Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 589 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Afueras de Tivian, Fortaleza Gale.
Bajo la fortaleza militar fuertemente custodiada, dentro del cuartel general de la Oficina de la Serenidad” el centro neurálgico de la policía secreta del Reino Pritt”, una atmósfera solemne impregnaba la cámara de invocación de espíritus.
Una tenue luz iluminaba la habitación, no muy espaciosa y sombría. En el centro del suelo, un círculo blanco de Silencio estaba dibujado, rodeado por un anillo de velas encendidas. Ante el círculo había una pequeña mesa de ofrendas, sobre la que reposaban algunos accesorios y varias figuras femeninas sencillas. Alrededor del conjunto se habían congregado varias figuras.
Entre ellos se encontraban un asistente con túnica y capucha y varios oficiales de rango medio y alto de la Oficina de la Serenidad. El más destacado era el príncipe Harold, vestido con el uniforme de un general de Pritt. Como jefe de la Oficina de la Serenidad, su presencia personal en un ritual tan modesto añadía una enorme solemnidad a la ceremonia.
Harold permaneció inmóvil, con la mirada fija en el lugar, observando a varios subordinados que preparaban el ritual. Su presencia silenció a los demás, que se quedaron en silencio. Una vez terminados los preparativos, un subordinado se acercó trotando y susurró un informe antes de retirarse. Harold entonces dirigió su mirada hacia el asistente vestido con túnica.
“Puede comenzar” dijo.
El asistente vestido con túnica asintió levemente a Harold antes de dirigirse al frente del arreglo y sentarse con las piernas cruzadas ante la mesa de ofrendas. Comenzó a cantar en voz baja, recitando conjuros oscuros. Bajo la guía de la espiritualidad que emanaba, el arreglo de sigilos frente a él comenzó a emitir un tenue resplandor.
A medida que el resplandor emanaba de la formación, la tensión se hizo palpable entre todos los presentes. Todas las miradas estaban fijas en el centro, y la atmósfera opresiva se intensificó aún más.
Los conjuros siguieron resonando en el pequeño espacio, hasta que finalmente, tras un tiempo indeterminado, una tenue sombra comenzó a tomar forma dentro de la luz del círculo. Se hizo cada vez más nítida, hasta que finalmente adquirió la forma de una mujer.
Al ver aquella figura semitransparente, muchos miembros del personal de la Oficina de la Serenidad jadearon e intercambiaron miradas de asombro. Harold, de pie a un lado, abrió ligeramente los ojos. Pareció luchar por contener la oleada de emociones que lo invadía. Tras respirar hondo para calmarse, se dirigió lentamente al espíritu que flotaba dentro de la formación.
“Misha… ¿De verdad estás muerto?”
“Sí, Lord Harold. El yo actual… ya ha fallecido.”
Flotando dentro del círculo de invocación espiritual, la Caballero Real Misha respondió con una voz etérea, su figura translúcida con la mirada aturdida propia de los muertos invocados. Al oír al espíritu confirmar personalmente su propia muerte, una oleada de rostros sombríos se extendió por la sala. Sin duda, se trataba de una noticia devastadora.
Tras sofocarse el reciente motín en la prisión de Acantilado Helado y evaluarse las consecuencias, Misha, asignada al lugar, había desaparecido. A pesar de los intensos esfuerzos por localizarla, no se encontró rastro alguno. Presos de sus peores temores, decidieron intentar el ritual… y ahora, este confirmaba el resultado.
Harold contempló la figura espectral de su subordinado de confianza, con un torbellino de emociones en su interior. Pero no era momento para el duelo. Hizo una breve pausa y luego continuó con su interrogatorio.
¿Recuerdas cómo moriste?
“Morí al activar un Sigilo de Sacrificio de Llama en un acto de desesperación, para evitar que mi cuerpo cayera en manos de villanos después de mi muerte.”
Con la misma expresión aturdida, Misha respondió en voz baja. Harold enseguida insistió en obtener más detalles.
“¿Quiénes eran esos supuestos villanos? ¿Quién te obligó a llegar a ese estado?”
“No lo sé… No presencié que ninguno de ellos utilizara habilidades de Beyonder evidentes. En ese momento, ya había resultado gravemente herido por una potente explosión y había perdido la mayor parte de mi capacidad de combate. Incluso si solo hubieran tenido armas ordinarias, no habría podido resistirme.”
“Cuéntame más sobre la explosión.”
“Todo empezó con un vehículo cargado de explosivos. La carga estaba disfrazada de suministros para la prisión de Acantilado Helado y la transportaban varios impostores que se hacían pasar por guardias. Pero el vehículo se averió en el camino y quedó varado en medio de la carretera. Cuando Mayschoss y yo terminamos nuestra misión en Acantilado Helado y regresábamos, nos los encontramos. Mayschoss fue a hablar con ellos mientras yo me quedaba atrás. Entonces los impostores empezaron a huir y Mayschoss los persiguió. En ese momento, los explosivos del vehículo detonaron. Quedé atrapado en la explosión y resulté gravemente herido.”
Sin expresión alguna, Misha relató los sucesos que la llevaron a la muerte. Mientras Harold escuchaba, su rostro se ensombreció. Durante su relato, miró de reojo a Gregor, que permanecía apartado, vendado y abatido.
“¿Así que esa gente… vino específicamente a matarte? ¿Todo ese camión bomba iba dirigido a ti?”
Harold volvió a preguntar. Misha hizo una breve pausa antes de responder.
“Eso no se puede afirmar con certeza. Por lo que oí, parecían sorprendidos por mi presencia. Usar los explosivos para herirme y eliminarme no parecía formar parte de su plan original, sino una improvisación. Creo que su verdadero objetivo era llevar los explosivos a Acantilado Helado, pero desconozco qué pretendían hacer con ellos…”
Al escuchar su respuesta, Harold se quedó pensativo. La información de Misha ayudó a aclarar las cosas: su muerte no había sido un asesinato selectivo, sino el resultado de verse envuelta en una conspiración mayor, concretamente, el motín en la prisión de Acantilado Helado.
Aquel motín había sido orquestado para coordinarse con una operación de rescate externa. Era claramente obra de una sociedad secreta, cuyo objetivo era rescatar a aliados capturados. Incluso se utilizaron explosivos para abrir brechas en los muros de la prisión. Probablemente, el camión cargado de explosivos estaba destinado a ese fin, pero la repentina aparición de Misha obligó al grupo a cambiar de plan sobre la marcha, utilizando la bomba contra ella.
Aunque ahora comprendía la esencia del incidente, el ánimo de Harold no mejoró. Siguió interrogando a Misha, buscando más detalles sobre el suceso, hasta que el invocador finalmente empezó a flaquear y ya no pudo mantener el ritual.
“…Suspiro. Jamás imaginé que esta sería nuestra despedida final. Tu partida representa una enorme pérdida, tanto para mí como para la Oficina. Descansa en paz. Me aseguraré de que tu familia reciba una compensación justa.”
Harold suspiró mientras el espíritu que tenía delante comenzaba a desvanecerse, una vez respondidas las preguntas principales. Misha respondió en voz baja.
“…No poder seguir sirviendo a su lado es mi mayor pesar, Alteza.”
Con esas últimas palabras, el ritual de invocación espiritual llegó a su fin. El alma de Misha fue guiada de regreso al Reino Infernal, escoltada especialmente hasta sus profundidades por el invocador de la Oficina de la Serenidad. Al desvanecerse su alma, Harold no pudo evitar soltar un suspiro de tristeza.
…
Dentro de la vasta ciudad de Tivian, en un edificio común, una amplia habitación con puertas y ventanas selladas albergaba otra serie de símbolos del “Silencio” dibujados en el suelo.
Al frente de la formación se encontraba una figura encapuchada. Vestía una túnica holgada, un velo y una capucha, con guantes que le cubrían las manos; todo su cuerpo estaba envuelto en capas de ocultamiento. Aparte de las curvas de su silueta que indicaban que era mujer, no se podían discernir otros rasgos distintivos.
En el aire ligeramente perfumado de la habitación, la misteriosa mujer velada estaba sentada con las piernas cruzadas frente al arreglo del Silencio, con los ojos cerrados en lo que parecía ser una profunda meditación. Al otro lado del arreglo yacía otra mujer vestida de civil; si uno la miraba con atención, la reconocería como Misha, aparentemente dormida.
De repente, la mujer que meditaba pareció presentir algo y abrió los ojos bruscamente. En ese instante, la formación bajo ella comenzó a brillar tenuemente, y el alma de Misha emergió lentamente de ella, flotando en el aire.
Había desaparecido la mirada aturdida que había lucido antes en la Oficina de la Serenidad. Ahora, reapareciendo, la expresión de Misha era solemne. Al regresar al mundo físico, su mirada se dirigió al cuerpo que yacía cerca. Sin dudarlo, su espíritu se deslizó rápidamente hacia él y se fusionó con su interior. El cuerpo que parecía estar dormido se removió, y Misha abrió lentamente los ojos y se incorporó.
“¿Qué tal, señorita Misha? ¿Cómo les fue por allá?”
La mujer velada habló en voz baja mientras observaba a Misha despertar. Misha, aún sujetándose la cabeza, respondió con suavidad.
Todo salió bien... Incluido Su Alteza, todos en la Oficina ahora creen que estoy muerto. Y puesto que ellos lo creen, ese topo dentro de la Oficina no tiene más remedio que creerlo también...
Mientras hablaba, Misha se puso de pie y volvió a mirar a la mujer velada que estaba a su lado.
“Gracias, amigos de la Orden de la Rosa Cruz. Por fin he escapado de las narices del Nido de las Ocho Agujas. Sin vuestra ayuda, no sé cómo habría podido luchar contra ellos.”
“No hay necesidad de tanta gratitud. Resulta que nosotros también necesitamos ocuparnos un poco del Nido de los Ocho PiRocosos. Dado que nuestros intereses coinciden, echar una mano era lo más natural.”
La mujer velada respondió con frialdad, a lo que Misha soltó una risita.
“Je, me pregunto qué habrán hecho esos bastardos arácnidos para ofender a una sociedad secreta como la vuestra... De verdad que no esperaba que la Orden de la Rosa Cruz no solo fuera tan esquiva y extraña, sino que además contara con místicos tan poderosos en el manejo de espíritus. Sois mucho mejores que esos don nadie que contrata nuestra Oficina. ¿No me digas que vuestra orden se especializa en el Silencio?”
“En qué tipo de misterios se adentra nuestra sociedad no es un tema que valga la pena discutir ahora”, respondió la mujer velada, esquivando la pregunta.
“Más bien, señorita Misha, ¿qué piensa hacer a continuación?”
Sin inmutarse por la respuesta evasiva, Misha respondió con franqueza.
Buscaré una base oculta en la ciudad para pasar desapercibido. Una vez instalado, reanudaré la investigación del Nido de las Ocho Agujas. Si quieres, puedes colaborar. Pero ya he llegado hasta aquí; no hay manera de que no llegue hasta el final con esas arañas repugnantes.
Al oír eso, la mujer velada sonrió.
“Entonces te deseo suerte…”
Dicho esto, la mujer se despidió de Misha. Tras disfrazarse, Misha salió de la habitación, bajó las escaleras y se perdió en la distancia en silencio. Una vez que reinó el silencio, la mujer velada dejó escapar un suave suspiro y, con delicadeza, se quitó el velo, revelando el rostro de Neftis.
“Gracias de nuevo por su ayuda, Anciano Uta.”
Tras revelarse, Neftis habló solemnemente en Glifo Espiritual a la sala vacía. En respuesta a sus palabras, una figura fantasmal se separó de su cuerpo y flotó en el aire ante ella: era el espíritu de Uta, el chamán de la tribu Tupa.
“No hace falta que me des las gracias. Habéis eliminado a uno de los mayores profanadores entre nosotros, que traicionó las antiguas enseñanzas. Para todos los que aún se aferran a las viejas costumbres, eso es un gran favor. Lo que he hecho para devolverlo no es más que una pequeña muestra de agradecimiento.”
El espíritu de Uta habló con calma a la familiar Neftis. Luego su forma comenzó a desvanecerse, atraída por una llamada lejana.
“Con este asunto resuelto, me retiro. Adiós, amigo de Tupa de tierras lejanas.”
Con esas últimas palabras, su espíritu se desvaneció en el aire, regresando a la patria del Nuevo Continente. Neftis observó en silencio su partida antes de volverse para examinar el lugar del ritual.
“Mmm~ Bueno, ahora solo tengo que limpiar todo esto y listo. Uf, no esperaba tanto trabajo nada más volver…”
Neftis se estiró con pereza, refunfuñó brevemente y luego comenzó a limpiar los restos del ritual. Mientras trabajaba, al otro lado de la calle, en un carruaje, Dorothy exhaló con un silencioso alivio.
“Bien… Por fin hemos terminado con los asuntos de invocación de la Oficina de la Serenidad. Ahora, nadie debería dudar de que la caballero está realmente muerta. Tener a un poderoso Maestro del Silencio de nuestro lado es una verdadera bendición, especialmente uno como ese chamán, especializado en la invocación y el control de espíritus…”
Sentada en el carruaje, Dorothy reflexionó para sí misma. En un mundo donde lo místico era real, fingir la propia muerte inevitablemente implicaba enfrentarse a la posibilidad de ser invocada.
Si Misha estuviera realmente muerta, quienes la vigilaban” ya fuera el Nido de las Ocho Agujas o la Oficina de la Serenidad” seguramente intentarían confirmarlo mediante una invocación. El Nido de las Ocho Agujas, con la intención de disfrazar su muerte como daño colateral de un motín carcelario, no iniciaría ninguna invocación. Esa tarea recaería en la Oficina de la Serenidad.
Pero a Dorothy eso no le preocupaba. De su lado contaba con varios Trascendentes del Silencio de rango Ceniza Blanca, incluyendo un chamán del Nuevo Continente con una habilidad nigromántica excepcional. Comparado con los invocadores de rango Tierra Negra contratados por la Oficina, era muy superior; contrarrestarlos era pan comido.
Utilizando su método habitual, Dorothy invocó el espíritu del chamán Uta a Tivian, permitiéndole poseer a Nephthys y otorgarle su poder. Luego, Nephthys usó su habilidad de Contratista de Almas para extraer el alma viviente de Misha de su cuerpo. Mediante las habilidades chamánicas de Uta, colocaron el alma de Misha en el Reino Infernal, permitiéndole percibir el ritual de invocación y responder a él.
Invocada mediante el ritual de la Oficina de la Serenidad, el espíritu de Misha emergió. Pero como su alma aún estaba bajo el control de Uta, la influencia del ritual chocó con la de él. Y debido a que la habilidad de Uta superaba la del invocador de Tierra Negra de la Oficina, el ritual no logró dominarla, lo que permitió a Misha hablar libremente, a diferencia de los espíritus comunes, que solo podían decir la verdad y carecían de voluntad propia.
Además, las respuestas de Misha estaban preparadas de antemano, en perfecta consonancia con la percepción que el Nido de las Ocho Agujas tenía del suceso. No sospecharían nada.
Gracias a esta estrategia, Dorothy logró evitar la citación de la Oficina. Tanto la Oficina de la Serenidad como el Nido de los Ocho Piscifactorías quedaron convencidos de que Misha estaba realmente muerta.
Esta primera operación tras su regreso a Tivian había reportado importantes beneficios. En primer lugar, había ayudado a Misha a escapar, ganando así una nueva aliada en la lucha contra el Nido de las Ocho Agujas. En segundo lugar, ayudó a Gregor a completar la tarea que le había encomendado el Nido. Ahora usarían su singular influencia sobre la Oficina para ascenderlo, lo que le otorgaría un mayor estatus en ambas facciones. Y en tercer lugar… Dorothy también había obtenido algunos beneficios directos de la propia Misha.
Mientras estos pensamientos le daban vueltas, Dorothy metió la mano en su caja mágica y rebuscó un momento antes de sacar tres libros viejos.
Estos libros eran textos místicos que Misha había sacado clandestinamente de la bóveda de la Oficina de la Serenidad el día anterior a la operación, como regalo a petición de Dorothy. El nivel espiritual actual de Dorothy estaba justo por debajo del umbral para avanzar; estos textos contenían la espiritualidad suficiente para compensar la diferencia.
Ahora, lo único que le faltaba… era ese esquivo templo.

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Estás leyendo el capítulo 589 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.