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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 416 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Costa norte del Mar de la Conquista, Navaha. En la profundidad de la noche, bajo Navaha, el Falso Capullo, que había estado creciendo lentamente bajo tierra, maduró rápidamente debido al ritual catalizador realizado bajo la ciudad. Todos los Capullos Oníricos restantes que no habían sido absorbidos por completo fueron atraídos a la fuerza hacia él. Cuando el gigantesco capullo finalmente se abrió, una fuerza hipnótica increíblemente poderosa emanó hacia afuera, centrada en el capullo, afectando a toda la ciudad de Navaha. Toda criatura despierta dentro de la ciudad sucumbió a esta fuerza y fue sumida en un sueño profundo, incluyendo a Dorothy, quien se encontraba realizando su investigación. Tras observar el peculiar comportamiento de los creyentes de la Polilla y de los pacientes con Síndrome de Decaimiento del Sueño en los hospitales psiquiátricos, Dorothy ya estaba alerta. Así, cuando la somnolencia la invadió, Dorothy, preparada para ello, tuvo un breve instante para resistir. Comprendió que no podía permitirse sucumbir a ese sueño profundo; hacerlo la dejaría a merced de la Manada de Cazadores de Sueños Negros. En ese momento, solo disponía de un método para resistir temporalmente el sueño inducido. “¡Ugh… ¡Ahhh!!” Dentro de su habitación de hotel, Dorothy temblaba sentada en su silla, con los brazos cruzados sobre el pecho, dejando escapar involuntariamente gemidos de incomodidad por el hormigueo. Sus ojos se abrieron desmesuradamente, mostrando un blanco intenso. Dorothy jamás había imaginado que algún día experimentaría una descarga eléctrica provocada por su propia habilidad. Aunque controlaba el voltaje y la corriente, la sensación seguía siendo extremadamente desagradable. Esta descarga autoinfligida era, sin duda, la molestia física más intensa que había experimentado desde su llegada a este mundo. Tras la descarga eléctrica que recorrió su cuerpo, Dorothy se desplomó débilmente en su silla, con la boca abierta y la mirada perdida. Sus piernas, apoyadas en el suelo, y sus brazos, colgando, se estremecían ocasionalmente. Aunque parecía algo desaliñada, al menos no se había dormido. La intensa sensación de la descarga eléctrica había frenado momentáneamente la poderosa fuerza hipnótica, impidiendo que cayera en un sueño profundo. “Uf... uf... No esperaba experimentar el sabor de la electricidad tan pronto después de adquirir las habilidades de Invocador de Truenos.” Jadeando con fuerza, Dorothy se incorporó. Sabía perfectamente que no era momento de descansar; necesitaba aprovechar ese breve instante de lucidez para realizar tareas más importantes. “Ahora... durante este breve tiempo que he ganado sorprendiéndome a mí mismo... debo prepararme adecuadamente...” Dorothy, firmemente sentada, cerró los ojos y comenzó a practicar la autosugestión, preparándose para tener sueños lúcidos. Apenas unos minutos después de que Dorothy cerrara los ojos, otra poderosa oleada de fuerza hipnótica emanó de las profundidades de la ciudad, alcanzándola rápidamente. La claridad que había obtenido gracias a la descarga eléctrica comenzó a desvanecerse de nuevo bajo una somnolencia abrumadora. Esta vez, Dorothy no se despertó sobresaltada. En cambio, se dejó vencer por el sueño y se quedó dormida sentada en la silla de su habitación de hotel. Sin embargo, esta vez no fue un sueño profundo. Tras sucumbir completamente al sueño, la consciencia de Dorothy se consolidó rápidamente en su mundo onírico. Pronto, su yo onírico tomó forma con claridad dentro de su espacio onírico, apareciendo en su estudio en el número 17 de Ciudad de la Sombra Verde. Gracias a su preparación para los sueños lúcidos, Dorothy logró entrar en el mundo onírico manteniendo la lucidez mental. De no haberse preparado, habría caído en un sueño profundo. En este estado de sueño lúcido, pudo analizar racionalmente su situación y responder a ella. “Por fin tengo tiempo para pensar. Un fenómeno místico que afecta repentinamente a toda la ciudad, y en más de una oleada... ¿Qué está pasando exactamente? ¿Acaso algo salió mal con la Manada de Cazadores de Sueños Negros y la Falsa Polilla que estaban criando?” En su mundo onírico, Dorothy murmuró pensativa desde su silla. No se había esperado un suceso tan drástico mientras se preparaba para investigar a la Manada de Cazadores de Sueños Negros. Tras haber presenciado cómo muchas personas despiertas se dormían repentinamente durante su vigilancia anterior, Dorothy comprendió que esta somnolencia no iba dirigida únicamente a ella; se trataba de un fenómeno hipnótico a gran escala que afectaba a toda la ciudad. Un efecto tan generalizado superaba las capacidades de cualquier Beyonder típico de rango Ceniza Blanca. Según la inteligencia de la pequeña zorra, solo la Falsa Polilla cultivada por la Manada de Caza de Sueños Negros podía lograr tal hazaña. Según las descripciones del pequeño zorro, la Falsa Polilla era equivalente a un Aprendiz durante su etapa de huevo, Tierra Negra durante su etapa larvaria, Ceniza Blanca como capullo y Carmesí como adulto. Tales ondas hipnóticas que abarcaban toda la ciudad sugerían claramente un poder místico cercano al rango de Carmesí. “Rango carmesí… ¿Acaso el capullo de ese grupo ya ha eclosionado en una Falsa Polilla? ¿De verdad es tan mala suerte? Estaba a punto de atacarlos, ¿y logran eclosionar? Esto parece demasiada coincidencia… ¿De verdad tengo tan mala suerte, llegar a Navaha justo antes de que su Polilla madure?” En su mundo onírico, Dorothy se llevó la mano a la frente, frustrada. Si de verdad había eclosionado la Falsa Polilla, el problema era, sin duda, grave. “En cualquier caso, no puedo determinar nada con claridad dentro de un sueño. Necesito más información del mundo real. Debería intentar despertarme primero.” Dorothy pensó con rapidez. Aunque mentalmente estaba lúcida en su sueño, su cuerpo físico permanecía inmóvil y vulnerable en la realidad, lo que hacía que su situación actual fuera peligrosa. Por lo tanto, despertar físicamente se convirtió en su máxima prioridad. Dorothy intentó despertarse de inmediato. Sin embargo, por mucho que lo intentó, siguió dormida. Ante esto, Dorothy frunció el ceño profundamente. “¿Esto es… sueño profundo? Como era de esperar, tras ser influenciado por esa habilidad, es imposible despertar voluntariamente. En ese caso, necesito encontrar otra manera.” Dorothy pensó para sí misma, en pleno sueño, aliviada de que, después de que Vania hubiera sido profundamente hipnotizada sin ser detectada anteriormente, había previsto sucesos similares y había ideado varias estrategias con la preparación adecuada. En el espacio onírico, Dorothy, sentada en su silla, se concentró intensamente y comenzó a activar sus habilidades místicas. De hecho, mientras Dorothy permaneciera consciente dentro de su sueño lúcido, conservaba la capacidad de usar sus poderes. Dorothy optó por no usar su habilidad de Invocadora de Truenos para despertarse mediante una descarga eléctrica. Dudaba que una descarga no letal pudiera despertarla una vez sumida en un sueño profundo. Incluso si lo lograba, las siguientes oleadas de influencia podrían volver a adormecerla, obligándola a recibir descargas repetidas, algo que dudaba que su cuerpo pudiera soportar por mucho tiempo. Por lo tanto, en lugar de usar sus poderes de Invocadora del Trueno, Dorothy activó sus habilidades como Chamán Tejedora de Hilos. Empleó su habilidad de “Marioneta Viviente” para conectarse con la Marca de Marioneta que se había colocado previamente, anticipándose a las emergencias. Así, Dorothy tomó el control de su cuerpo dormido como una marioneta viviente. Bajo el preciso control de Dorothy, su cuerpo físico, que hasta entonces había estado profundamente dormido, abrió gradualmente los ojos en la realidad. Dentro del espacio onírico, la forma espiritual de Dorothy vio aparecer ante ella una pantalla que mostraba lo que su cuerpo físico observaba en ese momento. Al utilizar la Marca de la Marioneta, Dorothy logró controlar su cuerpo profundamente dormido desde el interior del sueño lúcido. Ahora podía percibir el mundo real incluso mientras soñaba. Dado que la esencia de Dorothy técnicamente seguía dormida” su cuerpo despierto no era más que una marioneta viviente”, era inmune a la hipnosis. Sin importar cuán poderosa se volviera la fuerza hipnótica, las acciones de Dorothy en el mundo real no se veían interrumpidas, ya que, en efecto, ya estaba dormida y, por lo tanto, no se veía afectada por ningún intento posterior de hipnosis. Mediante la combinación de sueños lúcidos y el control de marionetas vivientes, Dorothy se volvió completamente inmune a la influencia hipnótica. “Je... parece que pilotas un robot gigante desde la cabina” comentó la forma espiritual de Dorothy con sorna, mirando la pantalla que mostraba la realidad. Echó un vistazo rápido al estudio, chasqueó los dedos y observó cómo el entorno se difuminaba y se transformaba según sus pensamientos, hasta convertirse finalmente en una cabina futurista donde se sentó, lista para actuar. “Bien, lo primero es averiguar qué está pasando...” Dorothy murmuró suavemente, maniobrando su cuerpo en la realidad para levantarse lentamente de su silla. ... En el puerto de Navaha, numerosos barcos de la Iglesia permanecían anclados. La poderosa fuerza hipnótica que emanaba de las profundidades de la ciudad alcanzó rápidamente el puerto. Los marineros de patrulla sucumbieron sin previo aviso, cayendo en un sueño profundo. Ni siquiera las oraciones más devotas en los camarotes pudieron resistir la somnolencia abrumadora y perdieron el conocimiento. Esto incluyó incluso a Giorde, que estaba trabajando en su camarote. El sueño lo venció al instante, provocando que se desplomara sobre su escritorio. Otros Beyonders de rango Ceniza Blanca a bordo tampoco pudieron resistirse y cayeron rendidos en sus puestos. Si los Beyonders de rango Ceniza Blanca se vieron superados, era innecesario mencionar a los de rango inferior y a los individuos comunes. En cuestión de instantes, toda la flota se sumió en un profundo silencio y letargo. En un camarote privado del crucero insignia de la flota, un monje anciano, delgado y descalzo, vestido con hábitos clericales, dormía plácidamente sentado con las piernas cruzadas en el suelo, ante una Sagrada Escritura abierta y un pequeño altar del Santo Padre. Parecía haberse dormido durante la oración debido al efecto hipnótico, y probablemente permanecería dormido hasta la mañana. Sin embargo, mientras dormía profundamente, ocurrió una anomalía. Detrás del anciano monje, apareció de repente un látigo translúcido que emitía una tenue luz dorada, golpeándolo con fuerza. Aunque el látigo no le causó ninguna herida física, el azote espiritual lo despertó, arrancándole un grito de dolor. El monje, ya despierto, abrió mucho los ojos, llenos de un dolor persistente. Escudriñando rápidamente su entorno, vislumbró el látigo fantasmal desvaneciéndose en la nada. “Pensar que me quedé dormido rezando... Santo Padre, perdona mi falta”, murmuró hacia el altar. Poco después, otra oleada de somnolencia amenazó con vencerlo de nuevo. Cuando su consciencia casi se desvanecía una vez más, el monje cerró con fuerza las escrituras que tenía delante, declarando con severidad. “Disciplina: Prohibido dormir.” Al pronunciar estas palabras severas, una luz dorada surgió alrededor de sus ojos, disipando al instante la somnolencia que lo abrumaba. Completamente alerta de nuevo, el monje recuperó la vigilancia. “No esperaba encontrar una espiritualidad de la Sombra tan poderosa en un lugar como este...” Murmurando para sí mismo, el viejo monje se levantó del suelo, se ciñó la escritura con cadenas alrededor de la cintura, abrió la puerta del camarote y salió rápidamente, caminando a grandes zancadas por el pasillo del barco. Ignorando a los marineros que yacían inconscientes en el pasillo, el monje se dirigió directamente a los aposentos del capitán. Al abrir la puerta, vio al capitán Giorde desplomado sobre su escritorio, profundamente dormido. El monje alzó la mano, materializando un látigo dorado semitransparente. “Dormir durante la jornada laboral... Incluso usted, capitán, necesita disciplina.” Susurrando esto, azotó sin piedad a Giorde con el látigo. El látigo etéreo atravesó a Giorde sin causarle daño físico, pero le arrancó un agudo grito de dolor que lo despertó de golpe y lo derribó al suelo. ¡Ah! Uf... ¿Qué acaba de pasar? Padre Weir, ¿qué hace aquí? Yo solo... ¡Uf!... Giorde, aturdido y llevándose las manos a la cabeza, miró al monje con expresión confusa. En ese instante, otra oleada de somnolencia irresistible lo invadió, amenazando con volver a dormirlo. “Giorde Bianchi, te ordeno que seas disciplinado. No debes dormirte.” La voz severa del monje resonó con firmeza. Al oírla, la somnolencia que nublaba la mente de Giorde comenzó a disiparse, y aprovechando ese breve momento de lucidez, Giorde respondió con rapidez. “Sí, seguiré tu disciplina...” Al oír estas palabras, Giorde sintió una extraña influencia que lo invadió, disipando al instante su somnolencia. Respirando con dificultad, se puso de pie lentamente. “Uf... Esto es hipnosis, una hipnosis a la que ni siquiera yo puedo resistirme. ¡Qué formidable poder de las Sombras... nos han atacado!” Giorde jadeó con fuerza, comprendiendo de inmediato la gravedad de la situación. Al ver a Giorde finalmente libre del sueño, el monje asintió. “En efecto, capitán Giorde. Hemos sido atacados por la espiritualidad de las Sombras. Todos han caído bajo hipnosis. En cuanto el látigo disciplinario me despertó, vine directamente a usted. Ahora corremos grave peligro. “Gracias por su ayuda. Esta ciudad alberga poderes que superan nuestra imaginación. Padre Weir, ¡despierte a Santos y a los demás de inmediato! ¡Debemos establecer defensas!” Giorde dio sus órdenes con severidad. Justo cuando el padre Weir asintió y se disponía a marcharse, una fuerte explosión resonó repentinamente en la ciudad lejana. Tras intercambiar una rápida mirada, ambos salieron apresuradamente del camarote del capitán y subieron a cubierta. Desde allí, miraron hacia el origen del sonido y presenciaron una escena que los dejó atónitos. Entre las oscuras siluetas de edificios lejanos, un objeto enorme se elevaba lentamente: una polilla retorcida y etérea. Sus alas triangulares y semitransparentes aleteaban suavemente, cubiertas de espirales vertiginosas. El enorme cuerpo hinchado, de diez metros de largo, estaba densamente salpicado de innumerables protuberancias blancas, semejantes a capullos, que parecían incontables nódulos grotescos. Donde deberían haber estado las patas de un insecto, se extendían innumerables tentáculos fantasmales y retorcidos. Su cabeza carecía de las piezas bucales típicas de un insecto, sustituidas por incontables ojos que miraban inquietantemente hacia afuera. Extraño, distorsionado y repulsivo: el monstruo de los sueños había emergido de su capullo, elevándose ahora ominosamente en el Cielo Nocturno de Navaha.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 416

Estás leyendo el capítulo 416 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.