Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 156 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
La escuela Santa Amanda se construyó gracias a la donación de una santa por parte de la Iglesia de la Radiación , por lo que, naturalmente, una capilla era una instalación estándar.
La capilla de la escuela se ubicaba en un jardín, algo alejada de los edificios principales. La estructura no era pequeña, y los estudiantes acudían allí diariamente para rezar. En ocasiones, los profesores de teología también impartían clases en el lugar.
En ese preciso instante, sin embargo, aquel lugar de oración se había convertido en un campo de batalla, con Dorothy, de pie ante el altar, en el centro del conflicto. Vestía un exquisito traje ceremonial, se apoyaba en un bastón, llevaba un sombrero y lucía una máscara de carnaval de hilo dorado. Su larga cabellera blanca estaba recogida en una coleta, lo que dificultaba distinguir su color de frente. A través de la máscara, sus ojos escudriñaban en silencio el campo de batalla que se extendía ante ella.
Goffrey, que acababa de entrar en la capilla, atacaba sin cesar a Dorothy con sus cuchillas de hueso. Sin embargo, Vania, que vigilaba junto a Dorothy, interceptaba cada golpe. Ella también llevaba una máscara y desviaba cada ataque con su espada. Mientras tanto, Dorothy ordenaba a varias marionetas cadavéricas, escondidas alrededor de la capilla, que dispararan contra los atacantes. Como de costumbre, Oswan se defendía de los disparos con su escudo de hueso.
Los disparos resonaban repetidamente en la capilla iluminada. Dorothy y Vania, Goffrey y Oswan: cada bando tenía a una persona a la ofensiva y otra a la defensiva, creando una compleja maraña de ataque y defensa. La batalla había llegado a un punto muerto, y este prolongado estancamiento comenzaba a frustrar a Oswan. Interrogó con impaciencia a su compañero.
¿Acaso no ha terminado todavía? ¡Solo es un niño!
“¡No es tan fácil! ¡La habilidad con la espada de esa monja es absurda; es casi imposible atravesarla!” respondió Goffrey.
Intentó atacar a Dorothy desde varios ángulos con sus cuchillas de hueso, pero la monja, armada con una espada, desvió cada golpe con un nítido chasquido. Incluso cuando maniobraba deliberadamente sus cuchillas para atacar por el costado o la retaguardia, la aguda percepción de Vania aseguraba que cada ataque fuera bloqueado.
En ese momento, Vania, armada con su afilada espada, se había convertido en el escudo más fuerte de Dorothy; ninguna hoja de hueso podía penetrar su defensa.
A Vania todavía le quedaba 1 punto de espiritualidad del Cáliz obtenido a través de La Canción del Cordero, lo suficiente para usar otro Sigilo Devorador y mejorar sus habilidades físicas.
Mientras la batalla permanecía estancada, Dorothy observaba su entorno. En el momento en que confirmó que todos sus enemigos habían entrado en la capilla, supo que había llegado su oportunidad.
Sin dudarlo, Dorothy activó una marioneta oculta, un cadáver, situada cerca de las puertas de la capilla. La marioneta se puso de pie y accionó una palanca cercana. En un instante, las enormes puertas de la capilla se cerraron de golpe, atrapando a todos en su interior.
“...¿Qué?”
Al oír las pesadas puertas cerrarse de golpe tras ellos, tanto Goffrey como Oswan sintieron inquietud. En ese preciso instante, Dorothy metió la mano en su bolsita y sacó un objeto discreto: una pequeña vela.
Acercó la vela a sus labios, y esta se encendió sola con una llama plateada. Luego, levantó ligeramente la máscara y apagó la llama.
Junto con la llama extinguida, todas las fuentes de luz dentro de la capilla también se apagaron.
Se trataba de la Vela Negra Extintora, un objeto que Dorothy había obtenido de Luer. Al infundirle 1 punto de Sombra, había sumido toda la capilla en la oscuridad total, sin rastro alguno de luz.
El vasto espacio quedó sumido en una oscuridad absoluta. Ni siquiera la luz de la luna se filtraba, pues Dorothy había sellado todas las ventanas de antemano.
Envueltos en la oscuridad, Goffrey y Oswan quedaron completamente ciegos. Sus ataques cesaron frustrados.
¡Es un artefacto de las Sombras! ¡Están intentando cegarnos! ¡Esto es una trampa!
Al darse cuenta de la situación, Goffrey metió la mano de inmediato en su bolsa y sacó un objeto: un sigilo arrugado. En el centro de este sigilo había una moneda de oro, un depósito espiritual de la Linterna.
¡Ilumíname!
Dicho esto, Goffrey lanzó al aire la moneda envuelta en el sigilo. El sigilo ardió en el aire, transformándose en una esfera de luz amarillo-anaranjada que iluminó de nuevo el entorno.
Este era el Sello de Iluminación, preparado específicamente para emergencias como esta.
Dorothy quedó momentáneamente atónita al ver la esfera brillante, pero rápidamente infundió otro punto de Sombra en su vela. La llama de la vela se reavivó, y al apagarla, la esfera de luz flotante se extinguió al instante, sumiendo una vez más el espacio en la oscuridad.
Goffrey se quedó paralizado un instante. Solo habían preparado un número limitado de Sigilos de Iluminación, ya que los objetos de almacenamiento espiritual y los sigilos eran caros.
En el mundo del misticismo, acumular las espiritualidades primarias y auxiliares ya era una tarea ardua. Pocos estaban dispuestos a dedicar un esfuerzo excesivo a acumular espiritualidades alternativas, conservando normalmente solo las reservas necesarias para activar sigilos y artefactos.
“¡Maldita sea! ¡Esa bastarda acaba de usar dos artefactos de las Sombras seguidos…! ¿No se supone que es una Trascendente del sendero del Cáliz? ¿De dónde saca tanta espiritualidad de las Sombras?”, pensó Goffrey con irritación, la mente nublada por la confusión.
Entonces, instintivamente, le dio un codazo a su compañero.
“¡Dame el Sigilo del Oyente de la Tierra!”
Sin dudarlo, Oswan se lo entregó. Goffrey activó el Sello del Escuchador de la Tierra, presionando su mano contra el suelo para detectar vibraciones. Acto seguido, dirigió sus cuchillas de hueso hacia las puertas de la capilla, intentando derribarlas para escapar.
Desempeñó la mitad de sus cuchillas de hueso en atacar las puertas, mientras que la otra mitad permaneció a su alrededor, reforzando la defensa de su escudo de hueso.
En aquella oscuridad total, Goffrey y Oswan sabían que lo más importante era impedir que sus enemigos lanzaran un ataque sorpresa. Si lograban bloquear cualquier asalto inesperado, podrían, con el tiempo, derribar las puertas y escapar de aquella trampa.
“Hmph, probablemente planean usar este entorno para suprimir nuestros ataques y emboscarnos en la oscuridad. Pero con el Sigilo del Oyente de la Tierra, puedo sentir cualquier cosa que se acerque”, pensó Goffrey.
Con el Sigilo del Oyente de la Tierra y su formación defensiva, confiaban en que nada podría acercarse sin ser detectado. Una vez destruida la puerta, regresarían a la seguridad del exterior iluminado por la luna.
“Además, en esta oscuridad total, ustedes tampoco pueden ver nada. Sin saber nuestra posición exacta, veamos cómo piensan emboscarnos.”
Dicho esto, Goffrey y Oswan cambiaron sutilmente de posición dentro de la capilla, impidiendo que Dorothy memorizara dónde se encontraban.
En la oscuridad, Dorothy permaneció de pie ante el altar. Movió levemente los dedos, y cuatro marionetas cadavéricas, apostadas en los bordes de la capilla, cobraron vida.
Una de las marionetas de cadáveres recuperó algunos objetos de su cuerpo: un sigilo y dos monedas de plata.
Apiló las monedas de plata sobre el sigilo y luego se las estampó en la frente. A medida que las monedas perdían su brillo y el sigilo se convertía en cenizas, su efecto se activaba.
Las dos monedas servían como depósito de la espiritualidad de las Sombras, mientras que el sigilo en sí era un Sigilo Silencioso, un objeto que Dorothy le había confiscado a Bill. Podía anular el sonido y las vibraciones, y Aldrich solía elogiarlo como la herramienta favorita de los ladrones.
Bajo las órdenes de Dorothy, todas las marionetas cadavéricas se abalanzaron sobre Goffrey y Oswan. Pero ¿cómo pudo Dorothy localizarlas en la oscuridad?
Debido a la capacidad pasiva de su habilidad de Evaluación: la visión espiritual.
En su visión espiritual, los objetos óseos imbuidos de espíritus irradiaban un tenue y misterioso resplandor. Estos objetos, agrupados alrededor de sus amos para protegerlos, delataban su paradero.
De repente, todas las marionetas cadavéricas se abalanzaron sobre Goffrey y Oswan. Sintiendo las vibraciones, Goffrey blandió rápidamente sus cuchillas de hueso contra los enemigos que se acercaban, abatiendo a tres de ellos antes de que pudieran acercarse.
Solo quedaba una marioneta: la mejorada por el Sello Silencioso y oculta por la Sombra, lo que le permitía deslizarse silenciosamente entre sus defensas.
Esta marioneta llegó hasta el muro de escudos de hueso, y luego sacó un haz de varas de su ropa.
Ocho de ellos. Explosivos.
Los mismos explosivos que Harold había preparado para traicionar a sus gánsteres a sueldo.
La marioneta activó un detonador retardado simple y arrojó los explosivos al recinto blindado”
Y en ese momento, Dorothy agarró la mano de Vania y la arrastró hacia el túnel oculto tras el altar.
Justo cuando Goffrey y Oswan pensaban que la amenaza había pasado, algo aterrizó cerca de ellos con un leve golpe.
“...¿Qué es esto?”
Antes de que pudieran reaccionar”
¡¡¡Boom!!!
Una explosión ensordecedora sacudió los cielos sobre la escuela Santa Amanda.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 156
Estás leyendo el capítulo 156 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.