Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 67 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Al observar la taza de té humeante sobre el mostrador, los ojos de Dorothy se volvieron cada vez más desenfocados. Miró el líquido en la taza y habló con vacilación a Clifford.
“Dueño... ¿está diciendo que esta taza de té contiene el sabor descrito en esa novela?”
“Sí, absolutamente. Después de que obtuve esa novela por accidente y terminé de leerla, perdí el apetito y no pude dormir. Me consumía una búsqueda incesante en el mundo real de ese sabor. Ah... recordar aquellos días atormentados de anhelo es insoportable. Pero, afortunadamente, hace seis años, lo encontré milagrosamente y, desde ese momento, fui liberado de la angustia.”
Mientras hablaba, Clifford empujó la taza ligeramente hacia adelante, acercándola a Dorothy.
“Y este... este es el sabor que descubrí. Adelante, señorita Mayschoss, pruébelo. Le prometo que será inolvidable.”
El rostro de Clifford mostraba una sonrisa clara mientras instaba a Dorothy. Ella se quedó mirando la taza frente a ella y murmuró suavemente:
“Inolvidable, ¿eh?”
Murmurando para sí misma, Dorothy levantó lentamente la taza. Bajo la mirada expectante de Clifford, bebió el té por completo. Su expresión se volvió momentáneamente nublada.
“¿Cómo se siente, señorita Mayschoss?”
“Um... se siente extraño, pero maravilloso... profundamente satisfactorio. Siento como si nunca antes hubiera probado algo tan delicioso. Dios mío... por la Santa Madre, este es un sabor diferente a cualquier cosa que haya experimentado jamás...”
La voz de Dorothy tenía un tono soñador de deleite. Al ver su reacción, Clifford estalló en carcajadas.
“¿Ve, señorita Mayschoss? No le mentía, ¿verdad?”
“Gracias, dueño. No mentía en absoluto. Creo que este es, efectivamente, el sabor descrito en la novela. Pero, ¿podría preguntar... tiene más?” preguntó Dorothy con curiosidad.
Clifford, aparentemente preparado, sacó una pequeña bolsa de papel y la colocó frente a ella.
“Esto de aquí es el secreto de ese sabor. Lléveselo. Si quiere volver a experimentar ese sabor, solo disuelva un poco en agua y bébalo. Por supuesto, espolvorearlo sobre la comida le dará una textura diferente; depende de usted decidir” explicó Clifford.
Al escucharlo, Dorothy dudó momentáneamente antes de hablar.
“Um... ¿cuánto cuesta esto?”
“¡Ja, ja, es gratis! ¿Cómo podría cobrarle a una colega entusiasta a quien he tenido tanta suerte de conocer?” rió Clifford.
Al escuchar esto, Dorothy dudó brevemente antes de meter la bolsa en su bolso.
“Gracias, dueño.”
“No hay necesidad de agradecerme. Si se le acaba, siéntase libre de volver por más. Oh, y recuerde, cuando agregue el polvo, asegúrese de que nadie más la vea.”
Clifford añadió una palabra de precaución, a lo que Dorothy asintió en señal de reconocimiento.
“Gracias, dueño. Lo tendré en cuenta. Adiós.”
Dicho esto, Dorothy recogió los libros que había alquilado y salió de la librería. Mientras Clifford observaba su figura alejarse y miraba la taza vacía sobre el mostrador, la sonrisa en su rostro se volvió más siniestra.
Je, je... todo está progresando sin problemas. Ahora solo tengo que esperar a que esté completamente bajo control y luego usarla para corromper a Gregorius. Con el efecto de la droga del "Cáliz", no pasará mucho tiempo...
Clifford se sentía confiado. Para él, el capitán del Escuadrón de Cazadores de la Oficina de la Serenidad estaba prácticamente en sus manos. Para la Eucaristía Carmesí, que había sufrido pérdidas consecutivas, este era un raro golpe de buena fortuna.
...
En las bulliciosas calles de Igwynt, un carruaje se desplazaba por la ruidosa vía pública. Dentro, Dorothy se masajeaba las sienes. Su cuerpo se sentía inquieto, su corazón agitado por un deseo creciente: una sed cada vez mayor por probar de nuevo aquel té rico y fragante.
Claramente, este era un efecto secundario del consumo de la droga del “Cáliz”.
Je... parece que mi inmunidad al veneno cognitivo de los conocimientos no se extiende a las sustancias que afectan al cuerpo. Tendré que ser más cautelosa al comer o beber en lugares desconocidos en el futuro...
Mientras estos pensamientos cruzaban su mente, Dorothy miró su reloj, haciendo un cálculo mental.
Tres de la tarde. Ha pasado media hora desde que bebí la primera dosis de la droga y la sed ya ha comenzado a aparecer. Aunque todavía es leve, está claro que esta sensación se intensificará con el tiempo... Necesito determinar el límite.
Dejando a un lado el reloj, Dorothy cerró los ojos y descansó, concentrándose en la creciente sed que sentía en su interior. Permaneció serena, esperando a que el carruaje llegara a su destino.
Cuando el carruaje finalmente se detuvo al lado de la calle Girasol del Sur, Dorothy bajó, pagó la tarifa y subió a su apartamento. Una vez dentro, se sentó en el sofá, continuando con el esfuerzo de soportar la creciente sed hasta que se volvió casi inmanejable. En ese momento, abrió los ojos y rápidamente sacó un objeto de su bolso.
Era un tubo de ensayo marcado que contenía un polvo blanco grisáceo.
Dorothy buscó una taza, la llenó de té y la puso frente a ella. Con cuidado, abrió el tubo de ensayo y comenzó a espolvorear el polvo en la taza...
Al activar su habilidad de evaluación visual, los ojos de Dorothy pudieron discernir un tenue brillo gris que emanaba del té a medida que la espiritualidad de la “Piedra” hacía efecto.
Esta era la habilidad pasiva de la Técnica de Evaluación de Caín. Le permitía a Dorothy percibir la influencia de la espiritualidad en los objetos y determinar la intensidad del efecto.
Gracias a la memoria excepcional que le proporcionaban sus habilidades de Cognitor Dorothy recordó el nivel preciso del efecto de “Cáliz” en el té que bebió en la librería. Igualando esa intensidad, preparó hábilmente una dosis idéntica de té de “Piedra”.
Muy poca cantidad, y la influencia del “Cáliz” persistiría. Demasiada, y la “Piedra” afectaría negativamente su intelecto. Afortunadamente, como Cognitor, la precisión de Dorothy era inigualable. Lograr una precisión del 100% no supuso ningún desafío para ella.
Una vez preparada, Dorothy volvió a sellar el tubo de ensayo, bebió el té de un trago y se recostó en el sofá. Lentamente, la sed inquieta y los antojos disminuyeron, dejando su mente clara una vez más.
“Uf... hecho.”
Soltando un suspiro profundo, Dorothy murmuró para sí misma. Volvió a mirar la hora.
“Cinco y media de la tarde. Bebí el té a las dos y media. Basándome en este experimento, el intervalo entre las dosis de la droga del “Cáliz” y la aparición de los antojos incontrolables es de aproximadamente tres horas. Puede variar ligeramente de una persona a otra, quizás media hora más o menos...”
Dorothy murmuró, anotando este importante dato.
Luego, sacó la pequeña bolsa que Clifford le había dado. Tras estudiarla brevemente, una leve sonrisa apareció en sus labios.
“Ahora que todas las condiciones están dadas, es hora de ayudar a la compañía de mi hermano a atrapar a su topo.”

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Estás leyendo el capítulo 67 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.