Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 646 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Dentro del devastado archivo subterráneo de la Catedral del Himno de Tivia, Duval devoró repentina e inesperadamente a uno de sus aliados. Ni Blond ni los demás, ni siquiera Dorothy y Vania —quienes observaban la batalla remotamente— habían previsto semejante acción.
“ El Anciano Duval…”
“ Ese tipo…”
Sin importarle las reacciones de los demás, Duval bajó lentamente su mano ensangrentada tras tragarse a Sander. En ese momento, los ojos de su cabeza izquierda de lobo se tornaron de un verde tenue y espeluznante, y una extraña sonrisa se dibujó en el borde de sus mandíbulas ensangrentadas. Era evidente que este acto de devorar había provocado una extraña transformación en su cuerpo.
Sin pausa, el lobo huargo glotón abrió su boca izquierda. Tras inhalar profundamente, exhaló repentinamente: una densa niebla verde oscura brotó de sus fauces abiertas y comenzó a extenderse rápidamente en todas direcciones al entrar en contacto con el aire.
" Eso es-"
¡ Muévete! ¡Rápido!
Al ver la niebla, Blond y los demás palidecieron de inmediato y comenzaron a huir para salvar sus vidas, trepando por los pilares para intentar escapar del archivo subterráneo. Sabían exactamente qué era: un miasma, ¡una niebla tóxica llena de enfermedades!
Devorar-Mutación: esta era una de las habilidades distintivas del Lobo Huargo Devorador Terrible. Duval podía mutar al consumir cualquier Beyonder, criatura u objeto relacionado con la espiritualidad del Cáliz, adquiriendo así nuevas habilidades correspondientes. Siempre que la entidad consumida fuera un Cáliz primario o auxiliar, se consideraba "comestible".
Sander había sido un Beyonder de rango Ceniza Blanca en la Senda de la Plaga, que pertenecía al Cáliz. Al devorarlo, Duval podía mutar en dos nuevas formas: Miasma de Plaga y Garra Tóxica. Mientras Sander no fuera completamente digerido, Duval podía seguir usando estos poderes, y cuanto más los usara, más rápida sería la digestión. Un Lobo Huargo Devorador del Terror podía digerir hasta dos entidades místicas diferentes a la vez.
Este miasma mortal que llenaba rápidamente el archivo era la contramedida de Duval contra el escurridizo asesino. El Demonio Nocturno era simplemente demasiado rápido; Duval no podía seguirle el ritmo. Pero si llenaba todo el espacio subterráneo con niebla tóxica, ninguna velocidad sería suficiente para escapar.
Y el razonamiento de Duval era correcto: el Demonio Nocturno Anecdótico de Dorothy había sido construido con la espiritualidad del Cáliz en su forma física, y hasta cierto punto contaba como "vivo". Esto significaba que el miasma podía afectarlo.
“… Es un pequeño problema… pensar que tenía semejante truco…”
En su distante carruaje, Dorothy murmuró pensativa. El miasma de Duval se extendía rápidamente por el archivo, y no tardaría en engullirlo todo. El Demonio Nocturno Anecdótico no era inmune; incluso oculto, no estaba completamente alejado de la realidad.
Ante la creciente niebla de la plaga, Dorothy no tuvo más remedio que obligar al Demonio Nocturno a ponerse en movimiento. Antes de que el miasma lo alcanzara, la figura saltó de las sombras a gran velocidad, escabulléndose bajo el techo destrozado. Con saltos rápidos y alternados entre paredes y pilares, comenzó a trepar, corriendo hacia arriba para escapar del archivo.
Pero en cuanto el Constructo Anecdótico abandonó las sombras, su ocultación se rompió, y el agudo olfato de Duval captó su olor al instante. Cerrando su boca pestilente, Duval dirigió la mirada hacia el nuevo rastro. Allí, entre los pilares de piedra, vio al Demonio Nocturno trepando, a punto de escapar.
“¡ ¡No te escaparás!!”
Con un rugido, el enorme lobo huargo se abalanzó. Blandió una garra gigantesca con una fuerza tremenda en un arco amplio, destrozando dos de los pilares que el Demonio Nocturno usaba para ascender. Al instante, el constructo perdió el equilibrio y comenzó a caer en picado. Duval se abalanzó, con las fauces abiertas, listo para derribarlo en el aire.
En ese momento, el Demonio Nocturno se encontraba en una situación crítica. Al carecer de capacidad de vuelo, no tenía forma de esquivar ni recuperarse en el aire. Toda su agilidad era inútil sin una superficie desde la que saltar. Solo podía observar cómo las fauces del hombre lobo se cernían sobre él.
En esa fracción de segundo, Dorothy tomó una decisión: hizo que el Demonio Nocturno sacara la Santa Madre Carmesí (el mismo objeto que había robado) y la arrojara a un lado con todas sus fuerzas para distraer a Duval.
Y funcionó.
Duval captó su olor de inmediato y cambió su puntería, chasqueando las mandíbulas hacia el libro. En el aire, devoró el artefacto volador entero. Mientras tanto, el Demonio Nocturno aprovechó esta breve distracción para girar en el aire, saltando de un pilar fragmentado para recuperar impulso y redirigir su salto. Con dos saltos rápidos, finalmente escapó del archivo y regresó a la superficie.
En otro lugar, después de tragarse con éxito a la Santa Madre Carmesí, Duval también saltó hacia arriba, dejando atrás el subsuelo lleno de plaga y emergiendo una vez más en la plaza frente al edificio de archivos.
De vuelta bajo el sol, Duval percibió de inmediato el rastro del escurridizo asesino. Pero no lo persiguió. En cambio, su mirada se dirigió hacia la dirección desde la que había saltado a la batalla. Ahora que la Santa Madre Carmesí había sido recuperada, no había necesidad de seguir luchando; la retirada era la única prioridad.
“ Nosotros… eh…”
¡¡Boom!!
Justo cuando Duval estaba a punto de dar órdenes de retirada a sus dos subordinados cercanos, el desastre volvió a ocurrir. Sin previo aviso, un golpe masivo, similar a un puñetazo, le golpeó la espalda con una fuerza aplastante. Una poderosa onda expansiva lo aplastó contra el suelo.
En medio del estruendo, el cuerpo de Duval se incrustó profundamente en la superficie. Un amplio cráter se abrió a su alrededor, con una red de grietas que irradiaban hacia afuera. Fue como si lo hubiera golpeado un puñetazo titánico e invisible, y la onda expansiva no se detuvo allí: estalló en una violenta corriente de viento que barrió toda la plaza.
" Qué es esto…?"
El lobo huargo forcejeó para levantar sus cabezas incrustadas del suelo. Entonces miró al cielo y vio nubes agitadas, destrozadas por una tormenta aullante, y en el ojo de la tempestad, flotando sobre la plaza, se alzaba un hombre rubio.
Llevaba un uniforme militar de Pritt, llevaba una espada de piedra y miraba fríamente a Duval desde un rostro atractivo pero insensible.
No era otro que Harold, Director de la Oficina de Serenidad de Tivian y miembro de la realeza de la familia Despenser.
Sky Render... Pritt, rango Carmesí Real... ¡¿Cómo llegó tan rápido?! ¿No se suponía que lo habían atraído?
Duval miró conmocionado la figura en el cielo. Según su plan original, las fuerzas de rango Carmesí de Pritt habían sido desviadas con éxito. ¡Harold no debería haber llegado a la Catedral del Himno tan rápido!
Por un instante, la mente de Duval se llenó de conmoción y confusión. Debido a las características inherentes de los Elementalistas de Viento de rango Carmesí, Duval no podía olerlos, por lo que no tenía ni idea de que Harold había llegado. Pero Harold, flotando en el cielo, ignoró la agitación interna de Duval. Con la mano ya levantada, condensó un cañón de aire a alta presión y lo disparó una vez más.
El cañón de aire de Harold era incoloro e invisible, y su velocidad superaba la del sonido. Duval solo se dio cuenta de que lo atacaban de nuevo cuando notó la sutil distorsión del aire. Salió a toda prisa del cráter para intentar evadirlo, pero el borde de la explosión lo rozó, salpicándolo y estrellándose contra el suelo. Harold no dudó en atacar y, sin dudarlo, lanzó un ataque de espada en el aire, lanzando una cuchilla de viento desde la punta de su espada de piedra.
La cuchilla de viento, incluso más rápida que el cañón de aire, se disparó hacia Duval, expandiéndose rápidamente en pleno vuelo. Justo cuando Duval se levantaba, incapaz de esquivar a tiempo, la cuchilla le cercenó el brazo derecho. La cuchilla impactó entonces contra el suelo, abriendo una profunda fisura de más de 20 metros de largo.
Aullando de dolor por la pérdida de su brazo, Duval no tuvo oportunidad de recuperarlo o volver a colocarlo; el implacable bombardeo de cuchillas de viento de Harold lo obligó a realizar una desesperada danza evasiva.
Así que, Duval solo pudo correr y esquivar con todas sus fuerzas mientras las cuchillas de viento de Harold lo azotaban. Las que fallaron abrieron profundos y estrechos surcos en la tierra, como si Harold golpeara el suelo repetidamente con un látigo gigante e invisible, dejando cada golpe su marca.
“ Así que finalmente está aquí… el rango Carmesí del reino… Ahora este lobo realmente ha encontrado su horma de zapato…”
Sentada en su carruaje, Dorothy murmuraba mientras observaba la escena que se desarrollaba en el distrito de la catedral. La única razón por la que había hecho que su Demonio Nocturno Anecdótico robara la Santa Madre Carmesí era para entretener a Duval e impedir su escape inmediato. Y en el momento en que hizo que el Demonio Nocturno la lanzara como cebo, fue porque la persona que esperaba finalmente había llegado.
Desde el momento en que Duval inició su asalto al distrito de la catedral, Vania ya había solicitado refuerzos a la Oficina de la Serenidad, convocando a su agente de rango Carmesí destacado. El tiempo que Demonio Nocturno dedicó a hostigar a Duval fue suficiente para que Harold llegara.
Dentro del Distrito de la Iglesia, Harold seguía lanzando oleadas de ataques. Sus enormes cuchillas de viento eran tan veloces que, incluso con toda su velocidad, Duval no podía esquivarlas todas. Trozos de carne le eran arrancados constantemente, dejando profundas cicatrices a su paso. Secciones enteras de edificios eran destrozadas limpiamente. Incluso cuando Duval intentaba esconderse tras las estructuras, estas eran rápidamente destruidas.
Duval solo podía regenerarse continuamente y esquivar. No tenía forma de contraatacar. Harold volaba demasiado alto como para que Duval pudiera alcanzarlo con sus garras, e incluso su aliento de plaga se dispersaría por el viento antes de alcanzar a su objetivo.
Pero Duval no esperaba la muerte pasivamente. Esperaba su momento: el momento en que su brazo amputado pudiera regenerarse por completo.
Ese momento llegó rápidamente. En cuanto una garra fresca y sin pelo brotó del tocón desgarrado, Duval se refugió tras un edificio. Allí, escupió un gran recipiente metálico de aproximadamente medio metro de ancho. Al abrirlo, reveló carne cruda, que Duval tragó de inmediato sin dudarlo.
Justo cuando terminó de comer, Harold destruyó la mitad del edificio con otro cañón de aire, dejando al descubierto a Duval. Harold no perdió tiempo y continuó el asalto.
Esta vez, tras algunas maniobras evasivas más, Duval finalmente lanzó un contraataque. Saltó a los tejados del distrito de la catedral y recorrió los edificios a saltos. Cuando encontró el ángulo perfecto, explotó con sus cuatro extremidades y se lanzó como una flecha gigante hacia Harold, a cientos de metros de altura.
Pero Harold estaba listo.
Se transformó en una ráfaga de viento, esquivando sin esfuerzo el salto de Duval. Entonces, cuando Duval empezó a caer, Harold atacó. Levantó su espada y asestó un tajo, lanzando una cuchilla de viento vertical hacia el hombre lobo en el aire. Duval, indefenso en el aire, no tuvo forma de evitarlo.
La cuchilla de viento partió a Duval verticalmente en dos: las mitades izquierda y derecha se separaron en el aire. Ambos fragmentos, cada uno con su propia cabeza de lobo, cayeron al suelo en un torrente de sangre, estrellándose contra los escombros con un impacto atronador y levantando una enorme nube de polvo.
“ Eso debería bastar… Incluso si sobrevive, está fuera de la pelea por ahora…”
Harold murmuró mientras miraba la nube de polvo. Justo cuando se preparaba para convocar una fuerte ráfaga que dispersara el polvo, un proyectil negro salió disparado, dirigiéndose directamente hacia él.
“¿ Ya te recuperaste…?”
Otra flecha con garras voló hacia él. Harold volvió a transformarse en viento, esquivándola a toda velocidad. Entonces alzó su espada de nuevo, listo para abatir a la bestia una vez más.
Pero cuando vio claramente la mancha negra, sus ojos se abrieron de par en par.
La figura que volaba hacia él no era el lobo huargo de diez metros de altura y dos cabezas de antes. Era un lobo huargo más pequeño, de solo unos cinco o seis metros de altura, con una sola cabeza y extremidades completas. Una versión a escala reducida.
Mientras la atención de Harold se centraba en este lobo más pequeño, otro proyectil negro le disparó desde su punto ciego, entre el polvo aún presente. Al reducir la velocidad, reveló otro lobo huargo de una sola cabeza, de cinco a seis metros de altura, que observaba a Harold en silencio desde atrás.
El lobo delante de Harold era Duval. El lobo detrás de Harold también era Duval.
La explicación: el recipiente de carne que Duval comió antes era carne de un vampiro de rango Ceniza Blanca. Al consumirlo, Duval mutó una nueva habilidad: la división.
Esta habilidad, derivada del poder vampírico de separación y recombinación, similar al de los murciélagos, le había permitido a Duval dividirse en dos. Cuando Harold lo partió en dos, Duval simplemente la aprovechó, usando la nube de polvo para enmascarar sus movimientos: un cuerpo para fintar, el otro para emboscar.
Harold no había previsto este nuevo poder. Ahora, la otra mitad de Duval lo había flanqueado con éxito.
Sin dudarlo, la mitad flanqueadora blandió su garra hacia la espalda de Harold. En el momento crítico, Harold percibió el ataque a través de una interrupción en el viento a sus espaldas. Abandonó su ataque contra el señuelo y se transformó en una ráfaga de viento para escapar.
Pero el lobo emboscador había previsto incluso eso.
Detuvo su ataque con garras y abrió la boca, escupiendo una ola de miasma de plaga verde. Harold, en forma de viento, inadvertidamente arrastró la niebla, mezclándola con su cuerpo mientras se recomponía más lejos.
Cuando Harold volvió a materializarse, su rostro estaba ceniciento, mostrando claramente signos de envenenamiento.
…
Mientras tanto, mientras Duval y Harold se enfrentaban, reduciendo el distrito de la catedral a ruinas, en lo alto de la torre principal de la Catedral del Himno, Vania se alzaba sobre una aguja, contemplando el campo de batalla. Al ver cómo su hogar, una vez familiar, se desmoronaba, una profunda tristeza la invadió.
“ Oh Señor… el deseo pecaminoso de la gula está asolando Tu dominio sagrado… Estas atrocidades deben detenerse… Por favor, concédeme el poder de juzgar este mal…”
Vestida con túnicas blancas, la monja rezaba solemnemente bajo el aullido del viento y los rugidos aterradores. Escuchando desde su carruaje, Dorothy no pudo evitar murmurar para sí misma.
“ Ya es hora de terminar con esto…”

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 646
Estás leyendo el capítulo 646 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 23 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.