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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 103 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
“¿Vizconde Field?” Sentada en una silla del aula del orfanato, Dorothy frunció el ceño tras escuchar las palabras de Anna. El nombre le resultaba vagamente familiar, como algo que ya había oído antes. Tras pensarlo un instante, recordó haberlo visto con frecuencia en los periódicos. El vizconde Field, noble local de Igwynt, ostentaba un título hereditario propio de la aristocracia tradicional. Tras un largo periodo viajando por el extranjero, regresó a Igwynt hace seis años y comenzó a dedicarse a la filantropía. Se decía que solía adentrarse en los barrios más humildes para comprender la vida de los desfavorecidos y brindarles ayuda. Entre la élite de Igwynt, era conocido por ser quien mejor comprendía las dificultades de las clases bajas. Dorothy también recordaba haber leído en periódicos recientes sus críticas a la policía de Igwynt por su negligencia, en particular por no proteger la vida de los pobres y desamparados. Afirmaba que las desapariciones eran frecuentes y, en gran medida, se ignoraban. En aquel entonces, Dorothy se preguntó brevemente si esas supuestas desapariciones eran obra de la Eucaristía Carmesí y se preocupó por la seguridad del vizconde. Resultaba sorprendente la generosidad de este vizconde. ¿Organizar un evento benéfico cada año y adoptar a un huérfano después? Eso supondría seis niños adoptados en seis años, siendo este el séptimo… Incluso para un noble benevolente, ¿no era este número de adopciones un tanto excesivo? “Señorita Mayschoss, ¿se encuentra bien?” En ese instante, Anna, que estaba cerca con un libro de cuentos en la mano, preguntó con curiosidad al ver a Dorothy absorta en sus pensamientos. Al oír la voz de Anna, Dorothy reaccionó y sonrió. “Oh, no es nada, Anna. Solo recordé algo… Por cierto, quería preguntarte, ¿conoces a los niños que fueron adoptados en años anteriores?” Dorothy preguntó, y Anna respondió de inmediato. “Mmm… No conozco a los mayores de los primeros años, pero sí a algunos de los más recientes, como Gregil y Boom… Fueron adoptados por el vizconde Field en los últimos dos años. Ambos fueron excelentes estudiantes aquí y fueron mis modelos a seguir.” “¿Es así? Después de que fueron adoptados, ¿los has vuelto a ver?”, continuó preguntando Dorothy. Anna reflexionó un instante antes de asentir. “Los he visto, pero muy pocas veces. Los niños adoptados suelen acompañar al vizconde Field a diversos eventos, y de vez en cuando vemos fotos suyas con él en los periódicos. Todos los años, durante el evento benéfico, el vizconde también lleva a dos de los niños previamente adoptados, así que también los vemos entonces… Pero, profesor, ¿por qué pregunta esto?” Anna preguntó con curiosidad, y Dorothy respondió con una sonrisa. “Oh, nada, solo preguntaba por curiosidad… Por cierto, Anna, ¿mencionaste que tal vez también podría asistir al evento benéfico de este año? ¿Pero no está reservado únicamente para los ciudadanos de clase alta de Igwynt? Dorothy preguntó, a lo que Anna asintió con seguridad. “¡No hay problema! Como nuestro orfanato es una de las prioridades de la organización benéfica, tenemos asignadas algunas plazas para invitaciones. Si la hermana Deidre está de acuerdo, podemos conseguirte una. ¡Si entre todos lo pedimos, seguro que la convencemos!” El tono de Anna denotaba seguridad y expectación. Al ver la expresión seria de Anna, Dorothy asintió. “Está bien… se lo encargo a todos ustedes, entonces.” … Tarde, Orfanato de Caridad, Oficina de la Directora Sentada tras su escritorio había una monja anciana, de unos cincuenta o sesenta años, vestida con un hábito negro, con el rostro surcado de arrugas. Se trataba de la hermana Diedre, directora del Orfanato de la Caridad y monja oficial de la Iglesia de la Radiante de Igwynt. La hermana Diedre sacó un sobre del cajón de su escritorio y se lo entregó a Dorothy, que estaba sentada al otro lado del escritorio. “Aquí tiene la invitación. La hora y el lugar están escritos dentro. No llegue tarde, señorita Mayschoss.” “Gracias, hermana Diedre. Es un honor asistir a un evento así.” Dorothy tomó el sobre con gratitud, a lo que la hermana Diedre respondió con una sonrisa. “Si quieres agradecer a alguien, agradéceles a los niños. Es raro que los estudiantes se ofrezcan como voluntarios aquí, y eres la primera persona en ganarse su favor de forma tan completa. Esta invitación es bien merecida… Ahora, necesito descansar un poco. Fetch, escolta a nuestra invitada a la salida.” “Cuídate, hermana Diedre.” Dorothy salió de la oficina acompañada por un hombre calvo de mediana edad. Al llegar al pasillo, Anna la seguía esperando con su libro en la mano. “¿Cómo le fue, señorita Mayschoss? ¿Recibió la invitación?” “Aquí está, gracias a todos ustedes” dijo Dorothy con una sonrisa, agitando el sobre que tenía en la mano. ¡Genial! No olvides venir a ver nuestra actuación la noche del evento. ¡Tengo que ir a ensayar ahora! ¡Nos vemos luego! Anna saludó alegremente con la mano y salió corriendo. Dorothy, sonriendo, le devolvió el saludo antes de abrir en silencio el sobre y examinar con atención la invitación que contenía. “¿25 a las 7:00 PM, Teatro Piedra Preciosa?” … Al mismo tiempo, en otra parte de la Ciudad Alta de Igwynt, dentro de la Iglesia de la Radiación. En una pequeña y apartada cámara dentro de la iglesia, había tres figuras. Dos hombres con hábitos clericales negros estaban sentados juntos, mientras que frente a ellos se sentaba una monja con cabello rubio platino y gafas redondas. “Muy bien… ya tenemos una idea general de la situación. Hermana Vania, le enviaremos un informe preliminar de su caso a Tivian” dijo uno de los clérigos mientras se ponía de pie y recogía sus documentos. La hermana Vania suspiró profundamente y preguntó: “Esta… esta será la última pregunta, ¿verdad?”. Sí, la última. Nuestra investigación inicial en Arroyo Rojo coincide casi por completo con su relato. No encontramos ningún problema con su estado de cuenta. Cuando regrese a Tivian, es posible que le hagan algunas preguntas más como parte del procedimiento estándar, pero no hay de qué preocuparse. “Gracias a la Santa Madre que haya habido supervivientes de esta catástrofe herética”, dijo otro clérigo al levantarse. Al oír sus palabras, Vania sintió por fin que se le quitaba un gran peso de encima. Hace medio mes, tras escapar de la cripta subterránea de la capilla de Arroyo Rojo, Vania envió un telegrama urgente a la Diócesis de la Luz Resplandeciente de Tivian, informando de la situación. Tivian contactó de inmediato con la iglesia de Igwynt, ordenándoles que enviaran un escuadrón de Ejecutores Radiantes a Arroyo Rojo para asegurar la zona y escoltar a Vania sana y salva hasta Igwynt. Recientemente, varios escuadrones de Ejecutores Radiantes de Tivian llegaron al condado de Igwynt para comenzar la recuperación de reliquias sagradas de la cripta. Mientras tanto, Vania había pasado varios días siendo interrogada en Igwynt.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 103

Estás leyendo el capítulo 103 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.