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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 172 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En la oscuridad de la noche, el tren de vapor seguía avanzando a toda velocidad. La paz a bordo se vio repentinamente interrumpida por un grito agudo, revelando ante los ojos de todos una espantosa escena del crimen. El revisor, de tez oscura y que se estaba arreglando la barba, fue llamado con urgencia desde su cabina por un asistente del tren. Mientras se ajustaba la gorra, fue conducido rápidamente a través del tren hasta llegar al lugar del crimen: un compartimento cerrado en el tercer vagón. “Por favor, hágase a un lado.” Abriéndose paso entre la multitud, el revisor llegó a la puerta del compartimento. Tal como lo había descrito el asistente del tren, dentro del compartimento yacía el cadáver de un hombre empapado en sangre. “Así que, alguien realmente ha muerto...” El conductor, murmurando para sí mismo mientras observaba el cadáver, aguzó la mirada al percatarse de que había otro hombre con vida en el compartimento. El hombre estaba agachado junto al cuerpo, inspeccionándolo con detenimiento y examinando la escena del crimen. “Oye, ¿quién eres?” El revisor se dirigió con franqueza al hombre que investigaba la escena del crimen. Antes de que el hombre pudiera responder, el auxiliar de tren que estaba a su lado contestó rápidamente. “Conductor, habla el Sr. Ed. Dice ser detective. En cuanto vio la escena, la declaró un homicidio e insistió en que lo llamáramos.” “¿Un detective?” El conductor frunció ligeramente el ceño al oír esto. En ese momento, el hombre llamado Ed se puso de pie y se giró para mirarlo. Buenas noches, conductor. Me llamo Ed. Soy detective. Ya he realizado un examen preliminar de la escena y he confirmado algunos detalles. Puede que necesite su ayuda en breve. Edrick habló cortésmente, lo que provocó que el director de orquesta hiciera una pausa por un momento antes de responder. “Detective, ¿qué ha confirmado?” “Información básica. Por ejemplo, la causa de la muerte: la víctima falleció a causa de una herida mortal en el pecho y el abdomen. A juzgar por la herida, el arma homicida era una hoja pequeña, probablemente una daga. Según el estado de rigor mortis y la temperatura corporal, la víctima llevaba muerta menos de una hora.” Mientras hablaba, Edrick señaló un punto en el suelo donde yacían algunos dedos cercenados y una pistola. “A la víctima le habían cortado los dedos de la mano derecha y se encontró una pistola ensangrentada debajo del sofá. Esto sugiere que la víctima forcejeó con el agresor antes de morir. La víctima intentó defenderse con el arma, pero el asesino le cercenó los dedos, haciéndole perder el arma de las manos antes de asestarle el golpe mortal.” “Creo que estamos tratando con un asesino despiadado, director de orquesta.” De pie en la puerta del compartimento, Edrick señaló varios detalles de la sala mientras explicaba, con expresión tranquila y serena. Su profesionalismo dejó momentáneamente atónitos a los presentes, incluido el director de orquesta. “Pensar que llevaba una Hudson-24 y aun así lo abatieron con un cuchillo... El asesino debe ser un individuo bastante peligroso. Así que, detective, ¿qué debemos hacer ahora?” El director de orquesta, algo desconcertado, se volvió hacia Edrick en busca de orientación. Era la primera vez que se enfrentaba a un incidente de este tipo y no tenía ni idea de cómo proceder. Encontrarse con un profesional en esa situación fue una gran suerte. La expresión de Edrick se tornó seria mientras preguntaba: “Conductor, ¿cuándo es la próxima parada?” “Nos acercamos a Pueblo Bosque de Fuego. Haremos una breve parada para reabastecernos.” El director respondió con franqueza. Sin dudarlo, Edrick respondió. “No podemos detenernos aquí, conductor. Si lo hacemos, el asesino podría escapar por las ventanas. Hasta que lleguemos a una ciudad importante con suficiente presencia policial para hacerse cargo de la investigación, debemos seguir avanzando.” “Aunque no podamos capturar al asesino nosotros mismos, debemos al menos asegurarnos de que permanezca en este tren. Como ciudadanos del reino, es nuestro deber no dejar que el mal quede impune.” Edrick habló con firme convicción. Tras un breve momento de reflexión, el director asintió. “Tiene razón, detective. Entonces no pararemos en Pueblo Bosque de Fuego. La siguiente ciudad es Montoya. Si continuamos sin parar, deberíamos llegar en unas cuatro horas. Enviaré un telegrama a la estación de Montoya para avisar a las autoridades y que la policía esté preparada. La decisión del director de orquesta fue firme, y mientras hablaba, Dorothy, oculta entre la multitud, sonrió levemente. “Ahora no podrás correr tan fácilmente.” Dorothy, que seguía sonriendo, continuó manipulando a Edrick mientras este se dirigía al director de orquesta. “Señor conductor, la presencia de un asesino entre los pasajeros es inquietante. Me gustaría intentar identificar al culpable. Si fuera posible, agradecería la colaboración de la tripulación del tren.” “Lo ideal sería encontrar al asesino. Pero, detective, ¿de verdad tiene la capacidad para hacerlo?” El tono del conductor denotaba cierta duda. Aún no estaba dispuesto a confiar en un desconocido que decía ser detective, y mucho menos a involucrar a toda la tripulación del tren en su ayuda. Ante el escepticismo del director de orquesta, Edrick respondió con una sonrisa confiada. “Por supuesto, puede confiar en mí: soy el teniente, un veterano de la Guerra Colonial de Ufiga.” El director de orquesta se quedó paralizado, visiblemente atónito. “¿Cómo lo supiste?”, espetó. “Porque mi marioneta cadavérica encontró una fotografía militar enmarcada en tu escritorio, con todos tus datos claramente escritos en el reverso…” Dorothy sonrió para sí misma. Había previsto que tal vez habría que convencer al revisor, así que, cuando envió al asistente del tren a buscarlo, también envió una pequeña marioneta de cadáver a infiltrarse en su oficina. “Oh, solo una pequeña deducción, nada extraordinario.” Edrick respondió con una leve risita, lo que provocó que el director de orquesta insistiera. “¡Increíble, señor Ed! Efectivamente, serví en Ufiga. ¿Cómo lo dedujo?” “Ah... ¿Cómo llegué a esa conclusión, en efecto...?” La pregunta repentina del conductor pilló momentáneamente a Dorothy desprevenida. Rápidamente, manipuló a Edrick para que observara al conductor, elaborando una explicación plausible sobre la marcha. “Conductor, la piel de su rostro y manos es ligeramente más oscura que la del resto de su cuerpo, lo que sugiere una exposición prolongada a la luz solar intensa. Trabajar en un tren no produciría tal patrón, lo que significa que anteriormente tuvo un trabajo que requería largos períodos bajo el sol. Sin embargo, dado su puesto actual, es poco probable que haya sido obrero o agricultor.” “Además, su actitud es serena e imperturbable, incluso ante una escena de asesinato tan espantosa. Esto indica que ha presenciado escenas similares con anterioridad. Asimismo, reconoció al instante la marca de la pistola de la víctima, lo que demuestra su familiaridad con las armas de fuego.” “Por estos detalles, deduje que usted es un militar, uno que prestó servicio en una región tropical. Entre las colonias de ultramar de nuestro reino, solo Ufiga se ajusta a esa descripción. Y considerando que los soldados rasos retirados no suelen convertirse en conductores de tren, es probable que usted fuera un oficial.” Tras mucho esfuerzo, Dorothy logró deducir, a partir de la conclusión que ya conocía, incluso recurriendo a mencionar el “comportamiento” y otros factores subjetivos para fundamentar su razonamiento. Por suerte, había leído a Sherlock Holmes y otras historias de detectives, así que sabía cómo argumentar de forma convincente. Al concluir su “deducción”, murmullos de asombro se extendieron entre la multitud, y el director asintió repetidamente. “Ah... Sí, sí, ¡fui subteniente en Ufiga! Señor Ed, disculpe mis dudas anteriores. El personal del tren está ahora a su disposición para la búsqueda del asesino.” ¡Uf! Menos mal… Ya está resuelto. Otros detectives deducen para encontrar una respuesta, mientras que yo ya la sé y luego tengo que llegar a la conclusión. ¿Esto sigue siendo trabajo de detective? Bueno, desde luego es mucho más fácil deducir el proceso cuando ya se tiene la conclusión. Con un silencioso suspiro de alivio, Dorothy continuó manipulando a Edrick. “Entonces, comencemos por recoger el billete de cada pasajero.”
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 172

Estás leyendo el capítulo 172 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.