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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 2 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
El río en el fondo del desfiladero continuaba su avance implacable en la noche, con su sonido resonando a través del estrecho espacio. A lo largo de la orilla, luces tenues parpadeaban mientras avanzaban. Cuatro hombres progresaban por la ribera oscura y empapada por la lluvia, linterna en mano. Tres de ellos abrían el camino, vestidos con ropas toscas y mojadas, empuñando cuchillos y porras. Estaban en sus veintes o treintas, con brazos corpulentos adornados con tatuajes visibles bajo las mangas remangadas. Tras ellos caminaba un hombre vestido de forma mucho más elegante. Llevaba un traje rojo oscuro, pantalones negros y una chaqueta debajo; su tez era pálida, con un rostro demacrado, ojos hundidos y nariz aguileña. Su cabello corto y castaño estaba húmedo, y sus ojos fríos delataban un comportamiento calculador. En una mano sostenía un paraguas para protegerse de la lluvia. Acompañando al hombre había dos extraños perros de caza, uno a cada lado. Estas criaturas eran casi sin pelo, sin orejas visibles, con su carne de color rojo oscuro grotescamente expuesta. Eran altos, llegaban hasta las rodillas del hombre, pero estaban tan demacrados que parecían deformes, diferentes a cualquier perro normal. Este hombre era Edrick, un bandido o más exactamente, el notorio líder de la pandilla del cercano pueblo de Vulcan, conocido como "el Perro Loco Ed" Edrick era un hombre astuto y despiadado, el señor indiscutible de Vulcan. Temido por todos en el pueblo, había escalado rangos en el mundo criminal a través de luchas brutales, ayudado por sus dos monstruosos perros de caza. Se decía que estas criaturas, tan feroces como bestias salvajes, eran imposibles de matar a pesar de sus heridas, infundiendo miedo tanto en sus enemigos como en sus subordinados. Normalmente, Edrick no se rebajaría a algo tan descarado como emboscar directamente a una caravana. Sin embargo, esta vez era diferente: necesitaba algo de ese convoy. ¡jefe, hay luz más adelante! ¡Están volcados justo allí! informó uno de los hombres a la cabeza tras escudriñar la distancia. Al oír esto, Edrick asintió y respondió con frialdad. Sigan moviéndose. Esperemos que el objetivo no se haya caído al río… Edrick, sus tres hombres y sus dos perros de caza siguieron la orilla del río hasta llegar al lugar de la caravana volcada. La escena era lúgubre: los cadáveres de personas y caballos yacían esparcidos por la ribera entre los restos de los carruajes. Era el resultado de su implacable persecución, que había empujado a la caravana a tal destino. Al examinar la carnicería, Edrick grito órdenes a sus hombres. Separasen y busquen. Busquen a una chica de pelo blanco, de unos trece años. Viva o muerta, tráiganmela... preferiblemente viva. ¡Sí, jefe! respondieron los hombres antes de dispersarse para registrar la zona. Comenzaron a hurgar entre los cadáveres y los restos en busca de su objetivo. Al ser miembros de una pandilla, no pudieron evitar embolsarse objetos de valor mientras buscaban, despojando a los muertos de cualquier cosa de precio. Los ojos afilados de Edrick notaron esto y les gritó: ¡Olviden el botín! ¡Encuentren al objetivo! ¡Si no quieren ser comida para perros, muévanse! Los hombres, abandonando a regañadientes su pillaje, lanzaron miradas resentidas a Edrick, solo para retroceder con miedo al ver a sus perros de caza. Sabían muy bien que a Edrick o más precisamente, a sus perros no se les debía desafiar. Aquellos no eran perros ordinarios, eran sabuesos del demonio. En medio de la tensión, dos pandilleros llegaron a un carruaje que se tambaleaba en la pendiente de la orilla, apenas sostenido en su lugar por una cuerda atada al cadáver de un caballo cercano, encajado entre dos rocas. Al asomarse al interior del carruaje volcado, sus ojos se iluminaron: monedas y joyas yacían esparcidas bajo los asientos, una verdadera fortuna. Dominados por la codicia, los hombres miraron a Edrick a lo lejos. Al verlo distraído, se estiraron ansiosamente hacia el carruaje para tomar los tesoros. Sin embargo, los objetos de valor estaban en una posición incómoda, justo fuera de su alcance. Frustrados, los dos comenzaron a trepar más adentro del estrecho carruaje para recuperarlos. Sin que ellos lo supieran, un par de ojos carmesí observaban desde detrás del cadáver del caballo cercano. La chica de cabello blanco se movió con rapidez. Sacando un cuchillo que había encontrado antes, cortó la cuerda que sujetaba el carruaje. La cuerda, ya debilitada previamente, se rompió fácilmente bajo su hoja. ¡Ahhh! El carruaje, ahora suelto, se deslizó por la pendiente y se hundió en el río embravecido. Los dos hombres en su interior gritaron mientras eran arrastrados junto con el carruaje y el cebo de tesoros que Dorothy había plantado deliberadamente. Los humanos mueren por la riqueza, pensó Dorothy sombríamente. No creyó ni por un segundo que los bandidos no caerían en tal trampa. ¡Baker! ¡Wood! El otro miembro de la banda, al oír los gritos, corrió hacia la orilla para ver qué pasaba con sus camaradas. Se asomó por el borde para ver si podían ser rescatados. Aprovechando la oportunidad, Dorothy se abalanzó sobre el hombre distraído por detrás, golpeándole con toda su fuerza en la parte baja de la espalda. Aunque aún no ha terminado de crecer, su ataque por sorpresa fue suficiente para desequilibrarlo... ¡Ah! Con otro grito de sorpresa, el miembro de la banda que estaba cerca de la orilla del río, desequilibrado por el empujón de Dorothy, cayó al río. Fue arrastrado por las aguas turbulentas, uniéndose a sus compañeros anteriores. Dorothy, tambaleándose ligeramente, apenas logró mantener el equilibrio. Tres fuera… ahora, a por el resto... Suprimiendo el tumulto de miedo en su interior, Dorothy dirigió su mirada a lo largo de la orilla hacia la figura distante de Edrick, quien observaba con furia el repentino giro de los acontecimientos. ¿De dónde salió esta mocosa… atreviéndose a… Edrick, con los dientes apretados por la rabia, sacó un revólver de su cintura y apuntó a la chica, que no estaba a más de diez metros. Justo cuando se disponía a apretar el gatillo, la tenue luz de la linterna iluminó la figura frente a él. Una chica de pelo blanco… Edrick dudó, y su ira dio paso al cálculo. Bajó ligeramente el arma y ladró una orden a sus perros de caza. ¡Sometan a esa mocosa por mí! Ante la orden de Edrick, los grotescos perros salieron disparados hacia adelante, corriendo hacia Dorothy a toda velocidad, listos para abalanzarse. Frente a las bestias que gruñían cargando a través de la lluvia, Dorothy se mantuvo firme. Respiró hondo, con una concentración afilada como una cuchilla. Lentamente, habló. Lo que salió de sus labios fue una entonación baja y antigua, como los ecos de una lengua de una era distante. "-fus-" En ese instante, la palabra pronunciada por Dorothy reverberó en el aire como un tambor de guerra golpeado con fuerza. Onduló a través de la lluvia, azotó el viento y desencadenó un fenómeno extraño, como si hubiera sido convocado por el lenguaje primigenio de otro mundo. Una onda de choque invisible y poderosa surgió de Dorothy. Dispersó la lluvia y envió a los dos monstruosos perros de caza volando por los aires hacia atrás. Incluso Edrick, que estaba a cierta distancia, fue alcanzado por la fuerza. Perdió el equilibrio, resbaló y cayó al suelo, perdiendo el revólver de su mano. Aprovechando la oportunidad, Dorothy esprintó hacia adelante y arrebató el revólver caído. Lo sujetó con fuerza con ambas manos y apuntó a la figura de Edrick, que forcejeaba por ponerse de pie. Al levantar la vista, Edrick se encontró mirando directamente al oscuro cañón del arma. La expresión fría y calculadora que vestía momentos antes dio paso al pánico, e intentó hablar apresuradamente. ¡Espera! Yo no ¡Bang! Dorothy apretó el gatillo sin vacilar. El cilindro giró, el martillo golpeó y las llamas brotaron del cañón. La bala voló directo al pecho de Edrick a quemarropa, atravesándolo. El líder de la banda se desplomó con los ojos muy abiertos, encontrando su final de una manera que nunca habría imaginado. Hah… hah… El retroceso lanzó a Dorothy al suelo. Se quedó mirando el cuerpo sin vida del hombre, con la respiración pesada e irregular. Sus manos temblaban incontrolablemente mientras aferraba el revólver. Su corazón se agitaba violentamente. Sin importar las circunstancias, quitar una vida por primera vez no era algo que uno pudiera aceptar fácilmente. “Ellos mataron a todos en esa caravana... mataron a Dorothy… esto es lo que se merecen...” Aferrándose a esta justificación, Dorothy estabilizó su cuerpo tembloroso y se puso de pie lentamente. Se tocó la garganta con una mano, recordando la antigua palabra que acababa de pronunciar una palabra que había desencadenado un fenómeno tan poderoso. Ahora comprendía lo que era. Era el Thu'um la "Voz", el Grito de Dragón del juego The Elder Scrolls V: Skyrim. ¡Era el lenguaje de los dragones, imbuido de un poder inmenso! El grito que había pronunciado antes no era otro que el más icónico de todos: la primera palabra de Fuerza Implacable, "Fus", que significa "Fuerza". El Thu’um de los dragones: palabras tan potentes que incluso una sola sílaba podía causar devastación. En el mundo de Skyrim, los dragones empuñaban este lenguaje como un arma en combate, entablando "duelos verbales" destructivos que podían aniquilar campos de batalla enteros. Solo los dragones, los dioses y unos pocos mortales dotados, los Sangre de Dragón podían dominar tal poder. No cabía duda: esta era una habilidad mística. Pero una palabra tan poderosa, compuesta de solo tres letras, le había costado caro a Dorothy. Tuvo que intercambiarla por el conocimiento que había adquirido con tanto esfuerzo a lo largo de los años: un vocabulario de más de 3,000 palabras en el idioma Prittish. Ahora, Dorothy comprendía la naturaleza de la habilidad que había ganado tras cruzar a este mundo. Se trataba de… Intercambiar conocimiento por conocimiento. Intercambiar el conocimiento de este mundo por el conocimiento de otro mundo…
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 2

Estás leyendo el capítulo 2 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.