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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 234 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
El campus subterráneo del Rey, el segundo nivel de las ruinas. Ante la profanada estatua de la Luna Espejo, una monja enmascarada blande una espada larga de acero, atravesando el pecho y el abdomen del vampiro. Este, con el cuerpo cubierto de quemaduras, contempla atónito la escena. No comprende por qué el enemigo, que debería haber estado hipnotizado, contraatacó repentinamente, tomándolo por sorpresa y dejándolo empalado. Sin embargo, Dorothy no presta atención al asombro de Claudio. Controla a Vania para que, con una mano, agarre la muñeca de Claudio, mientras que con la otra aumenta la fuerza de la espada, girando la hoja dentro del cuerpo de Claudio para maximizar el daño a sus órganos internos. Mientras Vania giraba la hoja, Claudio dejó escapar un grito de agonía. Para evitar más daños en sus órganos, sujetó la hoja con la mano libre, apretándola con fuerza para impedir que Vania la girara. El filo le cortó la palma de la mano y la sangre corrió por la hoja. Poco después, el cuerpo de Claudio comienza a ser envuelto por una sombra oscura. En tres segundos, la sombra se extiende por todo su cuerpo. Entonces, la sombra se fragmenta, transformándose cada fragmento en un murciélago. Estos murciélagos, mucho menos numerosos que antes, se alejan rápidamente de Vania y se reagrupan en la distancia, formando en un instante la figura de Claudio. Utilizando su transformación en murciélago, Claudio logra escapar de las garras de Vania. Sin embargo, debido a sus heridas persistentes, la cantidad de murciélagos en los que puede transformarse apenas supera el umbral crítico. No se atreve a usar esos pocos murciélagos para atacar a Vania. La cantidad de murciélagos en los que Claudio puede transformarse depende de su estado físico. Cuanto más herido esté, menos murciélagos podrá generar. Si la cantidad de murciélagos cae por debajo de una quinta parte de su máximo, Claudio morirá. Tras quedar gravemente debilitado por los cartuchos de gas de marioneta de cadáveres, que redujeron drásticamente su capacidad de transformarse en murciélagos, Claudio ya no se atreve a usarlos en combate. De lo contrario, Vania no tendría forma de vencerlo. “Hmph... ¿Así que la transformación en murciélago del vampiro ahora solo sirve para escapar, eh?” Al ver a Claudio agarrándose la herida y jadeando a lo lejos, Dorothy controla a Vania para que hable con tono burlón. Claudio aprieta los dientes y responde. “¿Por qué... por qué puedes seguir moviéndote después de haber sido hipnotizado?” “¿Hipnotizado? ¿De verdad creías que eso funcionaría conmigo? Solo fingía estar hipnotizado para que cometieras un error.” Vania se burló mientras miraba a Claudio. Al enterarse de que lo habían engañado, Claudio apretó los dientes con más fuerza. Inmediatamente interrumpió la hipnosis que Vania ejercía sobre él para no malgastar más energía espiritual. En opinión de Claudio, la monja que tiene ante sí debe poseer algún objeto místico que resista la interferencia mental, lo que le permitirá contrarrestar su hipnosis. Este objeto neutraliza continuamente la espiritualidad que él utiliza para la hipnosis, volviéndola ineficaz. Tras ver desvanecerse el tenue brillo en los ojos de Claudio, Dorothy controla en secreto a Vania para que apriete un puño. Aunque parece un simple puño, en realidad se está clavando las uñas en la palma. Un dolor agudo la despierta de golpe. “¿Eh…? ¿Qué acaba de pasar? ¿Por qué de repente me siento tan somnoliento en medio de una pelea? ¿Qué está pasando ahora? ¿Por qué…? ¿Por qué no puedo moverme? ¡Muévete! ¡Sigue ahí mismo!” Vania, presa del pánico, mantiene la mirada fija en Claudio, que no está lejos. Intenta desesperadamente mover su cuerpo, pero se encuentra completamente inmovilizada. Justo cuando Vania se ve presa del pánico, una voz familiar resuena en su mente. “Gran Aka, por favor, avísale a Vania que su cuerpo está actualmente bajo mi control. Dile que no se preocupe, que pronto le devolveré el control...” “¿Esa es... la voz de la señorita Dorothy? ¿Me está controlando ahora mismo?” Al oír la voz de Dorothy en su mente, Vania siente una sensación de calma. Luego, oye que la voz de Dorothy continúa. Además, esta batalla no puede prolongarse más. Tanto las armas restantes como la duración de los sigilos se están agotando. Es hora de ponerle fin. Hermana Vania, por favor, sigue mis instrucciones... “¿Es hora de... terminar con esto? Entendido…” Al escuchar la voz de Dorothy, Vania se concentra. Pronto, siente que el control de su cuerpo regresa gradualmente. Mientras tanto, Claudio, tras alejarse lo suficiente de Vania, por fin recupera el aliento. Saca una pequeña jeringa y se inyecta una dosis de sangre, aliviando ligeramente sus heridas. Luego, toma un sigilo y se lo estampa en el cuerpo. “Sello de la Hoja de las Sombras...” A medida que se consume la espiritualidad de las Sombras, las garras de Claudio se envuelven en oscuridad. Usando el sigilo, gasta espiritualidad de las Sombras adicional para potenciar aún más su Encantamiento de las Sombras. Claudio se ha dado cuenta de que no necesita recurrir a trucos sofisticados. Simplemente necesita entablar un combate directo con la monja. Si logra destruir todas sus espadas de acero, quedará indefensa. Claudio ha ideado un plan: su objetivo es destruir todas las espadas de acero de Vania. Para ello, utiliza un preciado sigilo y una espiritualidad adicional para fortalecer su Encantamiento de las Sombras. Ahora, el Encantamiento de las Sombras de Claudio es lo suficientemente poderoso como para destruir las espadas de acero de Vania con tan solo dos golpes. Claudio pretende ir a lo seguro, destruyendo sistemáticamente todas las espadas de Vania. “Morir...” Murmurando entre dientes, Claudio se transforma en un borrón y carga contra Vania una vez más. Esta vez, su velocidad es aún mayor que antes. Sin embargo, Vania no adopta una postura defensiva. En cambio, levanta una mano al aire, con una expresión llena de solemne piedad. Al ver esto, Claudio siente una punzada de inquietud. Presiente que la monja está preparando algo. Decidido a interrumpirla antes de que termine lo que sea que esté haciendo, Claudio se esfuerza por moverse aún más rápido. La atención de Claudio está completamente centrada en Vania. Lo que no percibe es que, mientras aún está en plena carga, una figura ágil emerge de las sombras tras una columna cercana y corre hacia el campo de batalla. ¡Esa figura no es otra que Dorothy! Dorothy irrumpe desde las sombras y rápidamente acorta la distancia que la separa del campo de batalla donde Vania y Claudio luchan. Justo cuando Claudio inicia su carga, transformándose en una figura borrosa, Dorothy entreabre la boca y de ella brota una voz antigua y resonante. “—Tiid”” La voz, originaria de los albores de los tiempos, resuena en la cámara ritual. A diferencia de la fuerza cruda y explosiva de Fuerza Implacable, este sonido es más etéreo y profundo, reverberando en el alma. En el instante en que el grito de Dorothy resuena, el tiempo mismo se estremece. El implacable fluir del tiempo, que se desplaza del pasado al futuro, se ralentiza en esta zona debido al grito. Todo a su alrededor, incluido el impetuoso Claudio, se detiene. El Grito de Ralentización Temporal de Dorothy reduce la velocidad de todo a su alrededor en un 30%, excepto la suya. Para Dorothy, la velocidad de Claudius ha disminuido notablemente. Sin embargo, incluso ralentizado un 30%, Claudius, como vampiro de rango Blanco, sigue siendo rápido. Para acabar con él, Dorothy necesita hacer algo más. Dicho esto, Dorothy inicia su siguiente movimiento. Fija su mirada en Claudio, que ya ha sido ralentizado, y concentra su mente. ¡Conecta sus hilos espirituales con Claudio a través de la Marca de Marioneta en su muñeca! ¿Por qué Claudio tiene la marca de marioneta de Dorothy? Porque la palma izquierda de Vania lleva la Marca de la Marioneta, dibujada con tinta roja que no se seca. Cuando Claudio hipnotizó a Vania e intentó someterla, Dorothy la controló para que contraatacara. Vania sujetó la muñeca de Claudio con la mano izquierda, aparentemente para impedir que escapara. En realidad, esto era para imprimir la Marca de la Marioneta en Claudio, permitiendo así que Dorothy conectara sus hilos espirituales con él. El control de marionetas vivientes de Dorothy requiere que el objetivo tenga una Marca de Marioneta. Mientras el objetivo lleve la marca, Dorothy puede conectar sus hilos espirituales con él e intentar controlarlo. En circunstancias normales, controlar incluso a una persona común sería difícil para Dorothy si esta se resistiera. Sin embargo, puede usar Revelación adicional para reforzar el control. Claro que, incluso si Dorothy usara toda su Revelación, no podría controlar por la fuerza a un Beyonder de rango Negro, y mucho menos a uno de rango Blanco como Claudius. Pero el hecho de no poder controlarlo por la fuerza no significa que no pueda influir en él. Con suficiente Revelación, Dorothy puede interferir ligeramente en los movimientos de Claudio. Aquí, Dorothy invierte 6 puntos de Revelación, usando sus hilos espirituales para manipular por la fuerza las acciones de Claudio. Por un instante, los movimientos de Claudio se retrasan ligeramente, como si estuvieran enredados por innumerables hilos invisibles. Este retraso normalmente sería insignificante para Claudio, pero bajo los efectos de Ralentizar el Tiempo, se vuelve fatal. Ya ralentizado un 30%, el retraso adicional provoca que la velocidad de Claudio disminuya casi un 50%, casi la mitad de su velocidad normal. Es en este momento crítico cuando Vania aprovecha la oportunidad. “Señor, concédeme la luz...” Vania murmura mientras una radiante luz dorada se concentra en su mano alzada. La Lanza de Luz Solar vuelve a tomar forma en manos de los devotos. Aunque el tiempo se ha ralentizado debido al grito de Dorothy, Vania, conectada a ella por hilos espirituales, comparte su inmunidad al efecto de ralentización del tiempo. Por lo tanto, Vania no se ve afectada por la ralentización, mientras que Claudio experimenta una ralentización de casi el 50% en comparación con ella, y no solo del 20%. A esta velocidad reducida, Vania, como Beyonder del camino de la Linterna, no fallará. Apuntando al vampiro que cargaba contra él, Vania lanzó la Lanza de Luz Solar con todas sus fuerzas. El rayo radiante atravesó el pecho de Claudio, dejando un enorme agujero del tamaño de un cuenco. La expresión de Claudio se contrajo de agonía. Aun ralentizado a la mitad, la velocidad y los reflejos de Claudio siguen siendo muy superiores a los de una persona normal. Al enfrentarse a la Lanza de Luz Solar, logra esquivarla lo justo para evitar que le atraviesen el corazón y la columna vertebral. Aunque sufre graves heridas, no son mortales. En ese instante, los efectos de Ralentizar el Tiempo y la manipulación del hilo espiritual se disipan. Claudio, ya recuperado, deja escapar un grito de dolor. Gravemente herido, se desploma al suelo. Aunque su pecho humea por la herida, no muere al instante. Al ver esto, Vania avanza con su espada en alto, lista para asestar el golpe final. Sin embargo, Claudio recurre a su último recurso. Con mano temblorosa, saca de entre sus ropas un frasco con un líquido rojo oscuro y lo estrella contra el suelo. El líquido se transforma al instante en una espesa niebla rojo oscura que envuelve a Claudio. Esta niebla está impregnada de altas concentraciones de espiritualidad del Cáliz y de la Sombra. La espiritualidad de la Sombra dificulta la detección, mientras que la espiritualidad del Cáliz suprime las heridas graves de la persona a la que protege. Entre la niebla, Claudio respira hondo varias veces, permitiendo que la espiritualidad concentrada del Cáliz alivie ligeramente sus graves heridas, ganándose así algo de tiempo. Entonces, su cuerpo se transforma de nuevo en una docena de murciélagos, que salen volando de la niebla hacia la escalera que conduce al primer piso. Vania, adentrándose en la niebla, solo consigue matar a dos murciélagos antes de ver cómo el resto vuela hacia la salida. ¡Señorita Dorothy! ¡Se está escapando! Vania señala a los murciélagos que vuelan hacia el primer nivel, con voz urgente. Después de una lucha tan larga, dejarlo escapar sería una gran pérdida. Al oír las palabras de Vania, Dorothy sonríe levemente y responde con calma. “No te preocupes. Déjalo ir.” Los diez murciélagos restantes, el mínimo en el que Claudio puede transformarse sin morir, vuelan al primer nivel de las ruinas y se dirigen directamente a la salida. Claudio tiene la menor cantidad de murciélagos posible. Perder uno más significaría su muerte, lo que refleja su estado crítico de debilidad. Mientras los murciélagos vuelan, los pensamientos de Claudio se aceleran. “Si tan solo pudiera llegar a ese lugar… Si tan solo pudiera llegar a ese lugar…” Justo cuando piensa esto, se da cuenta de algo más adelante en el pasillo. Entrecerrando los ojos, ve una pila de botellas de vidrio perfectamente alineadas que bloquea el camino. Delante de las botellas hay un hombre con un revólver en la mano, apuntándoles. “¿Qué... qué es eso…?” “Morir...” En algún lugar del campus, Neftis, con el Anillo de Marionetas de Cadáveres, murmura. Al mismo tiempo, controla la marioneta en el pasillo para que apriete el gatillo. ¡Bang! ¡Boom! Al estallar la bala en los tanques de gas, una explosión voraz envuelve el pasillo en llamas. Los murciélagos, incapaces de retroceder en el tiempo, son consumidos por el infierno. Los murciélagos supervivientes se ven obligados a fusionarse de nuevo en forma humana: una figura con la piel agrietada y ardiendo como carbón. ¡¡¡Ahhh!!! Claudio, envuelto en humo, dejó escapar un grito de agonía. Habiendo perdido demasiados murciélagos, ya no podía sostenerse con vida. Se desplomó bajo el calor abrasador, su vida extinguida.
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Estás leyendo el capítulo 234 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.