Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 168 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Por la tarde, en las vastas llanuras centrales del Reino Pritt.
Campos interminables se extendían hasta donde alcanzaba la vista, con largas vías férreas que atravesaban el paisaje. Una bestia de acero rugía sobre los raíles, sus ruedas girando y una densa humareda saliendo de su chimenea mientras se precipitaba hacia el horizonte.
Con el tren repleto de pasajeros, avanzaba a toda velocidad por las vías, atravesando el reino de un extremo a otro.
En un compartimento privado bien decorado, cerca de la parte delantera del tren, Dorothy estaba sentada en un cómodo sofá, tomando sorbos de café y mirando los campos que pasaban veloces ante la ventana. Un atisbo de aburrimiento se dibujó en su rostro.
“Uf... Llevo un día y medio en este tren. Probablemente tarde otro día en llegar a la estación. Todavía tengo que aguantar esto un buen rato más...”
Sentada en su asiento, Dorothy removía su café distraídamente con una cuchara, bostezando mientras hablaba. Igwynt se encontraba al suroeste de la isla principal del reino, mientras que Tivian estaba en la costa este. El tren en el que viajaba Dorothy recorría la isla de punta a punta, cubriendo una distancia en línea recta de más de 800 kilómetros.
Dada la velocidad relativamente lenta de los trenes en aquella época, las vías sinuosas debido a las limitaciones del terreno y las largas paradas para repostar y realizar revisiones mecánicas, el viaje de Dorothy a Tivian duraría casi tres días. Este era ya su segundo día en el tren.
Para combatir el aburrimiento del viaje, Dorothy había preparado varios libros para leer en su compartimento. Sin embargo, subestimó la rapidez con la que, como Cognidora, podía leer. Los libros que había traído los terminó enseguida, dejándola sin nada que hacer más que mirar por la ventana.
¡Qué viaje más aburrido! Al menos el compartimento es cómodo, con sofá, mesa y cama. Si solo fuera un asiento, sería insoportable.
Dorothy pensó para sí misma. El tren tenía tres tipos de vagones. Los de primera clase, como el de Dorothy, contaban con compartimentos privados con todas las comodidades necesarias. Los de segunda clase tenían largas filas de asientos duros, con mucha gente sentada una al lado de la otra, llenando el vagón al máximo. Los de tercera clase no tenían asientos; solo un vagón vacío con paja y trapos extendidos en el suelo a modo de acolchado. Estos vagones eran los más atestados, semejantes a grandes refugios improvisados.
El precio de un billete de primera clase era diez veces mayor que el de uno de segunda y decenas de veces mayor que el de uno de tercera, costando entre tres y cuatro libras. Pocos podían permitírselo, y la ocupación solía ser baja. Por la seguridad de Dorothy, Gregor, con gran esfuerzo, le compró un billete de primera clase. Su sueldo mensual era de tan solo 23 libras, y el precio del billete suponía un gasto considerable para él, sobre todo porque estaba ahorrando para comprar una casa.
Aunque el precio del billete era insignificante para Dorothy, no se ofreció a pagarlo ella misma cuando Gregor tenía dificultades para costearlo. Al fin y al cabo, no podía explicar de dónde venía su dinero.
Mientras Dorothy permanecía sentada en su compartimento, absorta en sus pensamientos, la voz de un revisor de tren resonó por el pasillo exterior.
¡Ulster! ¡Estamos a punto de llegar a Ulster! Damas y caballeros que desembarcan en Ulster, ¡prepárense para bajar! ¡Recojan sus pertenencias! ¡Ulster, estamos a punto de llegar a Ulster! Por favor…
“¿Ulster?”
Dentro de su compartimento, Dorothy se animó al oír el anuncio del revisor. Inclinó ligeramente la cabeza, recordando que Ulster era una ciudad en la parte centro-oriental del Reino Pritt, que se decía que era más grande que Igwynt.
“Si ya estamos en Ulster, entonces Tivian no puede estar muy lejos. Dormiré esta noche y probablemente llegaré mañana por la mañana o al mediodía.”
Recordando los mapas que había visto antes, Dorothy pensó para sí misma. Luego dirigió su atención a la ventana, observando cómo los campos daban paso a más y más edificios, ansiosa por vislumbrar la ciudad que se acercaba.
…
Ulster es una ciudad situada en la parte centro-oriental de la isla principal del Reino Pritt.
Situada al sur de las montañas y al norte de las llanuras, Ulster contaba con una importante industria agrícola y forestal que abastecía de alimentos y madera a otras partes del Reino Pritt. Era una ciudad importante en la región central.
Al caer la tarde, una multitud se congregó en el andén de la estación de tren de Ulster, esperando en silencio la llegada del tren que venía de lejos. La mayoría se dirigía a la capital, Tivian.
Entre la multitud había un hombre de entre veintitantos y treinta y pocos años. Iba bien afeitado, vestía una chaqueta azul oscuro y pantalones grises, y llevaba un maletín de madera con candado de combinación. Miró su reloj y echó la vista hacia donde llegaría el tren, con los ojos llenos de expectación, como si ya pudiera divisar el humo que se elevaba a lo lejos.
El hombre se llamaba Sodod, era miembro de la Oficina de la Serenidad de Ulster y un Beyonder. Se encontraba en una misión: una misión de transporte a Tivian. Por lo tanto, estaba a punto de abordar el tren que llegaba con destino a la capital.
Con el paso del tiempo, el lejano silbido del tren de vapor se hizo más fuerte. La bestia de acero, que ya estaba reduciendo la velocidad, entró gradualmente en la estación y se detuvo en el andén.
Una vez que el tren se detuvo, las puertas de cada vagón se abrieron una tras otra. Los pasajeros con destino a Ulster desembarcaron, y después de que se marcharan, la multitud que esperaba comenzó a subir al tren, mostrando sus billetes en la entrada de cada vagón.
Justo cuando Sodod iba a subir a bordo, sintió de repente que alguien lo observaba. Se giró inmediatamente para mirar en dirección a la sensación, pero aparte del bullicio de la multitud, no vio nada.
“¿Solo fue mi imaginación?”
Sodod murmuró para sí mismo, pero no le dio más vueltas. Tomó su billete y siguió hacia el vagón que lo esperaba. Tras la revisión del billete por parte del revisor, Sodod subió al tren sin problemas.
Por motivos de seguridad, Sodod había comprado un billete de primera clase. Tras embarcar, el revisor le dio una cálida bienvenida y le acompañó hasta su compartimento privado.
“Señor, ya casi es la hora de la comida. ¿Desea cenar en el vagón restaurante o prefiere pedir en su compartimento?”
Tras acompañar a Sodod a su compartimento, el revisor le preguntó. Sodod dejó su abrigo, sombrero y equipaje en el sofá del compartimento, pensó un momento y luego respondió: “Iré al vagón restaurante. Indíqueme, por favor”.
“Por supuesto.”
Dicho esto, Sodod abandonó su compartimento guiado por el revisor. Poco después de su partida, una pálida mano humana emergió extrañamente de la pared del compartimento y extendió lentamente la mano hacia el maletín cerrado con llave que estaba sobre el sofá.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 168
Estás leyendo el capítulo 168 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.