Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 26 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En su sueño, Dorothy estaba sentada en su escritorio, asintiendo satisfecha con el hechizo que acababa de improvisar. Aunque estaba hecho con fragmentos inconexos, pensó que podría funcionar.
“Da igual, vamos a intentarlo. Al fin y al cabo, solo es un sueño”, pensó.
Se quedó de pie en la habitación, se aclaró la garganta y recitó el conjuro.
En nombre de Akatosh, me brotarán alas. Con fus, me elevare a los cielos; con ro, atravesare las tormentas.
En cuanto las palabras salieron de sus labios, comenzó la transformación.
Un intenso gas de color naranja amarillento se materializó alrededor de Dorothy, envolviéndola por completo antes de estallar en una resplandeciente esfera de fuego.
Desde el interior de la bola de fuego emergieron huesos enormes, que crecieron rápidamente hacia afuera hasta llenar la habitación y romper sus límites.
Con una explosión ensordecedora, el techo del apartamento en la calle Girasol del Sur, en su reino onírico, se hizo añicos. Los escombros se esparcieron por todas partes, cayendo en una cascada caótica.
En la azotea ahora descubierta se agazapaba un enorme dragón esquelético. Llamas de un abrasador color naranja amarillento se extendían por su cuerpo, formando escamas ásperas, parecidas a la piedra.
El dragón, de casi diez metros de largo, estaba cubierto de escamas de color gris ceniza, con poderosas alas, una cola con púas, cuernos retorcidos y una presencia feroz y majestuosa.
Mimetismo onírico: Dragón.
"¡Santa madre! ¡Funciono!"
Dorothy contempló maravillada su nuevo cuerpo, girando su largo cuello para examinarlo. Para su deleite y asombro, el hechizo que había improvisado había surtido efecto.
Y no solo eso: ¡no la había convertido en un simple pájaro, sino en un dragón!
“Los dragones son mucho más geniales que los pájaros”, pensó, sintiendo una emoción vertiginosa.
Pero esto era solo el principio. La verdadera tarea estaba por venir. La imitación era simplemente el primer paso; transformarse con éxito dentro de su sueño le permitió acceder al Paisaje Onírico.
Un espacio compartido de sueños para todos los seres sensibles.
Alzando la cabeza, Dorothy dejó escapar un rugido atronador.
El sonido resonó en el aire, y el espacio ante ella tembló antes de abrirse como cristales rotos. Sin dudarlo, Dorothy, con su forma de dragón, extendió sus alas, se elevó y se zambulló en la grieta del Paisaje Onírico.
…
El Paisaje Onírico.
Era un espacio vasto y sombrío.
Árboles gigantescos, de decenas de metros de diámetro y cientos de metros de altura, se extendían hasta el infinito, sus densas copas ocultaban el cielo. Una tenue luz azul se filtraba, proyectando un suave resplandor en la oscuridad. Bajo los árboles se extendían vastos campos de hierba azul violácea, salpicados de flores de tonos azules, verdes y morados, todas ellas resplandecientes con una luminiscencia etérea.
Criaturas vagaban entre la hierba: ciervos, pájaros, lagartos, insectos. Aunque sus formas se asemejaban a las de animales comunes, brillaban tenuemente y ostentaban intrincados patrones de otro mundo.
Colgando de las enormes ramas de los árboles, incontables capullos blancos se mecían suavemente con la brisa. Estos capullos se extendían hasta donde alcanzaba la vista. Al mecerse, diminutas esferas de polvo brillante se dispersaban, flotando por el espacio.
La escena era surrealista, onírica.
No, esto era un sueño.
De repente, uno de los capullos tembló.
Se formó una grieta en su superficie y un rugido profundo y resonante resonó desde su interior.
Al oír el estruendo, todas las criaturas del bosque entraron en pánico y se dispersaron aterrorizadas. La grieta se ensanchó hasta que, finalmente, un dragón gris oscuro emergió del capullo.
Dorothy desplegó sus alas y se elevó por encima del bosque de árboles gigantescos, maravillándose con el paisaje fantástico que la rodeaba.
“Así que este es el Paisaje Onírico... o mejor dicho, una de sus capas: el Bosque”, reflexionó.
Según las Crónicas del Buscador de Sueños, el Paisaje Onírico constaba de múltiples capas, la más vasta de las cuales era el Bosque: su capa central.
El libro describía el Paisaje Onírico como un espacio donde existían los sueños de todos los seres sentientes, cada uno protegido dentro de un "Capullo de Sueño". Cuando un ser dormía, su sueño se desarrollaba dentro de su capullo.
“¿Así que estas cosas que cuelgan de los árboles son capullos de sueños?”
Dorothy contemplo los capullos blancos que pendían, comprendiendo que cada uno representaba un sueño. El sueño de cada persona podía encontrarse aquí. Para aquellos con habilidades místicas, era posible salir de su propio capullo a través del mimetismo y vagar por el expansivo Paisaje Onírico.
“Si entrara en el capullo de otra persona, ¿acaso entraría en su sueño?”
La idea la intrigó.
Pero ahora no era momento para la curiosidad. Tenía trabajo que hacer.
Dorothy había entrado en el Paisaje Onírico en busca de conocimiento místico. Según Las Crónicas del Buscador de Sueños, fragmentos de información flotaban por todo el Paisaje Onírico; algunos guardaban secretos increíbles. Sin embargo, la advertencia de Grayhill resonaba en su mente: el Paisaje Onírico estaba repleto de oportunidades ilimitadas y peligros incalculables.
Con esto en mente, Dorothy siguió volando, y sus agudos ojos detectaron pequeñas esferas de luz flotando entre los árboles.
Se acercó a uno, lo rozó, y este se disolvió en su cuerpo en un halo de luz.
Al instante, un pensamiento apareció en su mente.
"Realmente quiero declararme a Domia... Realmente quiero declararme a Domia... Realmente quiero..."
Dorothy empezó a sudar frío, luego pasó a la siguiente esfera.
"¡Ese bastardo de William! ¡Mañana pagará por esto!"
Dorothy hizo una pausa, mirando a su alrededor. Se dio cuenta de que las esferas eran fragmentos de varios capullos de sueños, la mayoría de ellos reflexiones ordinarias y triviales.
Encontrar información útil en este vasto bosque parecía como buscar una aguja en un pajar.
“Suspiro... Bueno, al menos tengo un método. Si no encuentro nada esta noche, siempre queda mañana.”
Decidida, continuó volando a través del sombrío bosque.
…
En otra parte del Bosque del Paisaje Onírico.
Entre los árboles gigantescos y las hierbas resplandecientes, una figura ágil se escabulló por los campos: un zorro blanco como la nieve que irradiaba un tenue brillo.
Pisándole los talones iban tres o cuatro feroces hienas negras, persiguiéndolo sin descanso.
Lo que parecía una simple cacería resultó ser mucho más siniestro.
Una de las hienas habló en la lengua común en plena persecución.
“Está perdiendo fuerza; no durará mucho más. ¡Apretad más! La presa de esta noche es nuestra.”
“En este bosque, nadie escapa de la Manada de Caza del Sueño Negro...”

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 27
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 26
Estás leyendo el capítulo 26 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.