Esa oscuridad engulló la esencia divina invasora sin dejar rastro, consumiéndola por completo. Gaskina sintió que su propia consciencia era atraída hacia ella, como si fuera a ser devorada por completo. Por primera vez, sintió un miedo más profundo que cualquier cosa que hubiera conocido, incluso más aterrador que el tormento que la propia Reina Araña le infligió. Si ella fuera consumida por ese abismo... nada quedaría. “ ¡Uf!” Aterrada, Gaskina cortó de inmediato su vínculo divino. Ahora comprendía por qué el dolor ya no podía afectar a Artcheli. La verdad era simple: Artcheli ahora estaba bajo la bendición de la Espejo Lunar, la diosa de los cielos nocturnos, la oscuridad y la sombra. Esa fuerza divina había consumido el concepto sensorial del dolor en su interior. En ese momento, el dolor no existía para Artcheli. Aunque Gaskina lo impusiera con fuerza, sería absorbido de nuevo por esa oscuridad divina. En la quietud y el silencio absolutos, la sensación carecía de significado, tal como Gassmore había perecido una vez en el mismo vacío que borraba el dolor. En esa oscuridad infinita, incluso el dolor más insoportable provocado por la propia Señora del Dolor se volvió insignificante... “¡ ¡Maldita perra lunar!!” Al darse cuenta de esto, Gaskina, con la garganta curada, rugió de furia y comenzó a conjurar una densa niebla de sangre en los cielos, intentando bloquear la luz de la Luna Nueva. Pero Artcheli no se quedó de brazos cruzados. Con un gesto de su mano, innumerables clones de sombra surgieron de su propia sombra. Estas proyecciones, con forma de silueta y sin forma física, se extendieron en todas direcciones, arrastrándose rápidamente por el suelo y rodeando a Gaskina por todos lados. Como el dolor ya no era un obstáculo, Artcheli podía usar sus técnicas de clonación sin restricciones. Incluso si un clon era alcanzado y se transmitía dolor, no surtía efecto. Ahora, completamente desatada, su agresivo uso de clones abrumó a Gaskina, quien nunca antes se había enfrentado a semejantes cantidades. Ante este asalto, Gaskina supo que no podría terminar de invocar su niebla de sangre antes de ser aniquilada. Condensó la niebla aún en formación sobre ella en afiladas púas carmesí y las lanzó hacia abajo como lluvia. Miles de púas de sangre cayeron densamente como gotas de lluvia carmesí, perforando la tierra. Los clones de Artcheli, sin la protección divina, se retorcieron de dolor al ser golpeados, incapaces de soportar el dolor impuesto, y se disolvieron rápidamente, desapareciendo en oleadas al desmoronarse. Las púas crearon un bosque carmesí en el campo de batalla. Pero ni siquiera esto pudo detener el asalto de Artcheli. Más clones de sombra se separaron y cargaron desde todas direcciones. Sus formas se movían libremente —algunas se encogían hasta formar un punto, otras se estiraban formando líneas—, evadiendo las púas descendentes y serpenteando a través del bosque carmesí hacia la verdadera forma de Gaskina. Al darse cuenta del giro desfavorable, Gaskina cambió de táctica y optó por retirarse. Intentó disolverse en la niebla de sangre y escapar. “ Uf...” Pero justo entonces, su pecho explotó repentinamente sin previo aviso. La sangre brotó a borbotones mientras varias enormes cuchillas incoloras salían disparadas de su torso. Con los ojos abiertos, Gaskina se giró y vio su propia sombra tras ella, ahora completamente corpórea y en escala de grises, traicionándola una vez más. Artcheli había manipulado su sombra. Y esta vez, Gaskina no pudo interrumpirlo. Sin retroalimentación de dolor, no tenía ninguna influencia para suprimir la técnica de Artcheli. Gaskina intentó desesperadamente dispersarse en la niebla, pero su cuerpo se transformó en carne, fijado a la fuerza como por un gran poder. Por mucho que lo intentara, no podía volver a convertirse en niebla. Se volvió con odio hacia su sombra, ahora su carcelera. " Qué...?" En efecto, su propia sombra la había aprisionado. Aunque la había traicionado, permanecía místicamente ligada a su esencia. Mientras la sombra permaneciera allí, no podría escapar. Mientras permaneciera condensada, no podría transformarse en niebla. Gaskina había quedado atrapada por su propia sombra. " ¡ Maldita sea!" Furiosa, blandió su espada sangrienta y cortó la cabeza de la sombra. En ese instante, su propia cabeza también se desprendió y cayó, aterrizando junto a ella. Los ojos caídos de Gaskina se encontraron con los de su sombra; era como mirarse en un espejo, uno desprovisto de color. Su mirada reflejaba desesperación, mientras que la de la sombra era fría y despiadada. “ Reina... te lo ruego, sálvame—” La súplica final de Gaskina fue interrumpida cuando los clones de sombra de Artcheli irrumpieron por todos lados, cortándole el cuerpo y la cabeza con espadas forjadas en la sombra, algunas materiales, otras etéreas. En un instante, Gaskina fue engullida por las espadas, y su espiritualidad fue despojada gradualmente. Mientras se desvanecía en la muerte, rodeada de espadas espectrales, Artcheli permaneció en silencio al borde del campo sangriento. Solo miró una vez hacia el extremo de Gaskina antes de alzar la vista al cielo. Allí, en medio del cielo alucinante, vio claramente un dragón plateado divino que se elevaba hacia el retorcido Paisaje Onírico. Bajo sus alas, todo parecía tranquilo y natural. Impresionada por la sagrada inmensidad, Artcheli se quedó sin palabras. Finalmente, se arrodilló lentamente y ofreció una oración devota. Ella lo sabía: era la encarnación del santo en el que creía. La encarnación de su fe. … “ Esto es… increíble…” En el lado este de Tivian, frente al Palacio de Cristal, el dolor insoportable acababa de disiparse. El gato negro, con todo su cuerpo oscuro como la tinta, contemplaba el espectáculo celestial. Incluso en el rostro de una bestia, había una clara expresión de asombro. Nunca imaginó que presenciaría semejante escena. “ Este es… el Cielo Nocturno… la legendaria divinidad del Cielo Nocturno… Lo que ella dijo, sobre ser una representante de la Reina del Cielo Nocturno, era cierto después de todo… “ Pensar que bajo el firmamento de esta Cuarta Época, aún pudiera ocurrir un milagro divino del cielo nocturno…” Murmurando con incredulidad, el gato negro observó el paisaje celeste. Recordó a la chica que una vez se presentó como la Erudita, afirmando estar relacionada con la Reina del Cielo Nocturno. En aquel momento, solo le había creído a medias. Pero la visión que tenía ante sí había disipado toda duda. “ Su Excelencia el Dragón… se ha vuelto plateado… y ha crecido tan grande, tan majestuoso, tan hermoso… “¿ Es… es realmente Su Excelencia el Dragón?” Dentro del Palacio de Cristal, el dolor acababa de desaparecer. La pequeña zorra, Saria, se sentó en el suelo y miró al cielo aturdida. No podía creer que el dragón, normalmente imponente, pudiera transformarse en algo tan elegante y divino. “ Tos, tos… eh… Por allá… ¿lo conseguiste? ¡Menudo espectáculo!” En la plaza, frente al palacio, Gregor, recién recuperado de la agonía, yacía débilmente en el suelo, forzando una leve sonrisa bajo la luz de la luna. Una profunda y nostálgica sensación de familiaridad lo invadió. “ Es…tan pacífico…” Envuelto en el consuelo de la luna, Gregor cerró los ojos con serenidad, como si deseara dormir profundamente por un rato. ¡ Qué... qué dragón plateado tan enorme! Y es tan hermoso... ¿Podría ese ritual producir algo así? En la puerta del palacio, Neftis también miró al cielo, con la voz teñida de asombro. Había presenciado muchos espectáculos grandiosos, pero la apariencia de un ser tan exquisito la dejó momentáneamente atónita. En su interior, se maravilló. Un milagro así… claramente no pertenece al ámbito de la Revelación. Y, sin embargo, la señorita Dorothy puede invocarlo. ¿Cuántos secretos esconde…? “¿ Un Dragón Divino del Cielo Nocturno…? Parece que los orígenes del pequeño detective son mucho más complejos de lo que pensaba…” En los bosques que rodean la Plaza Mundial, Adele miró al cielo con una suave sonrisa, expresando sus propios pensamientos tranquilos. Bajo la mirada de muchos, bañado por la luz de la Luna Nueva, el dragón divino plateado desplegó sus vastas alas y se elevó con elegante gracia por el cielo. Halos místicos irradiaban un brillo divino; sus escamas de cristal brillaban con luz sagrada. Con cada aleteo, chispas plateadas se arrastraban como polvo de estrellas, formando una estela luminosa, como una galaxia en el cielo nocturno. Calmado y sereno, el dragón divino de la Reina del Cielo Nocturno voló hacia el distorsionado Paisaje Onírico en la cima de los cielos. Sin embargo, el mal carmesí que languidecía en su interior reaccionó con violento rechazo a su llegada. En el odio acumulado durante incontables milenios, esa malevolencia lanzó un ataque implacable contra el dragón divino. Al fracturarse el espacio, enormes púas carmesí lo atravesaron, lanzándose hacia el dragón. Pero cerca de él, espejos plateados fantasmales surgieron de la nada, reflejando las púas. Cada púa colisionó con su gemela reflejada, solo para romperse violentamente. Protegidas por esta defensa de espejo casi mágica, las púas perforantes se rompieron sin herir al dragón plateado. Algunos ataques cambiaron entonces de táctica: imbuidos de poder divino, se convirtieron en espinas conceptuales e intangibles del nihilismo, destinadas a infligir dolor puro. Pero incluso estas fueron absorbidas por la profunda oscuridad del dragón, volviéndolas completamente ineficaces. Con las alas extendidas, el dragón divino estaba a punto de entrar en el sueño retorcido. En su interior, sobre un capullo sagrado veteado de carmesí, una araña anormalmente enorme mostró una hostilidad extrema ante la llegada del dragón. Su chillido ronco y lleno de odio resonó por el Paisaje Onírico. “ Se… le… ne…” Consumida por el odio, la araña sobre el capullo sagrado desató su poder. Una tormenta carmesí se desató alrededor del dragón plateado, expandiéndose rápidamente. El dragón divino fue engullido al instante. Incluso un Beyonder de Piedra de rango Oro sería pulverizado por una tormenta tan feroz. Pero en el preciso instante en que la tormenta envolvió al dragón, su impulso disminuyó drásticamente. En un segundo, comenzó a calmarse y, bajo la influencia de una extraña fuerza, cesó por completo. Al ver que ni la tormenta ni las púas podían detener al dragón divino, la monstruosa araña se dio cuenta de que carecía de la fuerza para enfrentarse a este enemigo. La retirada era la única opción. Hundiendo sus ocho patas en el capullo, la araña activó con fuerza el poder no desarrollado que albergaba. En un instante, tanto la araña como el capullo se disolvieron en la nada, desapareciendo en el viento, arrastrados hacia reinos distantes más allá del espacio. Viento: la esencia de la libertad ilimitada, capaz de alcanzar cualquier lugar, imparable e indomable. Blandiendo el poder divino del viento, la araña emprendió su retirada, con la intención de digerir su cosecha y planear su venganza más tarde. Bendecida por el viento divino, la araña podía cruzar todas las barreras en un abrir y cerrar de ojos; el espacio en sí mismo no representaba ningún obstáculo. Y, sin embargo, mientras la araña y el capullo se desvanecían en la brisa, el dragón divino plateado, ahora en el sueño, no hizo ningún movimiento brusco. Simplemente continuó su elegante vuelo hacia adelante. Entonces, con lo que pareció un simple aleteo, una inmensa e invisible fuerza divina se expandió, impregnando todo el reino. Inmediatamente, el mundo cambió. La realidad se convirtió en caos. Bajo la ola purificadora de la suprema divinidad de la Sombra, el Paisaje Onírico comenzó a fracturarse. El espacio se astilló como cristal; grietas destrozadas se extendieron por todas partes. Dentro de cada grieta, emergieron atisbos de reinos completamente diferentes, ninguno perteneciente al Paisaje Onírico. El Paisaje Onírico era ahora un caos inmenso. Junto a una pradera de gigantescos árboles oníricos y coloridas hierbas se alzaba un abrasador lago de lava, rebosante de roca fundida. Una cascada de lava se vertía en él, desde la boca de un vasto océano común y corriente. En el horizonte oceánico se alzaban inmensas ciudades, cielos impulsados por engranajes y océanos suspendidos. Ahora, el Paisaje Onírico era un mosaico caleidoscópico: bosques, océanos, campos de lava, fábricas, glaciares, desiertos, abismos... todo mezclado. Deslumbraba y desorientaba, un paisaje de maravillas inconexas; ningún lugar se distinguía de otro. Esto… era una manifestación de distorsión dimensional. El Dragón Divino del Cielo Nocturno había usado su poder para distorsionar incontables reinos internos. Como si se tratara de un cubo de Rubik: si el Paisaje Onírico original tenía una cara y los demás reinos otras, el dragón los había desorganizado por completo. Ahora cada cara era una mezcla caótica. ¿Por qué? Para desviar el viento. Cuando los reinos y las direcciones pierden todo significado, cuando toda señal apunta erróneamente, cuando el principio y el fin se invierten, entonces, por muy rápido o sin obstáculos que sea el viajero, nunca podrá alcanzar su meta. Mal encaminado, siempre regresa al punto de partida. Eso es exactamente lo que pasó. La araña y el capullo, que deberían haber escapado, reaparecieron en el aire, aún dentro del Paisaje Onírico, ahora suspendidos y de nuevo frente al dragón plateado. Los ocho ojos de la araña se abrieron de par en par, atónitos e incrédulos. Incluso ahora, el dragón divino permaneció en vuelo silencioso. Ante esto, la encarnación de la Reina Araña intentó otra táctica. Neblina. De sus fauces, la araña gigante expulsó una niebla carmesí de confusión. Esta se expandió rápidamente, envolviéndose a sí misma y al capullo, y se expandió hacia afuera. La araña esperaba que la niebla pudiera interrumpir los ataques del dragón. Pero el dragón plateado abrió sus fauces con calma. De su interior emergió un orbe completamente negro, tan oscuro que contrastaba marcadamente con la radiante forma del dragón. Al expandirse, el orbe se lanzó silenciosamente hacia la niebla roja que se extendía. Al salir el orbe negro de la boca del dragón, se expandió rápidamente. El espacio y la luz a su alrededor se distorsionaron y giraron hacia adentro, atraídos hacia el orbe. La niebla roja fue rápidamente absorbida. A medida que el orbe crecía, su atracción gravitatoria se intensificaba. No solo la niebla, sino la propia realidad circundante comenzó a derrumbarse. Gigantescos árboles oníricos fueron arrancados de raíz. La lava de los lagos se elevó hacia el cielo. El agua del mar se elevó en imponentes chorros y colisionó con el magma en el aire. Incluso los engranajes del cielo de acero se retorcieron y se rompieron, arrastrados hacia el vacío infinito. El agujero negro —este agujero negro conjurado por el dragón divino plateado— ahora devoraba sin piedad todo lo que lo rodeaba. La dispersa niebla carmesí de la confusión fue rápidamente absorbida por el diminuto agujero negro. La encarnación de la araña y el capullo sagrado también quedaron atrapados en la colosal atracción gravitatoria, arrastrados hacia la oscuridad infinita. Dentro de este vórtice de gravedad, solo el dragón plateado permaneció suspendido, inafectado. La araña parecía completamente incapaz de resistir la atracción del agujero negro, cayendo al abismo junto con el capullo. Sin embargo, reticente a permitir que su encarnación y presa simplemente desaparecieran, la Reina Araña atacó una vez más. En este espacio ya de por sí extraño, otra enorme grieta se abrió de repente. Desde dentro, ocho ojos enormes miraban fijamente hacia afuera. Desde ese vacío destrozado, varias patas de araña enormes y afiladas, cada una de cientos a miles de metros de largo, se extendieron hacia la encarnación arácnida y el capullo sagrado que estaba siendo absorbido por el agujero negro, aparentemente intentando recuperarlos. En respuesta, el dragón divino plateado abrió sus fauces de nuevo. Pero esta vez, no recogió una esfera de negro puro, sino un brillante rayo de luz blanca. Al mismo tiempo, violentos vendavales comenzaron a arremolinarse a su alrededor. Finalmente, con un destello cegador, el dragón desató un torrente de aliento blanco. Se abalanzó sobre las extremidades extendidas de la araña: era viento comprimido al límite, liberado en forma de luz, como un rayo de aniquilación. Al barrer las colosales patas, la luz blanca las cercenó sin piedad. En el instante en que las extremidades fueron cercenadas, todo el espacio comenzó a temblar violentamente, como si repitiera el grito furioso de la Reina Araña. Con las patas de araña cercenadas por el rayo blanco, la encarnación arácnida y el capullo sagrado ya no pudieron evitar ser consumidos por el agujero negro. Sus formas se distorsionaron y estiraron por la fuerza gravitacional desigual, formando largas y estrechas hebras antes de ser finalmente tragadas por el abismo. Tras engullirlos a ambos, el agujero negro, que antes se expandía, comenzó a contraerse rápidamente, hasta desaparecer por completo. La grieta en el espacio que había mostrado los ocho ojos deslumbrantes también comenzó a cerrarse. Pero el dragón divino plateado no tenía intención de soltarla tan fácilmente. Extendió sus enormes alas y corrió hacia la fisura que se cerraba. Justo antes de que se cerrara por completo, el dragón se precipitó dentro. Con el cierre definitivo de la grieta, todo el espacio deformado comenzó a recuperar el orden. El terreno alienígena —esos abrasadores lagos de lava, los océanos, las ciudades, las fábricas y las montañas— comenzó a desvanecerse rápidamente. Los imponentes árboles de ensueño y las vibrantes praderas regresaron a sus lugares originales. El Paisaje Onírico se estaba restaurando. No solo las distorsiones causadas por el colapso espacial, sino también la corrupción de la Reina Araña se desvanecían. Las espinas carmesí que habían brotado del suelo y se enroscaban alrededor de los árboles retrocedieron, volviendo a la tierra. Incluso la ilusión de Tivian que había aparecido en el suelo se disipaba. La frontera entre el sueño y la realidad se volvió clara una vez más. La distinción entre el sueño y el mundo de la vigilia volvió al orden. Pronto, el bosque del Paisaje Onírico volvió a su estado anterior. Los coloridos prados se extendían sin fin, y las imponentes copas de los árboles se elevaban hasta el cielo. Todo volvió a ser tranquilo y profundo, pacífico, como si la batalla nunca hubiera ocurrido. El paisaje onírico volvió a su silencio habitual. Pero ese silencio duró solo un instante antes de que algo se moviera. Bajo el oscuro dosel, entre los imponentes árboles, brilló un destello de luz plateada, y la majestuosa figura del divino dragón plateado reapareció, descendiendo lentamente con solemne gracia. Ileso, el dragón regresó al Paisaje Onírico. Tras descender, miró hacia un claro entre los grandes árboles. Allí, con una onda de espacio, reapareció el capullo sagrado que había sido tragado por el agujero negro, prístino y blanco, ahora libre de las oscuras marcas carmesí que dejó la araña. Desde el capullo se extendieron innumerables hilos finos y cristalinos, envolviendo los árboles gigantes y suspendiéndolos en el aire una vez más. Con el capullo colocado, el dragón divino plateado extendió sus alas. Un suave resplandor plateado envolvió su figura, y su enorme cuerpo —de cientos de metros de altura— comenzó a encogerse rápidamente. Pronto, la luz plateada se dividió y se disipó en el viento. Cuando el resplandor plateado se desvaneció, emergieron dos figuras translúcidas de niñas casi idénticas, ambas con la misma apariencia que Dorothy. Ahora, dentro del bosque, estaban dos chicas de cabello plateado que parecían casi idénticas, vestidas con vestidos iguales, una frente a la otra. Si había alguna diferencia, era que los ojos de una brillaban con una luz plateada y mostraban una sonrisa amable, mientras que la otra parecía despertar lentamente de su letargo. Al abrir sus ojos rojos con cierta confusión, miró a la chica que tenía delante, como si se mirara en un espejo. Después de frotarse los ojos y sacudir la cabeza, Dorothy intentó disipar su somnolencia y miró a su alrededor sin comprender, luego habló lentamente. “ Tú… ¿eres… la Diosa del Espejo Lunar?” Esforzándose por despertarse del todo, Dorothy se dirigió a la presencia familiar pero desconocida que tenía delante. La otra chica respondió con una suave sonrisa y un gesto de asentimiento. ¿ Espejo Lunar? Si ese es el nombre que prefieres... que así sea. La chica que se hacía llamar Espejo Lunar le respondió con calma a Dorothy. Al oír esto, Dorothy se quedó paralizada por un momento, y luego se puso seria de repente. ¡Esta era Espejo Lunar, la diosa en persona! ¡Era la primera vez que conversaba directamente con una deidad! Al darse cuenta del peso del momento, Dorothy se enderezó y se recompuso antes de preguntar. “ Tú… ¿puedes hablar conmigo directamente ahora?” Con un dejo de asombro, planteó la pregunta. Espejo Lunar, aún en la forma de Dorothy, respondió con dulzura. Sí … Este ritual tuyo es, de toda la Cuarta Época, el más elaborado e impactante que me ha tocado vivir. Gracias a él, he podido manifestar el mayor milagro divino de esta era bajo el dominio del Día. Aunque ese milagro está llegando a su fin, aún quedan vestigios, suficientes para una breve comunicación… Mi tiempo ahora es limitado. Si tienen preguntas, háganlas. Dentro de lo permitido, responderé. Así habló Espejo Lunar. Dorothy hizo una breve pausa al escuchar esto y luego preguntó inmediatamente. ¿ Qué pasó con la Reina Araña? ¿Cuál es el estado del Dios Mariposa? ¿Y cómo está ahora el Caballero del Viento? Con tono solemne, Dorothy planteó las preguntas más urgentes y apremiantes a Espejo Lunar, quien respondió con calma y firmeza. forma . Sin embargo, debido a la disminución del efecto del milagro, no pude lograr más resultados y tuve que retirarme a un dominio seguro. Morrigan , ahora herida, no podrá influir en el mundo material ni en ninguno de los reinos interiores por un tiempo. Debe permanecer latente y recuperarse... y digerir su supuesto botín. Por ahora, ya no tienes que preocuparte por su amenaza. Espejo Lunar le habló con dulzura a Dorothy. Al escuchar, Dorothy observó el capullo sagrado a lo lejos, luego volvió la vista y preguntó con solemnidad. Esos 'botín'... ¿te refieres al Caballero del Viento? Así que ni siquiera tú pudiste salvarlo... Sí ... para cuando llegué, ya era demasiado tarde. Aunque la Semilla del Sueño fue rescatada, los restos de Arthur ya habían sido completamente devorados por Morrigan. Despenser los mantuvo ocultos durante mil años, pero al final, Morrigan los encontró. Como siempre, tan persistente... Espejo Lunar habló con calma mesurada. Aunque la Reina Araña se había llevado los restos del Caballero del Viento, no mostró ninguna emoción visible —ni pena ni arrepentimiento—, hablando como si relatara un suceso mundano. “ Entonces… ¿el propósito del ritual secreto de Despenser era solo evitar que la Reina Araña encontrara los restos de Arthur?” Dorothy siguió adelante y Espejo Lunar continuó. Eso fue solo una parte. El propósito más importante era asegurar que el Trono de la Tormenta no se corrompiera tras la muerte de Arturo. Al colocar sus restos en el trono divino y usar el secreto de su linaje para preservar el cuerpo, dejé un método para asegurar que el trono no fuera profanado. Debes entender que no todos los dioses autonacidos son como el Señor del Sueño, con etapas de crecimiento especiales que pueden guiarse para evitar la corrupción. La respuesta de Espejo Lunar permaneció serena. A partir de esto, Dorothy comprendió que el ritual de Despenser no solo servía para ocultar los restos de la Reina Araña, sino principalmente para evitar que el Sendero Tormentoso se corrompiera. En esta Cuarta Época, parecía que cualquier dios que se formara naturalmente sobre un trono divino estaba destinado a caer. La solución de Espejo Lunar había sido anclar el cadáver divino de Arturo en el trono y usar a los Soberanos del Secreto para evitar su descomposición. Era similar a cómo el Árbitro Celestial usaba estudiantes para ocupar un trono, aunque aparentemente más inestable. Esto también explicaba la prolongada locura que afligía al linaje real de Pritt aproximadamente cada cinco siglos. Provenía de la corrupción progresiva de los restos divinos de Arturo... y solo un renovado ritual de secretismo podía suprimirla. La Reina Araña había aprovechado esta oportunidad para llevar a cabo sus diversos planes. ¿ Eso significa que… el Sendero Tormenta está de nuevo bajo el control de la Reina Araña? ¿No significa eso que Pritt volverá a caer gradualmente en sus manos? Al escuchar las palabras de Espejo Lunar, Dorothy preguntó con creciente preocupación. Espejo Lunar respondió con calma. Pero por ahora, con Morrigan debilitada, puedo aprovechar esta oportunidad para dejarle a Pritt un nuevo guardián: uno que la protegerá de la corrupción de Morrigan durante el próximo siglo. Después, el país podría volver a caer bajo su venenosa garra... pero espero ajustar cuentas con ella antes de que llegue ese momento. La respuesta de Espejo Lunar fue serena y firme. Tras oír esto, Dorothy asintió en silencio, luego volvió a mirar el capullo sagrado cercano y preguntó. —Entonces … ¿qué pasa con este capullo? ¿Qué planeas hacer con él? Antes de partir, invocaré la voluntad adecuada en su interior y la fortaleceré hasta el punto de que pueda suprimir su aspecto corrupto. Me aseguraré de que experimente una metamorfosis adecuada. Ha llegado el momento de que nazca un nuevo Señor del Sueño. Una vez que me vaya, entrégalo en manos de la persona indicada... No tardará mucho en que este Paisaje Onírico dé la bienvenida a su nuevo amo . La voz de Espejo Lunar permaneció serena. Dorothy comprendió claramente que se refería a Saria y a su abuelo, el gato negro. Tras años bajo el control de la Manada de Cazadores del Sueño Negro, el capullo sagrado finalmente regresaría al País de los Sueños de las Mariposas. Con sus preguntas sobre el estado actual de varias deidades respondidas, Dorothy hizo una pausa y luego cambió de tema. Para preguntarle algo más personal, algo aún más importante para ella. Oh , Reina del Cielo Nocturno… Quisiera preguntarte: ¿cuál es exactamente la conexión entre nosotros? ¿Qué secretos guardo? ¿Cuánto sabes… y cuánto puedes contarme? Su tono era reverente y su mirada sincera al preguntarle a la chica de cabello plateado, que reflejaba su propia apariencia. Al escuchar la pregunta de Dorothy, una leve ondulación pareció agitarse en el rostro previamente inexpresivo de Espejo Lunar. Tras un momento de silencio, finalmente habló. “ Lo sé… para ti, que apareciste inexplicablemente en este mundo, estas son las preguntas más importantes… Lamentablemente, no puedo responderlas.” Había un deje de impotencia en su voz. Dorothy frunció el ceño y respondió con urgencia. ¿ Por qué? ¿Por qué no me lo puedes decir? Espejo Lunar dejó escapar un suave suspiro. Se llevó dos dedos a los labios y susurró: “ Porque las respuestas a esas preguntas implican un secreto… uno que concierne al destino mismo de este mundo entero… Y yo… soy la guardiana de ese secreto. El mayor secreto que esconde la Diosa de la Noche. Le susurró las palabras suavemente a Dorothy. Al oírlas, Dorothy se quedó paralizada, con los ojos abiertos como platos. ¿ Qué... la guardiana del secreto? ¿Mis orígenes... mi conexión con Espejo Lunar... todo ligado a un secreto? ¿Y ese secreto requiere que la propia Espejo Lunar sea su guardiana? Dorothy estaba completamente atónita. ¿Qué clase de secreto trascendental podría ser, que la propia Maestra de la Sombra debía custodiarlo personalmente? ¿Qué podría ganar Espejo Lunar con este secreto? —Un guardián de secretos... ¿Entonces a quién exactamente le ocultas este secreto? —preguntó con asombro. Espejo Lunar respondió en voz baja. Este secreto se oculta a todos los mortales y dioses. Pero lo más importante... se oculta a la propia Caída. “ De… la propia ‘caída’…” Sí , hija. Por eso no puedo revelarte las verdades que buscas con tanta desesperación. Pero aún puedes buscarlas tú misma. A través de tu viaje, a través de las historias enterradas... podrías descubrir la verdad. El tono de Espejo Lunar tenía una extraña carga. Dorothy, aún confundida, insistió. —Entonces … ¿por dónde empiezo? ¿Puedes darme alguna pista? “ Continúa tu viaje… Cuando hayas aprendido los secretos de todas las naturalezas divinas y hayas alcanzado el rango Dorado para aproximarte a la divinidad… solo entonces estarás cerca de descubrir la verdad que buscas. Si tengo que darte una pista… que sea esta: presta atención al nombre Hyperion. Es la clave de todo lo que deseas saber… el factor más importante tras el estado actual de este mundo.
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Estás leyendo el capítulo 753 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 23 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.