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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 39 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Maldita sea... ¿100 libras de entrada? ¡¿Por qué mejor no me robas?! En el sótano de la Escuela Santa Amanda, Dorothy se quejaba internamente mientras escuchaba a Aldrich dar su precio. Simplemente no tenía tanto dinero a mano en este momento. Cualquier cosa que involucre misticismo siempre cuesta una fortuna. Con 100 libras, Gregor casi podría comprar el apartamento que está alquilando. ¿De dónde se supone que voy a sacar esa cantidad de dinero ahora? Dorothy se presionó la frente, sintiéndose atribulada, y miró a Aldrich, quien sonreía amablemente. No importaba cómo lo mirara, su sonrisa gritaba "hombre de negocios astuto". "Ehm, Señor Aldrich, ¿podría bajar el precio solo un poco? No tengo tanto dinero ahora mismo..." Dorothy intentó sonar lastimera, aprovechando su apariencia adorable para evocar simpatía, pero Aldrich no se dejó engañar. "Heh, como dije, señorita Mayschoss, soy un hombre de principios. El precio es un principio. Una vez que nombro un precio, este no cambia, ni, aunque se caiga el cielo. Si no tiene suficiente dinero, puede ahorrar y volver más tarde. Puedo esperar diez o veinte años; para mí es todo lo mismo.” El tono divertido de Aldrich solo hizo que el rostro de Dorothy decayera. Haciendo un puchero, levantó las manos y abandonó su actuación. Dorothy estaba en un aprieto. Apenas tenía 20 libras en efectivo, ningún objeto místico que le sobrara, y su equipo principal actual, el Anillo de Marionetas de Cadáveres, estaba definitivamente fuera de la mesa. El único dedo imbuido con el atributo de la "Copa" que le quedaba estaba reservado como fuente de energía para el anillo. ¿Qué más podría ofrecer para intercambiar? Mientras se martirizaba pensando en sus opciones, sus ojos se desviaron hacia los cadáveres cubiertos que estaban cerca: los restos de aquellos lacayos del Sacramento con los que había lidiado antes. Mirando los cuerpos, una idea empezó a cobrar forma en la mente de Dorothy. "Señor Aldrich, ya que estos lacayos de la Eucaristía están muertos, ¿a quién pertenecen sus pertenencias?" Dorothy preguntó, girándose hacia Aldrich, quien respondió con naturalidad: "Por las reglas de la caza, quien los mata se queda con sus cosas". Dorothy sintió una oleada de alivio. Al menos Aldrich se atenía a sus principios. Si él hubiera reclamado todo, ella no habría tenido forma de replicar. "Entonces, a excepción del último, a quien usted mató, ¿el resto de sus pertenencias son mías?" Dorothy confirmó, y Aldrich asintió en silencio. Al ver su actitud, Dorothy no pudo ocultar su entusiasmo. Sin vacilar, comenzó a destapar los cadáveres para saquearlos. Estos lacayos no parecían ser Beyonders; sin embargo, mostraron una fuerza increíble, casi inhumana, antes de morir. Para que personas ordinarias lograran eso, debían haber dependido de objetos externos. En otras palabras, ¡podría haber objetos místicos entregados por la Eucaristía en sus cuerpos! Dorothy destapó el primer cuerpo y se quedó helada por un momento. Bajo la sábana había un cadáver encogido, poco más que piel y huesos, con la boca abierta y los ojos desorbitados. Su vestimenta lo identificaba como uno de los dos cocheros que habían mostrado una fuerza extraordinaria, casi obligando a Dorothy a usar sus Gritos de Dragón. ¿Un cadáver momificado? ¿Cómo ocurrió esto? Yo maté a este usando la Marioneta Cadáver y una pistola. ¡Recibir un disparo no debería convertir a alguien en una momia! Desconcertada, Dorothy frunció el ceño y continuó destapando los otros cuerpos. Descubrió que el cuerpo del segundo cochero también se había convertido en una momia. Algo andaba mal... Decidida, Dorothy se agachó para registrar minuciosamente los cuerpos. De los cuatro cadáveres, reunió un montón de botín y comenzó a clasificarlo en el suelo. El botín incluía: 4 revólveres de seis tiros, 124 cartuchos de munición, 2 relojes, 8 cigarrillos, 4,57 libras en efectivo y 7 trozos de papel del tamaño de una palma con intrincados patrones rojos y un diseño abstracto de una copa en el centro. Dorothy reconoció este tipo de papel. Había encontrado uno en el cochero que mató y dos más en los otros cuerpos, lo que sugería que eran objetos de dotación estándar. Debe ser esto..., pensó Dorothy mientras examinaba el papel. Parecía ser lo más probable para un objeto místico. “Señor Aldrich, ¿sabe qué es esto?" "Lo sé... pero identificarlo le costará 10 libras" respondió Aldrich tras echarle un vistazo rápido. Maldición... qué estafa..., refunfuñó Dorothy internamente. Tras dudar un poco, sacó 6 libras de su bolso y añadió 4 libras de su botín para completar la tarifa. Ahora le quedaban solo 14 libras. Aldrich tomó el dinero con una sonrisa, miró el papel por segunda vez y explicó: "Esto es un sigilo, derivado de los Sigilos Devoradores del Culto de la Placenta. Hoy en día, cualquier organización bajo la senda del 'Cáliz' puede fabricarlos. Son de un solo uso. Mejoran las capacidades físicas del usuario consumiendo el 'Cáliz' dentro de su cuerpo. Para la gente común, usar uno agotará todo el 'Cáliz' que poseen, dejándolos como esos cadáveres momificados. Así que... a menos que tenga suficientes reservas de 'Cáliz', es mejor no usarlo.” Aldrich señaló los dos cadáveres encogidos en el suelo. Dorothy se quedó atónita por un momento. ¿Así que consume el 'Cáliz' del cuerpo para mejorar las capacidades físicas? ¿Esa es su función? Pero si no hay reserva extra, empezará a consumir el 'Cáliz' innato que sostiene la vida, quemando efectivamente la fuerza vital. No es de extrañar que se convirtieran en momias. Esa es la consecuencia de perder el último rastro de 'Cáliz'. Dorothy concluyó que la Eucaristía debía haber invertido fuertemente en esta operación. Estos lacayos eran claramente peones de sacrificio. "Señor Aldrich, ¿puede ponerle un precio a estos sigilos?" preguntó Dorothy. Aldrich reflexionó brevemente antes de responder: "Los Sigilos Devoradores no son sofisticados, pero aun así son costosos de fabricar. Se los compraré por 30 libras cada uno. ¿Trato?" Dorothy le entregó cuatro sigilos y dijo: "Trato. Ahora hábleme del ritual. Y no olvide devolverme 20 libras.” "Heh... no hay problema. Espere un momento.” Aldrich entró en una habitación contigua y regresó poco después con un sobre y algo de efectivo. "Aquí tiene, señorita Mayschoss. Todo lo que quiere saber está aquí dentro. Pero una advertencia: aunque sea mínima, todavía hay algo de veneno en este conocimiento. Prepárese antes de leer.” Mientras Aldrich le entregaba el sobre, los ojos de Dorothy se iluminaron. Finalmente, tenía lo que necesitaba para su ascenso. En lo único que podía pensar ahora era en correr a casa para abrir el sobre y sumergirse en su contenido.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 39

Estás leyendo el capítulo 39 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.