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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 666 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En el Templo de la Diosa de la Belleza, durante el Banquete de la Audiencia, la música fluía y los bailes rebosaban pasión. En esta gran celebración tradicional de la corte de Falano, el enfrentamiento entre Adèle y Sandrina aún continuaba, y el banquete había alcanzado su clímax entre los rítmicos movimientos de los bailarines. Bajo la mirada aturdida y embelesada de innumerables espectadores, Adèle y Sandrina bailaron sobre sus respectivos escenarios. La distancia entre ellas era de tan solo una Sala Cúpula, lo que les permitió cruzar miradas y percibir la profunda enemistad en sus miradas. Desde que ascendió a la segunda etapa —formada por el patrón de la formación del agua de la fuente—, Adèle, ahora fortalecida por la amplificación de la etapa, había alcanzado un poder igual al de Sandrina. Como Beyonders del Sendero del Deseo, sus poderes se extendían invisiblemente por el espacio, afectando a todos los presentes. Los deseos que antes dominaba Sandrina ahora eran desafiados por Adèle, provocando que aquellos que antes controlaba se congelaran, fuera de su alcance. La situación se estancó. Sandrina ya no podía influir en la multitud con impunidad. Dorothy, aprovechando la oportunidad, actuó con decisión: controlando a sus marionetas cadavéricas, las hizo converger rápidamente en el borde de la plataforma de observación y apuntar con sus pistolas hacia la bailarina Sandrina. Con la mayor parte del poder de Sandrina suprimido por Adèle, ya no podía confiar en manipular a los invitados para defenderse. Pero Sandrina no estaba desprevenida. En ese momento, varios guardias de piel oscura que rodeaban el escenario dieron un paso al frente. Sus expresiones eran vacías, revelando que ellos también eran marionetas bajo el control de alguien. " ¡ Estallido!" Se oyó un disparo atronador. Una de las marionetas de cadáveres de Dorothy apretó el gatillo, y la bala voló a toda velocidad hacia Sandrina. Pero los guardias, con la mirada perdida, saltaron al instante y usaron sus cuerpos para protegerla, bloqueando la bala con su carne. Tras recibir el golpe, se levantaron de forma inquietante, volvieron la vista hacia las marionetas cadáveres en la plataforma y abrieron la boca de par en par, liberando un enjambre de insectos de un solo suspiro. El denso y zumbante enjambre se abalanzó sobre las marionetas cadáveres de Dorothy y Adèle, quien bailaba sobre el escenario de la fuente. Tras vomitar los insectos, los guardias cayeron de rodillas y quedaron inmóviles, con aspecto exánime y visiblemente marchitos. Ante la plaga de insectos, las marionetas de cadáveres de Dorothy quedaron desprevenidas. Sin una forma inmediata de contrarrestarlos, solo pudieron forcejear mientras los insectos se les metían en los ojos, oídos, bocas y narices. Al ver esto, Dorothy simplemente esperó a que los insectos cubrieran los cuerpos; entonces activó la Forma de Corriente Fluyente y descargó electricidad a través de las marionetas y de Adèle. Una serie de crujidos nítidos llenó el aire, como un matamoscas eléctrico matando mosquitos, pero más fuerte e intenso. Los insectos que se arrastraban sobre las marionetas cadáver y los que intentaban aferrarse a Adèle quedaron carbonizados al instante y cayeron al suelo. El aire se llenó del hedor acre de quitina quemada. Al darse cuenta de que su ataque directo había fracasado, los insectos supervivientes se retiraron. Algunos volaron de vuelta a las bocas de los guardias, reanimándolos. Otros comenzaron a rodear a Sandrina para protegerla. Una tercera oleada atacó directamente a Samson en la plataforma principal de invitados. Marionetas controladas por parásitos… Justo como esperaba. Así que el Aquelarre de la Inmundicia también ha hecho su jugada… Dorothy pensó con tristeza. Rápidamente ordenó a sus marionetas cadáver que protegieran la plataforma principal, ahuyentando a los insectos con sus cuerpos. Algunos de los guardias parasitados también subieron a la plataforma, enfrentándose a las marionetas de Dorothy en combate cuerpo a cuerpo. La repentina aparición de insectos sumió la escena en el caos, pero no interrumpió el duelo entre Adèle y Sandrina. Su enfrentamiento silencioso continuó, ininterrumpido. En realidad, la lucha entre Adèle y Sandrina no estaba perfectamente equilibrada. Ambas eran Beyonders de rango Ceniza Blanca del Sendero del Deseo, cada una reforzada por un escenario. En teoría, su fuerza debería haber sido la misma. Sin embargo, Adèle no era una Ceniza Blanca cualquiera. Llevaba la herencia espiritual de su maestra, Darlene, lo que la hacía más fuerte que las Beyonders típicas de su rango. Su configuración de Ceniza Blanca mejorada con escenario le otorgaba una clara ventaja. Esta ventaja, aunque pequeña, inclinó sutilmente la balanza a favor de Adèle. Si bien su poder superaba ligeramente al de Sandrina, aún no era suficiente para ser decisivo. Pero estuvo cerca. Solo faltaba un último empujón para Adèle, la gota que colmaba el vaso. Si su poder crecía un poco más, todo el campo de batalla se inclinaría a su favor. Sandrina, mientras tanto, aunque en desventaja, no se dejaba llevar por el pánico. Sabía que, entre las tres etapas ocultas en el Templo de la Diosa de la Belleza, la suya —la primera— era la más importante. Era más significativa que la segunda etapa de Adèle. Basándose en su extensa investigación del templo y en los registros de la época del rey Carlos, Sandrina sabía que la primera etapa experimentaba una enorme potencia al anochecer durante el banquete de la audiencia. Cuando llegara ese momento, la amplificación de la primera etapa superaría a la de cualquier otra. Por eso, el rey Carlos había elegido esa hora para el banquete de la audiencia. Y ahora, anochecía. Ese momento crucial se acercaba. Una vez llegado, su primera etapa dominaría la segunda de Adèle. Entonces la derrotaría y recuperaría el control de toda la escena. “ Ven… ven… el momento del dominio del Rey del Esplendor… Ven a mí… ¡Déjame convertirme en el verdadero amo de este Templo de la Diosa de la Belleza…!” Contemplando el crepúsculo dorado que se filtraba por las puertas abiertas, Sandrina susurró sus esperanzas en su interior. Y esas esperanzas se vieron rápidamente satisfechas. A medida que el sol se ponía en el horizonte, una enorme proyección prismática se adelantó lentamente desde el fondo del escenario. Finalmente, se posó sobre la plataforma redonda de mosaico, mientras los colores, antes caóticos, se fundían en un patrón ordenado. Desde una posición elevada, se podía ver un loto de siete pétalos, tenuemente brillante, que relucía con una luz multicolor proyectada sobre el escenario. Se alineaba perfectamente con el loto de siete pétalos grabado en la propia plataforma. Al fusionarse lo real y lo ilusorio, Sandrina sintió repentinamente que el poder de su Deseo se elevaba a un ritmo asombroso. Estaba alcanzando rápidamente a Adèle y a punto de superarla. “¡ Ya está aquí!” Mientras Sandrina disfrutaba de la llegada del momento, a lo lejos, Dorothy contemplaba el cielo sobre el Templo de la Diosa de la Belleza. Al ver la luz del atardecer reflejada en la cúpula de cristal del Salón de la Cúpula, murmuró. “ Si las tres etapas ocultas que dejó el Rey Ceremonial en el Templo de la Diosa de la Belleza son estas: la primera es la Etapa de Fractura, la segunda la Etapa de Desplazamiento del Agua… entonces la tercera… debe ser la Etapa de Refracción Luminosa… El Tercer Escenario… el escenario de luz y sombra. Y la luz que lo crea, producida por el sol, solo puede alinearse de esta manera una vez al año. Por eso, el Banquete de la Audiencia solo se realiza una vez al año… Dorothy susurró estas palabras, plenamente consciente de la verdadera ubicación de la tercera etapa: se encontraba oculta dentro del mismo Salón de la Cúpula, oculta arriba, entre los elaborados, deslumbrantes e intrincados paneles de la cúpula de cristal. La cúpula de vidrieras del Salón de la Cúpula estaba compuesta por innumerables piezas de vidrio coloreado. A primera vista, su disposición parecía caótica y aleatoria, proyectando deslumbrantes proyecciones de luz multicolor sobre la cámara inferior. Pero ¿habría permitido el Rey del Esplendor, tan meticuloso en la estética, semejante caos visual en un diseño propio? Por supuesto que no. Ese aparente desorden tenía un propósito. En una época específica del año, la posición del sol en el cielo se alineaba perfectamente con el diseño de la cúpula. Sus rayos atravesaban el vidrio coloreado en ángulos cuidadosamente calculados y se proyectaban en un punto específico. Aunque el vidrio parecía fragmentado, si la luz del sol entraba en el ángulo correcto, esos fragmentos dispersos proyectaban una imagen completa: un Loto Floreciente de Siete Pasos completamente formado. Debido al movimiento estacional del sol, el ángulo de su luz sobre la tierra cambia constantemente. Este "momento predestinado" era al anochecer, durante el Banquete Anual de la Audiencia. En esta época del año, los rayos del sol poniente incidían sobre la cúpula desde el oeste en un ángulo preciso y se proyectaban hacia el este, cayendo directamente sobre la Sala de la Ópera y superponiéndose casi a la perfección con el escenario. El Loto Luminoso y el Loto Fracturado coincidían. Así, en ese instante, el primer y el tercer escenario se fusionaron, duplicando la amplificación del escenario. Como resultado, Sandrina, bailando en el primer escenario, experimentó una repentina y explosiva oleada de poder, superando rápidamente a la hasta entonces dominante Adèle. ¡ Mira, Adèle! Este es el verdadero legado del Rey del Esplendor: ¡el verdadero poder del Templo de las Flores! De pie en el escenario, con su poder en aumento, Sandrina le gritó frenéticamente a Adèle. Su fuerza, ahora superior a la de Adèle, la concentró en influir en su oponente y acabar con todo de una vez por todas. Pero justo cuando creía que su victoria estaba asegurada, no sabía que, muy lejos, en otra parte del Templo de la Diosa de la Belleza, una muchacha de cabello plateado ya había levantado su mano hacia el cielo que oscurecía. “ La sombra del sol… transformada en el Loto Floreciente… Normalmente, el sol es el objeto más radiante del cielo, eclipsando por igual a las estrellas y a la luna… excepto, en ciertos raros momentos…” Mirando hacia el cielo que se oscurecía, Dorothy pensó esto. Entonces, bajó el brazo levantado con un movimiento amplio. Un vasto poder, largamente preparado y almacenado en los cielos, estalló a su orden. ¡¡Boom!! ¡Trueno! Un enorme y afilado rayo atravesó el velo entre el cielo y la tierra, extendiéndose desde los cielos hasta el reino mortal. Desgarró el lienzo celeste, bañando el área alrededor del Templo de la Diosa de la Belleza con una luz blanca cegadora. Dorothy había convocado un rayo previamente planeado, no para destruir, sino para desafiar el brillo del sol. Para entonces, el sol poniente había perdido su esplendor del mediodía. Cuando cayó el abrasador rayo blanco, eclipsó al instante la moribunda luz ámbar del crepúsculo. En ese instante, la luz dominante sobre aquel espacio ya no era la del sol, sino la de la tormenta. El rayo cayó sobre un campo deshabitado en el extremo este del templo, no sobre el edificio en sí. Este rayo no pretendía dañar, sino reescribir las sombras. Tras eclipsar al sol, el rayo alteró el patrón de luz. La cúpula coloreada del Salón de la Cúpula, ahora recibiendo una intensa luz del este, proyectó una nueva serie de proyecciones hacia el oeste. La luz del trueno de Dorothy atravesó el cristal multicolor y se convirtió en una nueva Refracción Luminosa, proyectada a través del gran arco abierto y sobre la Fuente del Amanecer, donde se fusionó con el escenario del loto de agua. Así nació un nuevo loto luminoso. Cuando el rayo impactó, eclipsando la luz del sol, el resplandor del primer escenario donde Sandrina bailaba se atenuó repentinamente, desapareciendo casi por completo. El escenario volvió a su forma normal, y su poder, potenciado por el tercer escenario, se desvaneció. Mientras tanto, el segundo escenario de Adèle, ahora alcanzado por el don del trueno, se fusionó momentáneamente con el tercer escenario redirigido, creando dos escenarios. El rayo duró sólo un segundo, pero ese segundo fue suficiente para Adèle. Al principio, ya estaba a punto de dominar a Sandrina, y solo necesitaba un poco más de fuerza para inclinar la balanza. Esa fugaz amplificación de tercera etapa le dio justo lo que necesitaba. Sandrina, mientras tanto, acababa de perder su ventaja. “¡ La batalla está decidida!” “ ¡¿Qué—?!” Aprovechando la oportunidad, Adèle desató todo su poder sobre Sandrina. En un instante, Sandrina se vio abrumada por la tremenda fuerza de su Sendero del Deseo. Fortalecida por dos etapas y el legado de Darlene, Adèle destrozó las defensas mentales de Sandrina y tomó control total de sus deseos. “ Adèle… ¡¡te voy a matar!!” En ese instante, Adèle encendió y amplificó el deseo asesino que anidaba en el corazón de Sandrina. La repentina oleada destrozó su razón. Sus ojos se abrieron de par en par, sus venas latieron con locura, y rugió hacia Adèle, decidida a descuartizarla. Impulsada por la rabia y la locura, Sandrina saltó de su escenario y cargó hacia el escenario de la fuente como una bestia enloquecida, buscando destruir a Adèle por la fuerza bruta. Pero Adèle, tranquila frente a este frenesí, agitó elegantemente su mano en medio del baile y reescribió el objetivo del deseo de Sandrina, redirigiéndolo hacia adentro. Aunque la luz de la tormenta había pasado y Adèle ya no tenía la amplificación de tercera etapa, Sandrina, ahora sin ninguna etapa, no tenía ninguna posibilidad. Con su objetivo reescrito, Sandrina se detuvo de golpe, paralizada en el centro del Salón de la Cúpula. Sus ojos se desorbitaron mientras levantaba lentamente las manos temblorosas y se agarraba la cabeza. Aunque su mirada aún rebosaba locura, un rastro de racionalidad revelaba destellos de miedo. Y entonces, con una sonrisa torcida y una voz temblorosa por la locura, pronunció una última súplica. “ No… no… sálvame… Matrona… mi Matrona…” Con ese último grito, Sandrina se retorció las manos —crack— y se rompió el cuello. Su cuerpo se desplomó sobre el suelo de baldosas del Salón de la Cúpula. Finalmente, con su enemigo vencido, Adèle detuvo suavemente su baile. Su expresión era compleja mientras miraba el cuerpo sin vida de Sandrina, murmurando. “ Matrona… ¿La alta jerarquía del Culto de la Placenta… usa ese título?”
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Estás leyendo el capítulo 666 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 23 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.