Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 157 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Una explosión masiva se desató en la capilla a oscuras. La violenta detonación se originó en el interior del muro de escudos de hueso, enviando una potente onda expansiva que hizo añicos los escudos, esparciendo fragmentos por toda la capilla.
Los bancos de la capilla volcaron en rápida sucesión, los objetos del altar salieron volando y fragmentos de hueso y escombros de piedra se dispersaron como balas en todas direcciones. La ya maltrecha puerta principal fue instantáneamente destrozada por la onda expansiva, permitiendo que la capilla volviera a bañarse en la luz pura de la luna.
Tras la explosión, el interior de la capilla quedó envuelto en una nube de polvo gris pálido. Una vez que el polvo se disipó un poco, Dorothy y Vania emergieron del pasadizo secreto tras el altar.
“Cof, cof...”
Tosiendo mientras apartaba el polvo con la mano, Vania salió del pasillo y sus pies tocaron el suelo de la capilla cubierto de escombros. Bajo la luz de la luna, contempló la devastación que se extendía ante ella, incapaz de reprimir su asombro.
“Esto... esto es...”
“Se trata de extraer explosivos de las montañas. Como están diseñados para dinamitar rocas, son perfectos para lidiar con estas dos Piedras. Al fin y al cabo, ambas están hechas para volar rocas.”
Detrás de Vania, Dorothy ya se había quitado la máscara. Apoyándose en su bastón, apareció con un paño blanco envuelto alrededor de la nariz y la boca a modo de mascarilla improvisada.
“¿Explosivos... ¿Usaste explosivos en una batalla contra un Beyonder? ¿Señorita Dorothy?”
“Sí, y como ves, los resultados son bastante buenos, ¿verdad?” dijo Dorothy con una sonrisa, moviendo el brazo mientras señalaba los restos de la capilla.
Vania, sin embargo, como miembro del clero, no pudo evitar sentirse culpable ante la escena que tenía delante.
“Señorita Dorothy, hicimos volar la Iglesia de la Radiación de esta manera... ¿No les desagradará eso a los santos?”
“No te preocupes, no te preocupes. Hicimos esto para lidiar con los peligrosos y malvados Beyonders, ¿no? Los Santos seguramente lo entenderán, así que deja de preocuparte tanto” dijo Dorothy restándole importancia con un gesto.
Aun así, Vania seguía intranquila. Se acercó al altar, juntó las manos y comenzó a rezar en silencio.
“Señor... Por favor, perdónanos por profanar el altar sagrado... Solo lo hicimos porque...”
Al oír la oración de la monja a su lado, Dorothy frunció los labios y negó con la cabeza, decidiendo ignorarla. En cambio, se volvió hacia el epicentro de la explosión dentro de la capilla.
El terreno había quedado completamente arrasado. No lejos del epicentro de la explosión yacía una figura, cubierta de polvo gris, ensangrentada y mutilada, con un brazo arrancado. Se trataba de uno de los dos enemigos de rango Negro. Dorothy comprobó el cuerpo con su Anillo de Marioneta de Cadáveres, confirmando su muerte.
“Je... No está mal. Aunque solo usé la mitad de los explosivos, aun así no pudo resistirlo. Sea o no un Beyonder, sigue siendo humano. Su piel endurecida no lo protegerá de una explosión a tan corta distancia.”
Al ver el cadáver destrozado en el suelo, Dorothy recordó que la razón por la que los atrajo a la capilla era para romper sus defensas con explosivos.
Si bien los explosivos podían perforar la piel endurecida de una Herrera de Huesos, su eficacia dependía de la proximidad. El desafío consistía en colocar la bomba lo suficientemente cerca del objetivo. Inicialmente, consideró usar una marioneta de cadáver para transportarla, pero si era interceptada por las armas de hueso enemigas, el plan fracasaría. Una detonación fuera del muro de escudos de hueso sería mucho menos efectiva.
Los pájaros que servían de marionetas para el cadáver de Dorothy eran especies pequeñas con una capacidad de carga limitada, a diferencia de los halcones u otras grandes aves rapaces. El bombardeo aéreo no era una opción.
Por lo tanto, introducir la bomba dentro de las defensas enemigas requería un enfoque más complejo, y esta capilla era el escenario perfecto para su plan.
Al usarse a sí misma como cebo, atrajo a los enemigos a la capilla cerrada, apagando las luces para crear oscuridad. Con la visión obstruida, no pudieron ver de dónde provenían las marionetas cadavéricas. Estas, con el Sello Silencioso, eludieron sus sentidos vibratorios y lanzaron los explosivos sin ser detectadas.
Para mayor seguridad, Dorothy solo había utilizado la mitad de los explosivos para el Plan A, guardando la otra mitad como reserva en caso de que el primer intento fallara.
Pero a juzgar por los resultados, un segundo intento no era necesario.
“Pero... ¿por qué solo hay un cuerpo aquí? ¿Dónde está el otro?”
Al observar la zona, Dorothy pronto divisó otra figura tendida a lo lejos.
Esta figura yacía en el suelo, a cierta distancia del epicentro de la explosión. A diferencia de la primera, tenía todas sus extremidades intactas y, aparte de estar cubierta de polvo, no presentaba lesiones externas aparentes. Un gran fragmento de un escudo óseo reposaba sobre su cuerpo.
Al verlo, Dorothy volvió a probar con su Anillo de Marioneta de Cadáver, pero descubrió que no podía controlarlo; es decir, que seguía vivo.
¡¿Está vivo?! ¿Está fingiendo su muerte para tenderme una emboscada?
Con sospechas, Dorothy controló de inmediato una marioneta de cadáver apenas funcional para que se tambaleara hasta allí e inspeccionara al hombre caído.
Tras un examen minucioso, concluyó que había perdido el conocimiento. Su cuerpo presentaba pequeñas fracturas, similares a grietas, pero no tenía lesiones graves. Debió de quedar inconsciente por la explosión.
“Este tipo... era el que controlaba las cuchillas de hueso, ¿verdad? Y antes, también era el que usaba el sensor de temblores. Debió de notar las vibraciones cuando cayó la bomba y se dio cuenta de que algo andaba mal, así que corrió. Parece que salió del muro de protección antes de que explotara la bomba. El muro absorbió la mayor parte de la onda expansiva, y su piel endurecida lo salvó de la muerte, pero aun así quedó inconsciente.”
Dorothy analizó la situación mientras usaba su marioneta de cadáver para comprobar el estado del hombre. Inicialmente consideró rematarlo, pero luego cambió de opinión.
“Tal vez... podría ser útil para algo más.”
Con eso en mente, Dorothy inmediatamente hizo que su marioneta encontrara una cuerda y atara fuertemente al hombre inconsciente, sujetándolo con seguridad antes de arrojarlo al pasadizo secreto detrás del altar, lejos de cualquier objeto hecho de hueso.
Tras ocuparse de todo, Dorothy observó su entorno, ignorando a Vania, que seguía arrepintiéndose sinceramente ante el altar en ruinas. Luego salió lentamente de la capilla, contemplando el silencioso patio de la escuela que se extendía ante ella.
“Me pregunto... ¿cómo le irá a ese anciano en su batalla?”
Justo cuando Dorothy pensaba esto, un temblor sacudió la tierra. Los escombros esparcidos dentro de la capilla retumbaron como si hubiera habido un terremoto. Vania, aún absorta en la oración, dio un respingo del susto, temiendo el castigo divino.
“Esto es...?”
Dorothy se recompuso y miró hacia adelante.
En el vasto espacio abierto ante ella, el suelo se partió, formando una enorme grieta. Desde el interior de la fisura, una figura colosal luchaba por emerger.
Una imponente bestia esquelética, de casi veinte metros de altura, emergía de la tierra. Su enorme cráneo se asemejaba al de un ciervo, con astas que se ramificaban como ramas retorcidas de un árbol. Bajo aquel majestuoso Cráneo de Ciervo, sin embargo, yacía un cuerpo humanoide” completo de brazos, piernas y torso” compuesto no por un único esqueleto, sino por una amalgama de incontables huesos humanos, que se contaban por miles.
La combinación de un Cráneo de Ciervo enorme e intacto y un torso formado por miles de restos humanos dio forma a la grotesca criatura. En cuanto la vio, Dorothy sintió una punzada de dolor en la cabeza y sus pensamientos se volvieron lentos. Al mismo tiempo, una oleada de tristeza la invadió, obligándola a llevarse las manos a la cabeza con angustia.
Entonces, una voz resonó en su mente.
“Avistamiento detectado de una criatura divina: Restos parciales del Ciervo Abisal Ancestral. Se han recopilado algunos datos relevantes. Por favor, evite daños cognitivos adicionales más allá de los límites informativos.”
Justo cuando Dorothy luchaba contra el perturbador efecto que la invadía, el monstruoso Cráneo de Ciervo lanzó un rugido ensordecedor antes de elevarse hacia el cielo. Sin embargo, antes de que pudiera escapar, tres enormes lanzas de piedra surgieron repentinamente del suelo, atravesándolo en el aire. La criatura aulló de agonía.
De la grieta surgió un imponente caballero revestido de piedra, de más de diez metros de altura. Blandiendo una colosal espada de piedra, el gigante acorazado asestó un tajo descendente, partiendo en dos a la bestia esquelética. Su cuerpo explotó en fragmentos dispersos, huesos humanos cayendo como lluvia mientras el Cráneo de Ciervo se deformaba y se desvanecía en el Cielo Nocturno.

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Estás leyendo el capítulo 157 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.