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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 1 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
La noche no tenía luna y una llovizna fría repiqueteaba al caer. Las gotas de lluvia golpeaban la tierra y las rocas de la orilla del río, lavando las manchas de sangre y esparciendo un tenue aroma metálico por el aire.
Era el fondo de un desfiladero profundo. Un arroyo turbulento cortaba el valle, con aguas caudalosas cuyo estruendo rebotaba contra los acantilados. A un lado del desfiladero se alzaba un risco escarpado; al otro, una pendiente empinada salpicada de arbustos resistentes y árboles que se abrían paso a duras penas entre el suelo rocoso. En la base de la pendiente, la inclinación disminuía, formando una llanura aluvial inclinada a lo largo de la ribera: el escenario de una escena lúgubre.
Varios carruajes volcados yacían esparcidos por la orilla. Los cadáveres de personas y caballos estaban desparramados, con sangre brotando de heridas espantosas, solo para ser arrastrada hacia el río por la lluvia. Los rostros de los fallecidos estaban congelados en el terror, preservando para siempre sus últimos momentos.
El silencio de la muerte impregnaba el campo de batalla empapado por la lluvia. Todo parecía carecer de vida... o eso aparentaba.
Cerca de la orilla, dentro de un carruaje volcado que apenas se sostenía por sus riendas para no caer a las aguas torrenciales, una joven se apoyaba contra un asiento volcado, silenciosa e inmóvil.
La chica parecía tener unos trece años, vestida con un modesto vestido blanco y marrón, con zapatos sencillos y calcetines cortos; difícilmente el atuendo de alguien adinerado. Su cuerpo estaba manchado de sangre en varios lugares. Su largo cabello de color blanco plateado caía ordenadamente más allá de sus hombros, brillando tenuemente incluso en la penumbra. Su rostro sereno y cerrado estaba manchado de sangre en un lado, la cual había goteado desde una herida oculta bajo su flequillo derecho.
Al igual que la carnicería circundante, la joven parecía ser otra pieza de la tragedia... hasta que sus cejas se contrajeron muy levemente.
Nadie sabría decir cuánto tiempo pasó antes de que unos débiles suspiros emergieran de su nariz. Su pecho comenzó a subir y bajar de nuevo, y el débil ritmo de la vida regresó.
Ugh...
Las cejas de la joven se fruncieron con fuerza, y su expresión revelaba una profunda incomodidad. Se llevó una mano a la sien, que le pulsaba con dolor.
“Duele... y hace tanto frío... ¿Estaba teniendo una pesadilla? ¿Me caí de la cama?”
Sus pensamientos giraban de forma caótica mientras intentaba dar sentido a su situación. A medida que el dolor de su cabeza remitía gradualmente, su mente se aclaró y las preguntas empezaron a multiplicarse.
“¿Está lloviendo afuera? ¿Por qué oigo agua correr? No hay ningún río cerca de mi casa. ¿Alguien abrió un grifo temprano por la mañana?”
En medio de su confusión, abrió lentamente los ojos, revelando unos irises de color carmesí. Al principio, el espacio oscuro y angosto la desorientó. Cuando su visión se ajustó, pudo finalmente distinguir su entorno... y se quedó petrificada.
Frente a ella, en el carruaje volcado, el cuerpo sin vida de una mujer yacía desplomado contra un asiento. Fragmentos de vidrio rotos de la ventana del carruaje sobresalían de la garganta de la mujer; su vestido empapado de sangre era un lienzo macabro. Tenía los ojos muy abiertos, con el terror grabado en su última expresión, lo que le provocó un escalofrío a la muchacha.
Gah...
La espantosa visión hizo que la joven jadeara; el miedo se apoderó de su mente y borró cualquier otro pensamiento. Por instinto, intentó ponerse de pie, solo para golpearse la cabeza contra el techo del carruaje con un fuerte estruendo. Agachada y sujetándose la cabeza, inspeccionó frenéticamente su alrededor, ahora plenamente consciente del espacio reducido en el que estaba atrapada.
Compartir un lugar tan cerrado con un cadáver horroroso la hacía temblar incontrolablemente. Tanteó el entorno a toda prisa, buscando una ruta de escape. Sus dedos pronto encontraron la puerta del carruaje sobre ella. La empujó con todas sus fuerzas y salió a gatas hacia la orilla del río empapada por la lluvia.
“¿Qué demonios es esto? ¿Dónde estoy? ¡¿Por qué hay cadáveres?! ¿Alguien me dejó en una casa del terror como una broma? ¡¿Quién llegaría tan lejos por una broma?!”
Estos pensamientos frenéticos corrían por su mente mientras salía del carruaje. Pero cuando finalmente emergió y contempló la escena ante ella, se quedó muda.
Había más cuerpos esparcidos por la zona; no solo humanos, sino también caballos. El aire apestaba a sangre, un hedor que la lluvia no lograba lavar. Varios vagones yacían volcados, y sus linternas de gas parpadeantes proyectaban una luz tenue y espeluznante sobre la carnicería. Las ruedas de los carruajes giraban lentamente, sugiriendo que el caos se había desatado no hacía mucho tiempo.
"Esto... esto no puede ser solo una broma... La escala es una locura... ¿Quién se tomaría tantas molestias?"
De pie bajo la lluvia, la chica murmuraba para sí misma, con la voz teñida de miedo y confusión. El terror le atenazaba el corazón, pero se obligó a respirar hondo y calmarse.
"No entres en pánico... Mantén la calma... Necesito evaluar la situación..."
Justo cuando lograba serenarse, un repentino y agudo dolor le atravesó la cabeza. Gimió, apretándose la sien.
Sus pensamientos se convirtieron en un torrente caótico mientras innumerables recuerdos ajenos y desconocidos inundaban su mente. El flujo la abrumó, amenazando con despedazar su conciencia.
“Ah... qué... es esto…”
Apretando los dientes, se apoyó contra el carruaje, luchando por mantenerse consciente. Gradualmente, la tormenta en su mente se apaciguó y el dolor pasó a un segundo plano. Con ello llegó la claridad: una comprensión tan impactante como la escena que la rodeaba.
Haah... Así que… no es una broma... sino... ¿reencarnación?
Jadeando con fuerza, asimiló la verdad de su situación.
El alma que ahora habitaba el cuerpo de la joven era la de un viajero de otro mundo, mientras que la dueña original de este cuerpo se llamaba Dorothy.
Según los recuerdos de Dorothy, ella era una chica común que vivía en una aldea remota. Su padre, un cazador, había muerto en un accidente durante una cacería, y su madre desapareció poco después. Desde temprana edad, Dorothy y su único familiar restante, su hermano mayor, fueron acogidos por la tía Hannah, una pariente bondadosa de su padre.
Dorothy destacaba por su llamativo cabello blanco plateado y sus ojos carmesí, pero en todo lo demás era una chica ordinaria, aunque hermosa. Bajo el cuidado de la tía Hannah, creció junto a su hermano, un niño bien educado y diligente que a menudo ayudaba a los adultos con las tareas.
Debido a su inteligencia natural, Dorothy fue enviada a una escuela parroquial en el pueblo cercano para aprender a leer y escribir. Al llegar a la adolescencia, se convirtió en una de las pocas personas alfabetizadas de la aldea, ayudando a otros con cartas y documentos.
El hermano de Dorothy, seis años mayor que ella, se marchó de la aldea a los dieciséis para trabajar en la ciudad después de que las tierras locales fueran cercadas para pastos de ovejas. Tras tres años, escribió de vuelta diciendo que había encontrado un trabajo decente y que podía permitirse un lugar adecuado para vivir. Quería que Dorothy se reuniera con él en la ciudad.
Desbordada de alegría por la carta, Dorothy se despidió de los aldeanos, empacó sus pertenencias y subió a un carruaje con destino a la ciudad. Sin embargo, poco después de partir, su convoy fue atacado por bandidos.
Ahora, sentada a la orilla del río en la base del desfiladero y frotándose las sienes, Dorothy examinaba los recuerdos mientras lanzaba una mirada a la empinada pendiente cercana. La ladera estaba sembrada de objetos que se habían derramado de los carruajes volcados. Sus recuerdos revelaron que el convoy había sido perseguido por bandidos, lo que provocó que los carruajes volcaran y rodaran por la pendiente. A juzgar por la escena, parecía que nadie había sobrevivido.
En sus últimos momentos, Dorothy recordaba haber escuchado los gritos de los bandidos y los gruñidos de bestias. Entre el relincho aterrorizado de los caballos, su mundo se puso patas arriba, y lo último que sintió fue un dolor agudo en la frente antes de que todo se oscureciera.
Pobre chica suspiró Dorothy suavemente, sintiendo una punzada de simpatía. Finalmente tuvo la oportunidad de irse a una vida mejor, solo para enfrentarse a esto…
Mientras se lamentaba, su expresión se congeló de repente.
Espera… ¡¿chica?!
Al darse cuenta de algo crucial, Dorothy extendió rápidamente una mano para examinar su cuerpo. Tras unos cuantos intentos de exploración que no arrojaron los resultados esperados, su rostro se contrajo con incredulidad.
Se ha ido… de verdad se ha ido… Soy Dorothy… Dorothy es una chica… ¡¿Me he convertido en una chica?!
Por un momento, Dorothy se quedó en un silencio estupefacto, con el rostro inexpresivo, dejando que la llovizna la empapara.
Pero justo entonces, un sonido distante la devolvió a la realidad.
“¡Hey! ¡Lo encontré! ¡Los carruajes rodaron hasta aquí abajo!”
“¡jefe, los encontramos!”
Al escuchar las voces desconocidas en un idioma que, de alguna manera, comprendía, el corazón de Dorothy dio un vuelco. Se giró hacia la dirección del sonido y vio luces tenues parpadeando en la distancia, acercándose gradualmente por la orilla del río.
Los bandidos. Habían bajado a registrar y se dirigían directamente hacia ella.
Al darse cuenta del peligro, Dorothy frunció el ceño profundamente. Se agachó y se escondió detrás de uno de los carruajes volcados, con la mente trabajando a toda velocidad.
“Esto está mal… Deben estar aquí para saquear el lugar. Esos tipos son criminales despiadados; tengo que escapar…”
Escaneando su entorno, Dorothy buscó una salida. Desafortunadamente, el río crecido por la lluvia había sumergido las posibles rutas de escape, y la pendiente empinada era demasiado resbaladiza y peligrosa para escalarla.
El único camino de salida era la dirección de donde provenía la luz del fuego, pero era precisamente de donde venían los bandidos. Si huía por allí, seguramente se toparía directamente con ellos.
"Maldita sea… ¿No hay salida?"
Sintiendo el peso de la situación, Dorothy se angustiaba cada vez más. Justo cuando contemplaba la idea de hacerse la muerta con la esperanza de engañar a los bandidos, una voz extraña resonó en su mente.
Era una voz sin emociones, imposible de distinguir si era masculina o femenina, como si innumerables voces hablaran al unísono en un canto bajo.
Integración de alma completada… Vínculo establecido…
Sacrificar conocimiento… Otorgar conocimiento…
“¿Eh?”
Sobresaltada, los ojos de Dorothy se agrandaron. Sacudió la cabeza, tratando de reenfocar sus pensamientos.
"¿Qué demonios? ¿De dónde viene esa voz? ¿Está directamente en mi cabeza? ¿Podría ser esto… uno de esos "sistemas" de los que todo el mundo habla cuando reencarnan en un isekai?!"
Aunque confundida por la repentina voz, Dorothy dejó de lado rápidamente su asombro. Con el peligro acechando, se obligó a pensar con claridad, decidida a descubrir cómo utilizar este misterioso fenómeno a su favor.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 2
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 1
Estás leyendo el capítulo 1 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.